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Nada mas Rico que un "Sángüiche".

Info3/5/2010
El "Sanguche" [Sandwich]




El sándwich (del inglés sandwich), también conocido como emparedado, es una comida, a modo de tentempié o aperitivo. Suele consistir en un trozo de pan abierto en dos mitades (o dos rebanadas de pan), entre las cuales se coloca una o más capas de alimentos tales como carne, queso, verduras u otros, a veces con condimentos, salsas u otros acompañantes.





Historia.




El sándwich posee una historia que establece los orígenes en el siglo XVIII. Recibe su nombre de John Montagu, IV conde de Sandwich (1718-1792), un aristócrata del siglo XVIII. Se dice de éste conde que le gustaba comer de esta forma porque así podía jugar a las cartas sin ensuciarse los dedos.[2]

En 1762, estuvo veinticuatro horas ante una mesa de juego. Para calmar el hambre, pidió un poco de carne entre dos rebanadas de pan. A este nuevo tentempié se le puso el nombre de sándwich, en honor a su inventor. En 1996 los británicos gastaban diariamente 7,9 millones de dólares en sándwiches, lo que supone un aumento del 75% en los cinco años anteriores. “Los sándwiches representan más de una tercera parte de todo el mercado de comida rápida”, informa el periódico londinense The Times, y se sirven en 8.000 establecimientos especializados. Cada año se consumen en Gran Bretaña unos mil trescientos millones de sándwiches preparados. Pero estos suelen ser muy distintos de los emparedados sencillos que preparan las familias para comer en el campo o en la playa. Algunos establecimientos ofrecen sándwiches exóticos como por ejemplo de carne de canguro o de caimán, o de fresas y crema entre dos rebanadas de pan untado con pasta de chocolate.

Pese al propósito original del conde de Sandwich de comer con una sola mano, hoy en día ciertos tipos de sándwich se deben comer con cubiertos o con ambas manos. En algunos países es norma usar siempre cubiertos para comerlos. Pese a todo no fue hasta el año 1840 en el que el sándwich entró a formar parte de la gastronomía de Estados Unidos, cuando la cocinera Elizabeth Leslie describió en su libro de cocina por primera vez la receta de un sándwich.[3]

En Aquisgrán se cuenta la historia de que el sándwich se inventó allí: participaba el Conde de Sandwich en las negociaciones de la Paz de Aquisgrán, en la delegación que representaba a la Emperatriz María Teresa. Pero su pasión por las cartas le llevaba a descuidar las comidas, lo que llegó a preocupar a sus criados, quienes empezaron a prepararle un alimento que pudiera comer sin dejar de jugar a las cartas. Sea o no cierto, en el ayuntamiento de aquella ciudad alemana cuelga un retrato del Conde de Sandwich.



Dos siglos después, el undécimo conde, John Montagu, descendiente del IV conde de Sándwich, vio en el nombre de sándwich y en el legado de su antepasado la oportunidad de sacarle provecho y fue así que en el año 2000 abrió una empresa en Londres, con el nombre de The Earl of Sandwich, que espera convertir en cadena internacional.



Denominación en países hispanoparlantes




En idioma castellano es común la forma inglesa sandwich o adaptaciones de esta palabra. Por ejemplo, sánduche (en Venezuela, Ecuador y Colombia), sánguche o sándwich (en el Perú, Argentina y otros países) e incluso sángüiche. También se usa mucho la palabra emparedado o bocadillo.

* En Argentina y Uruguay existen diferentes variedades de esta forma de alimento, siendo común el consumo diario de sándwiches (o "sánguches/sángüiches". Están los sándwiches de miga realizados con el interior del pan de molde fabricado especialmente para este fin y untados con una pequeña capa de mayonesa, mantequilla o margarina y con una o dos capas de fiambre y/o queso en barra. Puede ser frío o caliente. En Argentina al sándwich de miga caliente se lo denomina tostado o carlitos, y en Uruguay, simplemente sándwich caliente. En Uruguay, los sándwiches surtidos son sándwiches de pan de molde que pueden llevar diversos tipos de rellenos como pescado, pasta de granos de maíz, huevo, diversos tipos de fiambres, verduras e incluso frutas, mientras que los sándwiches olímpicos son más grandes y gruesos que los convencionales, rellenos usualmente de lechuga, tomate y huevo, con posibles añadidos y variaciones. También existen otros tipos de sándwiches, como los chivitos, los de milanesa y los de chorizo, llamados choripanes.
* En Bolivia el término sándwich es usado para denominar a una pieza de pan cortada que lleva en su interior huevo frito y, a veces, ensalada.
* En Chile es muy común el consumo de sándwiches, los cuales tienen nombres muy particulares como Barros Jarpa (jamón y queso caliente derretido), la versión fría se llama Aliado; Barros Luco (lomo de vacuno y queso caliente derretido), que lleva este nombre en honor a Ramón Barros Luco, que tenía la costumbre de pedirlo. En la preparación de los sándwiches suele usarse pan de molde, o un tipo de panecillo llamado frica, por su tamaño y forma de fricandela).
* En España, se diferencia el sándwich del bocadillo, en catalán-valenciano se puede decir entrepà. El sándwich está hecho con pan de molde, mientras el bocadillo es una pieza de pan cortada que tiene en su interior carne, queso, etc. No obstante bajo esta denominación son muy populares el sándwich mixto servido por regla general en las cafeterías y el sándwich mixto con huevo (sándwich con abundantes ingredientes que puede llegar a ser una comida de por si).
* En México se consume el sandwich convencional de "pan de caja", pero existe una variante de sándwich de pan bolillo que recibe el nombre de torta y que es mucho más común que el sandwich. En Puebla existe uno de nombre cemita. En el norte, se le suele llamar "Lonche".

* En el Perú, existen muchos tipos de sandwich, destacándose las tradicionales butifarras, el pan con aceitunas negras, el pan con chicharrón, acompañado de camote frito y salsa de cebolla, además del «sándwich triple», elaborado con capas de palta, tomate y huevo duro o pollo, jamonada y queso; separadas por cuatro piezas de pan de molde.[4] Recientemente han surgido los sánguches basados en comidas tradicionales, como el «pan de pollo a la brasa» y el «pan de lomo saltado». En Perú, existen establecimientos que venden exclusiva o preponderantemente sánguches, los cuales se conocen como «sangucherias».[4]
* En Venezuela se usa el sándwich, o sánduche para denominar a una pieza de pan cortada longitudinalmente (si bien en este caso se le suele llamar pan con... o bala fría) o a dos rebanadas de pan cuadrado que llevan en su interior prácticamente cualquier cosa, desde dulces y mermeladas hasta huevos y carne. El "sándwich" en Venezuela comúnmente se compone de jamón, queso, lechuga, tomate y salsas (tradicionalmente kétchup, mayonesa y mostaza). Una variante típica del sándwich es "pepito", creado en España que consta de un pan francés (comunmente llamado "canilla" abierto por un solo lado y relleno de carne de ternera cortada en pequeños trozos o tiras, junto con otros ingredientes, que pueden ser jamón, queso, huevo, bacon, lechuga, tomate, cebolla salteada, aguacate o palca, pollo (en algunos casos carne de res, pollo, chuleta de cerdo y/o chorizo) con salsas a elección, patatas fritas, ensalada de repollo, y tope de queso amarillo rallado. El Pepito es un "sándwich" muy conocido y ampliamente distribuido en España y Venezuela.





Cuántas veces hemos preferido sacrificar una comida en toda regla para tener tiempo y poder ir a hacer un poco de gimnasia, cualquier actividad saludable, estudiar alguna materia, leer un libro, ver una buena película o, por qué no, para seguir jugando a las cartas.

En esta circunstancia se encontraba el cuarto conde de Sándwich, jugador empedernido de naipes, cuando un día, el camarero de su club social le anunció que su carne estaba servida, a lo que nuestro buen aristócrata respondió rápidamente: “¡Pues que me la traigan entre dos rebanadas de pan!”. Y así, de esta curiosa manera, fue como nació el sabroso sándwich que todos conocemos.





El Pan.


Lo habitual es preparar los sándwiches con pan de miga o pan de molde pero, cuidado, porque si viajamos a otros países, como nuestra vecina Francia, veremos que se llama sándwich a lo que nosotros llamamos bocadillo. Por lo tanto, si lo que queremos es un sándwich de pan de molde propiamente dicho, deberemos especificarlo. El pan de molde puede ser blanco o integral, existen múltiples variedades. Según los ingredientes que vayamos a utilizar elegiremos uno u otro. Podemos preparar sándwiches con pocas calorías a partir de pan con fibra lipoactiva, que rellenaremos, por ejemplo, con pavo y manzanas. Aparte del pan que se encuentra previamente cortado en muchas panaderías, se puede utilizar el pan de molde entero, que haremos cortar a nuestro gusto, más fino o más grueso. Las rebanadas más anchas resultan idóneas para sándwiches que pensamos servir tostados. Los panes de molde que se venden sin partir pueden ser muy útiles si queremos utilizar algunos trozos para adornar este sabroso y práctico plato.





Presentación.


A parte de presentar los sándwiches en la forma tradicional, en triángulos, cuadrados y rectángulos sobre una fuente o plato, también existen otras posibilidades. Por ejemplo, si se va a servir a niños, le sugerimos que componga una casita colocando dos pilas juntas de sándwiches rectangulares cubiertos con algunos de forma triangular colocados encima, a modo de tejado. Con un poco de mantequilla blanda puesta en la manga pastelera podrá dibujar las ventanas o las puertas de la casita.
Tambien puede sacar, cortando con un cuchillo bien afilado, la miga de un pan de molde entero, dejando hueco el interior. Luego cortará esa miga en cuadrados pequeños que, posteriormente volverá a introducir en el pan de molde. Así, el mismo pan le servirá como original caja de presentación. Los enrollados resultan muy decorativos porque, al cortarse horizontalmente, forman espirales de colores. Otra forma muy habitual es presentar el pan sin los bordes. Podrá encontrarlo preparado ya de esta manera en tiendas y supermercados.





Nutrición y Sandwichs.


Afirman que la primera regla al hacer o comprar un sándwich es observar qué se lo pone. Untarlo con mayonesa de forma generosa es una forma fácil de hacer que el contenido de grasas y calorías se vaya a las nubes. Los aderezos de ensalada que algunos usan, como el roquefort, hacen lo mismo. Se deben elegir condimentos de bajo contenido de grasas o sin grasa directamente. Si se está haciendo el pedido en un comercio y no tienen la opción de condimentos de bajas calorías, se puede pedir que coloquen los condimentos aparte.

Consultada por Clarín, Mónica Katz, médica y codirectora del posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro, consideró: "Un sándwich es un muy buen alimento, pero depende de qué se le ponga. Hay que dejar de demonizar a ciertos alimentos". Y agregó: "Hoy no se puede dividir a los alimentos entre buenos y malos, sino que sean sustentables, placenteros y balanceados".

Algunos creen que los aderezos para ensalada o la mayonesa son los únicos condimentos con sabor que existen. Sin embargo, según la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, al sándwich se le puede agregar cebollas, tomates, repollo, morrones verdes, pickles, champignones, pepino y distintos tipos de lechuga. Esto va a "levantar" al sándwich y va a agregar fibras y sabor sin sumar calorías.

Si no se puede abandonar la mayonesa, es preferible elegir las "light". Si se reemplazan 3 cucharadas de mayonesa común por 2 de mayonesa light se pueden bajar de 580 a 310 la cantidad de calorías de una ensalada de atún.

La elección de quesos menos grasos también ayudará a armar un sándwich más sano. Una de las reglas de oro es que los quesos blancos tienden a tener un contenido más bajo de grasas y a tener menos calorías que los quesos amarillos. La muzzarela parcialmente descremada es una gran elección, al igual que los quesos sin grasa o de bajo contenido de grasas que se venden hoy en los comercios. Si se deja de lado una feta de queso Cheddar, se ahorrará 110 calorías y 9 gramos de grasa saturada.

Y hay una sugerencia de cambio para los que se mantienen alejados de los sándwiches porque creen que el pan los hace engordar: "Lo ideal es el sándwich con pan de harinas integrales —afirmó Katz—. Como segunda opción, se puede elegir el pan blanco francés o el árabe, que también tienen bajas grasas".

"El sándwich se desvalorizó porque se le colocan contenidos inadecuados —afirmó Marta César, coordinadora de nutrición y pediatría de la Sociedad Argentina de Nutrición—. Pero puede ser un alimento saludable si se le agrega tomate, lechuga, quesos y ciertos fiambres, como el de pavita o el jamón cocido". Entre los ingredientes que desaconsejó están la panceta, la mortadela y el salchichón, por sus grasas.





Sugerencias.


Sándwich enrollado

Unte unas rebanadas finas de pan de molde con un poco de mantequilla, que previamente habrá reblandecido. Colóquelas sobre un paño limpio y húmedo. Ponga encima unas lonchas de jamón o, si se prefiere, de salmón, y enróllelo en el interior de dicho paño asegurándose de que esté bien apretado. Déjelo de este modo hasta el momento en el que lo sirva, proceda entonces a cortarlo en rodajas.

Sándwich abierto

Haga los huevos duros de la forma habitual y deje que se enfríen. Tueste muy ligeramente las rebanadas de pan de molde y luego úntelas con mantequilla. Ponga sobre ellas unas lonchas de queso gruyère o de sándwich. Métalas bajo el grill del horno hasta que el queso empiece a derretirse. Mientras, pele y corte en aros una cebolla, refríalos en un poco de aceite hasta que estén transparentes y escúrralos sobre papel absorbente. Colóquelos entonces sobre el queso derretido y sobre ellos las rodajas de huevo duro. Sírvalo caliente.

Sándwich de ‘roquefort’

Ponga sobre una rebanada de pan de molde tal cual, o tostada muy ligeramente, una hoja de lechuga. Pele y corte en cubitos el tomate y la pechuga de pollo asada (o un resto de pollo sin piel). Desmigaje el queso roquefort y extiéndalo sobre el pan y todo lo demás. Cierre con la otra rebanada de pan y ponga algo pesado y plano encima para conseguir aplastarlo un poco. Córtelo triangularmente y... ¡a la mesa a comer!





El Sandwich de Miga.




Prospera bajo campanas de vidrio, en heladeras transparentes o entre dos servilletas mojadas. Es chato e inolvidable, como una carta de amor o un disco de Gardel

Asociado a cada copetín, casamiento o merienda al paso de los Argentinos, el sándwich de miga ha ingresado en el terreno de los grandes mitos de esta nación.
Simple, triple, cuádruple, quíntuple, chacarero, "económico" o diet, los Argentinos lo fuimos reinventando al compás de la realidad.
Llegando de Inglaterra durante el siglo ante pasado, se infiltró entre nosotros, renació de manos españolas y surgió remozado y más Argentino que nunca.
Los confiteros más veteranos recuerdan cerca de cien variedades de las cuales unas setenta ya han pasado a la historia.
Zanahoria, remolacha, espárragos, alcauciles, calahorras, anchoas, congrio, salmón, duraznos, avellanas, nueces, almendras, palmitos, panceta, camembert, caviar, hoy son recuerdos de épocas florecientes.
Gastrónomos de renombre aseveran que ningún lugar de la tierra ha llegado a tener tanta variedad de emparedados de miga como la Argentina.
El género sobrevive en Gran Bretaña. los Estados Unidos, algunas zonas de Brasil y la Costa Brava.
Los sandwicheros Argentinos tuvieron épocas en que la demanda los abrumaba. Ya no deben suspender las ventas quince días antes de las fiestas navideñas, como ocurría treinta años atrás, pero el producto goza de buena salud.
Aunque para ello deba volverse macrobiótico.

CON MAYONESA ES VIDA:
Educados en una tradición que asocia las humanidades robustas con el ideal de salud, los hacedores de sándwiches, mayoritariamente españoles o descendientes de ellos, se han convertido ahora en inventores de especialidades dietéticas.
Emplean pan de salvado, de centeno o integral, con base de jamón crudo o cocido y unto de queso blanco.
No obstante, admiten que el mérito sólo es de sus clientes.
"La venta de sándwiches, como la del resto de las confituras, cayo a la mitad. Lo que sale es el pan negro.
Dicen que para cuidar la silueta. Sin embargo, casi todos los clientes insisten en que no sea mezquino con la mayonesa", comenta un sandwichero, dueño de una importante confitería porteña, con cincuenta años de oficio.



JAMÁS QUESO CON LECHUGA:
Los sándwiches de miga, hechos como Dios manda, deben pintarse con manteca batida incorporada a la misma cortadora (un recipiente de manteca alimenta el filo de la máquina). Ambas tapas van untadas también con mayonesa. Luego se le ponen ingredientes a gusto. Pero la hipertensión y la onda naturista atentan contra la receta sagrada, celosa y personalmente transmitida de una generación a otra de sandwicheros, según explica otro sandwichewro de la avenida Santa Fe.
"La mayoría de los que estamos en el oficio lo hemos aprendido de nuestros padres. No es fácil aprender a combinar bien los sabores. De una buena combinación depende el éxito del sándwich", aclara.
Los buenos artesanos aseguran que la lechuga no puede ir con el queso porque queda desabrida. Que las mejores combinaciones son el jamón con ananá o palmitos, el roquefort con apio y nueces, la crema de pavita con lechuga y almendras o avellanas y el peceto cortado como fiambre, mechado con ciruelas y crema de leche. Hoy en día, éstos sólo salen por pedido especial.

POQUER DE ROSBIF:
Como todo el mundo sabe, la cuna del sándwich fue Inglaterra, y su padre lord John Montagu Sandwich, un gourmet de la corte de George III, en el siglo dieciocho.
Atilio E. Castaño, historiador de arte culinario, explica que el inventazo de Sándwich se debió a su condición de jugador empedernido. Se había propuesto no perder ninguna mano y menos separarse de la mesa de juego.
Una vez, en 1762, pasó veinticuatro horas enfrascado en los naipes, sin levantarse. Su mucamo lo alimento con rosbif entre dos tajadas de pan untadas con manteca.
El invento de Lord Sándwich - ¿o de su sirviente?- se difundió rápidamente en toda la corte, se sabe que Carlos XIII, rey de Suecia y Noruega, era otro fanático del género. Adoraba los de pescado con queso y manteca. Por entonces -primeras décadas del siglo ante pasado- el sándwich de miga no se conocía.
El historiador francés Jean Grosley dice que los cocineros, antes de hacer los emparedados, quitaban la corteza al pan y la conservaban para agregarla al consomé. Como el pan inglés tiene miga alta y porosa, utilizaban lo que quedaba, cortando en rebanadas finas. Tal el origen del sándwich de miga.



PARA GENTE PAQUETA:
La llegada del engendro al Río de la Plata se produjo al despuntar el siglo diecinueve, antes de que las criollas remojaran con aceite hirviendo las cabezas de los que traían la idea.
Oriundos de un país donde el emparedado, más que un comestible a deshora es la comida obligada de la media mañana, los "gallegos" inmigrantes conocían muy bien la especialidad. La experiencia del bocadillo, ese sándwich largo de su tierra que incluye tortillas, pescado, cerdo, embutidos, pollo, vaca, huevos fritos, pickles y verduras, era un buen antecedente.
Usaron el pan inglés para hacer un plato capaz de cautivar a la aristocracia anglófila y afrancesada. Por cierto, lo consiguieron. Con los años, el sándwich de miga se convertiría en el bocado favorito de los dandies, la mejor manera de acompañar un copetín, festejar bautismos, casamientos y cumpleaños de la alta sociedad porteña y rosarina.
Se cuenta que la variedades de miga arrollada con huevos de esturión (caviar) cautivaban a más de un orador en las reuniones que celebraba la llamada "generación del 90" en el frontón de Buenos Aires y en el Járdin Florida.
Aristóbulo del Valle, Bartolomé Mitre y Leandro Alem figuraban entre sus adeptos.



LA PATRIA "SANGUCHERA":
Luego el sándwich de miga ganaría nuevas clases sociales. Bajo el nombre de "chacarero", el modelo más grande del sándwich de miga entró a competir con el choripán. "Tenía base de jamón, aceitunas, pickles, zanahoria, crema de pavita, queso, remolacha y lechuga".
El consumo decayó durante los años sesenta, repuntó en el 74, descendió en el 79, se recuperó entre el 84 y 85 y desde entonces los fabricantes adjudican la caída a los tiempos difíciles y a que la gente se cuida más. Por eso, apuestan todo el futuro a las nuevas variedades diet.
Sin embargo, algunos lujos entre dos panes no se han extinguido del todo. Todavía hay reductos en los que se elaboran los famosos "académicos" pertenecientes al barroco sandwichero: jamón, queso y tomate en cantidades, apretado. Un clásico café de Avenida de Mayo lo prepara así: sobre una tapa de miga de un centímetro de alto se dispone el jamón cocido, se añaden dos rodajas de tomate y todo se cubre con queso.
Sale muy caliente, bien regado de orégano y con una pizca de pimienta.
Conviene acompañarlo con un balón o con un vaso de sidra helada.
Otros dicen, que los académicos son cada vez menos contundentes y que han cedido su puesto al tostado mixto.
El tostado mixto (para algunos, "Carlitos" es una institución en la Argentina, como los "chivitos" en el Uruguay y los "barros luco" y "barros jarpa" en Chile. Un sándwich de medio estatus, más elegante que un "especial" y menos que un arrollado "primavera" de pavita, roquefort y nueces, especialidad de la desaparecida confitería París.
En los últimos tiempos, sin embargo, pedir un tostado mixto puede requerir de ciertas preguntas al mozo. La curiosidad no será vana, pues el espécimen llegará chato como una cartulina o exuberante como un acorde wagneriano. Todo depende de la modalidad de la casa.



Hacete este pedazo de Cheguzan:





link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=omlLMAT3IkQ



El Sandwich Perfecto.


Cual es el sandwich perfecto?

Desde los inicios de la humanidad, esta pregunta ha venido develando a los hombres de ciencia de todos los tiempos. Ya los Dinosaurios se plantearon esta pregunta, y se especula en los circulos academicos que el motivo preponderante de su desaparicion no habria sido, como se supone comunmente, el impacto de un meteorito contra la superficie terrestre, sino el desacuerda sobre tan profunda y vital cuestion.
Un poco mas adelante, los primeros hominidos repitieronse el enigma, de este modo: ugh?
La doctrina se dividio en ese momento entre los Australopithecus, que opinaban que "uaaagggh"
y los Pitecanthropus Erectus, mas propensos al "Blegh".
No sabemos que postura triunfo finalmente, dado que estos primeros humanoides guardaban sus textos en letras de caca secada al sol, elemento que para ellos duraba una eternidad (aparentemente, el individuo promedio en esa epoca tenia una esperanza de vida de un dia y medio) ya que se conservaba por mas de una semana, pero que no ha logrado sostenerse contra el avance de las inexorables arenas del tiempo.
Lo unico que nos queda son algunos soruyos petrificados descubiertos en 1974 en las depresiones de Exeter, en Irlanda del Norte, de los cuales los expertos de la Universidad de California, tan proclives a estudiar boludeces, han deducido lo hasta ahora explicado.
Cabe destacar que recientes publicaciones han acusado de ser "mera caca de gato vieja" a los Coproglifos Exeterianos, pero tambien es cierto que estas opiniones no han tenido mayor eco en la comunidad cientifica internacional.
Sumerios y Babilonios tuvieron tambien algo que aportar a la cuestion del sandwich perfecto, si nos guiamos por las tablillas de arcilla que se encuentran exhibidas en el Museo Peteano de Oxford. La escritura cuneiforme, traducida en 1887 por el Dr. Melaztenga, de la Universidad de Wisconsin, nos revela que estas culturas, nacidas a la vera del Eufrates y el Tigris, preferian el sandwich con pan sin levadura, carne y queso de cabra. Nada complicado, si esperaban algo distinto. La inventiva de estos pueblos se encausaba hacia otras actividades. Fueron grandes guerreros, astronomos, astrologos, astroboys, inclusive han visto la luz nuevas investigaciones que sugeririan que los Babilonios habrian sido los primeros cultores del power pop, en tanto que los Sumerios habrian hecho otro tanto con una forma primitiva de hip hop, que ellos habrian denominado hip. El hop no se descubrio hasta el siglo XX.
Los Fenicios, como en todo, fueron un caso aparte.
Sus sandwiches, influenciados por las rutas comerciales que recorria este pueblo, eran un crisol de fiambres, como dijo el erudito Manrique. Ellos inventaron cosas como el fiambrin (queso mutante con manchitas de carne pertenecientes a una especie indefinida), el salchichon primavera (carne de una especia indefinida y mutante a la que se le adiciona aceitunas, huevos, y morron, supuestamente), el salchichon con jamon (mezcla inenarrable de dos carnes indescriptibles, indefinidas y mutantes), la mortadela con pistachio (en fin) etc.
Sus sandwiches eran conocidos por su caracter alucinogeno, y estaban prohibidos en varios paises del mundo conocido en ese entonces. En realidad, estaba prohibido el trafico de sandwiches, se podia tener sandwichs para consumo personal.
Avanzando un poco en la historia, las comunidades feudales fueron las primeras en desarrollar una notacion sandwichal, que permitiera que una receta de sandwich fuera entendida en el mundo entero. Se creo tambien el sandwich gregoriano, famoso por tener un solo ingrediente: pan.
Su creador, un italiano llamado Zonzo, alcanzo la inmortalidad en el conocido adagio: pan con pan...





Para mi gusto Taringueros no hay nada mas rico que un buen chebuzan de milanga con mostaza:





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