Les traigo a continuación la primer entrega de este ciclo, el cual espero prospere, que di a llamar Conociendo
Uruguay
. Más adelante seguiré una lógica alfabética, pero me pareció apropiado comenzar con mi
ciudad
natal.
Hacía tiempo que no posteaba nada. Sin embargo, estaba yo acostado pensando en si me iría a levantar para ir a la facultad al otro día, de qué boludez estarían hablando en el chat y si Miguelote habría resuelto su duda existencial respecto al porqué de las cerraduras en los locales que se dicen estar abiertos las 24 horas, cuando, de repente, se me prendió la lamparita. La apagué y seguí reflexionando.
¡Oh hermanos!, tendrían que haber estado ustedes para ver mi entusiasmo al ocurrírseme la idea de este ciclo.
Habrán pasado, póngale usted, diez minutos. Se me escapó un sordito y me dormí.
Al otro día, lamentablemente, no fui a facultad. Pero, heme aquí, posteando.
Los invito a pasar, hay copetín.
Paysandú es una de las ciudades más importantes del Uruguay . Es la capital del departamento homónimo con 84.162 habitantes (2004). Ubicada sobre la margen este del Río Uruguay , dista 368 km de la capital del país, Montevideo y es fronteriza con las ciudades argentinas de Colón y Concepción del Uruguay . El río se cruza por el imponente puente internacional "General Artigas".
Es una ciudad industrial y comercial, lo que le imprime una intensa actividad en términos relativos al país. Se destacan dentro de su producción tejidos de lana (Paylana), cueros (Paycueros), cerveza (Norteña), cemento Pórtland (ANCAP) y citrus (Azucitrus, Sandupay).
Historia
Posee una rica historia ya que el poblado que le da origen data de los inicios de la colonización española. Su denominación deriva del fraile o fray (en guaraní: pay) Policarpo Sandú, porteño que fundó una reducción con doce familias aborígenes procedentes de las Misiones jesuíticas en el año 1772 prácticamente en el lugar en que desarrolló la actual ciudad .
Fue sitiada por los portugueses y brasileños en tres oportunidades y es famosa por la heroica defensa que hicieron sus habitantes en 1865, bajo el mando del General Leandro Gómez, al hacer frente al sitio de las tropas del General Venancio Flores y sus aliados brasileños.
La resistencia y el valor que presentaron los sitiados frente a los invasores, a pesar de la disparidad de fuerzas, le mereció el apodo de "Heroica Paysandú" o la "Heroica", apodo que tiene su origen en estrofas del payador argentino Gabino Ezeiza (1889):
Defensa de Paysandú
Se denomina como Defensa de Paysandú a la defensa de Paysandú frente al sitio impuesto por las tropas de Venancio Flores y su aliado, el Imperio de Brasil, entre diciembre de 1864 y enero de 1865.
Paysandú, "La heroica".
Esta ciudad uruguaya soportó varios asedios durante su historia. En 1811, al inicio de la revolución Oriental, la guarnición patriota comandada por el riograndense Francisco Bicudo, que defendía esa plaza del ataque de las tropas portuguesas que invadieron la Banda Oriental, resistió el sitio hasta que fue tomada por asalto y sus defensores ejecutados (sólo se salvaron siete de ellos).
En diciembre de 1846, durante la Guerra Grande, fue sitiada por Fructuoso Rivera. Los defensores, al mando del español Felipe Argentó, se rindieron tras violentos combates y la ciudad fue tomada y saqueada. Tras la victoria de Ignacio Oribe sobre Rivera en la Sierra de las Ánimas (enero de 1847) la ciudad fue recuperada por las tropas del gobierno del Cerrito.
El Sitio de Paysandú
Hechos más drásticos se produjeron en 1863 tras el inicio de la revolución del caudillo Colorado Venancio Flores, conocida con el nombre de Cruzada Libertadora. Durante unos pocos días, en enero de 1864, tropas de Flores sitiaron la ciudad defendida por Lucas Píriz, pero abandonaron el lugar por la proximidad de las fuerzas del ejército del gobierno que encabezaba Bernardo Prudencio Berro. Sin embargo, el 2 de diciembre las fuerzas sublevadas, que contaban entonces con el respaldo de una escuadra fluvial brasileña al mando del Marqués de Tamandaré, y de tropas argentinas enviadas por el presidente Bartolomé Mitre, pusieron nuevo cerco a Paysandú.
Bloqueada por vía fluvial y atacada por un ejército que inicialmente sumaba 5500 hombres (4000 de Flores y 1500 del brasileño Souza Netto) y que el 27 de diciembre ascendió a 15.000 (con la incorporación de fuerzas del brasileño Joao Menna Barreto), la defensa opuso 1086 combatientes a las órdenes de los Coroneles Leandro Gómez y Lucas Píriz, entre los defensores de Paysandú se encontraban varios argentinos de signo federal entre los que se incluyen al célebre José Hernández.
Flores envió un ultimátum a Leandro Gómez exigiendo la inmediata rendición, y este devolvió la carta con una frase agregada, encima de su firma: "Cuando sucumba".
La defensa de la plaza, que no contaba con murallas, duró exactamente un mes: 2 de diciembre de 1864 a 2 de enero de 1865. Leandro Gómez y Lucas Píriz se hicieron fuertes en torno a un perímetro de seis manzanas por dos en el centro de la ciudad , sosteniéndose de forma poco menos que increíble ante la disparidad de fuerzas, mientras esperaban refuerzos que descomprimieran la situación y forzaran a Flores a levantar el sitio.
Los auxilios que se esperaban nunca llegaron. El caudillo argentino -el sanluiseño- Juan Saa ("Lanza seca"
fue detenido por el caudillo colorado de Soriano, Máximo Pérez, en el Río Negro, y el caudillo entrerriano Justo José de Urquiza se mantuvo neutral, pese a que uno de sus hijos participó en la defensa.
El 8 de diciembre se convino una tregua que permitió evacuar a parte de las familias y algunos extranjeros, que pasaron a una isla del río Uruguay bajo jurisdicción argentina.
A pesar de la violencia del bombardeo por mar y tierra, Paysandú, casi destruida, resistió y la bandera uruguaya aún flameaba en lo alto de la torre de la iglesia. La situación despertó una oleada de entusiasmo nacionalista en toda el área, si bien el cerco de los sitiadores impidió toda llegada de ayuda.
Entre tanto, el gobierno de Atanasio Cruz Aguirre, que sucedió a Bernardo Berro, quemó públicamente en Montevideo las copias de los tratados firmados con el Brasil en 1851 al finalizar la Guerra Grande, como forma de protesta ante el hecho (diciembre de 1864).
Los sitiadores prepararon el asalto final para la madrugada del 31 de diciembre, cuando un infierno artillero se abatió sobre la ciudad . Los defensores, padeciendo toda suerte de privaciones, resistieron hasta la tarde del 2 de enero de 1865. Entonces Leandro Gómez que, junto a Lucas Píriz, muerto en acción el 31, había sido ascendido a General por el Gobierno de Aguirre, pidió una tregua para enterrar a los muertos a través del oficial colorado Atanasildo Saldaña, que era su prisionero. Este cumplió el encargo y regresó con una negativa. En medio de esas gestiones los brasileños entraron al recinto fortificado abrazándose con los defensores y gritando que se había convenido la paz, lo que no era cierto. Leandro Gómez y su Estado Mayor se vieron de pronto rodeados y tomados prisioneros.
Vea Victis
Según las versiones de varios analistas del hecho, Leandro Gómez pidió ser conducido como prisionero no ante los jefes brasileños, sino ante los orientales. Este hecho sería el que decidiría su suerte. Reclamado como prisionero por el comandante Francisco Belén, Leandro Gómez fue avistado por el Gral. José Gregorio Suárez, fanático partidario de la divisa colorada, que ordenó su fusilamiento sin juicio previo.
Junto a Leandro Gómez también fueron pasados por las armas los comandantes Juan María Braga, Eduviges Acuña y Federico Fernández, únicos oficiales del estado Mayor sobrevivientes al sitio. Como era de estilo en las guerras civiles en el Uruguay , Suárez mandó quintar a los prisioneros, unos 600 en total (elegir uno de cada cinco para ejecutar, al estilo del procedimiento romano de diezmar a las legiones rebeldes) y ya había comenzado los fusilamientos de otros oficiales cuando la intervención del Coronel José Muraturi, comandante de la escuadrilla argentina apostada frente a la ciudad , impidió que el hecho pasara a mayores, invocando una orden de Flores y Tamandaré en contrario.
La ejecución de los oficiales rendidos, en cambio, no era en absoluto moneda corriente en las guerras civiles. Sin embargo, con el antecedente del fusilamiento de 152 oficiales y soldados implicados en la revolución de los Conservadores en 1857 contra el gobierno de Gabriel Antonio Pereira, hecho conocido como la Masacre de Quinteros (febrero de 1858), y que la Cruzada Libertadora de Flores tomó como bandera para el Partido Colorado, los fusilamientos de Paysandú se consideran como la venganza de aquel hecho.
Cabe señalar que meses antes, el 4 de agosto de 1864, los defensores de la villa (hoy ciudad ) de Florida, capital del departamento homónimo, también habían sido fusilados por orden de Venancio Flores, tras la toma de la plaza por parte de éste.
La Leyenda
En 1884, y en circunstancias en que el presidente de la época, Máximo Santos, buscaba promocionarse como una figura política potable para ambas divisas, mandó rendir honores militares a las víctimas de la Masacre de Quinteros y también a Leandro Gómez, como forma de respeto hacia los hechos y personajes que ya eran paradigmáticos de ambos partidos políticos, el Colorado y el Nacional, por más que ni los "Mártires de Quinteros" representaban a todo el Partido Colorado ni Leandro Gómez había actuado a nombre de su partido sino de un gobierno fusionista que había prohibido el uso de las divisas.
La historiografía oficial primero y luego la literatura, la poesía y la música popular narraron una y mil veces el hecho de la Defensa de Paysandú desde entonces, confiriéndole ribetes de leyenda y manteniendo en la memoria histórica del país este hecho de características épicas, al que un final trágico y heroico redondean como uno de los hitos del pasado común a todos los uruguayos, por encima de banderas políticas. Entre las canciones dedicadas al pueblo sanducero (y a todos los orientales) se encuentra la realizada por el payador argentino Gabino Ezeiza titulada precisamente Heroica Paysandú.
Una pormenorizada narración de la Defensa de Paysandú puede hallarse en la obra "Episodios Históricos" del periodista Rómulo Rossi, publicada en Montevideo en 1923 y en donde se recogen no sólo investigaciones históricas sino entrevistas a varios protagonistas sobrevivientes de los hechos, lo que configura un trabajo de inestimable valor.
La Basílica después de la Defensa de Paysandú
Bueno, así doy por concluida la primer entrega de este ciclo el cual espero les haya gustado. Pido disculpas por la pobreza de información.
Fuentes: http://www.conociendopaysandu.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Paysand%C3%BA
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Hacía tiempo que no posteaba nada. Sin embargo, estaba yo acostado pensando en si me iría a levantar para ir a la facultad al otro día, de qué boludez estarían hablando en el chat y si Miguelote habría resuelto su duda existencial respecto al porqué de las cerraduras en los locales que se dicen estar abiertos las 24 horas, cuando, de repente, se me prendió la lamparita. La apagué y seguí reflexionando.
¡Oh hermanos!, tendrían que haber estado ustedes para ver mi entusiasmo al ocurrírseme la idea de este ciclo.
Habrán pasado, póngale usted, diez minutos. Se me escapó un sordito y me dormí.
Al otro día, lamentablemente, no fui a facultad. Pero, heme aquí, posteando.
Los invito a pasar, hay copetín.

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Paysandú
Paysandú es una de las ciudades más importantes del Uruguay . Es la capital del departamento homónimo con 84.162 habitantes (2004). Ubicada sobre la margen este del Río Uruguay , dista 368 km de la capital del país, Montevideo y es fronteriza con las ciudades argentinas de Colón y Concepción del Uruguay . El río se cruza por el imponente puente internacional "General Artigas".
Es una ciudad industrial y comercial, lo que le imprime una intensa actividad en términos relativos al país. Se destacan dentro de su producción tejidos de lana (Paylana), cueros (Paycueros), cerveza (Norteña), cemento Pórtland (ANCAP) y citrus (Azucitrus, Sandupay).
Historia
Posee una rica historia ya que el poblado que le da origen data de los inicios de la colonización española. Su denominación deriva del fraile o fray (en guaraní: pay) Policarpo Sandú, porteño que fundó una reducción con doce familias aborígenes procedentes de las Misiones jesuíticas en el año 1772 prácticamente en el lugar en que desarrolló la actual ciudad .
Fue sitiada por los portugueses y brasileños en tres oportunidades y es famosa por la heroica defensa que hicieron sus habitantes en 1865, bajo el mando del General Leandro Gómez, al hacer frente al sitio de las tropas del General Venancio Flores y sus aliados brasileños.
La resistencia y el valor que presentaron los sitiados frente a los invasores, a pesar de la disparidad de fuerzas, le mereció el apodo de "Heroica Paysandú" o la "Heroica", apodo que tiene su origen en estrofas del payador argentino Gabino Ezeiza (1889):
"Heroico Paysandú, yo te saludo
hermano de la patria en que nací
tus versos y tus glorias encendentes
se cantan en mi tierra como aquí.
Los bardos que tenemos en el Plata,
que están en el Olimpo en su canción,
dedican a este pueblo de valientes
su más grande y sublime inspiración,
dedican a este pueblo de valientes
su más grande y sublime inspiración."
hermano de la patria en que nací
tus versos y tus glorias encendentes
se cantan en mi tierra como aquí.
Los bardos que tenemos en el Plata,
que están en el Olimpo en su canción,
dedican a este pueblo de valientes
su más grande y sublime inspiración,
dedican a este pueblo de valientes
su más grande y sublime inspiración."
Puerto de Paysandú
Defensa de Paysandú
Se denomina como Defensa de Paysandú a la defensa de Paysandú frente al sitio impuesto por las tropas de Venancio Flores y su aliado, el Imperio de Brasil, entre diciembre de 1864 y enero de 1865.
Paysandú, "La heroica".
Esta ciudad uruguaya soportó varios asedios durante su historia. En 1811, al inicio de la revolución Oriental, la guarnición patriota comandada por el riograndense Francisco Bicudo, que defendía esa plaza del ataque de las tropas portuguesas que invadieron la Banda Oriental, resistió el sitio hasta que fue tomada por asalto y sus defensores ejecutados (sólo se salvaron siete de ellos).
En diciembre de 1846, durante la Guerra Grande, fue sitiada por Fructuoso Rivera. Los defensores, al mando del español Felipe Argentó, se rindieron tras violentos combates y la ciudad fue tomada y saqueada. Tras la victoria de Ignacio Oribe sobre Rivera en la Sierra de las Ánimas (enero de 1847) la ciudad fue recuperada por las tropas del gobierno del Cerrito.
El Sitio de Paysandú
Hechos más drásticos se produjeron en 1863 tras el inicio de la revolución del caudillo Colorado Venancio Flores, conocida con el nombre de Cruzada Libertadora. Durante unos pocos días, en enero de 1864, tropas de Flores sitiaron la ciudad defendida por Lucas Píriz, pero abandonaron el lugar por la proximidad de las fuerzas del ejército del gobierno que encabezaba Bernardo Prudencio Berro. Sin embargo, el 2 de diciembre las fuerzas sublevadas, que contaban entonces con el respaldo de una escuadra fluvial brasileña al mando del Marqués de Tamandaré, y de tropas argentinas enviadas por el presidente Bartolomé Mitre, pusieron nuevo cerco a Paysandú.
Bloqueada por vía fluvial y atacada por un ejército que inicialmente sumaba 5500 hombres (4000 de Flores y 1500 del brasileño Souza Netto) y que el 27 de diciembre ascendió a 15.000 (con la incorporación de fuerzas del brasileño Joao Menna Barreto), la defensa opuso 1086 combatientes a las órdenes de los Coroneles Leandro Gómez y Lucas Píriz, entre los defensores de Paysandú se encontraban varios argentinos de signo federal entre los que se incluyen al célebre José Hernández.
Flores envió un ultimátum a Leandro Gómez exigiendo la inmediata rendición, y este devolvió la carta con una frase agregada, encima de su firma: "Cuando sucumba".
La defensa de la plaza, que no contaba con murallas, duró exactamente un mes: 2 de diciembre de 1864 a 2 de enero de 1865. Leandro Gómez y Lucas Píriz se hicieron fuertes en torno a un perímetro de seis manzanas por dos en el centro de la ciudad , sosteniéndose de forma poco menos que increíble ante la disparidad de fuerzas, mientras esperaban refuerzos que descomprimieran la situación y forzaran a Flores a levantar el sitio.
Los auxilios que se esperaban nunca llegaron. El caudillo argentino -el sanluiseño- Juan Saa ("Lanza seca"

fue detenido por el caudillo colorado de Soriano, Máximo Pérez, en el Río Negro, y el caudillo entrerriano Justo José de Urquiza se mantuvo neutral, pese a que uno de sus hijos participó en la defensa.
El 8 de diciembre se convino una tregua que permitió evacuar a parte de las familias y algunos extranjeros, que pasaron a una isla del río Uruguay bajo jurisdicción argentina.
A pesar de la violencia del bombardeo por mar y tierra, Paysandú, casi destruida, resistió y la bandera uruguaya aún flameaba en lo alto de la torre de la iglesia. La situación despertó una oleada de entusiasmo nacionalista en toda el área, si bien el cerco de los sitiadores impidió toda llegada de ayuda.
Entre tanto, el gobierno de Atanasio Cruz Aguirre, que sucedió a Bernardo Berro, quemó públicamente en Montevideo las copias de los tratados firmados con el Brasil en 1851 al finalizar la Guerra Grande, como forma de protesta ante el hecho (diciembre de 1864).
Los sitiadores prepararon el asalto final para la madrugada del 31 de diciembre, cuando un infierno artillero se abatió sobre la ciudad . Los defensores, padeciendo toda suerte de privaciones, resistieron hasta la tarde del 2 de enero de 1865. Entonces Leandro Gómez que, junto a Lucas Píriz, muerto en acción el 31, había sido ascendido a General por el Gobierno de Aguirre, pidió una tregua para enterrar a los muertos a través del oficial colorado Atanasildo Saldaña, que era su prisionero. Este cumplió el encargo y regresó con una negativa. En medio de esas gestiones los brasileños entraron al recinto fortificado abrazándose con los defensores y gritando que se había convenido la paz, lo que no era cierto. Leandro Gómez y su Estado Mayor se vieron de pronto rodeados y tomados prisioneros.
Vea Victis
Según las versiones de varios analistas del hecho, Leandro Gómez pidió ser conducido como prisionero no ante los jefes brasileños, sino ante los orientales. Este hecho sería el que decidiría su suerte. Reclamado como prisionero por el comandante Francisco Belén, Leandro Gómez fue avistado por el Gral. José Gregorio Suárez, fanático partidario de la divisa colorada, que ordenó su fusilamiento sin juicio previo.
Junto a Leandro Gómez también fueron pasados por las armas los comandantes Juan María Braga, Eduviges Acuña y Federico Fernández, únicos oficiales del estado Mayor sobrevivientes al sitio. Como era de estilo en las guerras civiles en el Uruguay , Suárez mandó quintar a los prisioneros, unos 600 en total (elegir uno de cada cinco para ejecutar, al estilo del procedimiento romano de diezmar a las legiones rebeldes) y ya había comenzado los fusilamientos de otros oficiales cuando la intervención del Coronel José Muraturi, comandante de la escuadrilla argentina apostada frente a la ciudad , impidió que el hecho pasara a mayores, invocando una orden de Flores y Tamandaré en contrario.
La ejecución de los oficiales rendidos, en cambio, no era en absoluto moneda corriente en las guerras civiles. Sin embargo, con el antecedente del fusilamiento de 152 oficiales y soldados implicados en la revolución de los Conservadores en 1857 contra el gobierno de Gabriel Antonio Pereira, hecho conocido como la Masacre de Quinteros (febrero de 1858), y que la Cruzada Libertadora de Flores tomó como bandera para el Partido Colorado, los fusilamientos de Paysandú se consideran como la venganza de aquel hecho.
Cabe señalar que meses antes, el 4 de agosto de 1864, los defensores de la villa (hoy ciudad ) de Florida, capital del departamento homónimo, también habían sido fusilados por orden de Venancio Flores, tras la toma de la plaza por parte de éste.
La Leyenda
En 1884, y en circunstancias en que el presidente de la época, Máximo Santos, buscaba promocionarse como una figura política potable para ambas divisas, mandó rendir honores militares a las víctimas de la Masacre de Quinteros y también a Leandro Gómez, como forma de respeto hacia los hechos y personajes que ya eran paradigmáticos de ambos partidos políticos, el Colorado y el Nacional, por más que ni los "Mártires de Quinteros" representaban a todo el Partido Colorado ni Leandro Gómez había actuado a nombre de su partido sino de un gobierno fusionista que había prohibido el uso de las divisas.
La historiografía oficial primero y luego la literatura, la poesía y la música popular narraron una y mil veces el hecho de la Defensa de Paysandú desde entonces, confiriéndole ribetes de leyenda y manteniendo en la memoria histórica del país este hecho de características épicas, al que un final trágico y heroico redondean como uno de los hitos del pasado común a todos los uruguayos, por encima de banderas políticas. Entre las canciones dedicadas al pueblo sanducero (y a todos los orientales) se encuentra la realizada por el payador argentino Gabino Ezeiza titulada precisamente Heroica Paysandú.
Una pormenorizada narración de la Defensa de Paysandú puede hallarse en la obra "Episodios Históricos" del periodista Rómulo Rossi, publicada en Montevideo en 1923 y en donde se recogen no sólo investigaciones históricas sino entrevistas a varios protagonistas sobrevivientes de los hechos, lo que configura un trabajo de inestimable valor.
El Ancla de Oro después de la Defensa de Paysandú
La Basílica después de la Defensa de Paysandú
Algunas fotos
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Bueno, así doy por concluida la primer entrega de este ciclo el cual espero les haya gustado. Pido disculpas por la pobreza de información.
Fuentes: http://www.conociendopaysandu.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Paysand%C3%BA