InicioInfoMilanesas De Soja Y Chorizos
Milanesas De Soja Y Chorizos




En Clarin Rural del 14 de agosto, el Ing. Héctor Huergo presenta una ecuación agroexportadora basada en la exportación de milanesas de soja. De acuerdo al cálculo ahí realizado, “si pudiéramos hacerlo, en lugar de exportar 20.000 millones de dólares del complejo sojero, exportaríamos un billón. En un par de meses pagaríamos la deuda externa.”

Algo similar a lo que actualmente hace McCain que exporta papas fritas congeladas.

En la contratapa de dicho Suplemento, una nota de la ex diputada Marta Velarde, hace un análisis estructural para que la producción agropecuaria se un motor de desarrollo. Algunos de sus conceptos deberían ser leídos con atención por quienes escriben el Clarin Rural:

“En nuestro país no hay política agropecuaria, y eso es lo mismo que no tener política económica.”

Luego de afirmar que el sector agropecuario recuperó la economía nacional al coincidir con el alza de los precios internacionales a niveles que igualan a los de principios del siglo pasado gracias a la demanda de los países emergentes del Asia, sostiene que el campo sigue en problemas, se encarecen los insumos por la inflación y paga más por las importaciones.

“Se requieren –dice- reglas de juego a largo plazo: hay mucha tierra disponibles para elevar la producción argentina y grandes posibilidades de incorporar millones de hectáreas mediante el riego y el saneamiento como en los Bajos Submeridionales, la canalización del Bermejo para riego y con las nuevas tecnologías se puede triplicar el área irrigada de Mendoza y Santiago del Estero,” como ejemplos.

“Las retenciones no fueron eficaces para promover mayor valor agregado a las materias primas, como la integración de una cadena de valor que nos permita exportar carnes vacunas, de cerdo y pollos, alimentados con soja, porque se eligió usarlas para el gasto, el subsidio a la ineficacia.”

“La mala calidad de las carreteras y el desastre ferroviario encarecen los costoso de transporte; es hora de aprobar la construcción de un red federal de autopistas h la recuperación del sistema ferroviario para abaratar fletes y mejorar la calidad de vida de la gente que en un 90% viaja en ómnibus, pues en el avión apenas viaja poco menos del 10% de los habitantes del país.”

“Existen posibilidades de ampliar las fronteras agropecuarias con cultivos que se adaptan a las zonas áridas y semiáridas de nuestro territorio con aptitud para el biodiesel y los aceites para motores como, como la jatrhopha, el cártamo, la camelina, y en nuestro norte hay mucha tierra apta para la extensión del cultivo de la caña para producir etanol.”

“La inversión pública se concentra en las grandes ciudades, pero poco llega a los pueblos y ciudades del interior. Hay escasez de gasoil, de gas, de energía.”

“Los dineros que se recaudan gracias a la producción agropecuaria, financian la subsistencia de sectores prebendarios de nuestra economía, incapaces de agregar ingresos por exportaciones.”

Y finalmente afirma que (el campo) esta locomotora del desarrollo nos posibilitará crecer con equilibrio regional, acelerar el salto tecnológico hacia una sociedad post industrial, y erradicar la inaudita pobreza de nuestra Nación.”

Por primera vez leemos en dicho Suplemento Rural una opinión más integral respecto a la cuestión del “campo” y al modelo basado en la producción sojera. Es lo que sostenemos en los fundamentos de nuestro Sitio de opinión y debate. Alguien que plantee la canalización del Bermejo para recuperar tierras para el regadío y entre otras cuestiones plantee la recuperación del ferrocarril destruido por el modelo económico del los ’90. Que a su vez, generaría decenas de miles de puestos de trabajo y recuperación de la industria electromecánica, metalúrgica y muchas más. En lugar de comprar coches ferroviarios deberíamos comprar la maquinaria que coloca las vías ferroviarias y comenzar a reconstruir el ferrocarril.

En el planteo de la ex diputada Velarde se muestra una clara diferencia con lo que se sostiene editorialmente en el Clarin Rural.

El Ing. Huergo cree que exportando milanesas de soja, o papas fritas congeladas o nuestro clásico chorizo (que el Ing. Huergo sostiene que es más rico con agregado de harina de soja) pagaríamos la deuda externa (que ya pagamos varias veces); sin considerar el desarrollo industrial, sin recuperar los ferrocarriles, sin ganar tierra para nuevos cultivos y nuevos productores (evitando la superconcentración que avanza año a año), es simplemente consolidar un negocio que casi no pertenece a la mayoría del país.

Porque el acelerado desarrollo del “cluster” sojero no ha sido más que una visión de la Monsanto , de Cargill, de Unilever, de Dreyfus, de Bunge, de Nidera, de los concesionarios del puerto privatizado, y de todo el complejo multinacional que controla, domina y maneja el agribussines global y que tomó a la Argentina como uno de los centros mundiales por su disposición de productora agroalimentaria. Todo el desarrollo del sistema sojero ha ido más allá y está proveyendo a la industria alimenticia “argentina” los subproductos de soja, desde las golosinas hasta las hamburguesas, la leche y el chocolate. Es un negocio que no es argentino, en la medida que la renta agroindustrial exportadora está en manos externas, y solo derrama a los productores grandes, a los pools de siembras porque los productores chicos van saliendo día a día de la producción.

Este desarrollo del cluster sojero es importante pero no es nuestro. Las innovaciones, las semillas, los agroquímicos y la maquinaria, siguen viniendo en lo más importante del exterior. En ese sentido, Brasil tiene una integración mucho mayor entre desarrollo sojero e industria nacional.

El principal negocio del campo está en manos externas y la renta agraria sale por esa vía hacia las casas matrices. El gobierno capta una parte via retenciones mal utilizadas porque no cambia lo sustancial de la estructura agropecuaria y las maneja en forma arbitraria subsidiando molinos, usinas, frigoríficos y feed lots, con el objetivo de desacoplar los precios externos de los internos con resultados inciertos: la carne para el consumo interno aumentó un 60% entre Noviembre 2009 y Julio 2010.

Esto último es lo que le falta al análisis de la ex diputada Velarde y es lo que “no ve” el Ingeniero Huergo ni los grandes diarios argentinos.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
436visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

p
Usuario
Puntos0
Posts27
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.