Muchas veces se cuestiona a la izquierda argentina su caracter "fraccionario". Sería necio negar que al momento de las elecciones, las distintas fuerzas de izquierda se diseminan en un un sinumero de partidos, alianzas, bloques, en definitiva: listas y abstenciones.
Frases tales como "si se unieran los votaría, pero ahora es tirar el voto", se repiten incansablemente entre quienes buscan un voto de oposición de izquierda. "Yo voto a X (no voy a nombrar a ninguno porque la comunidad T! me cuestionaria neciamente) candidato, porque de la izquierda es el que tiene mas chances" expresan quienes deciden "centrar, y racionalizar - por no decir reaccionalizar-" su elección por algún candidato progresista -o al menos en el plano del discurso-.
Un nuevo desafio se presenta actualmente (o mejor dicho, para las próximas elecciones) donde la modificación de la Ley electoral y de partidos, hará casi imposible el surgimiento de fuerzas nuevas.
Sin embargo, sería necio negar, que a pesar -y muy a pesar- de este aspecto fraccionario, la izquierda fue, y sigue, ganando algunos espacios de acción social. Me refiero principalmente a los centros de estudiantes y sindicatos no encuadrados dentro de la burocracia sindical de la CTA y CGT. Me refiero, al protagonismo obtenido en las luchas de Zanon primero, el Subte y Kraft.
En la lucha, en las calles, sería necio negar que las banderas del PO, el PTS, el MST, el PCR, etc etc etc marchan juntas. (ver)
Entonces, ¿Qué unidad se exige? ¿Una unidad "electoralista"? ¿Una unidad como la de la UCR y el PJ en 2007? una unidad como la del PS y la Coalición? ¿Una unidad, en definitiva, carente de principios y cuyo único fin es el acceso electoral a una porción de poder?
Creo, y sostengo, que una de las principales fortalezas de la izqueirda frente a "la nueva política" fue el sostenimiento de los principios. Y los principios, llevan a diferencias de opinión. Diferencias que producen el "fraccionamiento" en partidos. Pero diferencias que en última instancia, muestran la riqueda idiológica de sus agrupaciones frente al "pragmatismo" del fin de las idiologías que tan alegremente pregonaban los gurúes de la política a fines del siglo XX.
La unidad de la izquierda es un bien a perseguir, no lo niego, pero el fin último del partido de vanguardia (como lo llamaría Trosky) es encaminar los conflictos de clase y las fuerzas revolucionarias, a una salida obrera y socialista.
No tengo bien en claro que me llevó a postear... creo que me cansé de tanta confusión posteada y comentada en T!... La confusión entre izquierda e izquierdismo... Izquierdismo que avanza electoralmente frente a las dificultades de unidad de la izquierda.
Un saludo. Los invito a la reflexión.
-Edit- PD: Estoy tratando de responder a todos los comentarios, espero que lo tomen a bien. Si lo hago es porque valoro que se tomen el tiempo de comentar.