El Chavo del Ocho es el nombre de una famosa serie cómica mexicana de televisión, creada por el guionista, actor, director, productor y escritor Roberto Gómez Bolaños, que se emitió entre los años 1973 - 1980, con un éxito arrollador no sólo en su país, sino también a lo largo y a lo ancho de toda Latinoamérica y diferentes países de Europa y Asia. Es posible afirmar que, debido a este éxito y a su extensa vigencia, este programa constituye un récord hasta el momento no alcanzado por ninguna otra producción latinoamericana.
El programa comenzó como sketch del antiguo programa Chespirito en 1971, después de que el protagonista del programa, "El Chavo" (Término mexicano para niño o jovencito), apareció junto con otro personaje, "La Chilindrina" en un sketch. Para 1973 el sketch se convirtió en serie semanal, la cual duro hasta 1980. Desde ese año y hasta 1992 hubo segmentos del programa en la nueva serie Chespirito y desde 2006 está emitiéndose la serie animada.1
En un principio, el programa televisivo se dirigía a un público maduro, pero resultó extremadamente exitoso con los niños; entonces se decidió redirigir el programa a ellos. El Chavo del Ocho se llamó así porque el programa se transmitía en el Canal Ocho de México (XHTIM Canal 8, propiedad de Televisión Independiente de México, del grupo ALFA de Monterrey, Nuevo León, México) que posteriormente se fusionaría con Telesistema Mexicano (hoy Televisa) para ser transmitido por el Canal de las Estrellas; tiempo después, el canal 8 se mudó al canal 9 (hoy Galavisión) de México por cambios en las asignaciones del espectro radioelectrico. Finalmente, para evitar este malentendido del nombre "del ocho", y su referencia a la antigua compañía televisora (canal 8), se decidió que el chavo viviría en el departamento número 8. Generalmente se cree que el personaje vive en el barril, sin embargo existe al menos un capítulo en donde el Chavo menciona que vive en el departamento ocho (este lugar nunca fue mostrado en el programa).
En el libro "El Diario del Chavo del Ocho" escrito por Roberto Gómez Bolaños se deja bien claro el hecho de que el personaje vive en un departamento. Sin embargo seguramente Bolaños ha querido crear cierta discordia sobre este punto al mostrar al Chavo en el barril bien entrada la noche o durante la madrugada.
El Chavo del Ocho es la historia de un niño huérfano y muy humilde, al que se lo conoce simplemente como El Chavo, que vive en una vecindad de la Ciudad de México, en el departamento número 8, y que tiene como "escondite secreto" un barril situado en el patio principal de la vecindad. Allí, éste debe convivir con los particulares vecinos de la vecindad, con los que siempre se ve envuelto en divertidas situaciones. En él se
muestran valores como la honradez, la humildad y la solidaridad con el prójimo.
Historia
Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", creador principal y estrella del programa, había unido un pequeño equipo de trabajo, conformado por Ramón Valdés (hermano de los actores Germán Valdés "Tin Tán" y Manuel Valdés "El Loco", Rubén Aguirre y María Antonieta de las Nieves, para dar inicio en 1968 a un programa humorístico llamado Los Supergenios de la Mesa Cuadrada, que en 1970 evolucionó en Chespirito. Durante ese programa, en 1971, surgió el personaje de El Chavo del 8, un niño pobre, cuyo primer sketch consistía en un disputa entre el y una niña sin nombre interpretada por De Las Nieves y donde actuó Valdés como vendedor de globos. Éste sketch y otros de 1971 tienen paradero desconocido, pues actualmente no se transmiten en ningún país. Lo mismo pasó con gran parte de los episodios de la temporada de 1972 y 1973. En 1972 Rubén Aguirre emigra al Canal 2 de México y deja el programa, pero en 1973 regresa.
Algunos episodios de esos tres primeros años, fueron incluidos en el futuro programa iniciado en 1973. Durante las dichas temporadas, Chespirito contrató a Florinda Meza, quien interpretaría luego a Doña Florinda. Angelines Fernández, que interpretó a Doña Clotilde o La Bruja del 71 y Édgar Vivar fueron los siguientes actores elegidos para el programa. Chespirito siguió contando con Ramón Valdés porque ya lo había conocido por años atrás.
En 1971 Carlos Villagrán trabajaba de reportero para periódicos, y fue a una fiesta organizada por su amigo Rubén Aguirre, a la cual también asistió Chespirito. Carlos Villagrán hizo un número cómico junto a Aguirre, ahi Carlos infló sus cachetes. Chespirito lo observó y quedó maravillado, entonces Villagrán fue contratado para el programa.
Personajes del elenco
EL Chavo
El Chavo del Ocho es un niño huérfano de 8 años y principal personaje de la serie de su mismo nombre. "Chavo" significa niño en el argot mexicano, su nombre verdadero es desconocido. Es muy entusiasta, creativo y bienintencionado, aunque también muy inocente, razón por la cual otros niños se aprovechan de él. No es muy brillante y es un tanto torpe. Se dice que llegó a la vecindad a los 4 años de edad, y aparentemente vive en el apartamento #8, pero no se sabe con quién, ya que la mayor parte del tiempo se la pasa en su barril.1
El Chavo es un niño pobre y mal alimentado que pasa la mayor parte del tiempo en un barril ubicado en el patio principal de una vecindad mexicana de clase media-baja. En un principio se le llamó "Chavo del Ocho" porque esta serie se transmitía en el canal 8 de la TV mexicana, pero cuando el programa se empezó a transmitir en otro canal debido a su popularidad se planteó en la trama que el "Ocho" era debido a que vivía en el apartamento #8, aunque no se sabe su verdadero nombre porque cada vez que le preguntan cual es su verdadero nombre, alguien le interrumpe.
En la vecindad se la pasa jugando con Quico, la Chilindrina y otros niños, con quienes experimenta en forma frecuente conflictos típicos de los infantes que generalmente terminan en pleitos y se resuelven de manera hilarante a veces con la intervención de los demás personajes, aunque al final prevalece el sentimiento de amistad entre él y sus vecinos. Si bien es cierto el Chavo es torpe y poco brillante, en algunas ocasiones tiene salidas muy ingeniosas y cómicas.
Siempre pasa pensando en comida, le encantan las tortas de Jamón. Cuando tiene mucho miedo le da "la garrotera", que consiste en quedarse inmóvil de pie un poco encorvado, con un brazo flexionado y el otro extendido, las piernas flexionadas y la mirada caida, casi en un estado de inconsciencia, pero se recupera cuado le echan un poco de agua en el rostro.
Kiko o Quico
Quico tiene 9 años y es el único hijo de Doña Florinda. Es un niño que tiene todo para él y su mamá lo ha criado con la creencia que él es mejor que la gente de la vecindad y que los vecinos de allí no son de su altura. Sin embargo, Quico no termina de convencerse de ello, y termina siempre involucrándose con lo que Doña Florinda llama "chusma". Quico es huérfano de padre, ya que este, que era marino, murió cuando naufragó su barco y él fue comido por un tiburón (o una ballena). De ahí que en la serie se diga que "Federico descansa en Pez'" y no en Paz.
Quico es un niño sumamente engreído, creído y manipulador, reclama toda la atención para él y no escatima en nada para lograrlo. Logra que su mamá lo defienda siempre de los golpes del Chavo, pero ella se pasa la vida golpeando a Don Ramón, a base cachetadas u otras agresiones, el ser tan sobreprotegido lo hace vulnerable a los ataques del Chavo y la Chilindrina. Tiene buenos sentimientos, pero están muy en el fondo. Generalmente se escuda tras la máscara de ser el "rico" de la vecindad, alardeando de todo lo que tiene y nunca es capaz de halagar los pequeños triunfos de los demás. Si alguien consigue algo, él debe tener algo superior. Un ejemplo es cuando el Chavo empezó a vender aguas frescas y Quico enseguida consiguió su propia tienda.
Quico ama a su mamá y trata de obedecerla y engreírla, pero siempre buscando sus propios intereses por encima de los de ella. Le gusta juntarse con niños "similares a su clase", pero no puede evitar sentirse atraído por los juegos de la "chusma". Quico siempre anda pidiéndole cosas a su mamá, quien a veces, sin ver su "discriminación" ante los demás, se sobrepasa y le da más de lo que él le pide.
Quico suele caer bien a los demás, aunque tras su imagen dulce se encuentra un ser con grandes anti valores como venganza, envidia y codicia. Sin embargo, Quico es un completo cabeza hueca y sus tantas torpezas lo hacen hasta cómico y querendón. Por su edad suele ser muy concreto, pero hay ocasiones en que abusa. Es el dolor de cabeza del Profesor Jirafales y eso que éste es muy paciente.
Después de 1979 (exactamente, después del episodio de Acapulco, en el cual doña Florinda lleva a la Chilindrina y El Chavo al cine a ver El Chanfle), el personaje de Quico no fue visto nunca más en la serie. Su ausencia es explicada por Doña Florinda ante una pregunta de Don Ramón, en donde aseguraba que "su hijo" (ya no le dijo Quico) se había ido a vivir con su madrina la rica para no estar más entre la chusma.
Don Ramon el mejor de todos
Don Ramón vive en la vecindad junto a su única hija, la escandalosa pero simpática Chilindrina.
A lo largo de su vida tuvo diferentes oficios (o dice haberlos tenido), se sabe que fue boxeador, futbolista americano, torero, guitarrista, cantante, maestro de obras, etc., temas sobre los que ilustra a los niños de la vecindad. Recurrentemente ejerce diversas labores, normalmente relacionadas con oficios cotidianos: plomero, zapatero, carpintero, yesero, vendedor de globos, vendedor de churros, peluquero, ropavejero, lechero etc.
Carismático, de buen corazón, pero con un carácter explosivo. Es de fácil irritabilidad frente a los niños, entre otras cosas, le molesta que el Chavo se burle de él por su delgadez. Al Chavo, Quico y la Chilindrina, los reprende físicamente cuando éstos hacen travesuras. Sin embargo, normalmente es acusado injustamente por Doña Florinda de intentar dañar a Quico, y reprendido violentamente con una cachetada.
Tampoco tiene una buena relación con el Señor Barriga, a quien le adeuda 14 meses de renta y por lo tanto, lo evita siempre que sea posible. Sin embargo, Don Ramón paga parte de la deuda a través de trabajos temporales de mantenimiento a la vecindad.
En contraste, Doña Cleotilde está enamorada de Don Ramón y lo acosa constantemente. Él no le corresponde pero le acepta regalos y comida que ella le dá.
Una de sus características es que a pesar de su honradez, demuestra un desinterés absoluto por el trabajo, que se pone de manifiesto a través de frases como "No hay trabajo malo... lo malo es tener que trabajar" o "¿Cómo se te ocurre despertarme a las 10 de la madrugada?".
No se sabe de qué vive, aunque se menciona que la "crisis" lo dejó sin empleo, nadie conoce cómo saca dinero para darle un peso a la Chilindrina para ir a la tienda, o de dónde saca para ahorrar en su cochinito, o de dónde saca para darle para el que va por los abonos de la televisión, o simplemente para comprar su poca comida, tampoco se supone cómo podía comprar por ejemplo los globos que a veces vendía, o cómo compraba los adornos de fiestas patrias que en ocasiones traía, etc.
Doña Florinda
Doña Florinda, es una mujer refinada de aproximadamente unos 40 años, quién estuvo casada con un importante marino, Don Federico Matalascayando, con quién tuvieron a su único hijo: Quico. Lamentablemente, Doña Florinda quedó viuda muy poco tiempo después, luego de que el barco en el que viajaba su esposo naufragara, llevandosé también la vida de él. Es así que debió hacerse cargo de la crianza de Quico, a quién le enseñó que solo debía juntarse con niños de su clase y que era muy superior a los demás.
Cuando llegó a la vecindad, propiedad del Sr. Barriga, siempre intentó mantenerse alejada de lo que ella llamaba "los ajetreos de la chusma", aunque siempre de alguna u otra forma terminaba participando, inclusive con mayor énfasis que aquellos a los que ella llamaba "la chusma". Se caracterizó siempre por tener un carácter muy fuerte y por tener de menos a sus vecinos, considerándose a sí misma "una mujer de la alta sociedad". De la misma manera, inculcaba a su hijo Quico que debía seleccionar mejor a sus amistades en claro desmedro de los niños de la vecindad (El Chavo, la Chilindrina, etc.). Una muestra de su carácter se daba en todos los encuentros que tenía con Don Ramón, a quién siempre o lo tenía de menos, o lo trataba a golpes, entre los que se destacan sus clásicas cachetadas. A pesar de esto, en varios capítulos mostró compadecimiento por la mala suerte de Don Ramón, como en el capítulo "El álbum de fotos", donde Don Ramón corría el riesgo de quedarse sin casa y ella se mostraba compadecida con su suerte.
También, además de todo esto, Doña Florinda no puede ocultar su lado sentimental al aparecer en escena el Profesor Jirafales, su eterno enamorado. Cada vez que se ven, siempre repiten el mismo recitado de saludo, donde a veces el Profesor, por estar prestándole atención a un evento inmediatamente anterior al encuentro con Doña Florinda, confunde varias palabras generando una situación graciosa que intenta remediar usando su buena voluntad. Un ejemplo cómico de esto, fue cuando inmediatamente luego de una discusión entre Jirafales y el Señor Barriga, donde el arrendatario trató al Profesor de "profesorcillo jubilado", al aparecer Doña Florinda e iniciar el recitado, Jirafales la llama "Doña Jubilada".
Muchas escenas graciosas son montadas alrededor de Doña Florinda, entre las que se destacan los golpes que le propina a Don Ramón, las continuas burlas de los niños por su aparente edad avanzada (igual situación pasa con Doña Clotilde), o por su aspecto físico por el cual recibe los apodos de "La Vieja Chancluda" o "La momia viviente". Debido a su fuerte temperamento, Doña Florinda es considerada la villana de la vecindad del Chavo, aunque así y todo logró meterse en el corazón y se ganó el cariño de todo su público.
La Popis
Es una niña que es un tanto boba e ingenua, situación que aprovecha la Chilindrina ya que siempre la engaña para quedarse con su paleta.
Ella es sobrina de Doña Florinda, y asiste a la escuela con los demás niños de la vecindad, y esta siempre va acompañada de su muñeca Serafina, se ha visto que le agrada y le gusta a Ñoño y con esto han llegado a ser novios por un corto tiempo, y por supuesto no lo ha llegado a olvidar.
La Popis es una de las niñas que se fue ganando el aprecio de todos los seguidores de las aventuras de la Vecindad del Chavo. Popis es una niña a la que no se le conocen los padres, pero es la sobrina carnal de Doña Florinda y prima hermana de Quico. Es una niña que parece algo abandonada por su familia porque siempre se aferra a su muñeca Serafina, a la que le brinda todo el cariño de una madre (aunque también la utiliza como objeto para las travesuras de ella: como copiar los exámenes en la escuela). Es de clase acomodada porque siempre lleva dinero y a pesar que no le falta nada, no es como su primo que suele ser más egoísta. Suele caer más simpática. Generalmente posee buen temperamento, es algo más introvertida que los demás niños. No es el ejemplo que pondría el Profesor Jirafales como buena alumna, pero tampoco es de las que comete constantes locuras en clase. Es engreída y un poco inmadura para su edad, pareciera que se quedó fijada en una edad anterior a la que realmente tiene.
La Popis también tiene sus arranques de berrinche, sobre todo cuando se meten con sus amigos. Es muy sensible a la crítica contra los demás, lo contrario de cuando se meten con ella, pues no tiende a defenderse mucho pues en la mayoría de los casos se queda callada o hace una mueca de llanto.
Actualmente en la caricatura ella tiene una ligera fijación romántica por "el Chavo" (comprobable en un episodio y notable en muchos más) símbolo del amor de Florinda Meza y Chespirito.
La Chilindrina
Es una niña carismática y alegre. Es la hija de Don Ramón, por lo cual vive humildemente. Es algo mandona con sus amigos, y se podría decir que es la más inteligente del grupo. Está profundamente enamorada del Chavo, por eso está celosa de Patty, una vecina que aparece en algunos episodios (una vez fue interpretada por su propia hija), que el Chavo está enamorado de ella, aunque algunas veces se muestra como si fuese amiga de ella. Es una niña muy apegada a su padre. No se lleva bien con Doña Florinda, por las cachetadas que le pega a su papá, que generalmente luego de eso ella le dice "Vieja Pegona" o "Vieja Chancluda". Tiene una relación imparcial con el Profesor Jirafales, Sr. Barriga y Jaimito el cartero. Como todos los niños de la vecindad acostumbre decirle "bruja" a Doña Clotilde. Cuando su padre se fue, fue cuidada por su "bizcabuela", que es idéntica a ella. Cuando Don Ramón vuelve a la vecindad fue un reencuentro muy emotivo, en el que la Chilindrina lloró de alegría.
Patty
Al inicio, Patty sólo aparecía en dos capítulos (1973, 1975 y 1978), cuando se mudaba con su tía Gloria al departamento de la escalera, El Chavo y Quico al verla se enamoraban instantáneamente de ella, lo cual causa envidia en la Chilindrina. Pero despues de su aparición en el año 1978, Patty se convierte en personaje regular de la serie, asistiendo con los demas niños a la escuelita e interactuando con ellos en la vecindad.
Doña Nieves
Doña Nieves es una viejita alegra, "jovial" hasta cierto punto, y con personalidad muy parecida a la de su nieto. Su nombre hace alusión al apellido de la actriz que la protagoniza (María Antonieta de las Nieves).
Es idéntica a su "bizcanieta", y llama a su nieto "Monchito". Entre sus características, están la frase "Quepachó, quepachó, vamos ay", y llora como la Chilindrina. Curiosamente, este personaje apareció junto al de Don Ramón en solamente tres capítulos: "El álbum de fotos (1978)", "La fiesta de la buena vecindad (1981)" y "El regreso de Don Ramón (1981)". Sustituyó a Don Ramón en varios de los episodios donde ya no aparecía éste último, en los que restaban en 1979, de 1980 a comienzos de 1981, cuando éste regresa a la vecindad, y en 1982 cuando se vuelve a ir. También aparece junto con el Doctor Chapatín, tanto en algunos sketches como en la película "El Chanfle" de 1978. Probablemente, este personaje fue moldeado a partir de la aparición de una anciana traviesa, interpretada también por De las Nieves, en un sketche de Los Caquitos perteneciente El Chavo del Ocho en 1973.
Doña Cleotilde
Este personaje es el último en figurar como protagonista de la serie (sin contar a Jaimito el Cartero). El papel que interpreta Angelines Fernández es el de una mujer cuya personalidad malhumorada y cuyo comportamiento de señora mayor conducen a los otros personajes a tratarla como una anciana. De hecho, cuando insinúan que es una "venerable anciana", ella siempre menciona el "escaso" número de velitas que pone en su pastel (nunca dice más de 49)
Viste siempre un sombrero azul o rosa con "hojas" al estilo de los años 50, un vestido azul (en los primeros capítulos usaba un suéter negro además del vestido), y zapatos negros. Por debajo del sombrero se pueden notar sus canas, de un aspecto artificial.
Doña Cleotilde es también llamada la bruja del 71 por el Chavo y los otros niños, así como por Doña Florinda y por Don Ramón, ocasionalmente. Este apodo se le atribuye por su supuesta apariencia de "bruja, aunque ella misma lo ha propiciado en contextos claramente explícitos a ello, cuando algo huele a quemado adentro de su casa. Además, doña Cleotilde realiza una sesión espiritista en la casa de Don Ramón para contactar los "espíritus chocarreros" con los que buscaba explicar sucesos anormales ocurridos en casa de Don Ramón (provocados en realidad por el sonambulismo de éste) lo que también puede haber contribuido a su apodo de bruja.
Es una mujer solterona sedienta de cariño, buscándolo a menudo con Don Ramón, y para ganarse su afecto, se la vive haciéndole pasteles, dándole regalos, prestándole maletas cuando necesita, dándole medicinas para el insomnio, etc. Realmente, Don Ramón nunca es grosero con ella, pero en ocasiones llega a desesperarse de tantos coqueteos que le hace doña Cleotile, quien finge desairarse, pero sigue siempre persistiendo en los mismos coqueteos e insinuaciones. Pero realmente, cuando a Don Ramón le "importa" Doña Cleotilde, es cuando, por ejemplo, se desmaya en medio del patio cuando ella se disponía a traerle cosas de la tienda o algo por el estilo.
En lo que tiene que ver con sus gastos, no se conoce la fuente de su dinero. Para explicarlo, algunos asumen que recibe una pensión; Otros dicen que como ella siempre quiso hacer creer a todos que venía de un nivel económico más alto, tal vez sacaba su dinero de una herencia, ya que de otra forma no podría sufragar los gastos de la renta, los víveres y los regalos que ofrece a Don Ramón. Ella puede ser que reciba dinero de su hermana desde Francia. Con todo, lo que sí se sabe es que se trata de una mujer generosa, o "desprendida" como ella misma dice. Tiene una hermana menor que vive en Francia y que tiene una hija bebé, su sobrina.
El Señor Barriga
El Señor Barriga, es un hombre de aproximadamente unos 40 años, quién esta casado con una mujer de negocios, con quién tuvo a su único hijo: Ñoño. El Señor Barriga tiene una personalidad muy paciente, tanto con Don Ramón, Jaimito y Doña Nieves cuando no le pagan la renta, nunca le pega al Chavo, a pesar que este siempre lo recibe con un golpe (y, si acaso se salva a la entrada, a la salida no falla), le pone apodos y demás.
El Profesor Jirafales
El profesor Jirafales, es tan altamente educado como ingenuo, muy altanero y creído. Lleva una relación amorosa absurdamente inocente con Doña Florinda, a quien suele ir a ver siempre con un ramo de flores y ésta, cortésmente, siempre le invita "una tacita de café". Enseña con toda su paciencia a los niños (algo inusual para la época en que El Chavo del Ocho filmaba sus temporadas), excepto una vez, cuando le jaló de las orejas al Chavo en el episodio y remake de cuando Don Ramón era parte de un salón de clases con los niños. Es maestro de verdadera vocación, y siempre trata de explicar. Sabe mucho de los temas que enseña, como, por ejemplo, aritmética, música (incluso un día trata de enseñarle guitarra a Quico), etc. También ha impartido, en un episodio, clases de inglés. Nunca se ha casado por su timidez, y no se atreve a declarársele a Doña Florinda. Su apellido es una comparación evidente entre su altura la cual es de 1.96 m una gran altura, y la de una jirafa. Los niños y a menudo, los adultos le ponen sobrenombres por su altura. Es un personaje que cualquiera puede estimar
Don Jaimito
Es el cartero de la vecindad. Es un viejito negligente, olvidadizo y tierno. Tiene una bicicleta que nunca monta, ya que no aprendió a usarla, porque en su pueblo natal Tangamandapio (el cual dice es más grande que la ciudad de New York y, por eso, no aparece en los mapas), solamente andan a pie o en burro. La razón por la que Jaimito anda todo el día con la bicicleta es porque, para obtener el empleo como cartero, se le exigió saber usar bicicleta, por lo cual mintió. A veces, recuerda su pueblo y sus tiempos. Es "soltero de nacimiento", razón por la que siempre recibe coqueteos por parte de Doña Cleotilde y Doña Nieves, y siempre intenta salir de sus apuros. Jaimito no se casó porque "quiso evitar la fatiga".