Los 10 mejores restaurantes españoles de Buenos Aires
1. Para ir con amigos: BETANZOS
Porciones grandes, clima de club de barrio, vinos clásicos a buen precio y mozos de los de antes atentos para que no te falte nada y con el timing para no molestar. Todo lo que se necesita para ir a comer con amigos. El barrio no es el más lindo, pero está en un lugar estratégico. Sin grandes pretensiones culinarias ni ansias de un ambiente ultra chic, la tortilla cumple y la parrillada de pescados dignifica.
(Venezuela 1534, Monserrat / T. 4115-8780 4115-8780)
2. Para comer pescados: IÑAKI
De los mismos dueños del Centro Vasco Francés, todavía en funcionamiento en la vereda de enfrente, que aquí descargaron todo la sabiduría acumulada en el trabajo con pescados y mariscos. El salón es simple pero agradable, y los pescados salen en preparaciones tradicionales, siempre frescos. Del pulpo a las kokotxas, de los txipirones a la centolla, del mero al bacalao, de la chernia a la merluza, la fauna marina nada a sus anchas en este reducto vasco.
(Moreno 1341, Monserrat / T. 4382-8486 4382-8486)
3. Para ir de trampa en el microcentro: TANCAT
Un clásico del microcentro que tiene todo lo que se necesita para un almuerzo tramposo. Clima íntimo sin ser meloso, mesas ocultas y visibilidad casi nula desde la vereda, perfecto para tomar una copa con unas tapas en la barra (infalible la tortilla española, obvio). No hay que ir antes de las 14:30, cuando puede aparecer algún conocido, ni quedarse luego de las 18. Para los que usan el día para vivir lo que tienen prohibido de noche.
(Paraguay 645, Microcentro / T. 4312-5442 4312-5442)
4. Para sometidos y masoquistas: AVILA
La gente que va a este lugar parece estar atraída por el show de los fines de semana, el espectáculo unipersonal Miguel, el dueño, que guía el restaurant, elige la comida y echa a los que no le caen bien. Un mundo caótico pero con algo interesante para comer pollo al ajillo, conejo a la cazadora o cazuela de pescado mientras se escuchan rumbas, bulerías o sevillanas. Más que un restaurante, una experiencia completa. El precio es de $90 los días que hay show (sin bebidas) y a la carta el resto de los días, pero todo puede variar según la cara con la que te mire Miguel.
(Av. de Mayo 1384, Congreso / T. 4383-6974 4383-6974)
5. Para ir de tapas: SAGARDI
Lo primero que tenés que saber es que acá no podes hablar de tapas, sino de pintxos. Son más o menos lo mismo, pero en el País Vasco los llaman pintxos por la forma en que se sirven, con escarbadientes. Los fríos están siempre en la barra y los calientes salen de vez en cuando y te los ponen frente a la nariz. Imposible rechazarlos. Ojo que entre la curiosidad y la glotonería no te das cuenta, los escarbadientes se van sumando y por cada uno te cobran entre $8 y $10.
(Humberto Primo 319, San Telmo / T. 4361-2538 4361-2538)
6. Para comer cochinillo: RESTAURANT DEL CASAL DE CATALUNYA
Después de años de trabajo y ante la replicación de la oferta en otros lugares, se decidieron e imprimieron en las remeras de los mozos lo que muchas ya sabían: que allí se come el mejor cochinillo de Buenos Aires. Pesa 3,8 kilos y lo lleva hasta la mesa Marisol, la jovencísima y bella cocinera, que te lo corta con un plato, sin perder elegancia ni simpatía. El precio no lo hace apto para todo público: sale $350 y comen cuatro (aunque se puede pedir medio a $200), pero si armas una mesa numerosa puede servir como coronación de una ronda grande de tapas, el atajo económico que ofrece el lugar.
(Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191 4361-0191)
7. Para ir con tus abuelos: PALACIO ESPAÑOL
Un frente ornamentado e imponente esconde uno de los primeros clubes españoles de la ciudad, plagado de cuadros, tapices y esculturas, con más de un siglo de historia. El lugar da un marco clásico, elegante y con cierta decadencia que lo hace perfecto para llevar a tus abuelos y hacerlos sentir como si comieran la misma paella a la valenciana que hace 50 años. Después de los higos flambeados, paseo por Avenida de Mayo, café en el Tortoni y un partido de billar con tu abuelo en los 36 Billares. Ningún vintage: salida telúrica.
(Bernardo de Irigoyen 180, Monserrat / T. 4334-4876 4334-4876)
8. Para una cena de alta gama: OVIEDO
Hay que comer en Oviedo al menos una vez en la vida. Ya habrás escuchado hablar mil veces de este restaurante clásico, sin dudas entre los mejores de la ciudad. Gazpacho de langostinos, ravioles de espinaca, filet de trucha con terrine de hongos… platos de sabores que escapan a las palabras. Andá con la tarjeta de crédito y no pienses en gastar menos de 180 pesos. A la hora de elegir lugar, buscá un chanchito de madera ajeno a los visitantes y el paso del tiempo. Ahí, al lado del cerdito, está la mejor mesa del restaurante.
(Beruti 2602, Barrio Norte / T. 4821-3741 4821-3741)
9. Para una reunión de negocios: FELIX
Para una reunión de negocios se suele buscar un restaurante con algún salón privado. Felix lo tiene, pero redobla la apuesta: todo el lugar parece un salón privado con un clima telúrico, lleno botellas viejas, carteles y objetos a salvo del paso del tiempo. Mejor si vas al mediodía o un día de semana por la noche, cuando el clima es aún más tranquilo y suele poblarse con gente que entre copa y copa discute sus negocios. Intimidad, resguardo, silencio, todo esto lo ofrece este lugar histórico, como también un clasiquísimo cocktail de langostinos, ostras gratinadas o pulpo a la gallega.
(Freire 794, Avellaneda / T. 4228-5874 4228-5874)
10. Para sorprender en una cita: TIPULA COCINA + ARTE
Ir a un restaurante con buena comida es importante para una cita romántica, pero la carta ganadora está en si, además, ese lugar es desconocido. Lejos de los circuitos gastronómicos Tipula prepara una cocina de raíz española con vuelo contemporáneo. Hay un menú en pasos que varía según el designio de Hernán, creador y cocinero del lugar. Se recomienda dejarse llevar por sus consejos.
(Vicente López 76, Martínez / T. 4793-7185 4793-7185)
Las 10 pizzas más insólitas de Buenos Aires y dónde probarlas
1. La de mandarina de MANDARINA’S CAFE
Si el plan es una salida en pareja, Mandarina´s es una buena opción por sus luces tenues y música lounge. Aquí vas a encontrar una pizza con mandarina, que le hace honor a su nombre, y sale con mozzarella, jamón, anana, mandarina, palmitos y salsa golf, una combinación extraña y agridulce para los que buscan algo fuera de lo normal.
(Arcos 4001, Nuñez – T. 4703-2067 4703-2067)
2. La de dulce de leche de BAKANO
En Bakano la pizza también se sirve de postre. Viene con cuatro porciones. Podés elegir entre quince combinaciones diferentes, como la de brownie, banana y hasta membrillo que viene con queso cremoso. La dulce de leche es simple: masa de pizza + dulce de leche. Nada de mozzarella (la bizarrez no llega a tanto).
Sucursales en www.bakano.com / T. 0810-888-2252 0810-888-2252
3. La de strogonoff de pollo de SUPER PIZZA
Una de las pizzas más originales servida en la pizzería con el nombre menos creativo del mundo. Entre todas las pizzas que salen a la piedra están “las exclusivas” que ofrecen interesantes combinaciones, como la que sirven con salsa de tomates, muzzarella y salsa strogonoff con trozos de pollo. Su contundencia equivale a la de tres porciones de muzza en cualquier otro lugar.
(Godoy Cruz 2851, Palermo – T. 4777-9401 4777-9401)
4. La de salchichas alemanas de ALMACEN DE PIZZAS
Esta cadena de pizzerías ofrece treinta opciones de pizzas hechas en horno la leña. De todas, nos quedamos con la de salchichas alemanas, con salsa de tomates, mozzarella, panceta, huevo fresco, queso parmesano y orégano. Una combinación potente, pero si no te alcanza, podés pedir que la masa venga saborizada de parmesano, aunque para nosotros, eso ya sería un poco demasiado.
(Sucursales en www.almacendepizzas.com / T. 0810 - 888-2562 0810 - 888-2562)
5. La de salchicha parrillera y verdeo de EL MAJO
Esta pizzaría de Belgrano logra fusionar en una sólo plato dos pasiones argentina: la pizza y el asado. Dentro de sus más de treinta variedades ofrecen una con salchicha parrillera, verdeo y muzzarella. Si te gustan las pizzas bien finitas y crocantes hechas a la parrilla, éste es tu lugar. Un detalle: si se pide delivery prender el horno, ya que es tan finita que a veces llega fría.
(Juramento 2781, Belgrano / T. 4784-2769 4784-2769)
6. La mexicana de PIZZA CERO
Pionera de la “pizza fashion”, Pizza Cero es el lugar que se elige para cenar, pero también para mostrarse un sábado a la noche. Y si buscás algo realmente distinto, tenés la pizza mexicana, que sale con muzzarella, salsa de tomate, especias picantes y salsa de guacamole. Si no te gusta el picor o tenés miedo de hacer el ridículo, podés pedirla sin especias.
(Sucursales en www.pizzacero.com.ar)
7. La bolognesa de LA CONTINENTAL
Seguramente tengas alguna cerca de tu casa, ya que La Continental cuenta con 16 locales que abarcan gran parte de la ciudad. Tienen una amplia variedad de pizzas clásicas y especiales, entre las que destacamos la bolognesa que, como su nombre lo dice, sale con salsa de tomate, muzzarella y trozos de carne picada. Una idea casi obvia que rara vez se ve en un menú.
(Sucursales en www.lacontinental.com)
8. La de verdura con huevo y provolone de GUERRIN
Guerrín es un clásico de Buenos Aires pero, lejos de quedarse con los sabores de siempre, muchas de sus pizzas descollan originalidad… a vecesdemasiada. Vale como ejemplo la de verduras, que sale con provolone y huevos que cocinan, como si fueran huevos fritos, en el horno y sobre lapizza. Una verdadera bomba atómica. Comer más de dos porciones requiereal menos dos Bagohepat.
(Av. Corrientes 1368, Centro / T. 4371-8141 4371-8141)
9. La de salmón y camarones de CHEMICHAUX
Ubicado en una casona en la esquina de Maipú y Urquiza, es el lugar elegido por los vecinos de Vicente López, a la hora de comer pizzas gourmet a la parrilla. Una de las que se destaca es la de salsa de tomates, muzzarella, salmón ahumado, camarones, queso crema y finas hierbas, que viene con una masa finita y bien casera.
(Av. Maipú 1296, Vicente Lopez / T. 4791-4514 4791-4514)
10. La de carne cortada a cuchillo de IL MIGLIORE
En este lugar de aires tanos vas a encontrar pizzas, focaccias y calzones. Todo sale del horno a la leña. Y si las empanadas impusieron la moda de la carne cortada a cuchillo… ¿por qué las pizzas iban a ser menos? Esta viene con muzzarella, barbacoa, cebolla, salsa de tomates y la carne de trozada en cubos de tamaño perfecto; ni muy grandes, ni demasiado chicos.
(Charcas 2802, Barrio Norte – T. 4827-5888 4827-5888)
10 restaurantes para ir a cenar en la semana sin cambiarte la ropa
1. En Belgrano, BISTRO TOKIO
Comer sushi no siempre es sinómino de una salida fashion. Acá, oculto en un primer piso, tenés un restaurante familiar japonés, atendido por japoneses que, ante todo, es muy rico. La estrella es el sushi (con piezas de gran tamaño), pero también hay buenas yakitoris y arroces al wok. Lo mejor es ir por los combos que mezclan rolls, tempuras y sashimis de salmón o pescado blanco. Comparado con otros restaurantes de sushi, los precios son muy bajos: unos $60 per cápita.
(Virrey del Pino 2551, 1º piso / T. 4786-6959 4786-6959)
2. En Abasto, MAMANI
Restaurante de culto, Mamani es un verdadero comedero peruano, espacioso y bullicioso, con una carta larga impresa en letra muy chica, y tantas mesas como para alimentar a un ejército a precio de ganga. Pedí canchitas, papas huancaínas, pollo grillado o arroz chaufa, todo viene para compartir de a tres. Una perlita de Abasto, que no figura en Guía Oleo.
(Lavalle esq. Agüero / T. 4861-1183 4861-1183)
3. En Barrio Norte, NORTE
Los que trabajan en la zona lo conocen bien. Mezcla rara de bodegón y restaurante para oficinistas, Norte despacha platos como una metralleta aceitada. Todo sale en su punto y con el sabor de la cocina más porteña. Las mesas están algo juntas, pero para comer bien y rápido no hay otro en la zona. Lengua vinagreta, costillitas riojanas y merluza al escalope. Toraba y rico.
(Talcahuano 953 / T.4816-2867)
4. En Palermo Soho, CHEF IUSEFF
La estética del lugar, con sus altos ventanales de vidrio y sus pisos de baldosa es un viaje directo a los años 80. Pero en la semana la pinta es lo de menos. Lo que importa es el clima familiar y la relación precio calidad. La comida: hummus, falafel, kebbe, muy buenas parras rellenas y demás especialidades árabes. Todo por, en promedio, menos de $50 por cabeza.
(Malabia 1378 / T. 4773-0450 4773-0450)
5. En Monserrat, BETANZOS
Clásico restaurante español con una carta larga y variada que ofrece porciones abundantes a precios buenos. Lo mejor pasa por los pescados, pero también hay comodines, como las pastas (penne rigatti de brocoli) y, si son muchos y caen con mucho hambre, paellas. ¡Ah! Si sobra, que no te avergüence pedir un doggy bag y llevarte los restos a casa. Suelen hacerlo todos los habitués.
(Venezuela 1534 / T. 4115-8780 4115-8780)
6. En Palermo Hollywood, MORICHU
El combo “vieja casona reciclada en Palermo” suele resultar en un restaurante caro y pretencioso, pero no es este el caso. Morichu es cumplidor en pastas, carnes y tiene una buena parrillada de pescados. Siendo familiar, tiene su onda, una linda terraza y un segundo piso espacioso y (cuando nadie festeja su cumpleaños) muy tranquilo. De yapa, suele estar adherido a muchas promos de bancos y tarjetas.
(Honduras 5720 / T.4773-2138)
7. En Chacarita, SANTA GULA
El cambio de dueño a fines del año pasado no modificó la propuesta de este bodegón chic, que mantiene al mismo cocinero y agregó a un par de platos como para que su carta siga siendo corta, pero no tanto. Se ven agnolottis casero con ricota y nuez, y lomo relleno, por ejemplo. Comida natural, rica, a un precio promedio de 50 pesos por cabeza. De postre, elegí la Copa Careyitos: base de mermelada de naranja y helado de crema americana batido con tequila. Fresca y potente a la vez.
(Jorge Newbery 3902 esq. Guevara / T. 4552-4599 4552-4599)
8. En Las Cañitas, EL BAGUAL
El Bagual es un caso curioso en Las Cañitas. Es el único bodegón que sobrevive en el barrio. Su mayor audacia en años es haber pintado su fachada de color rojo fuego. Adentro, todo permanece igual que hace décadas, cuando era punto de encuentro de los obreros que laburaban por la zona. Ofrece comida casera y buena parrilla, a precios razonables. Desde que cerró El Portugués, su competidor de antaño, es el amo y señor de las salidas no paquetas en el barrio paquete. Con el frío llegan a la carta el locro, el mondongo y los guisos; aunque el favorito de casi todos sus comensales es el asado de tira con papas fritas.
(Ortega y Gasset 1767 / T. 4777-5028 4777-5028)
9. En Almagro, EL MOSQUITO
Esta parrilla es una vía de escape para cuando volvés a tu casa sin ánimo de cocinar. Eso sí, andá temprano porque suele llenarse. De los fierros pedí los clásicos: el bife de chorizo, el asado de tira y la entraña. Las ensaladas son clásicas y cumplen, aportando tu cuota vegetal de la semana. También podés pedir menú de parrilla libre, pero sólo rinde si llegás muerto de hambre. Buena relación precio calidad y porciones abundantes que te ayudan a olvidarte del barullo. Hay espacio para niños.
(Perón 4499 / T. 4865-0033 4865-0033)
10. En Nuñez, LA GUITARRITA
Felices los vecinos de Nuñez cuando La Guitarrita cerró su viejo local en Belgrano para abrir un espacio mucho menos futbolero y más familiar y prolijo en la esquina de Pedraza y Cuba. No es una pizzería de barrio más, sino una de las mejores pizzas a la piedra de la ciudad. La de mozzarella, salsa de tomate, matambre casero y huevo picado ya es un clásico. Las demás, salen como deben salir: crocantes y sabrosas. No hay mucho más que explicar.
(Cuba 3300 / T. 4704-0756 4704-0756)
Los 8 mejores restaurantes para salir de tapas en Buenos Aires
1. Sagardi Euskai Taberna. El encargado de la cocina se llama así: Arkaitz Etxarte Guerekaetxebarria. ¿Vasco yo? Oriundo de San Sebastián – Donostia, es quien trajo los detalles de las recetas y guía los fuegos. Sagardi, un grupo con más de 15 locales en toda España, reúne en su archivo unos 80 pinchos distintos, de los que suele haber siempre disponibles alrededor de cuarenta. Sobre la barra unos veinte platos de pintxos fríos esperan desde el mediodía y hasta la medianoche a la llegada de los visitantes, los calientes se van ofreciendo en tandas. Para beber hay cerveza, sidra vasca tirada (Zapiain) y un rico Tempranillo joven español. El primer y único lugar para emular una auténtica experiencia pintxera. Para más info, lee la reseña de Sagardi, en el Resto Review de esta misma edición.
Humberto Primo 319/333, San Telmo / T. 4361-2538 4361-2538
www.sagardi.com
2. Casal de Catalunya. La cocina de mar y montaña del Casal es una de las propuestas más exitosas y excitantes de San Telmo. Aunque uno puede ir a sentarse a su salón, felizmente mantienen la barra del hall (el lugar más lindo de un edificio, ya de por sí hermoso) con una propuesta de tapas que incluye boquerones sobre alioli, albondiguillas, patatas bravas con alioli y romesco, pan tumaca (pan frotado con tomate y jamón crudo), rabas, gambas al ajillo o unos riquísimos chipirones a la plancha. También podes pedir el gran tapeo, que trae todo. Una fiesta.
Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191 4361-0191
www.casal.org.ar
3.- Aire Creacocina. Tras un nombre que parece alzar la propuesta como algo etéreo, la comida se aferra a la tierra y sus productos. Y las tapas son la metáfora en miniatura de lo que trae toda su cocina. Los llaman “montaditos” y traen, por ejemplo, croquetas de cordero, mini brochote de pulpo, champiñones al ajillo, tortilla con mermelada de cebolla roja y queso azul, queso brie frito con mermelada de moras y ravioles de ricota, provolone y nuez fritos con mayonesa de ajo. No hay barra, ni palillos que apuñalen los bocados. Sí un clima creativo y sabroso en el aire.
Bonpland 1577, Palermo Hollywood / T. 4775-8260 4775-8260
www.airecreacocina.com
4. DeOlivas i Lustres. Sebastián Tarica (dueño y cocinero del lugar) fue pionero en ofrecer tapeo de una manera innovadora: 15 pasos con platos ingeniosos que llegan en presentaciones que juegan entre lo telúrico y lo pop. Flan de choclo, aceitunas rebozadas y pasta de ají morrón son algunos de los más recordados de una propuesta que varía continuamente. En algunos momentos ha sumado platos, pero los habitués saben qué lo mejor del lugar para por ese tapeo para dos. Buena opción para los que gustan de abandonarse a una experiencia sin poner peros.
Gorriti 3972, Palermo / T. 4867-3388 4867-3388
www.deolivasilustres.com.ar
5. Tipula. No hay barra ni tapeo. Pero en cada plato está vivo el espíritu de la cocina española en general, y vasca en particular. Para picar hay jamón ibérico, boquerones con aceite de sésamo, alioli y remolacha, pulpo español con polenta crocante al azafrán y aceite de pimentón o langostinos con espuma de espárragos y pan de arroz o pato asado con mango caramelizado y mojo de mostaza antigua. Pero más allá de estos platos, hay que dejarse llevar por los designios de Hernán Gripponi, el cocinero y creador del lugar. El menú degustación es una ruta de placer en e-tapas.
Vicente López 76, Acassuso / T. 4793-7185 4793-7185
www.tipula.com.ar
6. Tancat. Abarrotado de mesas y objetos de decoración, la barra es un buen refugio de frente a recuerdos de otros visitantes. Los platos uno al lado del otro sobre la barra exhiben con algunas de las especialidades: tortilla española, chipirones, jamones, pescado frito o cornalitos. Para evadirse del caos del Microcentro buscando una postal española en el horizonte.
Paraguay 645, Centro / T. 4312-5442 4312-5442
7. Avila. Miguel Hernández es amo y señor de la casa: entra quien él quiere, o al menos se va quien él no quiere. Precio fijo, dentro del que se incluyen como tapeo, ostras, gambas al ajillo, jamón crudo, chorizo español, vieyras, callos, berenjenas y porotos en escabeche… Un clásico de la zona más española de Buenos Aires.
Av. de Mayo 1384, Centro / T. 4383-6974 4383-6974
8. Olsen. ¿Qué tiene que ver Escandinavia con el País Vasco? Casi nada, salvo, tal vez, la dificultad de los idiomas que hablan. Pero en Olsen, clásico pionero de Palermo Fashion, las tablas nórdicas remiten al tapeo. Cuatro panes (bagel con gravlax y el clásico danes Smorrebrod, con manteca y arenque) maridados con diferentes vodkas en vasos de shot. Todo bajo un amplio porche o el jardín verde y fresco en el que se relajan cientos de turistas jóvenes y modernos.
Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677 4776-7677
8 mejores restaurantes para comer pescado en Buenos Aires
1. LA MARISQUERIA
Lo más parecido a asar tu propia pesca que puedas encontrar en la ciudad. Esta pescadería tiene un entrepiso oculto donde funciona un pequeño restaurante. Elegís el filet que más te gusta, te lo cocinan a la plancha y te lo sirven. Y lo pagás a precio de puerto. Frescura asegurada.
(Av. Las Heras 2745, Barrio Norte / T.4804-6400)
2. STROBEL’S
Una sandwichería especializada en pescados, que van mucho más allá del clásico salmón. ¿Un ejemplo? El de pacú: 160 gramos de pescado a la plancha, sobre albahaca y tapenade de aceitunas verdes, en ciabatta y junto a una mini ensalada.
(Pje. Carabelas 261, Microcentro / T. 4328-1865 4328-1865)
3. SOLO PESCADOS
Solía ser una pescadería común con un par de mesas, pero se agrandó. Ofrece pescado fresquísimo a precio de mercado, pero lo mejor es pedir la carta de comida peruana. Ahí aparecen sopas, sudados y parihuelas. Hay muy buenos platos por menos de $40, como por ejemplo la exótica leche de tigre, que se sirve fría, en copa.
(Anchorena 533, Abasto / T. 4861-0997 4861-0997)
4. FELIX CLASICO
Un histórico bodegón ahora renovado. La especialidad son los pescados y mariscos en los platos. La carta es amplia y el servicio generoso (y gratuito), con tortillita de papa y champán de bienvenida, muy años ochenta. Se ofrecen platos tradicionales, muchos de ellos con salsas, como trucha a la crema de almendras y lenguado entomatado. Casi todo es abundante y con precio amable.
(Freire 794, Avellaneda / T.4228-5874)
5. JANGADA
Una parrilla especializada en pescados de río del litoral. La propuesta es disfrutarlos a las brasas, cortados al medio sobre una tabla de madera. Así se juega a "caranchear" a orillas del río. Las tablas salen con verduras asadas; el pescado no lleva nada, ni limón, casi ni sal. No lo necesita. El dorado llega despinado, crocantito y suave, con cabeza y todo. El surubí, más grande, sale en postas (rodajas). La carta se completa con boga y pescados de mar, mariscos, pastas y carnes.
(Bonpland 1670 / T. 4773-0411 4773-0411)
6. OVIEDO
No pocos ponen a Oviedo en el top 5 de restaurantes porteños. Sus aires de living de la calle Alvear, con cristalero de caoba y cuadros de Benedit, son apenas un preludio para la comida. Su alma mater, Emilio Garip, enfatiza que sus alimentos "nunca han sido congelados". Esto, y la elección y tratamiento de la materia prima, son el secreto de su éxito. Los pescados salen apenas condimentados con algún toque como el romesco (almendras, pimentón y pan rallado). Hay merluza, lenguado, corvina, besugo, bacalao, trilla y chernia, todo en su punto.
(Beruti 2602, Barrio Norte / T. 4821-3741 4821-3741)
7. JOSE LUIS
Posicionado por el asturiano José Luis Blanco frente al hotel Alvear, funcionó siempre gracias a un selecto boca a boca. El besugo a la vasca, tradicional, no le hace asco al ajo ni al morrón. Hay variedad: róbalo, merluza negra, pez espada, varios a la vista en una vitrina-pecera. Entre los mariscos descuella el pulpo a la feria.
(Av. Quintana 456, Recoleta / T. 4807-0606 4807-0606)
8. NEMO
Local chiquito en pleno Palermo Gordi, donde nunca falla la pesca del día: un salmón rosado con milhojas de calabaza, o un mero con brunois de zucchini. Nada de salsas de crema: un toque deco al emplatar, chutney, y listo. Las estrellas son el tableo y el tapeo, para compartir y probar un poquito de todo. El tableo pone en la mesa 650 gramos de pescado fresco variado, con dos guarniciones. El tapeo saca 14 platitos, donde brillan los langostinos con jengibre caramelizado y los mejillones marinados.
(Cabello 3672, Palermo / 4802-5308 4802-5308)
Los 10 mejores restaurantes ochentosos de Bs As
1. El Palacio de la Papa Frita
Fue creado por Ramiro Rodriguez Pardo, una leyenda viviente de la cocina argentina, y si bien tiene más de 50 años, tuvo su auge en los 80. Sus papas soufflé ya son patrimonio histórico de la ciudad. Mozos de moño, paredes de madera y toda la “trayectoria, buen gusto y tradición” que ofrecían los restaurantes ochentosos mientras la inflación hacía estragos y Leo Sbaraglia la rompía en Clave de Sol.
(Av. Corrientes 1612, Microcentro / T. 4374–8063 4374–8063)
2. El Nuevo Hermann
Para darse una idea de cuán ochentoso puede ser este restaurante, basta con decir que un habitué de la casa es Juan Carlos Calabro, que va a cenar con su esposa Coca. Cocina alemana y porteña vintage, con un poco de olor a viejo que, más que molestar, emociona. ¿El mejor plato? Las costillas de cerdo ahumado están bastante bien.
(Güemes 4202, Palermo / T. 4831-8904 4831-8904)
3. Luigi
Grandes cortinados rojos sobre las ventanas, platos con el nombre del restaurante impreso y mozos de moño ajustado. Lo único que le falta es que el menú tenga los precios en Australes. Silencioso y familiar a la vez, Luigi tiene un pelotero que no se actualiza desde los años de Las Trillizas de Oro y estacionamiento gratis. A la hora de comer, pastas y minutas. No busques nada más rebuscado que eso.
(Pringles 1210, Palermo / T. 4864-2303 4864-2303)
4. La Cantina de David
Aunque haya conocido tiempo mejores, cumple con todas las premisas de un restaurante ochentoso: porciones abundantes, mozos de carrera y una carta extensísima. Siempre ligado a la historia de River Plate, aquí solían venir a brindar Enzo Francescoli, Antonio Alzamendi, Hugo Santilli, y el Bambino Veira cuando el club todavía tenía motivos para brindar.
(Córdoba 6299, Chacarita / T. 4553-5613 4553-5613)
5. Los Platitos
Un clásico para sentarse en esta barra a comer uno de los mejores sándwiches de cuadril de la ciudad ($24) con unas papas rejilla ($15). El restaurante de Antonio Bianco, anterior dueño de Los Patitos (hubo confusiones históricas alrededor de estos dos nombres) es el último de la costanera (número 57) y la única concesión a la modernidad que hizo en todos estos años fue instalar wi-fi. El resto —las sillas, las plantas colgantes, las paredes revestidas en machimbre y los tubos fluorescentes— es idéntico a cómo era hace 25 años.
(Rafael Obligado s/n Puesto 57. / T. 4781-1499 4781-1499)
6. Aquellos Años
Otro clásico de la Costanera Norte. Si bien funciona desde 2001 con esta marca, todos lo siguen llamando por su nombre histórico: Los Años Locos. En los 80 era LA parrilla de Buenos Aires. Tiene una capacidad de 330 cubiertos y algunos detalles que resisten incólumes al tiempo: los techos abovedados, el salpicré de las paredes exteriores, los mozos atildados y eficientes (todos hombres, claro). De su carta son recomendables las achuras: mollejas de corazón ($50) y chinchulines de cordero ($36). También se puede comer criadillas ($30) y el asado especial, un costillar ancho, cuyo precio varía según el día, pero ronda los $155 (para 4 personas).
(Rafael ObligadoS/N y La Pampa / T. 4784-8681 4784-8681)
7. Antigua Munich
Hoy conocemos restaurantes indios, rusos, croatas y japoneses, pero en algún momento lo más “étnico” que se podía probar en Buenos Aires era la cocina alemana, que pronto se convirtió en moda. La Antigua Munich es un estandarte de esos tiempos y resiste gracias a una clientela fiel y nostálgica. Sus platos, sin embargo, hoy son más “internacionales”. Entre los más famosos están todas las variedades de supremas ($34,50), incluida la Maryland y la Munich, y el bife de chorizo ($46,50). La ambientación se quedó en el tiempo: boxes de madera, mucha planta de interior y arañas de hierro forjado. El precio promedio es de $90.
(Monroe 2444, Belgrano / T. 4784-1989 4784-1989)
8. The Embers
“The first american restaurant in Argentina”, dice su carta en obligatorios colores azul, rojo y blanco. Con aires de merendero y bar de ruta 66, el treintañero que visite The Embers no podrá evitar que se le piante un lagrimón cuando sienta el aroma a pollo frito en canasta ($34) y pruebe las clásicas hamburguesas (combo con papas fritas y bebida, $26). Los postres (waffles dulces y salados, panqueques y lemon pie) salen pinchados con banderitas de países. Para hacerla completa, milkshake de frutilla o chocolate ($19) en vaso grande congelado. Un auténtico deja vú gastronómico.
(Av. Del Libertador 14638, Martinez / T. 4792-1347 4792-1347)
9. La Chacra
Ir a La Chacra en los 80 era como ir hoy a Cabaña Las Lilas o a La Cabrera. Si querías que un extranjero conociera la mejor carne argentina, éste era el lugar, con sus emblemáticas vacas embalsamadas dando la bienvenida sobre avenida Córdoba y su asador a la vista. Hoy podés comer un buen bife de lomo a precio simil Palermo, y lo podés ochentizar la entrada con una copa de langostinos, y el postre con un panqueque quemado al rhum.
(Av.Córdoba 941, Centro / T. 4322-1409 4322-1409)
10. Zum Edelweiss
A tiro de los teatros de Corrientes y con un ambiente reservado, Edelweiss era el elegido de actores, famosos y cholulos. En estas mesas cenaron Jorge Porcel, Javier Portales, Tristán, Ricardo Espalter, Susana Romero, y toda la farándula de la época. Además, Edelweiss era uno de los auspiciantes de Fútbol de Primera cuando iba por ATC y los partidos eran relatados a desgano por Mauro Viale. Está abierto hasta las 3 de la mañana, así que es ideal para ir después del teatro y ver si te cruzás con Nito Artaza. Entre sus clásicos esta el gulash ($40) y el chambonon eisbe con chucrut ($51). Los postres son los de siempre: don Pedro ($27), charlotte ($21) y almendrado ($20).
(Libertad 431, Centro / T. 4382-3351 4382-3351)
Los 10 mejores lugares para comer picadas en Buenos Aires
1. Mejor picada de bodegón: Almacén y Bar. Para muchos, las mejores picadas de la ciudad. El nombre del lugar es autoexplicativo: en el almacén del fondo se venden quesos y fiambres, y en las mesas de adelante se los sirve frescos, recién cortados en tablas ($44) para compartir. La poca originalidad del nombre del lugar se compensa con una rareza: sus dueños son una segunda generación de japoneses. Para sumar una curiosidad, la rusticidad de este boliche de Constitución se complementa con una muy completa carta de vinos y espumantes.
Cochabamba 1701, esq. Solís, Constitución / T. 4304-4841 4304-4841
2. Mejor picada patagónica: Placeres Patagónicos. En los últimos años, los productos de los ahumaderos del sur del país pasaron a ser objetos muy buscados en la picadas de Buenos Aires. Este restaurante con tres locales en la ciudad se focaliza en recrear el paisaje sureño, tanto en su ambientación tipo refugio de montaña, como en su plato emblema: la Tabla Patagónica, que trae cinco ahumados diferentes (trucha, ciervo, cordero, jabalí y salame de ciervo), más seis quesos que van desde el sardo al de cabra. Vale como almuerzo o cena. Por $185 comen 4 o 5. Para completar el panorama patagónico, venden toda lalínea de cervezas El Bolsón.
San Isidro Labrador 4408, Nuñez / T. 4702-0171 4702-0171 / www.patagonicosweb.com.ar
3. Mejor picada cervecera: Spangher. Pocas combinaciones mejores que una picada y una buena cerveza artesanal. Este pequeño bar de Villa Urquiza sabe hacer ambas cosas: tres variedades de cerveza fabricadas in situ (rubia, roja y negra), y una picada súper abundante para dos personas ($80) o para cuatro ($100) con fiambres artesanales traídos de Tomás Jofré, más aceitunas, cremas untables y pan de pizza, que sirve perfectamente como una cena. Si la idea es picar, pero no llenarse, elegí la tabla de quesos (del Monasterio de Los Toldos), que viene con seis variedades que van desde el azul, hasta el tybo, pasando por los saborizados (excelente el de ají). Sale $60 para dos y $80 para cuatro. Abre de jueves a domingo.
Miller 2905 esq. Tomás Le Bretón, Villa Urquiza / T. 4523-3370 4523-3370 / www.spangher.com.ar
4. Mejor picada para comer hasta reventar: Café de García. Con su clásica picada de 30 ingredientes, Café de García ganó fama y mística. Una parada ineludible para el amante del fiambre y los encurtidos. Es cierto que puede resultar un poco caro: $60 per cápita (más bebida) por un plan que apunta más a la cantidad que a la calidad. Son 30 platillos de que van llegando a tu mesa en tandas. Así van apareciendo longaniza, queso pategras pero también especialidades como croquetas, empanaditas y tortilla de papas. A menos que no hayas comido nada durante los tres días anteriores, para cuando llegue el platillo número 25, vas a decir basta y te vas a desabrochar el cinturón. Imperdible. Se sirve de jueves a sábado por la noche y hay que reservar.
Sanabria 3302, esq Varela, Villa Devoto / T. 4501-5912 4501-5912 / www.cafedegarcia.com.ar
5. Mejor picada alemana: Unterturkheim. Desde Planeta JOY ya hemos recomendado este lugar por su simpleza y su buena relación precio-calidad. Es uno de los pocos lugares de la ciudad en los que sirve una verdadera picada alemana. Hay una tabla de fiambres para dos ($50) con salame ahumado, jamón crudo ahumado, leber con trufas, entre otros, y otra de calentitos para dos ($60) que incluye salchicha alemana, salchicha picante y rosca polaca. Pero lo ideal es ir de a cuatro y pedir una tabla completa ($128) que combina las anteriores y le suma quesos ahumados y otros calentitos. Para beber: cerveza, sin dudas. Hay más de 50 variedades entre nacionales, importadas y artesanales. Ojo que los precios subirán a fin de mes.
Humberto Primo 899 esq.Tacuarí, San Telmo / T. 4307-3265 4307-3265
6. Mejor picada de mar y picada vegetariana: La Poesía. Bar histórico que a principios de los años 80 fue punto de encuentro para artistas, escritores y periodistas, antes de cerrar durante años para ser reabierto a fines de 2008. Ese ambiente intelectual se mantiene en sus actividades: presentaciones de libros, talleres y shows de piano los martes a la noche. Además de las tradicionales, tienen picadas especiales, entre las que se destaca la de mar ($42) viene con, por ejemplo, salmón ahumado, mejillones, langostinos y palitos de pescado. Y la vegetariana ($25) que incluye palmitos, tomates cherry, corazones de alcaucil, berenjenas y champignon. Una relación precio calidad al alcance del bolsillo decualquier poeta.
Chile 502 esq. Bolivar, San Telmo / T. 4300-7340 4300-7340
7. Mejor picada económica: Patio Thames. Una novedad de picada barata en un barrio caro. Abrió hace dos meses con una propuesta joven e informal: un patio techado onda “casa de los años 50”, más un pequeño porche al aire libre. Las picadas pensadas para tres, cuatro o seis personas salen 35, 40 y 70 pesos respectivamente (es decir, poco más de 10 mangos por cabeza). Sale todo fresco desde la fiambrería situada al fondo del local: salamín picado fino, leber, queso sardo, etc. La calidad no descolla, pero cumple para picar algo y tal vez después seguir con alguno de los platos que, entre $20 y $30, también son amigos del bolsillo.
Thames 1678, Palermo Soho / T. 4832-8070 4832-8070
8. Mejor picada cool: Olsen. OK. No es una picada de raíces italianas, como las tradicionales que conocemos. No hay salamines, ni aceitunas. En este restaurante de cocina nórdica lo que nosotros llamamos picada se llama 5+5, o sea: cinco smørrebrød (panes con salmón ahumado, caviar, queso ahumado, por ejemplo), cada uno de ellos maridado con un shot de vodka (algunos saborizados y otros puros). Se calcula para 2 o 3 personas y sale $46. Ideal para picar algo rico en un lugar muy lindo, sobre todo si encontrás una de las mesas del jardín. Pero ojo: sólo para picar. Si querés cenar, tendrás que agarrar la carta de platos.
Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677 4776-7677
9. Mejor picada vermusera: Lo de Jesús. Un bodegón de esquina que se mantiene vivo en Palermo desde hace más de 50 años, cuando el barrio no tenía apodos como Hollywood, o Soho. Mantiene la ambientación de viejo almacén, aunque hoy se especializa en parrilla. Sin embargo, siguen sirviendo buenas picadas a la hora del vermú: tablas para 2 o 3 personas ($55) de jamón cocido, mortadela, salame, olivos, queso gruyere, pulpeta y un espectacular jamón crudo, estacionado y cortado allí mismo. Para acompañar, el vaso pide un Campari con soda. Y si vas sólo y querés sentarte a ver el mundo pasar, pedite una tabla de fiambres individual ($25), que viene dos tragos a base de Cinzano.
Gurruchaga 1406, Palermo Soho / T. 4831-1961 4831-1961 / www.lodejesus.com.ar
10. Mejor picada tradicional: Bar de Cao. Un bar histórico que reabrió en 2005 con una ambientación renovada que no hizo que perdiera sus aires tangueros. Las opciones de picada son muchas, de todo tipo y tamaño, pero nos quedamos con la Gran Cao ($45), de diez ingredientes, que van más allá de los fiambres clásicos e incluyen, por ejemplo, tortilla, sopresata y cantimpalo. Comen cuatro y se van pipones. Para beber, el ambiente pide Pineral con tónica, pero lo que más sale es la cerveza artesanal de la casa tirada en chopps. Hay rubia, roja y negra y sale entre $8 y $10.
Avenida Independencia 2400 esq. Matheu, Congreso / T. 4943-3694 4943-3694
Bueno espero q les haya gustado esta es la parte 1:
1. Para ir con amigos: BETANZOS
Porciones grandes, clima de club de barrio, vinos clásicos a buen precio y mozos de los de antes atentos para que no te falte nada y con el timing para no molestar. Todo lo que se necesita para ir a comer con amigos. El barrio no es el más lindo, pero está en un lugar estratégico. Sin grandes pretensiones culinarias ni ansias de un ambiente ultra chic, la tortilla cumple y la parrillada de pescados dignifica.
(Venezuela 1534, Monserrat / T. 4115-8780 4115-8780)
2. Para comer pescados: IÑAKI
De los mismos dueños del Centro Vasco Francés, todavía en funcionamiento en la vereda de enfrente, que aquí descargaron todo la sabiduría acumulada en el trabajo con pescados y mariscos. El salón es simple pero agradable, y los pescados salen en preparaciones tradicionales, siempre frescos. Del pulpo a las kokotxas, de los txipirones a la centolla, del mero al bacalao, de la chernia a la merluza, la fauna marina nada a sus anchas en este reducto vasco.
(Moreno 1341, Monserrat / T. 4382-8486 4382-8486)
3. Para ir de trampa en el microcentro: TANCAT
Un clásico del microcentro que tiene todo lo que se necesita para un almuerzo tramposo. Clima íntimo sin ser meloso, mesas ocultas y visibilidad casi nula desde la vereda, perfecto para tomar una copa con unas tapas en la barra (infalible la tortilla española, obvio). No hay que ir antes de las 14:30, cuando puede aparecer algún conocido, ni quedarse luego de las 18. Para los que usan el día para vivir lo que tienen prohibido de noche.
(Paraguay 645, Microcentro / T. 4312-5442 4312-5442)
4. Para sometidos y masoquistas: AVILA
La gente que va a este lugar parece estar atraída por el show de los fines de semana, el espectáculo unipersonal Miguel, el dueño, que guía el restaurant, elige la comida y echa a los que no le caen bien. Un mundo caótico pero con algo interesante para comer pollo al ajillo, conejo a la cazadora o cazuela de pescado mientras se escuchan rumbas, bulerías o sevillanas. Más que un restaurante, una experiencia completa. El precio es de $90 los días que hay show (sin bebidas) y a la carta el resto de los días, pero todo puede variar según la cara con la que te mire Miguel.
(Av. de Mayo 1384, Congreso / T. 4383-6974 4383-6974)
5. Para ir de tapas: SAGARDI
Lo primero que tenés que saber es que acá no podes hablar de tapas, sino de pintxos. Son más o menos lo mismo, pero en el País Vasco los llaman pintxos por la forma en que se sirven, con escarbadientes. Los fríos están siempre en la barra y los calientes salen de vez en cuando y te los ponen frente a la nariz. Imposible rechazarlos. Ojo que entre la curiosidad y la glotonería no te das cuenta, los escarbadientes se van sumando y por cada uno te cobran entre $8 y $10.
(Humberto Primo 319, San Telmo / T. 4361-2538 4361-2538)
6. Para comer cochinillo: RESTAURANT DEL CASAL DE CATALUNYA
Después de años de trabajo y ante la replicación de la oferta en otros lugares, se decidieron e imprimieron en las remeras de los mozos lo que muchas ya sabían: que allí se come el mejor cochinillo de Buenos Aires. Pesa 3,8 kilos y lo lleva hasta la mesa Marisol, la jovencísima y bella cocinera, que te lo corta con un plato, sin perder elegancia ni simpatía. El precio no lo hace apto para todo público: sale $350 y comen cuatro (aunque se puede pedir medio a $200), pero si armas una mesa numerosa puede servir como coronación de una ronda grande de tapas, el atajo económico que ofrece el lugar.
(Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191 4361-0191)
7. Para ir con tus abuelos: PALACIO ESPAÑOL
Un frente ornamentado e imponente esconde uno de los primeros clubes españoles de la ciudad, plagado de cuadros, tapices y esculturas, con más de un siglo de historia. El lugar da un marco clásico, elegante y con cierta decadencia que lo hace perfecto para llevar a tus abuelos y hacerlos sentir como si comieran la misma paella a la valenciana que hace 50 años. Después de los higos flambeados, paseo por Avenida de Mayo, café en el Tortoni y un partido de billar con tu abuelo en los 36 Billares. Ningún vintage: salida telúrica.
(Bernardo de Irigoyen 180, Monserrat / T. 4334-4876 4334-4876)
8. Para una cena de alta gama: OVIEDO
Hay que comer en Oviedo al menos una vez en la vida. Ya habrás escuchado hablar mil veces de este restaurante clásico, sin dudas entre los mejores de la ciudad. Gazpacho de langostinos, ravioles de espinaca, filet de trucha con terrine de hongos… platos de sabores que escapan a las palabras. Andá con la tarjeta de crédito y no pienses en gastar menos de 180 pesos. A la hora de elegir lugar, buscá un chanchito de madera ajeno a los visitantes y el paso del tiempo. Ahí, al lado del cerdito, está la mejor mesa del restaurante.
(Beruti 2602, Barrio Norte / T. 4821-3741 4821-3741)
9. Para una reunión de negocios: FELIX
Para una reunión de negocios se suele buscar un restaurante con algún salón privado. Felix lo tiene, pero redobla la apuesta: todo el lugar parece un salón privado con un clima telúrico, lleno botellas viejas, carteles y objetos a salvo del paso del tiempo. Mejor si vas al mediodía o un día de semana por la noche, cuando el clima es aún más tranquilo y suele poblarse con gente que entre copa y copa discute sus negocios. Intimidad, resguardo, silencio, todo esto lo ofrece este lugar histórico, como también un clasiquísimo cocktail de langostinos, ostras gratinadas o pulpo a la gallega.
(Freire 794, Avellaneda / T. 4228-5874 4228-5874)
10. Para sorprender en una cita: TIPULA COCINA + ARTE
Ir a un restaurante con buena comida es importante para una cita romántica, pero la carta ganadora está en si, además, ese lugar es desconocido. Lejos de los circuitos gastronómicos Tipula prepara una cocina de raíz española con vuelo contemporáneo. Hay un menú en pasos que varía según el designio de Hernán, creador y cocinero del lugar. Se recomienda dejarse llevar por sus consejos.
(Vicente López 76, Martínez / T. 4793-7185 4793-7185)
Las 10 pizzas más insólitas de Buenos Aires y dónde probarlas
1. La de mandarina de MANDARINA’S CAFE
Si el plan es una salida en pareja, Mandarina´s es una buena opción por sus luces tenues y música lounge. Aquí vas a encontrar una pizza con mandarina, que le hace honor a su nombre, y sale con mozzarella, jamón, anana, mandarina, palmitos y salsa golf, una combinación extraña y agridulce para los que buscan algo fuera de lo normal.
(Arcos 4001, Nuñez – T. 4703-2067 4703-2067)
2. La de dulce de leche de BAKANO
En Bakano la pizza también se sirve de postre. Viene con cuatro porciones. Podés elegir entre quince combinaciones diferentes, como la de brownie, banana y hasta membrillo que viene con queso cremoso. La dulce de leche es simple: masa de pizza + dulce de leche. Nada de mozzarella (la bizarrez no llega a tanto).
Sucursales en www.bakano.com / T. 0810-888-2252 0810-888-2252
3. La de strogonoff de pollo de SUPER PIZZA
Una de las pizzas más originales servida en la pizzería con el nombre menos creativo del mundo. Entre todas las pizzas que salen a la piedra están “las exclusivas” que ofrecen interesantes combinaciones, como la que sirven con salsa de tomates, muzzarella y salsa strogonoff con trozos de pollo. Su contundencia equivale a la de tres porciones de muzza en cualquier otro lugar.
(Godoy Cruz 2851, Palermo – T. 4777-9401 4777-9401)
4. La de salchichas alemanas de ALMACEN DE PIZZAS
Esta cadena de pizzerías ofrece treinta opciones de pizzas hechas en horno la leña. De todas, nos quedamos con la de salchichas alemanas, con salsa de tomates, mozzarella, panceta, huevo fresco, queso parmesano y orégano. Una combinación potente, pero si no te alcanza, podés pedir que la masa venga saborizada de parmesano, aunque para nosotros, eso ya sería un poco demasiado.
(Sucursales en www.almacendepizzas.com / T. 0810 - 888-2562 0810 - 888-2562)
5. La de salchicha parrillera y verdeo de EL MAJO
Esta pizzaría de Belgrano logra fusionar en una sólo plato dos pasiones argentina: la pizza y el asado. Dentro de sus más de treinta variedades ofrecen una con salchicha parrillera, verdeo y muzzarella. Si te gustan las pizzas bien finitas y crocantes hechas a la parrilla, éste es tu lugar. Un detalle: si se pide delivery prender el horno, ya que es tan finita que a veces llega fría.
(Juramento 2781, Belgrano / T. 4784-2769 4784-2769)
6. La mexicana de PIZZA CERO
Pionera de la “pizza fashion”, Pizza Cero es el lugar que se elige para cenar, pero también para mostrarse un sábado a la noche. Y si buscás algo realmente distinto, tenés la pizza mexicana, que sale con muzzarella, salsa de tomate, especias picantes y salsa de guacamole. Si no te gusta el picor o tenés miedo de hacer el ridículo, podés pedirla sin especias.
(Sucursales en www.pizzacero.com.ar)
7. La bolognesa de LA CONTINENTAL
Seguramente tengas alguna cerca de tu casa, ya que La Continental cuenta con 16 locales que abarcan gran parte de la ciudad. Tienen una amplia variedad de pizzas clásicas y especiales, entre las que destacamos la bolognesa que, como su nombre lo dice, sale con salsa de tomate, muzzarella y trozos de carne picada. Una idea casi obvia que rara vez se ve en un menú.
(Sucursales en www.lacontinental.com)
8. La de verdura con huevo y provolone de GUERRIN
Guerrín es un clásico de Buenos Aires pero, lejos de quedarse con los sabores de siempre, muchas de sus pizzas descollan originalidad… a vecesdemasiada. Vale como ejemplo la de verduras, que sale con provolone y huevos que cocinan, como si fueran huevos fritos, en el horno y sobre lapizza. Una verdadera bomba atómica. Comer más de dos porciones requiereal menos dos Bagohepat.
(Av. Corrientes 1368, Centro / T. 4371-8141 4371-8141)
9. La de salmón y camarones de CHEMICHAUX
Ubicado en una casona en la esquina de Maipú y Urquiza, es el lugar elegido por los vecinos de Vicente López, a la hora de comer pizzas gourmet a la parrilla. Una de las que se destaca es la de salsa de tomates, muzzarella, salmón ahumado, camarones, queso crema y finas hierbas, que viene con una masa finita y bien casera.
(Av. Maipú 1296, Vicente Lopez / T. 4791-4514 4791-4514)
10. La de carne cortada a cuchillo de IL MIGLIORE
En este lugar de aires tanos vas a encontrar pizzas, focaccias y calzones. Todo sale del horno a la leña. Y si las empanadas impusieron la moda de la carne cortada a cuchillo… ¿por qué las pizzas iban a ser menos? Esta viene con muzzarella, barbacoa, cebolla, salsa de tomates y la carne de trozada en cubos de tamaño perfecto; ni muy grandes, ni demasiado chicos.
(Charcas 2802, Barrio Norte – T. 4827-5888 4827-5888)
10 restaurantes para ir a cenar en la semana sin cambiarte la ropa
1. En Belgrano, BISTRO TOKIO
Comer sushi no siempre es sinómino de una salida fashion. Acá, oculto en un primer piso, tenés un restaurante familiar japonés, atendido por japoneses que, ante todo, es muy rico. La estrella es el sushi (con piezas de gran tamaño), pero también hay buenas yakitoris y arroces al wok. Lo mejor es ir por los combos que mezclan rolls, tempuras y sashimis de salmón o pescado blanco. Comparado con otros restaurantes de sushi, los precios son muy bajos: unos $60 per cápita.
(Virrey del Pino 2551, 1º piso / T. 4786-6959 4786-6959)
2. En Abasto, MAMANI
Restaurante de culto, Mamani es un verdadero comedero peruano, espacioso y bullicioso, con una carta larga impresa en letra muy chica, y tantas mesas como para alimentar a un ejército a precio de ganga. Pedí canchitas, papas huancaínas, pollo grillado o arroz chaufa, todo viene para compartir de a tres. Una perlita de Abasto, que no figura en Guía Oleo.
(Lavalle esq. Agüero / T. 4861-1183 4861-1183)
3. En Barrio Norte, NORTE
Los que trabajan en la zona lo conocen bien. Mezcla rara de bodegón y restaurante para oficinistas, Norte despacha platos como una metralleta aceitada. Todo sale en su punto y con el sabor de la cocina más porteña. Las mesas están algo juntas, pero para comer bien y rápido no hay otro en la zona. Lengua vinagreta, costillitas riojanas y merluza al escalope. Toraba y rico.
(Talcahuano 953 / T.4816-2867)
4. En Palermo Soho, CHEF IUSEFF
La estética del lugar, con sus altos ventanales de vidrio y sus pisos de baldosa es un viaje directo a los años 80. Pero en la semana la pinta es lo de menos. Lo que importa es el clima familiar y la relación precio calidad. La comida: hummus, falafel, kebbe, muy buenas parras rellenas y demás especialidades árabes. Todo por, en promedio, menos de $50 por cabeza.
(Malabia 1378 / T. 4773-0450 4773-0450)
5. En Monserrat, BETANZOS
Clásico restaurante español con una carta larga y variada que ofrece porciones abundantes a precios buenos. Lo mejor pasa por los pescados, pero también hay comodines, como las pastas (penne rigatti de brocoli) y, si son muchos y caen con mucho hambre, paellas. ¡Ah! Si sobra, que no te avergüence pedir un doggy bag y llevarte los restos a casa. Suelen hacerlo todos los habitués.
(Venezuela 1534 / T. 4115-8780 4115-8780)
6. En Palermo Hollywood, MORICHU
El combo “vieja casona reciclada en Palermo” suele resultar en un restaurante caro y pretencioso, pero no es este el caso. Morichu es cumplidor en pastas, carnes y tiene una buena parrillada de pescados. Siendo familiar, tiene su onda, una linda terraza y un segundo piso espacioso y (cuando nadie festeja su cumpleaños) muy tranquilo. De yapa, suele estar adherido a muchas promos de bancos y tarjetas.
(Honduras 5720 / T.4773-2138)
7. En Chacarita, SANTA GULA
El cambio de dueño a fines del año pasado no modificó la propuesta de este bodegón chic, que mantiene al mismo cocinero y agregó a un par de platos como para que su carta siga siendo corta, pero no tanto. Se ven agnolottis casero con ricota y nuez, y lomo relleno, por ejemplo. Comida natural, rica, a un precio promedio de 50 pesos por cabeza. De postre, elegí la Copa Careyitos: base de mermelada de naranja y helado de crema americana batido con tequila. Fresca y potente a la vez.
(Jorge Newbery 3902 esq. Guevara / T. 4552-4599 4552-4599)
8. En Las Cañitas, EL BAGUAL
El Bagual es un caso curioso en Las Cañitas. Es el único bodegón que sobrevive en el barrio. Su mayor audacia en años es haber pintado su fachada de color rojo fuego. Adentro, todo permanece igual que hace décadas, cuando era punto de encuentro de los obreros que laburaban por la zona. Ofrece comida casera y buena parrilla, a precios razonables. Desde que cerró El Portugués, su competidor de antaño, es el amo y señor de las salidas no paquetas en el barrio paquete. Con el frío llegan a la carta el locro, el mondongo y los guisos; aunque el favorito de casi todos sus comensales es el asado de tira con papas fritas.
(Ortega y Gasset 1767 / T. 4777-5028 4777-5028)
9. En Almagro, EL MOSQUITO
Esta parrilla es una vía de escape para cuando volvés a tu casa sin ánimo de cocinar. Eso sí, andá temprano porque suele llenarse. De los fierros pedí los clásicos: el bife de chorizo, el asado de tira y la entraña. Las ensaladas son clásicas y cumplen, aportando tu cuota vegetal de la semana. También podés pedir menú de parrilla libre, pero sólo rinde si llegás muerto de hambre. Buena relación precio calidad y porciones abundantes que te ayudan a olvidarte del barullo. Hay espacio para niños.
(Perón 4499 / T. 4865-0033 4865-0033)
10. En Nuñez, LA GUITARRITA
Felices los vecinos de Nuñez cuando La Guitarrita cerró su viejo local en Belgrano para abrir un espacio mucho menos futbolero y más familiar y prolijo en la esquina de Pedraza y Cuba. No es una pizzería de barrio más, sino una de las mejores pizzas a la piedra de la ciudad. La de mozzarella, salsa de tomate, matambre casero y huevo picado ya es un clásico. Las demás, salen como deben salir: crocantes y sabrosas. No hay mucho más que explicar.
(Cuba 3300 / T. 4704-0756 4704-0756)
Los 8 mejores restaurantes para salir de tapas en Buenos Aires
1. Sagardi Euskai Taberna. El encargado de la cocina se llama así: Arkaitz Etxarte Guerekaetxebarria. ¿Vasco yo? Oriundo de San Sebastián – Donostia, es quien trajo los detalles de las recetas y guía los fuegos. Sagardi, un grupo con más de 15 locales en toda España, reúne en su archivo unos 80 pinchos distintos, de los que suele haber siempre disponibles alrededor de cuarenta. Sobre la barra unos veinte platos de pintxos fríos esperan desde el mediodía y hasta la medianoche a la llegada de los visitantes, los calientes se van ofreciendo en tandas. Para beber hay cerveza, sidra vasca tirada (Zapiain) y un rico Tempranillo joven español. El primer y único lugar para emular una auténtica experiencia pintxera. Para más info, lee la reseña de Sagardi, en el Resto Review de esta misma edición.
Humberto Primo 319/333, San Telmo / T. 4361-2538 4361-2538
www.sagardi.com
2. Casal de Catalunya. La cocina de mar y montaña del Casal es una de las propuestas más exitosas y excitantes de San Telmo. Aunque uno puede ir a sentarse a su salón, felizmente mantienen la barra del hall (el lugar más lindo de un edificio, ya de por sí hermoso) con una propuesta de tapas que incluye boquerones sobre alioli, albondiguillas, patatas bravas con alioli y romesco, pan tumaca (pan frotado con tomate y jamón crudo), rabas, gambas al ajillo o unos riquísimos chipirones a la plancha. También podes pedir el gran tapeo, que trae todo. Una fiesta.
Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191 4361-0191
www.casal.org.ar
3.- Aire Creacocina. Tras un nombre que parece alzar la propuesta como algo etéreo, la comida se aferra a la tierra y sus productos. Y las tapas son la metáfora en miniatura de lo que trae toda su cocina. Los llaman “montaditos” y traen, por ejemplo, croquetas de cordero, mini brochote de pulpo, champiñones al ajillo, tortilla con mermelada de cebolla roja y queso azul, queso brie frito con mermelada de moras y ravioles de ricota, provolone y nuez fritos con mayonesa de ajo. No hay barra, ni palillos que apuñalen los bocados. Sí un clima creativo y sabroso en el aire.
Bonpland 1577, Palermo Hollywood / T. 4775-8260 4775-8260
www.airecreacocina.com
4. DeOlivas i Lustres. Sebastián Tarica (dueño y cocinero del lugar) fue pionero en ofrecer tapeo de una manera innovadora: 15 pasos con platos ingeniosos que llegan en presentaciones que juegan entre lo telúrico y lo pop. Flan de choclo, aceitunas rebozadas y pasta de ají morrón son algunos de los más recordados de una propuesta que varía continuamente. En algunos momentos ha sumado platos, pero los habitués saben qué lo mejor del lugar para por ese tapeo para dos. Buena opción para los que gustan de abandonarse a una experiencia sin poner peros.
Gorriti 3972, Palermo / T. 4867-3388 4867-3388
www.deolivasilustres.com.ar
5. Tipula. No hay barra ni tapeo. Pero en cada plato está vivo el espíritu de la cocina española en general, y vasca en particular. Para picar hay jamón ibérico, boquerones con aceite de sésamo, alioli y remolacha, pulpo español con polenta crocante al azafrán y aceite de pimentón o langostinos con espuma de espárragos y pan de arroz o pato asado con mango caramelizado y mojo de mostaza antigua. Pero más allá de estos platos, hay que dejarse llevar por los designios de Hernán Gripponi, el cocinero y creador del lugar. El menú degustación es una ruta de placer en e-tapas.
Vicente López 76, Acassuso / T. 4793-7185 4793-7185
www.tipula.com.ar
6. Tancat. Abarrotado de mesas y objetos de decoración, la barra es un buen refugio de frente a recuerdos de otros visitantes. Los platos uno al lado del otro sobre la barra exhiben con algunas de las especialidades: tortilla española, chipirones, jamones, pescado frito o cornalitos. Para evadirse del caos del Microcentro buscando una postal española en el horizonte.
Paraguay 645, Centro / T. 4312-5442 4312-5442
7. Avila. Miguel Hernández es amo y señor de la casa: entra quien él quiere, o al menos se va quien él no quiere. Precio fijo, dentro del que se incluyen como tapeo, ostras, gambas al ajillo, jamón crudo, chorizo español, vieyras, callos, berenjenas y porotos en escabeche… Un clásico de la zona más española de Buenos Aires.
Av. de Mayo 1384, Centro / T. 4383-6974 4383-6974
8. Olsen. ¿Qué tiene que ver Escandinavia con el País Vasco? Casi nada, salvo, tal vez, la dificultad de los idiomas que hablan. Pero en Olsen, clásico pionero de Palermo Fashion, las tablas nórdicas remiten al tapeo. Cuatro panes (bagel con gravlax y el clásico danes Smorrebrod, con manteca y arenque) maridados con diferentes vodkas en vasos de shot. Todo bajo un amplio porche o el jardín verde y fresco en el que se relajan cientos de turistas jóvenes y modernos.
Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677 4776-7677
8 mejores restaurantes para comer pescado en Buenos Aires
1. LA MARISQUERIA
Lo más parecido a asar tu propia pesca que puedas encontrar en la ciudad. Esta pescadería tiene un entrepiso oculto donde funciona un pequeño restaurante. Elegís el filet que más te gusta, te lo cocinan a la plancha y te lo sirven. Y lo pagás a precio de puerto. Frescura asegurada.
(Av. Las Heras 2745, Barrio Norte / T.4804-6400)
2. STROBEL’S
Una sandwichería especializada en pescados, que van mucho más allá del clásico salmón. ¿Un ejemplo? El de pacú: 160 gramos de pescado a la plancha, sobre albahaca y tapenade de aceitunas verdes, en ciabatta y junto a una mini ensalada.
(Pje. Carabelas 261, Microcentro / T. 4328-1865 4328-1865)
3. SOLO PESCADOS
Solía ser una pescadería común con un par de mesas, pero se agrandó. Ofrece pescado fresquísimo a precio de mercado, pero lo mejor es pedir la carta de comida peruana. Ahí aparecen sopas, sudados y parihuelas. Hay muy buenos platos por menos de $40, como por ejemplo la exótica leche de tigre, que se sirve fría, en copa.
(Anchorena 533, Abasto / T. 4861-0997 4861-0997)
4. FELIX CLASICO
Un histórico bodegón ahora renovado. La especialidad son los pescados y mariscos en los platos. La carta es amplia y el servicio generoso (y gratuito), con tortillita de papa y champán de bienvenida, muy años ochenta. Se ofrecen platos tradicionales, muchos de ellos con salsas, como trucha a la crema de almendras y lenguado entomatado. Casi todo es abundante y con precio amable.
(Freire 794, Avellaneda / T.4228-5874)
5. JANGADA
Una parrilla especializada en pescados de río del litoral. La propuesta es disfrutarlos a las brasas, cortados al medio sobre una tabla de madera. Así se juega a "caranchear" a orillas del río. Las tablas salen con verduras asadas; el pescado no lleva nada, ni limón, casi ni sal. No lo necesita. El dorado llega despinado, crocantito y suave, con cabeza y todo. El surubí, más grande, sale en postas (rodajas). La carta se completa con boga y pescados de mar, mariscos, pastas y carnes.
(Bonpland 1670 / T. 4773-0411 4773-0411)
6. OVIEDO
No pocos ponen a Oviedo en el top 5 de restaurantes porteños. Sus aires de living de la calle Alvear, con cristalero de caoba y cuadros de Benedit, son apenas un preludio para la comida. Su alma mater, Emilio Garip, enfatiza que sus alimentos "nunca han sido congelados". Esto, y la elección y tratamiento de la materia prima, son el secreto de su éxito. Los pescados salen apenas condimentados con algún toque como el romesco (almendras, pimentón y pan rallado). Hay merluza, lenguado, corvina, besugo, bacalao, trilla y chernia, todo en su punto.
(Beruti 2602, Barrio Norte / T. 4821-3741 4821-3741)
7. JOSE LUIS
Posicionado por el asturiano José Luis Blanco frente al hotel Alvear, funcionó siempre gracias a un selecto boca a boca. El besugo a la vasca, tradicional, no le hace asco al ajo ni al morrón. Hay variedad: róbalo, merluza negra, pez espada, varios a la vista en una vitrina-pecera. Entre los mariscos descuella el pulpo a la feria.
(Av. Quintana 456, Recoleta / T. 4807-0606 4807-0606)
8. NEMO
Local chiquito en pleno Palermo Gordi, donde nunca falla la pesca del día: un salmón rosado con milhojas de calabaza, o un mero con brunois de zucchini. Nada de salsas de crema: un toque deco al emplatar, chutney, y listo. Las estrellas son el tableo y el tapeo, para compartir y probar un poquito de todo. El tableo pone en la mesa 650 gramos de pescado fresco variado, con dos guarniciones. El tapeo saca 14 platitos, donde brillan los langostinos con jengibre caramelizado y los mejillones marinados.
(Cabello 3672, Palermo / 4802-5308 4802-5308)
Los 10 mejores restaurantes ochentosos de Bs As
1. El Palacio de la Papa Frita
Fue creado por Ramiro Rodriguez Pardo, una leyenda viviente de la cocina argentina, y si bien tiene más de 50 años, tuvo su auge en los 80. Sus papas soufflé ya son patrimonio histórico de la ciudad. Mozos de moño, paredes de madera y toda la “trayectoria, buen gusto y tradición” que ofrecían los restaurantes ochentosos mientras la inflación hacía estragos y Leo Sbaraglia la rompía en Clave de Sol.
(Av. Corrientes 1612, Microcentro / T. 4374–8063 4374–8063)
2. El Nuevo Hermann
Para darse una idea de cuán ochentoso puede ser este restaurante, basta con decir que un habitué de la casa es Juan Carlos Calabro, que va a cenar con su esposa Coca. Cocina alemana y porteña vintage, con un poco de olor a viejo que, más que molestar, emociona. ¿El mejor plato? Las costillas de cerdo ahumado están bastante bien.
(Güemes 4202, Palermo / T. 4831-8904 4831-8904)
3. Luigi
Grandes cortinados rojos sobre las ventanas, platos con el nombre del restaurante impreso y mozos de moño ajustado. Lo único que le falta es que el menú tenga los precios en Australes. Silencioso y familiar a la vez, Luigi tiene un pelotero que no se actualiza desde los años de Las Trillizas de Oro y estacionamiento gratis. A la hora de comer, pastas y minutas. No busques nada más rebuscado que eso.
(Pringles 1210, Palermo / T. 4864-2303 4864-2303)
4. La Cantina de David
Aunque haya conocido tiempo mejores, cumple con todas las premisas de un restaurante ochentoso: porciones abundantes, mozos de carrera y una carta extensísima. Siempre ligado a la historia de River Plate, aquí solían venir a brindar Enzo Francescoli, Antonio Alzamendi, Hugo Santilli, y el Bambino Veira cuando el club todavía tenía motivos para brindar.
(Córdoba 6299, Chacarita / T. 4553-5613 4553-5613)
5. Los Platitos
Un clásico para sentarse en esta barra a comer uno de los mejores sándwiches de cuadril de la ciudad ($24) con unas papas rejilla ($15). El restaurante de Antonio Bianco, anterior dueño de Los Patitos (hubo confusiones históricas alrededor de estos dos nombres) es el último de la costanera (número 57) y la única concesión a la modernidad que hizo en todos estos años fue instalar wi-fi. El resto —las sillas, las plantas colgantes, las paredes revestidas en machimbre y los tubos fluorescentes— es idéntico a cómo era hace 25 años.
(Rafael Obligado s/n Puesto 57. / T. 4781-1499 4781-1499)
6. Aquellos Años
Otro clásico de la Costanera Norte. Si bien funciona desde 2001 con esta marca, todos lo siguen llamando por su nombre histórico: Los Años Locos. En los 80 era LA parrilla de Buenos Aires. Tiene una capacidad de 330 cubiertos y algunos detalles que resisten incólumes al tiempo: los techos abovedados, el salpicré de las paredes exteriores, los mozos atildados y eficientes (todos hombres, claro). De su carta son recomendables las achuras: mollejas de corazón ($50) y chinchulines de cordero ($36). También se puede comer criadillas ($30) y el asado especial, un costillar ancho, cuyo precio varía según el día, pero ronda los $155 (para 4 personas).
(Rafael ObligadoS/N y La Pampa / T. 4784-8681 4784-8681)
7. Antigua Munich
Hoy conocemos restaurantes indios, rusos, croatas y japoneses, pero en algún momento lo más “étnico” que se podía probar en Buenos Aires era la cocina alemana, que pronto se convirtió en moda. La Antigua Munich es un estandarte de esos tiempos y resiste gracias a una clientela fiel y nostálgica. Sus platos, sin embargo, hoy son más “internacionales”. Entre los más famosos están todas las variedades de supremas ($34,50), incluida la Maryland y la Munich, y el bife de chorizo ($46,50). La ambientación se quedó en el tiempo: boxes de madera, mucha planta de interior y arañas de hierro forjado. El precio promedio es de $90.
(Monroe 2444, Belgrano / T. 4784-1989 4784-1989)
8. The Embers
“The first american restaurant in Argentina”, dice su carta en obligatorios colores azul, rojo y blanco. Con aires de merendero y bar de ruta 66, el treintañero que visite The Embers no podrá evitar que se le piante un lagrimón cuando sienta el aroma a pollo frito en canasta ($34) y pruebe las clásicas hamburguesas (combo con papas fritas y bebida, $26). Los postres (waffles dulces y salados, panqueques y lemon pie) salen pinchados con banderitas de países. Para hacerla completa, milkshake de frutilla o chocolate ($19) en vaso grande congelado. Un auténtico deja vú gastronómico.
(Av. Del Libertador 14638, Martinez / T. 4792-1347 4792-1347)
9. La Chacra
Ir a La Chacra en los 80 era como ir hoy a Cabaña Las Lilas o a La Cabrera. Si querías que un extranjero conociera la mejor carne argentina, éste era el lugar, con sus emblemáticas vacas embalsamadas dando la bienvenida sobre avenida Córdoba y su asador a la vista. Hoy podés comer un buen bife de lomo a precio simil Palermo, y lo podés ochentizar la entrada con una copa de langostinos, y el postre con un panqueque quemado al rhum.
(Av.Córdoba 941, Centro / T. 4322-1409 4322-1409)
10. Zum Edelweiss
A tiro de los teatros de Corrientes y con un ambiente reservado, Edelweiss era el elegido de actores, famosos y cholulos. En estas mesas cenaron Jorge Porcel, Javier Portales, Tristán, Ricardo Espalter, Susana Romero, y toda la farándula de la época. Además, Edelweiss era uno de los auspiciantes de Fútbol de Primera cuando iba por ATC y los partidos eran relatados a desgano por Mauro Viale. Está abierto hasta las 3 de la mañana, así que es ideal para ir después del teatro y ver si te cruzás con Nito Artaza. Entre sus clásicos esta el gulash ($40) y el chambonon eisbe con chucrut ($51). Los postres son los de siempre: don Pedro ($27), charlotte ($21) y almendrado ($20).
(Libertad 431, Centro / T. 4382-3351 4382-3351)
Los 10 mejores lugares para comer picadas en Buenos Aires
1. Mejor picada de bodegón: Almacén y Bar. Para muchos, las mejores picadas de la ciudad. El nombre del lugar es autoexplicativo: en el almacén del fondo se venden quesos y fiambres, y en las mesas de adelante se los sirve frescos, recién cortados en tablas ($44) para compartir. La poca originalidad del nombre del lugar se compensa con una rareza: sus dueños son una segunda generación de japoneses. Para sumar una curiosidad, la rusticidad de este boliche de Constitución se complementa con una muy completa carta de vinos y espumantes.
Cochabamba 1701, esq. Solís, Constitución / T. 4304-4841 4304-4841
2. Mejor picada patagónica: Placeres Patagónicos. En los últimos años, los productos de los ahumaderos del sur del país pasaron a ser objetos muy buscados en la picadas de Buenos Aires. Este restaurante con tres locales en la ciudad se focaliza en recrear el paisaje sureño, tanto en su ambientación tipo refugio de montaña, como en su plato emblema: la Tabla Patagónica, que trae cinco ahumados diferentes (trucha, ciervo, cordero, jabalí y salame de ciervo), más seis quesos que van desde el sardo al de cabra. Vale como almuerzo o cena. Por $185 comen 4 o 5. Para completar el panorama patagónico, venden toda lalínea de cervezas El Bolsón.
San Isidro Labrador 4408, Nuñez / T. 4702-0171 4702-0171 / www.patagonicosweb.com.ar
3. Mejor picada cervecera: Spangher. Pocas combinaciones mejores que una picada y una buena cerveza artesanal. Este pequeño bar de Villa Urquiza sabe hacer ambas cosas: tres variedades de cerveza fabricadas in situ (rubia, roja y negra), y una picada súper abundante para dos personas ($80) o para cuatro ($100) con fiambres artesanales traídos de Tomás Jofré, más aceitunas, cremas untables y pan de pizza, que sirve perfectamente como una cena. Si la idea es picar, pero no llenarse, elegí la tabla de quesos (del Monasterio de Los Toldos), que viene con seis variedades que van desde el azul, hasta el tybo, pasando por los saborizados (excelente el de ají). Sale $60 para dos y $80 para cuatro. Abre de jueves a domingo.
Miller 2905 esq. Tomás Le Bretón, Villa Urquiza / T. 4523-3370 4523-3370 / www.spangher.com.ar
4. Mejor picada para comer hasta reventar: Café de García. Con su clásica picada de 30 ingredientes, Café de García ganó fama y mística. Una parada ineludible para el amante del fiambre y los encurtidos. Es cierto que puede resultar un poco caro: $60 per cápita (más bebida) por un plan que apunta más a la cantidad que a la calidad. Son 30 platillos de que van llegando a tu mesa en tandas. Así van apareciendo longaniza, queso pategras pero también especialidades como croquetas, empanaditas y tortilla de papas. A menos que no hayas comido nada durante los tres días anteriores, para cuando llegue el platillo número 25, vas a decir basta y te vas a desabrochar el cinturón. Imperdible. Se sirve de jueves a sábado por la noche y hay que reservar.
Sanabria 3302, esq Varela, Villa Devoto / T. 4501-5912 4501-5912 / www.cafedegarcia.com.ar
5. Mejor picada alemana: Unterturkheim. Desde Planeta JOY ya hemos recomendado este lugar por su simpleza y su buena relación precio-calidad. Es uno de los pocos lugares de la ciudad en los que sirve una verdadera picada alemana. Hay una tabla de fiambres para dos ($50) con salame ahumado, jamón crudo ahumado, leber con trufas, entre otros, y otra de calentitos para dos ($60) que incluye salchicha alemana, salchicha picante y rosca polaca. Pero lo ideal es ir de a cuatro y pedir una tabla completa ($128) que combina las anteriores y le suma quesos ahumados y otros calentitos. Para beber: cerveza, sin dudas. Hay más de 50 variedades entre nacionales, importadas y artesanales. Ojo que los precios subirán a fin de mes.
Humberto Primo 899 esq.Tacuarí, San Telmo / T. 4307-3265 4307-3265
6. Mejor picada de mar y picada vegetariana: La Poesía. Bar histórico que a principios de los años 80 fue punto de encuentro para artistas, escritores y periodistas, antes de cerrar durante años para ser reabierto a fines de 2008. Ese ambiente intelectual se mantiene en sus actividades: presentaciones de libros, talleres y shows de piano los martes a la noche. Además de las tradicionales, tienen picadas especiales, entre las que se destaca la de mar ($42) viene con, por ejemplo, salmón ahumado, mejillones, langostinos y palitos de pescado. Y la vegetariana ($25) que incluye palmitos, tomates cherry, corazones de alcaucil, berenjenas y champignon. Una relación precio calidad al alcance del bolsillo decualquier poeta.
Chile 502 esq. Bolivar, San Telmo / T. 4300-7340 4300-7340
7. Mejor picada económica: Patio Thames. Una novedad de picada barata en un barrio caro. Abrió hace dos meses con una propuesta joven e informal: un patio techado onda “casa de los años 50”, más un pequeño porche al aire libre. Las picadas pensadas para tres, cuatro o seis personas salen 35, 40 y 70 pesos respectivamente (es decir, poco más de 10 mangos por cabeza). Sale todo fresco desde la fiambrería situada al fondo del local: salamín picado fino, leber, queso sardo, etc. La calidad no descolla, pero cumple para picar algo y tal vez después seguir con alguno de los platos que, entre $20 y $30, también son amigos del bolsillo.
Thames 1678, Palermo Soho / T. 4832-8070 4832-8070
8. Mejor picada cool: Olsen. OK. No es una picada de raíces italianas, como las tradicionales que conocemos. No hay salamines, ni aceitunas. En este restaurante de cocina nórdica lo que nosotros llamamos picada se llama 5+5, o sea: cinco smørrebrød (panes con salmón ahumado, caviar, queso ahumado, por ejemplo), cada uno de ellos maridado con un shot de vodka (algunos saborizados y otros puros). Se calcula para 2 o 3 personas y sale $46. Ideal para picar algo rico en un lugar muy lindo, sobre todo si encontrás una de las mesas del jardín. Pero ojo: sólo para picar. Si querés cenar, tendrás que agarrar la carta de platos.
Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677 4776-7677
9. Mejor picada vermusera: Lo de Jesús. Un bodegón de esquina que se mantiene vivo en Palermo desde hace más de 50 años, cuando el barrio no tenía apodos como Hollywood, o Soho. Mantiene la ambientación de viejo almacén, aunque hoy se especializa en parrilla. Sin embargo, siguen sirviendo buenas picadas a la hora del vermú: tablas para 2 o 3 personas ($55) de jamón cocido, mortadela, salame, olivos, queso gruyere, pulpeta y un espectacular jamón crudo, estacionado y cortado allí mismo. Para acompañar, el vaso pide un Campari con soda. Y si vas sólo y querés sentarte a ver el mundo pasar, pedite una tabla de fiambres individual ($25), que viene dos tragos a base de Cinzano.
Gurruchaga 1406, Palermo Soho / T. 4831-1961 4831-1961 / www.lodejesus.com.ar
10. Mejor picada tradicional: Bar de Cao. Un bar histórico que reabrió en 2005 con una ambientación renovada que no hizo que perdiera sus aires tangueros. Las opciones de picada son muchas, de todo tipo y tamaño, pero nos quedamos con la Gran Cao ($45), de diez ingredientes, que van más allá de los fiambres clásicos e incluyen, por ejemplo, tortilla, sopresata y cantimpalo. Comen cuatro y se van pipones. Para beber, el ambiente pide Pineral con tónica, pero lo que más sale es la cerveza artesanal de la casa tirada en chopps. Hay rubia, roja y negra y sale entre $8 y $10.
Avenida Independencia 2400 esq. Matheu, Congreso / T. 4943-3694 4943-3694
Bueno espero q les haya gustado esta es la parte 1: