Buenos Aires, capital latinoamericana
del turismo gay
del turismo gay
Buenos Aires ya figuraba –junto a Amsterdam y Barcelona– entre los principales destinos elegidos por el turismo gay. Ahora con la aprobación de la citada ley se consolida un nuevo marco legal y cada vez son más la cantidad de empresarios argentinos que se interesa en esa pequeñá fortuna que significan los dólares rosas. El resultado está a la vista: Buenos Aires está arrebatándole a Río de Janeiro el lugar de “meca” del turismo gay de América Latina.
Cada vez son más los hoteles exclusivos para gays y también los cruceros que hacen escala en Buenos Aires. Si a eso se suman otras actividades como escuelas de “Tango para muchachos”, donde les enseñan a bailar como “conductor” y como “conducido” para que los roles no estén sujetos al género de los bailarines, y todo un circuito de propuestas exclusivas para gays. Algunas de ellas son: inmobiliarias que sólo operan con clientes gay, una librería temática en Palermo (“Otras letras”), una vinoteca y Mendoza ya va por la 15° edición de la Fiesta de la Vendimia Gay.
Tania Churchmuch es canadiense y presidenta de la Asociación de Turismo gay lésbico internacional. Desde el hétero friendly hotel Axel –donde esta semana se hizo la 3ª Conferencia Internacional de Marketing y Turismo LGBT–, dice a Clarín : “Cuando uno sale de vacaciones no quiere sentir que tiene que esconderse, por eso es fantástico lo que acaba de ocurrir en Argentina”. Y explica el secreto del negocio: “El turismo gay lésbico mueve billones de dólares al año. Es un público que viaja más porque, como la mayoría no tiene hijos, no están limitados por el receso escolar. Además, ganan más dinero por tres razones: está estudiado que, en promedio, tienen un mayor nivel educativo, no deben postergar sus carreras laborales para tener hijos ni deben dejar de trabajar si se enferman”.
Al lado de ella, Steve Harris, señala otra de las razones por la cual Buenos Aires se transformó en la nueva cuna del turismo gay en América Latina: “El país sumó un valor como atracción turística. Sabiendo que el propio gobierno se siente cómodo con nosotros, Argentina acaba de consolidarse en el Top 10 de las ciudades gay welcoming” , dice.
Sin embargo él sabe que el aval legal es una condición necesaria pero no suficiente para una apertura mental en la sociedad: “Una ley no se construye en un día. Va a tomar mucho tiempo lograr que deje de ser sólo un papel, pero es un gran comienzo ¿no?”.