Apocalipsis 2880
Es el 16 de marzo de 2880 y se espera en la Tierra la llegada del asteroide conocido como 1950 DA, una gran roca de algo más de un kilómetro de diámetro. Se teme que se lance sobre el océano Atlántico a una velocidad de unos 62.000 km por hora. La probabilidad de que el asteroide dé contra nosotros es pequeña, pero no cabe duda de que a lo largo de la historia de la Tierra periódicamente nos han golpeado asteroides de ese tamaño y también mayores, en algunas ocasiones con efectos catastróficos. El impacto llamado K/T, por ejemplo, golpeó cerca de la península de Yucatán, en lo que es hoy el Caribe mexicano, y dio fin a la era de los dinosaurios hace 65 millones de años.
El océano cubre el 70 % de la superficie de nuestro planeta, de modo que si nos impactara un asteroide lo más probable es que lo haga sobre el agua. Un impacto así produce enormes olas, llamadas tsunamis, que se propagan desde el lugar del suceso como las ondas circulares que se observan en una charca cuando arrojamos una piedra. Estas olas golpearían e inundarían las zonas costeras, afectando gravemente las zonas pobladas.
Científicos de la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos, realizaron una simulación por computadora del impacto de un asteroide en el océano. Los resultados mostraron olas de hasta 120 metros de altura desplazándose hacia la costa atlántica de los Estados Unidos.
El orden de los sucesos sería: el impacto produce una explosión de 60.000 megatones que vaporiza el cuerpo del asteroide y produce una cavidad en las aguas del océano de una extensión horizontal de casi 18 kilómetros y hasta el fondo del océano en sentido vertical, que en ese sitio está a unos 4,8 km de profundidad. La explosión remueve parte del fondo, incluso. Luego el agua retorna para llenar el hueco, produciendo ondas en forma de anillo que se propagan en todas direcciones. El impacto produce olas tsunami de todas las frecuencias y longitudes, con una longitud pico de más o menos el diámetro de la cavidad. Debido a que las ondas de menor frecuencia avanzan más rápido que las de alta frecuencia, el impulso inicial se difunde, convirtiéndose en una serie de olas.
ASI QUE VAMOS TODOS A: