¿Quién perdió menos con la crisis del Indoamericano? ¿Macri o Cristina?
Dos encuestas conocidas hoy arrojan lecturas opuestas sobre el impacto en la intención de voto tras la crisis del Parque Indoamericano. Según la consultora Call Business, la imagen de Cristina Kirchner cayó unos ocho puntos mientras que la de Mauricio Macri subió un dos por ciento. Sin embargo, de acuerdo a un sondeo de Enrique Zuleta Puceiro, los episodios de Villa Soldati afectaron más al Jefe de Gobierno que a la Presidenta.
Dos lecturas de la realidad bien distintas, dos escenarios sumamente diferentes. Eso fue lo que presentaron hoy sendas encuestas realizadas en Capital en las que se midió cómo afectó la crisis desatada tras la toma del Parque Indoamericano. En una de ellas, los hechos minaron la intención de voto de Cristina Kirchner. En la otra, el episodio explotó en las manos de Mauricio Macri.
Cristina, en baja en intención de voto y en imagen positiva
Según un sondeo de 800 casos realizado entre el 13 y el 15 de este mes por la consultora Call Business, que conduce Germán Esponda, Cristina perdió unos ocho puntos en intención de voto entre noviembre y diciembre. En 30 días pasó de un 32, 5 por ciento a un 24, 3 por ciento.
De todos modos, ningún candidato se le acerca y lidera el ranking seguida de Ricardo Alfonsín que, subiendo dos puntos, alcanzó un 15,2 por ciento. Macri también subió y pasó del 12,9 por ciento a un 14, 6 por ciento. Quien duplicó su porcentaje es Eduardo Duhalde pero ni así alcanza los dos dígitos. De un 4,7 pasó a un 8,8 por ciento, mientras que Pino Solanas, subió a 3 puntos.
Como contrapartida hay tres candidatos que no solo no levantan cabeza sino que, por el contrario, restan votos. Así, Elisa Carrió bajó de un 5,2 por ciento en intención de voto a un 4,5 por ciento; Daniel Scioli pasó de un 5 por ciento a un 2,9 y Julio Cobos de un 5,1 a un 2,3 por ciento. Ernesto San levantó pero apenas araña el 1,5 por ciento.
En cuanto a la imagen positiva de los candidatos luego del conflicto del Parque, Cristina fue la más perjudicada. De un 43,9 por ciento que consideraba que tiene una “buena” imagen, pasó a un 25,6 por ciento. La imagen “muy buena” pasó de 24,6 por ciento a 21, 8 y la imagen mala creció de 20,5 a 23,7 por ciento. La “muy mala”, subió de un 4,3 por ciento a un 17,9 por ciento.
Macri, en cambio, vio mejorada su valoración en la sociedad. Su “buena” imagen trepó del 28,3 al 33,1 por ciento aunque la “muy buena” apenas se movió: de 5,4 puntos a 6 puntos. Su imagen “mala” cayó 45,1 al 31,9 por ciento, un dato que seguramente está siendo festejado en el PRO. No obstante, los macristas deberán tomar nota que la imagen “muy mala”, subió 9 puntos, de de un 13,4 a un 24, 4 por ciento.
Un dato interesante marca que Alfonsín mantiene un 57 por ciento de imagen “buena” mientras que Scioli pasó de del 51, 1 por ciento al 42,7. Carrió y Duhalde se mantienen cerca del 34 por ciento en ese ítem aunque los dos también cosechan un amplio rechazo: el 18,8 y el 22,3 por ciento respectivamente, tienen una “muy mala” imagen de ellos.
Otro aspecto relevante de la encuesta de Call Business es la disparidad que se va definiendo en la interna radical. Si bien el 55 por ciento de los encuestados asegura que no participará, el 27 por ciento dice que votará a Alfonsín. Julio Cobos apenas llega al 11 por ciento de intención y Sanz al 6 por ciento.
Macri, el más afectado
Si en un primer momento el macrismo se frotaba las manos con los sondeos que aprobaban su actuación y su dialéctica en el conflicto del Parque, según una encuesta realizada por Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM), los ánimos deberían irse aplacando.
De acuerdo a la consultora de Enrique Zuleta Puceiro, el 52,7 por ciento de los porteños cree que la crisis de Villa Soldati afectará “mucho” a Mauricio Macri. En tanto, quienes creen que los episodios afectarán de igual manera a Cristina Kirchner representan el 26,7 por ciento.
Con una muestra de 600 casos, el sondeo pregunta en qué medida las ocupaciones afectarán de manera negativa a varias figuras políticas. Además de los datos consignados en el párrafo anterior, el 20,2 por ciento piensa que los hechos complicarán “algo” a Macri y un 29, 3 por ciento a Cristina. El 12,9 cree que “poco” afectará el tema a al líder del PRO y un 22,7 por ciento a la Jefa de Estado.
De todos modos, el dato llamativo es que el 42,7 por ciento cree que uno de los más afectados es el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Julio Alak (25,9 por ciento), Florencio Randazzo y Diego Santilli (comparten un 22,7 por ciento) también figuran entre los caídos en desgracia.
Respecto a la actuación de la Ciudad en los días de mayor tensión, el 22,7 por ciento cree que lo hizo “Muy mal”; el 25,3 por ciento, “Mal” y el 29,3 por ciento, “Regular”. “Bien” y “Muy bien”, suman un 27,7 por ciento.
Al Gobierno nacional tampoco le fue muy bien en este ítem. El 17, 3 por ciento de los encuestados piensa que su actuación fue “muy mala”; el 32 por ciento, “mala” y el 33 por ciento “regular”. Quienes consideran que la Nación actuó “bien” y “muy bien”, suman apenas el 17,4 por ciento.
De todos modos, el 55,5 por ciento cree que ambos gobiernos son responsables. El 22,8 por ciento sólo le echa la culpa a Macri y el 16,7 por ciento, a Cristina.
El PRO, respaldado en su retórica contra la inmigración
Con todo, el Jefe de Gobierno porteño parece haber sacado una luz de ventaja con su discurso en contra de la, según el PRO, “inmigración descontrolada”. De acuerdo a la encuesta de Zuleta, el 30 por ciento de los encuestados se mostró “muy de acuerdo” con las palabras de Macri y el 23,7 por ciento, “de acuerdo”. En cambio, el 22,6 por ciento dijo estar “en desacuerdo”.
Además, el 24 por ciento considera “muy mala” la política de inmigración del Gobierno, el 16 por ciento la califica de “mala” y el 26,7 por ciento piensa que es “regular”. Sólo el 18 por ciento, la considera “buena”. El 44 por ciento asegura que la política inmigratoria debe ser “revisada”.
Los datos se condicen también con los arrojados por el trabajo de campo de Call Business. El 74 por ciento opina que las políticas inmigratorias deberían ser más restrictivas para los ciudadanos de países vecinos. Sólo el 22 por ciento cree que no.
No obstante, el 66 por ciento cree que los inmigrantes deberían tener los mismos derechos que los argentinos. Rayando la xenofobia, un 31 por ciento opinó que no.
Dos encuestas conocidas hoy arrojan lecturas opuestas sobre el impacto en la intención de voto tras la crisis del Parque Indoamericano. Según la consultora Call Business, la imagen de Cristina Kirchner cayó unos ocho puntos mientras que la de Mauricio Macri subió un dos por ciento. Sin embargo, de acuerdo a un sondeo de Enrique Zuleta Puceiro, los episodios de Villa Soldati afectaron más al Jefe de Gobierno que a la Presidenta.
Dos lecturas de la realidad bien distintas, dos escenarios sumamente diferentes. Eso fue lo que presentaron hoy sendas encuestas realizadas en Capital en las que se midió cómo afectó la crisis desatada tras la toma del Parque Indoamericano. En una de ellas, los hechos minaron la intención de voto de Cristina Kirchner. En la otra, el episodio explotó en las manos de Mauricio Macri.
Cristina, en baja en intención de voto y en imagen positiva
Según un sondeo de 800 casos realizado entre el 13 y el 15 de este mes por la consultora Call Business, que conduce Germán Esponda, Cristina perdió unos ocho puntos en intención de voto entre noviembre y diciembre. En 30 días pasó de un 32, 5 por ciento a un 24, 3 por ciento.
De todos modos, ningún candidato se le acerca y lidera el ranking seguida de Ricardo Alfonsín que, subiendo dos puntos, alcanzó un 15,2 por ciento. Macri también subió y pasó del 12,9 por ciento a un 14, 6 por ciento. Quien duplicó su porcentaje es Eduardo Duhalde pero ni así alcanza los dos dígitos. De un 4,7 pasó a un 8,8 por ciento, mientras que Pino Solanas, subió a 3 puntos.
Como contrapartida hay tres candidatos que no solo no levantan cabeza sino que, por el contrario, restan votos. Así, Elisa Carrió bajó de un 5,2 por ciento en intención de voto a un 4,5 por ciento; Daniel Scioli pasó de un 5 por ciento a un 2,9 y Julio Cobos de un 5,1 a un 2,3 por ciento. Ernesto San levantó pero apenas araña el 1,5 por ciento.
En cuanto a la imagen positiva de los candidatos luego del conflicto del Parque, Cristina fue la más perjudicada. De un 43,9 por ciento que consideraba que tiene una “buena” imagen, pasó a un 25,6 por ciento. La imagen “muy buena” pasó de 24,6 por ciento a 21, 8 y la imagen mala creció de 20,5 a 23,7 por ciento. La “muy mala”, subió de un 4,3 por ciento a un 17,9 por ciento.
Macri, en cambio, vio mejorada su valoración en la sociedad. Su “buena” imagen trepó del 28,3 al 33,1 por ciento aunque la “muy buena” apenas se movió: de 5,4 puntos a 6 puntos. Su imagen “mala” cayó 45,1 al 31,9 por ciento, un dato que seguramente está siendo festejado en el PRO. No obstante, los macristas deberán tomar nota que la imagen “muy mala”, subió 9 puntos, de de un 13,4 a un 24, 4 por ciento.
Un dato interesante marca que Alfonsín mantiene un 57 por ciento de imagen “buena” mientras que Scioli pasó de del 51, 1 por ciento al 42,7. Carrió y Duhalde se mantienen cerca del 34 por ciento en ese ítem aunque los dos también cosechan un amplio rechazo: el 18,8 y el 22,3 por ciento respectivamente, tienen una “muy mala” imagen de ellos.
Otro aspecto relevante de la encuesta de Call Business es la disparidad que se va definiendo en la interna radical. Si bien el 55 por ciento de los encuestados asegura que no participará, el 27 por ciento dice que votará a Alfonsín. Julio Cobos apenas llega al 11 por ciento de intención y Sanz al 6 por ciento.
Macri, el más afectado
Si en un primer momento el macrismo se frotaba las manos con los sondeos que aprobaban su actuación y su dialéctica en el conflicto del Parque, según una encuesta realizada por Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM), los ánimos deberían irse aplacando.
De acuerdo a la consultora de Enrique Zuleta Puceiro, el 52,7 por ciento de los porteños cree que la crisis de Villa Soldati afectará “mucho” a Mauricio Macri. En tanto, quienes creen que los episodios afectarán de igual manera a Cristina Kirchner representan el 26,7 por ciento.
Con una muestra de 600 casos, el sondeo pregunta en qué medida las ocupaciones afectarán de manera negativa a varias figuras políticas. Además de los datos consignados en el párrafo anterior, el 20,2 por ciento piensa que los hechos complicarán “algo” a Macri y un 29, 3 por ciento a Cristina. El 12,9 cree que “poco” afectará el tema a al líder del PRO y un 22,7 por ciento a la Jefa de Estado.
De todos modos, el dato llamativo es que el 42,7 por ciento cree que uno de los más afectados es el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Julio Alak (25,9 por ciento), Florencio Randazzo y Diego Santilli (comparten un 22,7 por ciento) también figuran entre los caídos en desgracia.
Respecto a la actuación de la Ciudad en los días de mayor tensión, el 22,7 por ciento cree que lo hizo “Muy mal”; el 25,3 por ciento, “Mal” y el 29,3 por ciento, “Regular”. “Bien” y “Muy bien”, suman un 27,7 por ciento.
Al Gobierno nacional tampoco le fue muy bien en este ítem. El 17, 3 por ciento de los encuestados piensa que su actuación fue “muy mala”; el 32 por ciento, “mala” y el 33 por ciento “regular”. Quienes consideran que la Nación actuó “bien” y “muy bien”, suman apenas el 17,4 por ciento.
De todos modos, el 55,5 por ciento cree que ambos gobiernos son responsables. El 22,8 por ciento sólo le echa la culpa a Macri y el 16,7 por ciento, a Cristina.
El PRO, respaldado en su retórica contra la inmigración
Con todo, el Jefe de Gobierno porteño parece haber sacado una luz de ventaja con su discurso en contra de la, según el PRO, “inmigración descontrolada”. De acuerdo a la encuesta de Zuleta, el 30 por ciento de los encuestados se mostró “muy de acuerdo” con las palabras de Macri y el 23,7 por ciento, “de acuerdo”. En cambio, el 22,6 por ciento dijo estar “en desacuerdo”.
Además, el 24 por ciento considera “muy mala” la política de inmigración del Gobierno, el 16 por ciento la califica de “mala” y el 26,7 por ciento piensa que es “regular”. Sólo el 18 por ciento, la considera “buena”. El 44 por ciento asegura que la política inmigratoria debe ser “revisada”.
Los datos se condicen también con los arrojados por el trabajo de campo de Call Business. El 74 por ciento opina que las políticas inmigratorias deberían ser más restrictivas para los ciudadanos de países vecinos. Sólo el 22 por ciento cree que no.
No obstante, el 66 por ciento cree que los inmigrantes deberían tener los mismos derechos que los argentinos. Rayando la xenofobia, un 31 por ciento opinó que no.