Desde hace años, Google nos ha simplificado la navegación por Internet ofreciéndonos un sistema de búsqueda de toda la información existente en la red. Este sistema, basado en complejos algoritmos de calificación de páginas webs por contenido, tráfico y enlaces, ha ido mejorando y efectuando su trabajo sin descanso, acumulando inmensas cantidades de terabytes en texto e imágenes. El interrogante que nos ronda a más de uno es el siguiente: ¿No está reduciéndose drásticamente nuestra privacidad al ser asimilada por Google nuestra información personal? ¿Realmente, una vez que desaparece algo de la web, se elimina completamente de esta, o Google mantiene indefinidamente una copia de ello en uno de sus miles de servidores? ¿Tiene Google un plan maestro?