Feroz interna subacuática entre los socios Pro
dijo:Macri quedó con el agua hasta el cuello: la ciudad colapsó por las inundaciones y está en guerra con De Narváez. Sospechas de sobreprecios y denuncia ambiental en la obra del Maldonado.
Por Carlos Romero
Es un hecho: a Mauricio Macri, como dice la canción, la lluvia no lo estimula. Todo lo contario. Desde que la última tormenta rebalsó por las calles a oscuras de una Capital Federal cruzada por gomones, canoas y una tripulación de vecinos furiosos, al jefe de gobierno porteño le cuesta hacer pie. Y esto dicho en más de un sentido. En lo inmediato, porque su gestión en materia hídrica fue tildada de ineficaz por todo el arco opositor y quedó salpicada de sospechas que llegan hasta su caballito de batalla en la lucha contra las inundaciones recurrentes: la muy publicitada y costosa megaobra del Arroyo Maldonado, que la ciudad sigue ejecutando a pesar de que al cierre de este artículo pesaba sobre ella una medida cautelar por varias irregularidades administrativas y presuntos sobreprecios millonarios (ver recuadro). Al mismo tiempo, la temporada de lluvias que viene aguando el febrero macrista también sacó a la superficie los problemas que el líder del Pro tiene en la conducción de su propia tropa. Asuntos internos que día a día le complican el armado de cara a las elecciones de 2011. En especial, desde que su ex socio Francisco de Narváez abandonó el Pro-peronismo y dejó a Macri solo y con marea alta.
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