Cuando Randall Zook vio a Bessie Mae Berger de 97 años y a sus dos 'niños' Larry y Charlie Wilkerson de 60 y 62 años respectivamente viviendo en un viejo Chevrolet Suburban del año 1973, quedó profundamente asombrado por la historia de esta mujer.
Bessie pasó su juventud en el norte de California y trabajó empaquetando galletas para la National Biscuit hasta los 60 años. Tuvo 11 hijos, de los cuales le viven ocho y solo tiene contacto con Larry y Charlie.
Tras perder su casa se vio obligada a dormir encorvada y envuelta en mantas en la parte delantera de la camioneta. Los dos hijos se acurrucan detrás junto a una caja de herramientas, una lata de gasolina, montones de ropa, cajas con alimentos y otros enseres. Suelen aparcar cerca de la Biblioteca del distrito de Venice en Los Ángeles.
Para Bessie la noche es la parte más incomoda de su vida, para tratar de conciliar el sueño, utilizan una manta azul fina sujetada al parabrisas con imanes para bloquear la luz de las farolas.
Su rutina diaria comienza tras la dura noche a las 7 de la mañana cuando conducen a un supermercado. Allí, se lavan en un baño situado en la trastienda. Tras un frugal desayuno buscan un lugar discreto donde pasar el día. A menudo van al parking de la playa de Venice donde pueden entrar gratuitamente con su pase de estacionamiento para discapacitados.
Una vez a la semana se trasladan a Hollywood a darse una ducha gratuita en un centro de acogida donde a veces sirven comida caliente. La semana pasada cenaron espaguetis. En uno de estos viajes se encontraron con el actor Kevin Nealon en una gasolinera. El humorista quiso ayudarles y les compro unas pizzas, pago la gasolina y les presentó a Jamie Masada el dueño del Laugh Factory un 'club de la comedia', prometiéndoles que organizaría un show para recaudar fondos para ayudarles, cosa que hizo días mas tarde.
La historia de Bessie Mae Berger apareció publicada en Los Angeles Times el 16 de octubre de 2009, movilizando las conciencias de cientos de lectores que hicieron donaciones a la familia, también las autoridades de la ciudad, del condado de Los Ángeles y ONGs, intensificaron esfuerzos para ayudarles, encontrándoles una vivienda.
Ahora escucha a Bessie Mae con su débil voz contándonos su historia:
Pero esta historia tiene un final muy triste, Bessie Mae murió solo unos meses después. El 20 de enero de 2010 falleció en el hospital Sherman Oaks después de sufrir una apoplejía y un ataque al corazón, descanse en paz.
Fuente
Bessie pasó su juventud en el norte de California y trabajó empaquetando galletas para la National Biscuit hasta los 60 años. Tuvo 11 hijos, de los cuales le viven ocho y solo tiene contacto con Larry y Charlie.
Tras perder su casa se vio obligada a dormir encorvada y envuelta en mantas en la parte delantera de la camioneta. Los dos hijos se acurrucan detrás junto a una caja de herramientas, una lata de gasolina, montones de ropa, cajas con alimentos y otros enseres. Suelen aparcar cerca de la Biblioteca del distrito de Venice en Los Ángeles.
Para Bessie la noche es la parte más incomoda de su vida, para tratar de conciliar el sueño, utilizan una manta azul fina sujetada al parabrisas con imanes para bloquear la luz de las farolas.
Su rutina diaria comienza tras la dura noche a las 7 de la mañana cuando conducen a un supermercado. Allí, se lavan en un baño situado en la trastienda. Tras un frugal desayuno buscan un lugar discreto donde pasar el día. A menudo van al parking de la playa de Venice donde pueden entrar gratuitamente con su pase de estacionamiento para discapacitados.
Una vez a la semana se trasladan a Hollywood a darse una ducha gratuita en un centro de acogida donde a veces sirven comida caliente. La semana pasada cenaron espaguetis. En uno de estos viajes se encontraron con el actor Kevin Nealon en una gasolinera. El humorista quiso ayudarles y les compro unas pizzas, pago la gasolina y les presentó a Jamie Masada el dueño del Laugh Factory un 'club de la comedia', prometiéndoles que organizaría un show para recaudar fondos para ayudarles, cosa que hizo días mas tarde.
La historia de Bessie Mae Berger apareció publicada en Los Angeles Times el 16 de octubre de 2009, movilizando las conciencias de cientos de lectores que hicieron donaciones a la familia, también las autoridades de la ciudad, del condado de Los Ángeles y ONGs, intensificaron esfuerzos para ayudarles, encontrándoles una vivienda.
Ahora escucha a Bessie Mae con su débil voz contándonos su historia:
Pero esta historia tiene un final muy triste, Bessie Mae murió solo unos meses después. El 20 de enero de 2010 falleció en el hospital Sherman Oaks después de sufrir una apoplejía y un ataque al corazón, descanse en paz.
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