Era hijo de un millonario galés, Edward Crowley, fallecido en 1886. Muy pronto quedó huérfano y heredó una gran fortuna. Fue criado por dos tías solteras que pertenecían al mismo grupo religioso que sus padres, los Hermanos de Plymouth, una denominación evangélica, conservadora y muy puritana.
Estudió en Cambridge, donde por primera vez empezó a sentirse libre lejos de su familia. De esa época datan sus primeros ensayos, novelas y poesías eróticas.
Llegó a ser un célebre ocultista, conocido en los medios esotéricos como Baphomet, uno de los nombres mágicos que adoptó. Dos de sus obras más renombradas son: Magick in Theory and Practice (Magia en teoría y práctica) y el Liber AL vel Legis (‘El Libro de la Ley’).
Ingresó en el Templo Isis-Urania de la Orden Hermética del Alba Dorada (‘Hermetic Order of the Golden Dawn’), donde escaló rápidamente los grados iniciáticos inferiores y se enfrentó con otros miembros de la misma, como William Butler Yeats y S.L. McGregor Mathers. Abandonó dicha orden y creó la organización ocultista Astrum Argentum, A.A., llegando también a ser cabeza visible de la O.T.O. (Ordo Templi Orientis), también fue miembro honorífico de otras sociedades secretas.
Se retiró a Escocia, cerca de la localidad de Foyers donde compró una casa a orillas del famoso Lago Ness, a la que llamó Palacio de Boleskine. Allí, de acuerdo a la antigua costumbre escocesa de llamar "Laird" a un terrateniente, se hizo llamar Laird de Boleskine y Abertarff.
Crowley llamó Iluminismo Científico al sistema que desarrolló para la A.A. Para divulgar las enseñanzas del mismo publicó, con la ayuda de varios colaboradores, la serie de revistas llamadas "El Equinoccio" (THE EQUINOX). El lema del Iluminismo Científico es "El método de la Ciencia, el objetivo de la Religión". En este lema, conforme aclara el mismo Aleister Crowley, "(si se interpreta correctamente) está expresado todo".
¿Mago Negro?
En algunas ocasiones hasta se llega a decir que Aleister Crowley, también llamado el Maestro Therion, la Gran Bestia 666, etc., practicaba misas negras. He aquí la respuesta que el mismo Therion daba en el diario inglés "London Sunday Dispatch" a semejantes acusaciones, en el año 1933: "Para practicar magia negra tienes que violar todo principio de la ciencia, decencia, e inteligencia. Debes estar obsesionado con una idea demente de la importancia del mezquino objeto de tus detestables y egoístas deseos. Se me ha acusado de ser "mago negro". No se ha hecho jamás afirmación más tonta sobre mí"....... También dijo:" Al infierno con el cristianismo, construiré un nuevo cielo, una nueva tierra, quiero blasfemias, asesinatos, violaciones, todo lo malo..."' ...."La "Misa Negra" es un asunto totalmente diferente. Yo no podría celebrarla aunque quisiera, porque no soy un sacerdote consagrado de la Iglesia Cristiana. El celebrante debe ser un sacerdote, porque toda la idea de la práctica es profanar el Sacramento de la Eucaristía. Por consiguiente, debes creer en la verdad del culto y la eficacia de su ritual"., Él mismo creó la MISA GNÓSTICA CATÓLICA. Se lo conoció como "el hombre más perverso del mundo".
Crowley no era sólo un iniciado en temas esotéricos, también era novelista, poeta y ensayista, y tiene más de 80 libros escritos la mayoría referentes a la magia, cábala, esoterismo, yoga y, en concreto, gran parte de ellos sobre su sistema MagicK, con K final, y a la filosofía o "religión" que el fundó (Thelema) gracias a las revelaciones del Libro de la Ley.
Semejante cantidad de títulos sólo es posible porque empezó a publicar con 23 años y no dejó de escribir hasta prácticamente el día de su muerte, a los 72 años de edad.
También fue traductor de obras clásicas y contemporáneas escritas en francés, de magia, poesía y esoterismo.
Además fue un montañero muy activo que practicaba el alpinismo y el himalayismo, y perteneció a la primera expedición europea y del mundo que intentó conquistar la cumbre del Kangchenjunga, permaneciendo varios días a gran altitud sin asistencia respiratoria ya que aún no existían las botellas de oxígeno aunque hay que agregar que muchos murieron en estas expediciones.
También era un excelente ajedrecista y practicaba la caza mayor como deporte, el ciclismo y el piragüismo, entre otras disciplinas deportivas.
Fue un viajero incansable, que residió en Londres, Foyers, París, Nueva York, El Cairo y Cefalú y recorrió China, India, Ceilán, Birmania, Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto, España, Francia, Italia, Suiza, México, Canadá, etc.
El Libro de la Ley
Crowley decía haber recibido en estado de medium su obra El Libro de la Ley, o bien, Liber AL vel Legis sub figura CCXX, de una entidad preterhumana llamada Aiwaz, o Aiwass. Este hecho fue el punto culminante de la vida de Aleister, quien decía que había vivido para recibir este don.
Crowley estaba en El Cairo con su esposa Rose Kelley y en los días 8, 9 y 10 de abril de 1904, entre las 12:00 p.m. y la 01:00 p.m., recibió un capítulo por cada día, constando El Libro de la Ley de exactamente 3 capítulos en total.
Este libro proclama la ley de Thelema ("Voluntad" en griego) para el Nuevo Eón de Horus que comenzó en 1904, con la recepción del texto, y reemplazó al Eón de Osiris. En los textos de los thelemitas se cuenta como primer año el 1904, en vez del año de la Era Común, y se les añade las posiciones diarias del Sol y la Luna. Dos de las frases más conocidas de este libro son: "Haz lo que tú quieras será el todo de la Ley", y "Amor es la ley, amor bajo voluntad".
Más tarde fundaría la Abadía de Thelema en la población de Cefalú en Sicilia. Una casa de campo remodelada y decorada por él mismo con frescos en las paredes, siguiendo la idea de Gauguin, a quien admiraba. En ella permaneció un tiempo junto a varios de sus seguidores, hasta que fueron expulsados de Italia por el gobierno de Mussolini debido sobre todo a la muerte de uno de sus discípulos, Raoul Loveday, que se intoxicó al beber agua contaminada, y al revuelo generado por Betty May, esposa de éste último.
La cultura thelémica fue un adelanto increíble para el tiempo de Crowley. Fue algo similar a lo que más tarde sería el movimiento hippie, con su mezcla de libertad sexual, experimentación con todo tipo de drogas, meditación, mezcla de cultos orientales y occidentales, etc. Algunas de las razones por las que se lo consideraba a Crowley un hombre perverso eran su bisexualidad y la experimentación con drogas. Tengamos en cuenta que el principio del movimiento (muy minoritario) se produjo en la Gran Bretaña más puritana y retrógrada, durante la época de la Reina Victoria del Reino Unido.
Entre los que lo estudiaron a lo largo de su vida, y lo estudian también tras su muerte, hay varias sociedades que siguen sus enseñanzas. Podemos encontrar a gente como el pintor Austin Osman Spare que luego crearía, a su vez, el movimiento Zos Kia Cultus; el director de cine y escritor Hollywoodiense Kenneth Anger; así como Jimmy Page guitarrista de Led Zeppelin.
Su vida y obra también influyeron a personajes como Anton Szandor LaVey y un sinfín de ocultistas, satanistas, etc.
Haz lo que tú quieras será toda la ley.
El libro de la ley es una especie de panfleto de cuestionable filosofía, aunque escrito con verdadero sentido estético. Alguna vez se dijo que si Aleister Crowley no se hubiese visto empapado por las incongruencias del ocultismo habría sido un poeta de primera clase. En lo que respecta a El libro de la ley, su contenido fomenta la libertad sexual, la experimentación de drogas, la meditación, el yoga, el orientalismo; y todas aquellas banderas que sesenta años después levantaría el movimiento hippie.
Pero Aleister Crowley estaba lejos de ser un modesto amante de la paz. Fue satanista, ocultista, poeta, multiplicó su identidad sexual hasta el límite, y escandalizó una y otra vez a la conservadora sociedad que le dio origen. Crowley luego afirmaría que todo el sentido de su vida estaba dirigido a recibir aquel mensaje de Aiwass, y a ser el medio que impulse los excesos, maravillas y aberraciones de El libro de la ley.
Pueden leer o descargar gratis El libro de la ley, de Aleister Crowley, aquí:
Semilla de maldad: Aleister Crowley, mago, fauno y ocultista
Semilla de maldad
Pessoa, Rilke, Rodin, Xul Solar, los Beatles, Jimmy Page y Marilyn Manson se encandilaron alguna vez con él. Bautizado por su propia familia y la prensa británica como La Bestia del Apocalipsis, Aleister Crowley desafió tanto a la reina Victoria como a Mussolini y anticipó en varias décadas la consigna rockera de sexo, droga y rebelión. Ante la noticia de que Bruce Dickinson (el cantante de Iron Maiden) y Terry Jones (de los Monty Python) se preparan a rodar una película sobre él, Radar ofrece una simpática biografía del ocultista que atacó el orden social y político de su época con una única herramienta: la prédica del descontrol emocional.
Por Elizabeth Sad
Magos eran los de antes. Basta repasar sucintamente la historia de Aleister Crowley para comprobarlo: convivió durante décadas con un harén multitudinario, absorbió drogas full-time hasta la tercera edad, evadió decenas de acusaciones de asesinato, sobrevivió a la persecución de Benito Mussolini y –digno final– murió a las 72 primaveras, de viejo.
La Bestia del Apocalipsis (cariñoso apodo con que lo bautizó su propia familia) tuvo una infancia difícil. Sus padres pertenecieron a una de las sectas religiosas más represivas de la historia: los Hermanos de Plymouth. Tal era el fanatismo desplegado por los progenitores hacia sus preceptos místicos, que le prohibían al hijo leer cualquier libro que no fuera la Biblia, se negaban a prodigarle cualquier demostración de afecto y, de yapa, solían propinarle feroces soplamocos y torturas con hierros candentes cada vez que profería alguna palabra pecaminosa. Pero Aleister se las ingenió desde purrete para mostrarle al mundo que era un pichón de rebelde: solía pasear por su vecindad completamente desnudo, señalándose el falo al grito de: “¡Cristo también tiene uno!”. Cuando transitaba su tierno octavo año de vida, un día decidió despellejar y quemar a un gato vivo; según él, había una importante tesis por demostrar: que el infeliz felino no tenía más que una sola y perra existencia, en vez de las siete vidas que se le atribuían.
Se dice de mí
El joven Edward Alexander Crowley –que se bautizó Aleister para no honrar el nombre paterno– nació en Leamington Spa en 1875 y estudió en Cambridge, donde se dedicó sistemáticamente a enloquecer a sus educadores. Brillante alumno, se negaba sin embargo a que le tomaran exámenes. Aun así, uno de sus profesores le propuso colaborar en una investigación sobre religiones de la antigüedad; esta tarea despertó al sedicioso ilustrado un deseo ferviente de entender las más intrincadas teorías esotéricas y los cultos derivados de antiguos dogmas pre-cristianos. Una vez alejado de la vida académica, en 1898, Crowley montó una ingeniosa operación de prensa (se hizo pasar por un excéntrico conde ruso) para estimular las ventas de su ensayo poético sobre religión y erotismo White Stains (“Manchas blancas”, en obvia alusión al fluido seminal), logrando que generara cierta expectativa dentro del ambiente intelectual de la época. “Si el cristianismo avala el sufrimiento, el castigo y la opresión sexual, pues entonces pertenezco al Diablo y me quiero ir al infierno”, vociferaba en sus conferencias a quien quisiera oírlo. En la victoriana sociedad inglesa de principios de siglo, el joven Crowley acostumbraba tomar sol desnudo en playas concurridas, practicaba abiertamente la magia blanca y la otra, promulgaba sin empacho su atracción por las mujeres pero no le hacía asco ni a los varoncitos ni a las orgías populosas y, cuando se enteró de la defunción de la reina Victoria (en 1901), organizó un ágape público para festejar “la muerte del peor símbolo de la intolerancia social y religiosa”.
Por aquellos días se iniciaba su pésima relación con la prensa británica, mientras era aceptado en la sociedad secreta esotérica Golden Dawn. Crowley conoció allí al poeta William Butler Yeats y le entregó una obra de teatro de su autoría, a efectos de que la honrara con su mirada crítica. Al parecer, la pieza no fue del agrado del poeta irlandés, quien no le obsequió elogio alguno. Pero la autoestima del mago no decayó: “Igual le hice admitir su inferioridad”, le confesaría años después a su biógrafo. En 1902 Crowley trabó amistad con Somerset Maugham. De hecho, el personaje central de la novela The Magician (1908) de este último estuvo inspirado en Crowley; y no lo dejó muy bien parado, ya que describe a un mago loco y maléfico, dueño de una omnipotencia absurda, llamado OliverHaddo. Crowley sabía que semejante desprecio provenía de las insistentes burlas que le hacía a Maugham, minimizando su talento para la escritura.
El Nuevo Testamento
Un día de abril de 1904, el mago viajó a Egipto, convencido de que estaba a punto de recibir una revelación de los dioses. Pasó tres días deambulando dentro de la Gran Pirámide, y cuando por fin salió, escribió un libro “dictado por el dios Horus”, que según él, resumía las nuevas Tablas de la Ley. En Haz lo que quieras, su curiosa obra “sagrada”, Crowley escribió: “El ocaso del mandato de los dioses ha llegado, y no hay nada por encima de la voluntad individual. Cada hombre es su propio dios, y la nueva religión consiste en dar rienda suelta a todos los instintos y sentimientos que están ocultos en lo profundo del espíritu. Haz lo que realmente quieras y serás tu dios. Si te reprimes, serás un esclavo de la nada. Cada hombre es una estrella. El pecado es restringirse”. Otra de las máximas fundamentales del libro dice: “Es necesario disolver las relaciones con los intermediarios de la vida pública y la vida espiritual. Los líderes religiosos y comunitarios sólo obran en beneficio propio. Cada individuo es su propio soberano y tiene derecho a elegir su forma de vida, su vestimenta, su discurso, sin someterse a las formas sociales ni a los dogmas”.
“Mr. Aleister Crowley abandonó Londres para partir hacia Rusia. Esto contribuirá seguramente a mitigar el riguroso invierno de San Petersburgo. Debemos felicitarnos de habernos liberado temporalmente de unos de los peores blasfemos de los tiempos modernos. Pero, deberíamos preguntarnos por qué Scotland Yard lo dejó partir en paz”, decía el periódico The Looking Glass, el 17 de diciembre de 1910. La bailarina Isadora Duncan, el poeta Rainer María Rilke y el escultor Auguste Rodin comenzaron a frecuentarlo por esos años, en París (Crowley tradujo al inglés el “Poema del Hachís” de Baudelaire, así como los Pequeños poemas en prosa, que también ilustró, y colaboró con Rodin en la edición del libro Rodin in Prose). El portugués Fernando Pessoa también quiso conocer al misterioso escandalizador. Mantuvo con él una larga relación epistolar, pero cuando por fin se concretó el ansiado encuentro, en Lisboa, Pessoa se espantó: le pareció que Crowley era un genio, pero totalmente desequilibrado. Aun así, en su libro Presencias incluyó un poema que también forma parte del volumen Magick in Theory and Practice, del temido Aleister. Xul Solar también tuvo el placer de conocer al mago, en París en 1924. Intercambiaron muchas cartas, y es fácil deducir que la fascinación que nuestro crédito local sentía por la astrología y la magia ritual fue cebada por aquel extravagante europeo, a tal punto que, en 1961, Xul lo inmortalizó en un retrato. Dos potencias se saludaron allá por 1930: Aldous Huxley y Crowley se encontraron en Alemania. Por entonces, el escritor redactaba el ensayo En busca de un nuevo placer, en el que imaginaba una droga inofensiva para la salud pero capaz de alejarnos del aburrimiento crónico, y ya tenía bastante avanzada la escritura de Un mundo feliz, que se publicaría en 1932, al parecer libre de toda influencia de La Bestia.
Academias Crowley
Además de internarse en las más diversas doctrinas ocultistas, desde la magia ritual a la cábala, el brujo estudió largamente el tantrismo. Esta milenaria disciplina hindú postula que, a través de la práctica de inusuales ritos eróticos, es posible lograr el entendimiento profundo de la naturaleza humana, develar las sagradas incógnitas del Universo y alcanzar el más alto grado de intuición e iluminación espiritual. Para ser rebelde hay que bancársela, habrá pensado el mago cuando encontró una marketinera forma de subsistir con su profesión preferida: trabajar de sí mismo. El polifacético personaje (experto ajedrecista, astrólogo, artista plástico y arriesgado alpinista) se entregó al sacerdocio de la docencia, y durante años se dedicó a acoger discípulos en su casa: jóvenes ricos con tristeza, ávidos de conocer los secretos de la magia negra y adentrarse en las extravagantes ceremonias iniciáticas que el gurú preparaba para sus adeptos.
Crowley no era un mero teórico: nada le gustaba más que predicar con el ejemplo y solía impartir sus enseñanzas por medio de rigurosos trabajos prácticos, como colgar a sus amantes de una viga para inspeccionar zonas erógenas ignotas o afilar sus caninos hasta lo impensable para hundirlos en la piel de sus discípulos, entre otras simpáticas actividades. Heroína, cocaína, opio, hachís y mezcal perfumaban y coloreaban los sentidos del alumnado del mago, antes, durante y después de cada voluptuosa ceremonia.
La búsqueda del orgasmo, la investigación de sus disparadores físicos y psíquicos, fueron su obsesión absoluta. “Quien no conoce sus zonas de placer, quien no busca traspasar los límites de su goce”, repetía a sus alumnos, “no es dueño de su vida, no reconoce su costado divino y está condenado a la pasividad y la ignorancia”. Es curioso observar cómo Crowley reitera en sus escritos un postulado que, con otro discurso y partiendo de fuentes de estudio muy diferentes, también formuló el psicólogo marxista alemán Wilhelm Reich: la estrecha relación entre opresión sexual y dominación socio-política.
La comunidad organizada
Corría la década del 20 cuando el mago decidió divulgar sin egoísmos la revelación que le habían conferido los dioses. Para concretar su anhelo didáctico se instaló en Cefalú, un pueblito del sur de Italia, en una mansión en la que convivió con amantes de ambos sexos, hijos y discípulos. Bautizó este nido como la “Abadía de Thelema”, denominación que tomó prestada del Gargantúa y Pantagruel de Rabelais. Policromáticas drogas, satánicas ceremonias y estrafalarias piruetas sexuales colectivas, matizaban el modus vivendi de ese hogar, dulce hogar. Las chicas del mago merecen una mención. Una de ellas fue una viuda acaudalada, que aceptó su oferta de matrimonio sin consumación para que no la acosaran potenciales pretendientes. El culebrón terminó de un color lejano al rosa: él la forzó al sexo, ella intentó matarlo pero finalmente se enamoró del maldito perverso, que para entonces no le daba ni la hora. Otras de sus amantes despegaron inexorablemente hacia el manicomio o se suicidaron.
Muchos de sus devotos expiraron misteriosamente, en aparentes suicidios o muertes súbitas sin explicación. El esoterista McGregor Mathers –ex jefe de la Golden Dawn– murió convencido de que las demoníacas emanaciones de Crowley lo estaban debilitando. Las persecuciones judiciales en su contra no tardaron en iniciarse, pero nunca se comprobó que Aleister asesinara a nadie. Diversos reporteros trataron de probar que la Bestia sacrificaba niños, apoyando sus argumentos en uno de los escritos de Crowley que instaba a “aplastar miles de semillas de vida, en una operación de Noveno Grado” (no entendieron que, para los códigos de Aleister, la operación mencionada era meramente el ejercicio unipersonal de la masturbación). Algunos oficiales del ejército italiano comenzaron a realizar retiros espirituales en la “Abadía de Thelema”; cuando la información llegó a oídos de Mussolini, el dictador planeó organizar un grupo comando para fusilarlo. Sin embargo, sus asesores lo disuadieron, con el argumento de que la venganza sería terrible, en caso de que el brujo fuera una encarnación de Lucifer. El Duce optó, entonces, por expulsar a la comunidad Crowley de Italia en 1923.
Más allá del bien y del mal
Así como Nietzsche sostenía en El Anticristo que “el cristianismo se ha puesto del lado de todo lo débil, de todo lo bajo, de todo lo fracasado y el hombre fuerte ha sido siempre considerado como un tipo reprobable”, la secta Golden Dawn instaba a sus iniciados a perseguir la utopía de transformarse en semidioses, sometiéndolos a un ritual que consistía en pasar días enteros encerrados en una cripta mortuoria, rodeados de símbolos místicos y repitiendo invocaciones mágicas. Después de esta experiencia, aseguraban, nada podía ser igual que antes en la vida de un hombre común: ya no había hombre, sino más que hombre. En la Alemania prenazi las organizaciones secretas y mágicas se extendían como reguero de pólvora. Un diario berlinés certifica la presencia de Crowley en esa ciudad en 1930. Si bien menciona sus prácticas ocultistas (con datos reales y otros de leyenda), afirma que el mago había ido a exponer sus pinturas en Alemania. Durante la Primera Guerra Mundial Crowley había vivido en Nueva York, donde fue contratado para trabajar en el periódico pro-germano Fatherland y aprovechó este espacio editorial para defenestrar a la Corona inglesa (proponiendo, por ejemplo, que se convirtiera en una colonia de Alemania y Francia). Sin embargo, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial el mago ofreció su cooperación al servicio de inteligencia inglés. Por entonces, un agente sugirió que Crowley era el hombre indicado para interrogar al nazi Rudolph Hess. Ese agente, con el tiempo, sacaría mayores provechos de su imaginación. Se trataba de Ian Fleming, el creador de James Bond.
Hierba mala...
Corría el primer día del mes de diciembre de 1947 cuando el corazón de Aleister dijo basta, y decidió pasar a ¿mejor? vida. Tenía, entonces, 72 años, una edad que podría verse como lógica para la recta final de un hombre común, pero no tan lógica para una bestia que consumió más de diez gramos diarios de heroína durante sus últimas dos décadas de vida.
Cuando el género humano ya tenía la certeza absoluta de haberse librado del hombre más perverso del mundo (así lo calificó siempre la prensa londinense), Aleister Crowley resucitó involuntariamente en las inquietas cabecitas de la generación del amor libre. En la portada de Sgt. Pepper’s, el mítico disco de los Beatles, está presente su imagen entre los personajes célebres del siglo que acompañan al cuarteto de Liverpool (en la edición CD se lo define como “dabbler in sex, drugs and magic”). Ozzy Osbourne compuso un tema en el que mantiene un diálogo imaginario con él: “Mr. Crowley (Blizzard of Ozz)”. En la canción “Quicksand” de 1971 David Bowie decía: “Estoy cada vez más cerca de The Golden Dawn / inmerso en el uniforme imagístico de Crowley”. El director Kenneth Anger, que había filmado un documental sobre la vida del mago en 1955, estrenó once años más tarde Inauguration of the Pleasure Dome, otro largo basado en los rituales erótico-mágicos patentados por Crowley. Incluso alquiló una mansión que le había pertenecido al mago, a orillas del Lago Ness, que posteriormente compró Jimmy Page. Devoto de la literatura ocultista, el guitarrista de Led Zeppelin adquirió también manuscritos y objetos personales de Crowley. E incluyó en la edición original del tercer álbum de la banda una inscripción con el lema del Libro de la Ley: “Haz lo que quieras”. Joy Division tomó prestado el primer verso de un libro del mago (Book of Thot) para su tema “Transmissioni”. Marilyn Manson menciona en “Missery Machine” el pensionado erótico-esotérico de Italia (“Cabalguemos a la Abadía de Thelema / donde la sangre es pavimento”) en el disco Portrait of an American Family.
Créase o no, el mago también puede entrar en los rankings discográficos: en algún lugar del planeta alguien se ocupó de masterizar y digitalizar la única grabación en la que se puede escuchar su voz recitando sus poemas (a veces en inglés, a veces en un idioma incomprensible, porque al igual que Xul Solar, inventó su propia lengua). El registro original data de 1920 y fue grabado en un cilindro de cera. Este archivo de audio pronto estará disponible en Internet, según prometen en la página www.lsi.usp.br/usp/rod/magick/aleister_crowley.html. Y, por si todo eso fuera poco, Bruce Dickinson, el cantante de Iron Maiden, anunció hace poco que está dando forma a un guión cinematográfico en el que resucita a Crowley a partir de un experimento científico. A fin de este año comienza el rodaje, de la mano de Terry Jones, de los Monty Python. Desde su morada celestial, la Bestia sigue vociferando sexo, drogas y magia para todo el mundo.
El Final
Crowley, después de una vida aventurera y activa, acabó muriendo en una casa de huéspedes de Hastings, aquejado de degeneración del miocardio y bronquitis aguda.[1] Fue incinerado en una ceremonia a la que acudieron algunos de sus discípulos y amigos en la que leyeron parte de los Textos Sagrados de Thelema, entre ellos, pasajes del Liber Legis, y también de su Himno a Pan.
Existen distintas versiones sobre las últimas palabras de Crowley en su lecho de muerte. Según el relato de John Symonds, la enfermera le había contado que Crowley le había sujetado la mano con fuerza y, con lágrimas en los ojos, le había dicho: "Estoy perplejo". Sin embargo, según un tal Sr. Rowe, que estaba presente en la habitación, Crowley dijo "A veces me odio a mí mismo". Según otra de las versiones, recogida por Gerald Suster en su biografía de Crowley, un empleado de la casa oyó un fuerte ruido en el piso superior mientras limpiaba los muebles, subió y vio a Crowley muerto en el suelo de su habitación. Finalmente, según Patricia MacAlpine, madre del único hijo de Crowley, murió pacíficamente en su lecho mientras soplaba el viento y sonaban truenos en el exterior. En palabras de MacAlpine, "eran los dioses, que lo saludaban".
Acualmente, las enseñanzas de Crowley, son impartidas por escuelas denominadas Thelemitas (Thelema), Templaristas y paramasónicas, algunas de ellas son la Astrum Argentum y la Societas O.T.O. cuyas sedes hoy en días se encuentran en México y en Estados Unidos, dividiendose en dos únicas fracciones legalmente reconocias y registradas, las que tiene como representante principal a Miguel Melo Pagola, Frater Corvus en México, y la de california, EUA.
Influye en musicos de ROCK
En los años 60 y 70, algunos músicos de rock inquietos se sintieron atraídos por la figura de este extraño mago. A sugerencia de John Lennon, su rostro es uno de los que figuran en la portada del disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, editado en 1967 por los Beatles. En 1970, Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin, adquirió Boleskine House, una casa a orillas del lago Ness en la que había vivido el mago. En el álbum Hunky Dory (1971), David Bowie (pre Ziggy Stardust) nombra a Crowley y a la "Golden Dawn" en el tema llamado "[1]QuickSand", como así también a Churchill, dejando bastante en claro su afición o tal vez su critica hacia él, cuestión que cada oyente interpretará a su voluntad. Algunos años más tarde, el grupo Joy Division tomó prestado del Libro de Thoth de Crowley el primer verso de su canción "Transmission" (1978).
Ya en la década de los 80, el ex vocalista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, escribió una canción con el elocuente título de "Mr. Crowley". Una curiosa leyenda urbana pretende que Crowley en persona (que llevaba algunas décadas muerto) regaló a los miembros de Black Sabbath unas cruces de plata que les protegerían de maldiciones. La leyenda atribuye los fracasos del grupo y los problemas de salud de algunos de sus miembros a un uso descuidado del amuleto.
Crowley ha sido el ídolo de Bruce Dickinson, cantante de la banda británica Iron Maiden, durante años, Se dice que el tema “Revelations” habla de la clásica declaración de Crowley considerándose a sí mismo “La Bestia 666".
En músicos como :
Ozzy Osbourne
Jimmy Page ,
Etc.
Mr. Crowley
¿ La Persona mas malvada del Mundo ?
A los ocho años Aleister Crowley cogió un gato, le administró arsénico y, para que no opusiera resistencia, le suministró cloroformo. Así pudo gasearle en el horno, después quemarle y, tras otras torturas, le despellejó vivo.
Su madre le llamaba «La Bestia» y «666» porque su hijo le recordaba las dos bestias del Apocalipsis, cuyo texto dice: «Vi como salía del mar una bestia, que tenía diez cuernos y siete cabezas... Abrió su boca en blasfemias contra Dios... Fuéle otorgado hacer la guerra a los santos y vencerlos... El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis».
El niño no se amilanaba ante la comparación y la llamaba «estúpida santurrona». Cuando su madre murió, ya adulto, añadió «¡que el diablo tenga su alma!». Crowley no sentía más simpatía por su padre, llegando a sustituir su nombre, Edward Alexander, por el de Aleister.
Jimmy Page Adquiere Su casa del lago Ness
(Jimmy adquirió túnicas , barajas de tarot , y de todo de Crowley pero se fue al carajo cuando adquirió su casa del Lago Ness)[según mucha Gente esa casa esta embrujada]
Boleskine House, vaticano del ocultismo
Ubicada en la costa sudeste del lago Ness en Escocia, a dos millas al este de la aldea Foyers, esta propiedad fue construida en el siglo XVII.
Este lugar guarda demasiados secretos y maldiciones, se encuentra ubicada enfrente del lago Ness, donde los turistas prefieren el lado turístico, donde se cuenta la leyenda del mostró, pero pocos sabes que cruzando el lago, exactamente enfrente de la zona turística esta una mansión, ubicada en un bosque el cual guarda demasiados misterios, que poco a poco iré explicando.
Cada año, cientos de extraños acuden al lugar, atraídos por la búsqueda del gran maestro de la magia negra.
El lugar se encuentra en una atmósfera muy densa, donde la vibra es muy pesada según testimonios de los aldeanos, turista e investigadores todo a causa las acciones de Aleister, se dice también que los días de luna llena gente extraña acuden al lugar, e intentan entrar a la mansión en busca de algún objeto o señal de Crowley por lo cual los Aldeanos están inquietos y un tanto inconformes.
La mansión antes de ser conocida como “Boleskine” fue una iglesia la cual se quemo con todos sus seguidores dentro, esto motivo la compra de la bestia 666 en el año de 1904, buscando un lugar así para poner en practica sus rituales en absoluta soledad y con el drama del sufrimiento como paso en este caso.
Para llegar a la parte trasera de la mansión, tienes que caminar por el bosque por mas de dos horas, ahí se pueden encontrar tumbas ya que según la leyenda Aleister mataba gente para sus rituales, al igual que la banda de rock Led Zeppelín hacían fiestas y ofrecían vidas para rituales, los cuerpos se dice que se encuentran enterrado ahí, debajo de las piedras y maleza, la naturaleza alrededor de la mansión esta muerta y todo apunta a lo mencionado antes.
En 1904 ya que Crowley adquirió en el cairo un pergamino, con la invocación del demonio, llaga a su casa y repite verso a verso la antigua letanía en su habitación y es así que se crea el libro de la ley en “boleskine house”, se dice que noche tras noche se sumergía en lecturas a la luz de la vela tratando de consegir el camino hacia el otro lado, pero algo salio mal y el loco alquimista desato al demonio y se dice que a partir de ese momento seres del ultra mundo merodean por la zona.
Los trabajadores enloquecieron, Rose esposa de Crowley se volvió alcohólica y se dedico a la prostitucion, sus perros captaban cosas y se volvieron locos, así que la bestia 666 decide matarlos a tiros y enterrarlos como lo mencionaba en el articulo anterior.
Frente a Boleskine House se encuentra el cementerio local, que todo el esta lleno de curiosidades tal es el caso, de las lapidas, todos llevan el mismo apellido “Fraser”, se trata de un clan que anduvo rondando por esta zona gracias a la invitación de Rey de Escocia para que habitaran esa comunidad, en Foyers todo se apellidan así, fruto de la endogamia de miembros del mismo clan.
Se cuenta que debajo del cementerio cerca de boleskine house, hay una cámara subterránea bastante antigua, en la salida del túnel se encuentra una placa de cristal con una dedicatoria para Crowley que dice así:”Gracias Aleister, apreciamos tu elegancia”. Dentro de del túnel se encuentran símbolos y señales que especifican que seguidores de Crowley van hacer rituales.
También algo de lo que se cuenta es que Crowley fue seguido por el gobierno por el presunto asesinato de uno de sus colaboradores, cuando en verdad muere en una orgía.
Después de 4 años de vida en la mansión Aleister decide irse, y el guitarrista de Led Zeppelín, Jimmy Page decide comprar la casa ya que es el segundo coleccionista de Crowley, esto le trae incidentes inesperados como fue la muerte del baterista, accidentes aéreos entre mas cosas que hablare en otro articulo.
Para concluir con este dato se cuenta que la casa esta maldita gracias a las acciones de el gran mago negro, Jimmy Page compra la casa, al ver los efectos que repercuten en su carrera, decide venderla y se hizo propiedad privada y ahora se rumora que de nuevo Jimmy quiere comprarla.
Un documental español hacerca de la vida del mago negro Aleister Crowley y su casa la cual luego compraria Jimmy Page, el cantante y guitarrista de la banda de rock Led Zeppelin
Bueno aca termina el post aca les dejo un link para mas info de la casa embrujada que no lo pude copiar y es mucho como para escribirlo a mano
http://anecdotariodelrock.blogspot.com/2009/03/boleskine-house-la-casa-encantada-de.html
Estudió en Cambridge, donde por primera vez empezó a sentirse libre lejos de su familia. De esa época datan sus primeros ensayos, novelas y poesías eróticas.
Llegó a ser un célebre ocultista, conocido en los medios esotéricos como Baphomet, uno de los nombres mágicos que adoptó. Dos de sus obras más renombradas son: Magick in Theory and Practice (Magia en teoría y práctica) y el Liber AL vel Legis (‘El Libro de la Ley’).
Ingresó en el Templo Isis-Urania de la Orden Hermética del Alba Dorada (‘Hermetic Order of the Golden Dawn’), donde escaló rápidamente los grados iniciáticos inferiores y se enfrentó con otros miembros de la misma, como William Butler Yeats y S.L. McGregor Mathers. Abandonó dicha orden y creó la organización ocultista Astrum Argentum, A.A., llegando también a ser cabeza visible de la O.T.O. (Ordo Templi Orientis), también fue miembro honorífico de otras sociedades secretas.
Se retiró a Escocia, cerca de la localidad de Foyers donde compró una casa a orillas del famoso Lago Ness, a la que llamó Palacio de Boleskine. Allí, de acuerdo a la antigua costumbre escocesa de llamar "Laird" a un terrateniente, se hizo llamar Laird de Boleskine y Abertarff.
Crowley llamó Iluminismo Científico al sistema que desarrolló para la A.A. Para divulgar las enseñanzas del mismo publicó, con la ayuda de varios colaboradores, la serie de revistas llamadas "El Equinoccio" (THE EQUINOX). El lema del Iluminismo Científico es "El método de la Ciencia, el objetivo de la Religión". En este lema, conforme aclara el mismo Aleister Crowley, "(si se interpreta correctamente) está expresado todo".
¿Mago Negro?
En algunas ocasiones hasta se llega a decir que Aleister Crowley, también llamado el Maestro Therion, la Gran Bestia 666, etc., practicaba misas negras. He aquí la respuesta que el mismo Therion daba en el diario inglés "London Sunday Dispatch" a semejantes acusaciones, en el año 1933: "Para practicar magia negra tienes que violar todo principio de la ciencia, decencia, e inteligencia. Debes estar obsesionado con una idea demente de la importancia del mezquino objeto de tus detestables y egoístas deseos. Se me ha acusado de ser "mago negro". No se ha hecho jamás afirmación más tonta sobre mí"....... También dijo:" Al infierno con el cristianismo, construiré un nuevo cielo, una nueva tierra, quiero blasfemias, asesinatos, violaciones, todo lo malo..."' ...."La "Misa Negra" es un asunto totalmente diferente. Yo no podría celebrarla aunque quisiera, porque no soy un sacerdote consagrado de la Iglesia Cristiana. El celebrante debe ser un sacerdote, porque toda la idea de la práctica es profanar el Sacramento de la Eucaristía. Por consiguiente, debes creer en la verdad del culto y la eficacia de su ritual"., Él mismo creó la MISA GNÓSTICA CATÓLICA. Se lo conoció como "el hombre más perverso del mundo".
Crowley no era sólo un iniciado en temas esotéricos, también era novelista, poeta y ensayista, y tiene más de 80 libros escritos la mayoría referentes a la magia, cábala, esoterismo, yoga y, en concreto, gran parte de ellos sobre su sistema MagicK, con K final, y a la filosofía o "religión" que el fundó (Thelema) gracias a las revelaciones del Libro de la Ley.
Semejante cantidad de títulos sólo es posible porque empezó a publicar con 23 años y no dejó de escribir hasta prácticamente el día de su muerte, a los 72 años de edad.
También fue traductor de obras clásicas y contemporáneas escritas en francés, de magia, poesía y esoterismo.
Además fue un montañero muy activo que practicaba el alpinismo y el himalayismo, y perteneció a la primera expedición europea y del mundo que intentó conquistar la cumbre del Kangchenjunga, permaneciendo varios días a gran altitud sin asistencia respiratoria ya que aún no existían las botellas de oxígeno aunque hay que agregar que muchos murieron en estas expediciones.
También era un excelente ajedrecista y practicaba la caza mayor como deporte, el ciclismo y el piragüismo, entre otras disciplinas deportivas.
Fue un viajero incansable, que residió en Londres, Foyers, París, Nueva York, El Cairo y Cefalú y recorrió China, India, Ceilán, Birmania, Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto, España, Francia, Italia, Suiza, México, Canadá, etc.
El Libro de la Ley
Crowley decía haber recibido en estado de medium su obra El Libro de la Ley, o bien, Liber AL vel Legis sub figura CCXX, de una entidad preterhumana llamada Aiwaz, o Aiwass. Este hecho fue el punto culminante de la vida de Aleister, quien decía que había vivido para recibir este don.
Crowley estaba en El Cairo con su esposa Rose Kelley y en los días 8, 9 y 10 de abril de 1904, entre las 12:00 p.m. y la 01:00 p.m., recibió un capítulo por cada día, constando El Libro de la Ley de exactamente 3 capítulos en total.
Este libro proclama la ley de Thelema ("Voluntad" en griego) para el Nuevo Eón de Horus que comenzó en 1904, con la recepción del texto, y reemplazó al Eón de Osiris. En los textos de los thelemitas se cuenta como primer año el 1904, en vez del año de la Era Común, y se les añade las posiciones diarias del Sol y la Luna. Dos de las frases más conocidas de este libro son: "Haz lo que tú quieras será el todo de la Ley", y "Amor es la ley, amor bajo voluntad".
Más tarde fundaría la Abadía de Thelema en la población de Cefalú en Sicilia. Una casa de campo remodelada y decorada por él mismo con frescos en las paredes, siguiendo la idea de Gauguin, a quien admiraba. En ella permaneció un tiempo junto a varios de sus seguidores, hasta que fueron expulsados de Italia por el gobierno de Mussolini debido sobre todo a la muerte de uno de sus discípulos, Raoul Loveday, que se intoxicó al beber agua contaminada, y al revuelo generado por Betty May, esposa de éste último.
La cultura thelémica fue un adelanto increíble para el tiempo de Crowley. Fue algo similar a lo que más tarde sería el movimiento hippie, con su mezcla de libertad sexual, experimentación con todo tipo de drogas, meditación, mezcla de cultos orientales y occidentales, etc. Algunas de las razones por las que se lo consideraba a Crowley un hombre perverso eran su bisexualidad y la experimentación con drogas. Tengamos en cuenta que el principio del movimiento (muy minoritario) se produjo en la Gran Bretaña más puritana y retrógrada, durante la época de la Reina Victoria del Reino Unido.
Entre los que lo estudiaron a lo largo de su vida, y lo estudian también tras su muerte, hay varias sociedades que siguen sus enseñanzas. Podemos encontrar a gente como el pintor Austin Osman Spare que luego crearía, a su vez, el movimiento Zos Kia Cultus; el director de cine y escritor Hollywoodiense Kenneth Anger; así como Jimmy Page guitarrista de Led Zeppelin.
Su vida y obra también influyeron a personajes como Anton Szandor LaVey y un sinfín de ocultistas, satanistas, etc.
Haz lo que tú quieras será toda la ley.
El libro de la ley es una especie de panfleto de cuestionable filosofía, aunque escrito con verdadero sentido estético. Alguna vez se dijo que si Aleister Crowley no se hubiese visto empapado por las incongruencias del ocultismo habría sido un poeta de primera clase. En lo que respecta a El libro de la ley, su contenido fomenta la libertad sexual, la experimentación de drogas, la meditación, el yoga, el orientalismo; y todas aquellas banderas que sesenta años después levantaría el movimiento hippie.
Pero Aleister Crowley estaba lejos de ser un modesto amante de la paz. Fue satanista, ocultista, poeta, multiplicó su identidad sexual hasta el límite, y escandalizó una y otra vez a la conservadora sociedad que le dio origen. Crowley luego afirmaría que todo el sentido de su vida estaba dirigido a recibir aquel mensaje de Aiwass, y a ser el medio que impulse los excesos, maravillas y aberraciones de El libro de la ley.
Pueden leer o descargar gratis El libro de la ley, de Aleister Crowley, aquí:
Semilla de maldad: Aleister Crowley, mago, fauno y ocultista
Semilla de maldad
Pessoa, Rilke, Rodin, Xul Solar, los Beatles, Jimmy Page y Marilyn Manson se encandilaron alguna vez con él. Bautizado por su propia familia y la prensa británica como La Bestia del Apocalipsis, Aleister Crowley desafió tanto a la reina Victoria como a Mussolini y anticipó en varias décadas la consigna rockera de sexo, droga y rebelión. Ante la noticia de que Bruce Dickinson (el cantante de Iron Maiden) y Terry Jones (de los Monty Python) se preparan a rodar una película sobre él, Radar ofrece una simpática biografía del ocultista que atacó el orden social y político de su época con una única herramienta: la prédica del descontrol emocional.
Por Elizabeth Sad
Magos eran los de antes. Basta repasar sucintamente la historia de Aleister Crowley para comprobarlo: convivió durante décadas con un harén multitudinario, absorbió drogas full-time hasta la tercera edad, evadió decenas de acusaciones de asesinato, sobrevivió a la persecución de Benito Mussolini y –digno final– murió a las 72 primaveras, de viejo.
La Bestia del Apocalipsis (cariñoso apodo con que lo bautizó su propia familia) tuvo una infancia difícil. Sus padres pertenecieron a una de las sectas religiosas más represivas de la historia: los Hermanos de Plymouth. Tal era el fanatismo desplegado por los progenitores hacia sus preceptos místicos, que le prohibían al hijo leer cualquier libro que no fuera la Biblia, se negaban a prodigarle cualquier demostración de afecto y, de yapa, solían propinarle feroces soplamocos y torturas con hierros candentes cada vez que profería alguna palabra pecaminosa. Pero Aleister se las ingenió desde purrete para mostrarle al mundo que era un pichón de rebelde: solía pasear por su vecindad completamente desnudo, señalándose el falo al grito de: “¡Cristo también tiene uno!”. Cuando transitaba su tierno octavo año de vida, un día decidió despellejar y quemar a un gato vivo; según él, había una importante tesis por demostrar: que el infeliz felino no tenía más que una sola y perra existencia, en vez de las siete vidas que se le atribuían.
Se dice de mí
El joven Edward Alexander Crowley –que se bautizó Aleister para no honrar el nombre paterno– nació en Leamington Spa en 1875 y estudió en Cambridge, donde se dedicó sistemáticamente a enloquecer a sus educadores. Brillante alumno, se negaba sin embargo a que le tomaran exámenes. Aun así, uno de sus profesores le propuso colaborar en una investigación sobre religiones de la antigüedad; esta tarea despertó al sedicioso ilustrado un deseo ferviente de entender las más intrincadas teorías esotéricas y los cultos derivados de antiguos dogmas pre-cristianos. Una vez alejado de la vida académica, en 1898, Crowley montó una ingeniosa operación de prensa (se hizo pasar por un excéntrico conde ruso) para estimular las ventas de su ensayo poético sobre religión y erotismo White Stains (“Manchas blancas”, en obvia alusión al fluido seminal), logrando que generara cierta expectativa dentro del ambiente intelectual de la época. “Si el cristianismo avala el sufrimiento, el castigo y la opresión sexual, pues entonces pertenezco al Diablo y me quiero ir al infierno”, vociferaba en sus conferencias a quien quisiera oírlo. En la victoriana sociedad inglesa de principios de siglo, el joven Crowley acostumbraba tomar sol desnudo en playas concurridas, practicaba abiertamente la magia blanca y la otra, promulgaba sin empacho su atracción por las mujeres pero no le hacía asco ni a los varoncitos ni a las orgías populosas y, cuando se enteró de la defunción de la reina Victoria (en 1901), organizó un ágape público para festejar “la muerte del peor símbolo de la intolerancia social y religiosa”.
Por aquellos días se iniciaba su pésima relación con la prensa británica, mientras era aceptado en la sociedad secreta esotérica Golden Dawn. Crowley conoció allí al poeta William Butler Yeats y le entregó una obra de teatro de su autoría, a efectos de que la honrara con su mirada crítica. Al parecer, la pieza no fue del agrado del poeta irlandés, quien no le obsequió elogio alguno. Pero la autoestima del mago no decayó: “Igual le hice admitir su inferioridad”, le confesaría años después a su biógrafo. En 1902 Crowley trabó amistad con Somerset Maugham. De hecho, el personaje central de la novela The Magician (1908) de este último estuvo inspirado en Crowley; y no lo dejó muy bien parado, ya que describe a un mago loco y maléfico, dueño de una omnipotencia absurda, llamado OliverHaddo. Crowley sabía que semejante desprecio provenía de las insistentes burlas que le hacía a Maugham, minimizando su talento para la escritura.
El Nuevo Testamento
Un día de abril de 1904, el mago viajó a Egipto, convencido de que estaba a punto de recibir una revelación de los dioses. Pasó tres días deambulando dentro de la Gran Pirámide, y cuando por fin salió, escribió un libro “dictado por el dios Horus”, que según él, resumía las nuevas Tablas de la Ley. En Haz lo que quieras, su curiosa obra “sagrada”, Crowley escribió: “El ocaso del mandato de los dioses ha llegado, y no hay nada por encima de la voluntad individual. Cada hombre es su propio dios, y la nueva religión consiste en dar rienda suelta a todos los instintos y sentimientos que están ocultos en lo profundo del espíritu. Haz lo que realmente quieras y serás tu dios. Si te reprimes, serás un esclavo de la nada. Cada hombre es una estrella. El pecado es restringirse”. Otra de las máximas fundamentales del libro dice: “Es necesario disolver las relaciones con los intermediarios de la vida pública y la vida espiritual. Los líderes religiosos y comunitarios sólo obran en beneficio propio. Cada individuo es su propio soberano y tiene derecho a elegir su forma de vida, su vestimenta, su discurso, sin someterse a las formas sociales ni a los dogmas”.
“Mr. Aleister Crowley abandonó Londres para partir hacia Rusia. Esto contribuirá seguramente a mitigar el riguroso invierno de San Petersburgo. Debemos felicitarnos de habernos liberado temporalmente de unos de los peores blasfemos de los tiempos modernos. Pero, deberíamos preguntarnos por qué Scotland Yard lo dejó partir en paz”, decía el periódico The Looking Glass, el 17 de diciembre de 1910. La bailarina Isadora Duncan, el poeta Rainer María Rilke y el escultor Auguste Rodin comenzaron a frecuentarlo por esos años, en París (Crowley tradujo al inglés el “Poema del Hachís” de Baudelaire, así como los Pequeños poemas en prosa, que también ilustró, y colaboró con Rodin en la edición del libro Rodin in Prose). El portugués Fernando Pessoa también quiso conocer al misterioso escandalizador. Mantuvo con él una larga relación epistolar, pero cuando por fin se concretó el ansiado encuentro, en Lisboa, Pessoa se espantó: le pareció que Crowley era un genio, pero totalmente desequilibrado. Aun así, en su libro Presencias incluyó un poema que también forma parte del volumen Magick in Theory and Practice, del temido Aleister. Xul Solar también tuvo el placer de conocer al mago, en París en 1924. Intercambiaron muchas cartas, y es fácil deducir que la fascinación que nuestro crédito local sentía por la astrología y la magia ritual fue cebada por aquel extravagante europeo, a tal punto que, en 1961, Xul lo inmortalizó en un retrato. Dos potencias se saludaron allá por 1930: Aldous Huxley y Crowley se encontraron en Alemania. Por entonces, el escritor redactaba el ensayo En busca de un nuevo placer, en el que imaginaba una droga inofensiva para la salud pero capaz de alejarnos del aburrimiento crónico, y ya tenía bastante avanzada la escritura de Un mundo feliz, que se publicaría en 1932, al parecer libre de toda influencia de La Bestia.
Academias Crowley
Además de internarse en las más diversas doctrinas ocultistas, desde la magia ritual a la cábala, el brujo estudió largamente el tantrismo. Esta milenaria disciplina hindú postula que, a través de la práctica de inusuales ritos eróticos, es posible lograr el entendimiento profundo de la naturaleza humana, develar las sagradas incógnitas del Universo y alcanzar el más alto grado de intuición e iluminación espiritual. Para ser rebelde hay que bancársela, habrá pensado el mago cuando encontró una marketinera forma de subsistir con su profesión preferida: trabajar de sí mismo. El polifacético personaje (experto ajedrecista, astrólogo, artista plástico y arriesgado alpinista) se entregó al sacerdocio de la docencia, y durante años se dedicó a acoger discípulos en su casa: jóvenes ricos con tristeza, ávidos de conocer los secretos de la magia negra y adentrarse en las extravagantes ceremonias iniciáticas que el gurú preparaba para sus adeptos.
Crowley no era un mero teórico: nada le gustaba más que predicar con el ejemplo y solía impartir sus enseñanzas por medio de rigurosos trabajos prácticos, como colgar a sus amantes de una viga para inspeccionar zonas erógenas ignotas o afilar sus caninos hasta lo impensable para hundirlos en la piel de sus discípulos, entre otras simpáticas actividades. Heroína, cocaína, opio, hachís y mezcal perfumaban y coloreaban los sentidos del alumnado del mago, antes, durante y después de cada voluptuosa ceremonia.
La búsqueda del orgasmo, la investigación de sus disparadores físicos y psíquicos, fueron su obsesión absoluta. “Quien no conoce sus zonas de placer, quien no busca traspasar los límites de su goce”, repetía a sus alumnos, “no es dueño de su vida, no reconoce su costado divino y está condenado a la pasividad y la ignorancia”. Es curioso observar cómo Crowley reitera en sus escritos un postulado que, con otro discurso y partiendo de fuentes de estudio muy diferentes, también formuló el psicólogo marxista alemán Wilhelm Reich: la estrecha relación entre opresión sexual y dominación socio-política.
La comunidad organizada
Corría la década del 20 cuando el mago decidió divulgar sin egoísmos la revelación que le habían conferido los dioses. Para concretar su anhelo didáctico se instaló en Cefalú, un pueblito del sur de Italia, en una mansión en la que convivió con amantes de ambos sexos, hijos y discípulos. Bautizó este nido como la “Abadía de Thelema”, denominación que tomó prestada del Gargantúa y Pantagruel de Rabelais. Policromáticas drogas, satánicas ceremonias y estrafalarias piruetas sexuales colectivas, matizaban el modus vivendi de ese hogar, dulce hogar. Las chicas del mago merecen una mención. Una de ellas fue una viuda acaudalada, que aceptó su oferta de matrimonio sin consumación para que no la acosaran potenciales pretendientes. El culebrón terminó de un color lejano al rosa: él la forzó al sexo, ella intentó matarlo pero finalmente se enamoró del maldito perverso, que para entonces no le daba ni la hora. Otras de sus amantes despegaron inexorablemente hacia el manicomio o se suicidaron.
Muchos de sus devotos expiraron misteriosamente, en aparentes suicidios o muertes súbitas sin explicación. El esoterista McGregor Mathers –ex jefe de la Golden Dawn– murió convencido de que las demoníacas emanaciones de Crowley lo estaban debilitando. Las persecuciones judiciales en su contra no tardaron en iniciarse, pero nunca se comprobó que Aleister asesinara a nadie. Diversos reporteros trataron de probar que la Bestia sacrificaba niños, apoyando sus argumentos en uno de los escritos de Crowley que instaba a “aplastar miles de semillas de vida, en una operación de Noveno Grado” (no entendieron que, para los códigos de Aleister, la operación mencionada era meramente el ejercicio unipersonal de la masturbación). Algunos oficiales del ejército italiano comenzaron a realizar retiros espirituales en la “Abadía de Thelema”; cuando la información llegó a oídos de Mussolini, el dictador planeó organizar un grupo comando para fusilarlo. Sin embargo, sus asesores lo disuadieron, con el argumento de que la venganza sería terrible, en caso de que el brujo fuera una encarnación de Lucifer. El Duce optó, entonces, por expulsar a la comunidad Crowley de Italia en 1923.
Más allá del bien y del mal
Así como Nietzsche sostenía en El Anticristo que “el cristianismo se ha puesto del lado de todo lo débil, de todo lo bajo, de todo lo fracasado y el hombre fuerte ha sido siempre considerado como un tipo reprobable”, la secta Golden Dawn instaba a sus iniciados a perseguir la utopía de transformarse en semidioses, sometiéndolos a un ritual que consistía en pasar días enteros encerrados en una cripta mortuoria, rodeados de símbolos místicos y repitiendo invocaciones mágicas. Después de esta experiencia, aseguraban, nada podía ser igual que antes en la vida de un hombre común: ya no había hombre, sino más que hombre. En la Alemania prenazi las organizaciones secretas y mágicas se extendían como reguero de pólvora. Un diario berlinés certifica la presencia de Crowley en esa ciudad en 1930. Si bien menciona sus prácticas ocultistas (con datos reales y otros de leyenda), afirma que el mago había ido a exponer sus pinturas en Alemania. Durante la Primera Guerra Mundial Crowley había vivido en Nueva York, donde fue contratado para trabajar en el periódico pro-germano Fatherland y aprovechó este espacio editorial para defenestrar a la Corona inglesa (proponiendo, por ejemplo, que se convirtiera en una colonia de Alemania y Francia). Sin embargo, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial el mago ofreció su cooperación al servicio de inteligencia inglés. Por entonces, un agente sugirió que Crowley era el hombre indicado para interrogar al nazi Rudolph Hess. Ese agente, con el tiempo, sacaría mayores provechos de su imaginación. Se trataba de Ian Fleming, el creador de James Bond.
Hierba mala...
Corría el primer día del mes de diciembre de 1947 cuando el corazón de Aleister dijo basta, y decidió pasar a ¿mejor? vida. Tenía, entonces, 72 años, una edad que podría verse como lógica para la recta final de un hombre común, pero no tan lógica para una bestia que consumió más de diez gramos diarios de heroína durante sus últimas dos décadas de vida.
Cuando el género humano ya tenía la certeza absoluta de haberse librado del hombre más perverso del mundo (así lo calificó siempre la prensa londinense), Aleister Crowley resucitó involuntariamente en las inquietas cabecitas de la generación del amor libre. En la portada de Sgt. Pepper’s, el mítico disco de los Beatles, está presente su imagen entre los personajes célebres del siglo que acompañan al cuarteto de Liverpool (en la edición CD se lo define como “dabbler in sex, drugs and magic”). Ozzy Osbourne compuso un tema en el que mantiene un diálogo imaginario con él: “Mr. Crowley (Blizzard of Ozz)”. En la canción “Quicksand” de 1971 David Bowie decía: “Estoy cada vez más cerca de The Golden Dawn / inmerso en el uniforme imagístico de Crowley”. El director Kenneth Anger, que había filmado un documental sobre la vida del mago en 1955, estrenó once años más tarde Inauguration of the Pleasure Dome, otro largo basado en los rituales erótico-mágicos patentados por Crowley. Incluso alquiló una mansión que le había pertenecido al mago, a orillas del Lago Ness, que posteriormente compró Jimmy Page. Devoto de la literatura ocultista, el guitarrista de Led Zeppelin adquirió también manuscritos y objetos personales de Crowley. E incluyó en la edición original del tercer álbum de la banda una inscripción con el lema del Libro de la Ley: “Haz lo que quieras”. Joy Division tomó prestado el primer verso de un libro del mago (Book of Thot) para su tema “Transmissioni”. Marilyn Manson menciona en “Missery Machine” el pensionado erótico-esotérico de Italia (“Cabalguemos a la Abadía de Thelema / donde la sangre es pavimento”) en el disco Portrait of an American Family.
Créase o no, el mago también puede entrar en los rankings discográficos: en algún lugar del planeta alguien se ocupó de masterizar y digitalizar la única grabación en la que se puede escuchar su voz recitando sus poemas (a veces en inglés, a veces en un idioma incomprensible, porque al igual que Xul Solar, inventó su propia lengua). El registro original data de 1920 y fue grabado en un cilindro de cera. Este archivo de audio pronto estará disponible en Internet, según prometen en la página www.lsi.usp.br/usp/rod/magick/aleister_crowley.html. Y, por si todo eso fuera poco, Bruce Dickinson, el cantante de Iron Maiden, anunció hace poco que está dando forma a un guión cinematográfico en el que resucita a Crowley a partir de un experimento científico. A fin de este año comienza el rodaje, de la mano de Terry Jones, de los Monty Python. Desde su morada celestial, la Bestia sigue vociferando sexo, drogas y magia para todo el mundo.
El Final
Crowley, después de una vida aventurera y activa, acabó muriendo en una casa de huéspedes de Hastings, aquejado de degeneración del miocardio y bronquitis aguda.[1] Fue incinerado en una ceremonia a la que acudieron algunos de sus discípulos y amigos en la que leyeron parte de los Textos Sagrados de Thelema, entre ellos, pasajes del Liber Legis, y también de su Himno a Pan.
Existen distintas versiones sobre las últimas palabras de Crowley en su lecho de muerte. Según el relato de John Symonds, la enfermera le había contado que Crowley le había sujetado la mano con fuerza y, con lágrimas en los ojos, le había dicho: "Estoy perplejo". Sin embargo, según un tal Sr. Rowe, que estaba presente en la habitación, Crowley dijo "A veces me odio a mí mismo". Según otra de las versiones, recogida por Gerald Suster en su biografía de Crowley, un empleado de la casa oyó un fuerte ruido en el piso superior mientras limpiaba los muebles, subió y vio a Crowley muerto en el suelo de su habitación. Finalmente, según Patricia MacAlpine, madre del único hijo de Crowley, murió pacíficamente en su lecho mientras soplaba el viento y sonaban truenos en el exterior. En palabras de MacAlpine, "eran los dioses, que lo saludaban".
Acualmente, las enseñanzas de Crowley, son impartidas por escuelas denominadas Thelemitas (Thelema), Templaristas y paramasónicas, algunas de ellas son la Astrum Argentum y la Societas O.T.O. cuyas sedes hoy en días se encuentran en México y en Estados Unidos, dividiendose en dos únicas fracciones legalmente reconocias y registradas, las que tiene como representante principal a Miguel Melo Pagola, Frater Corvus en México, y la de california, EUA.
Influye en musicos de ROCK
En los años 60 y 70, algunos músicos de rock inquietos se sintieron atraídos por la figura de este extraño mago. A sugerencia de John Lennon, su rostro es uno de los que figuran en la portada del disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, editado en 1967 por los Beatles. En 1970, Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin, adquirió Boleskine House, una casa a orillas del lago Ness en la que había vivido el mago. En el álbum Hunky Dory (1971), David Bowie (pre Ziggy Stardust) nombra a Crowley y a la "Golden Dawn" en el tema llamado "[1]QuickSand", como así también a Churchill, dejando bastante en claro su afición o tal vez su critica hacia él, cuestión que cada oyente interpretará a su voluntad. Algunos años más tarde, el grupo Joy Division tomó prestado del Libro de Thoth de Crowley el primer verso de su canción "Transmission" (1978).
Ya en la década de los 80, el ex vocalista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, escribió una canción con el elocuente título de "Mr. Crowley". Una curiosa leyenda urbana pretende que Crowley en persona (que llevaba algunas décadas muerto) regaló a los miembros de Black Sabbath unas cruces de plata que les protegerían de maldiciones. La leyenda atribuye los fracasos del grupo y los problemas de salud de algunos de sus miembros a un uso descuidado del amuleto.
Crowley ha sido el ídolo de Bruce Dickinson, cantante de la banda británica Iron Maiden, durante años, Se dice que el tema “Revelations” habla de la clásica declaración de Crowley considerándose a sí mismo “La Bestia 666".
En músicos como :
Ozzy Osbourne
Jimmy Page ,
Etc.
Mr. Crowley
¿ La Persona mas malvada del Mundo ?
A los ocho años Aleister Crowley cogió un gato, le administró arsénico y, para que no opusiera resistencia, le suministró cloroformo. Así pudo gasearle en el horno, después quemarle y, tras otras torturas, le despellejó vivo.
Su madre le llamaba «La Bestia» y «666» porque su hijo le recordaba las dos bestias del Apocalipsis, cuyo texto dice: «Vi como salía del mar una bestia, que tenía diez cuernos y siete cabezas... Abrió su boca en blasfemias contra Dios... Fuéle otorgado hacer la guerra a los santos y vencerlos... El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis».
El niño no se amilanaba ante la comparación y la llamaba «estúpida santurrona». Cuando su madre murió, ya adulto, añadió «¡que el diablo tenga su alma!». Crowley no sentía más simpatía por su padre, llegando a sustituir su nombre, Edward Alexander, por el de Aleister.
Jimmy Page Adquiere Su casa del lago Ness
(Jimmy adquirió túnicas , barajas de tarot , y de todo de Crowley pero se fue al carajo cuando adquirió su casa del Lago Ness)[según mucha Gente esa casa esta embrujada]
Boleskine House, vaticano del ocultismo
Ubicada en la costa sudeste del lago Ness en Escocia, a dos millas al este de la aldea Foyers, esta propiedad fue construida en el siglo XVII.
Este lugar guarda demasiados secretos y maldiciones, se encuentra ubicada enfrente del lago Ness, donde los turistas prefieren el lado turístico, donde se cuenta la leyenda del mostró, pero pocos sabes que cruzando el lago, exactamente enfrente de la zona turística esta una mansión, ubicada en un bosque el cual guarda demasiados misterios, que poco a poco iré explicando.
Cada año, cientos de extraños acuden al lugar, atraídos por la búsqueda del gran maestro de la magia negra.
El lugar se encuentra en una atmósfera muy densa, donde la vibra es muy pesada según testimonios de los aldeanos, turista e investigadores todo a causa las acciones de Aleister, se dice también que los días de luna llena gente extraña acuden al lugar, e intentan entrar a la mansión en busca de algún objeto o señal de Crowley por lo cual los Aldeanos están inquietos y un tanto inconformes.
La mansión antes de ser conocida como “Boleskine” fue una iglesia la cual se quemo con todos sus seguidores dentro, esto motivo la compra de la bestia 666 en el año de 1904, buscando un lugar así para poner en practica sus rituales en absoluta soledad y con el drama del sufrimiento como paso en este caso.
Para llegar a la parte trasera de la mansión, tienes que caminar por el bosque por mas de dos horas, ahí se pueden encontrar tumbas ya que según la leyenda Aleister mataba gente para sus rituales, al igual que la banda de rock Led Zeppelín hacían fiestas y ofrecían vidas para rituales, los cuerpos se dice que se encuentran enterrado ahí, debajo de las piedras y maleza, la naturaleza alrededor de la mansión esta muerta y todo apunta a lo mencionado antes.
En 1904 ya que Crowley adquirió en el cairo un pergamino, con la invocación del demonio, llaga a su casa y repite verso a verso la antigua letanía en su habitación y es así que se crea el libro de la ley en “boleskine house”, se dice que noche tras noche se sumergía en lecturas a la luz de la vela tratando de consegir el camino hacia el otro lado, pero algo salio mal y el loco alquimista desato al demonio y se dice que a partir de ese momento seres del ultra mundo merodean por la zona.
Los trabajadores enloquecieron, Rose esposa de Crowley se volvió alcohólica y se dedico a la prostitucion, sus perros captaban cosas y se volvieron locos, así que la bestia 666 decide matarlos a tiros y enterrarlos como lo mencionaba en el articulo anterior.
Frente a Boleskine House se encuentra el cementerio local, que todo el esta lleno de curiosidades tal es el caso, de las lapidas, todos llevan el mismo apellido “Fraser”, se trata de un clan que anduvo rondando por esta zona gracias a la invitación de Rey de Escocia para que habitaran esa comunidad, en Foyers todo se apellidan así, fruto de la endogamia de miembros del mismo clan.
Se cuenta que debajo del cementerio cerca de boleskine house, hay una cámara subterránea bastante antigua, en la salida del túnel se encuentra una placa de cristal con una dedicatoria para Crowley que dice así:”Gracias Aleister, apreciamos tu elegancia”. Dentro de del túnel se encuentran símbolos y señales que especifican que seguidores de Crowley van hacer rituales.
También algo de lo que se cuenta es que Crowley fue seguido por el gobierno por el presunto asesinato de uno de sus colaboradores, cuando en verdad muere en una orgía.
Después de 4 años de vida en la mansión Aleister decide irse, y el guitarrista de Led Zeppelín, Jimmy Page decide comprar la casa ya que es el segundo coleccionista de Crowley, esto le trae incidentes inesperados como fue la muerte del baterista, accidentes aéreos entre mas cosas que hablare en otro articulo.
Para concluir con este dato se cuenta que la casa esta maldita gracias a las acciones de el gran mago negro, Jimmy Page compra la casa, al ver los efectos que repercuten en su carrera, decide venderla y se hizo propiedad privada y ahora se rumora que de nuevo Jimmy quiere comprarla.
Un documental español hacerca de la vida del mago negro Aleister Crowley y su casa la cual luego compraria Jimmy Page, el cantante y guitarrista de la banda de rock Led Zeppelin
Bueno aca termina el post aca les dejo un link para mas info de la casa embrujada que no lo pude copiar y es mucho como para escribirlo a mano
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