Desarrollo
La palabra asma del griego “Jadeo”, identifica una enfermedad que se caracteriza por una disminución del diámetro de los bronquios durante determinado período de tiempo, y limita el paso normal del aire, por lo que el paciente manifiesta tos o disnea y dificultades para la respiración.
Los autores consultados coinciden en que se trata de una enfermedad heterogénea causada por agentes o factores estimulantes, como infecciones respiratorias, estímulos farmacológicos, causas ambientales, estrés emocional, ejercicios físicos inadecuados y presencia de alérgenos en individuos sensibles, entre otros.
Desde la década del sesenta del pasado siglo, se ha utilizado en Cuba el ejercicio físico como medio terapéutico en pacientes con diferentes afecciones, dentro de ellas el asma bronquial.
En la actualidad los ejercicios físicos constituyen importantes medios para la atención a pacientes asmáticos los que se combinan según Díaz de Reyes, S. M.; y E. Ponce Puig (2006) de forma armoniosa y muy personalizada con los demás métodos terapéuticos que son: ”inmunoterapia, farmacoterapia, psicoterapia de apoyo, control ambiental y educación sobre su enfermedad”.
Según orientaciones para elaborar actividades físicas en asmáticos (en manual de Educación Física y Deportes. Técnicas y actividades prácticas, grupo OCEANO: 238), debe existir un predominio de actividades aeróbicas, donde se controle la respiración, con sesiones entre 30_40 minutos, con no más de 15 para los que se inician. La realización de calentamiento y vuelta a la calma al menos 10 minutos y estimular el desarrollo muscular en abdominales, tronco y brazos constituyen precisiones para el tratamiento.
Los programas revisados a pesar de considerar contenidos para el desarrollo de capacidades básicas, la reeducación postural y fortalecimiento de la musculatura de la respiración, no incluyen ejercicios con sobrecargas o pesas. No obstante, se encuentran experiencias aisladas de influencia positiva de ejercicios con pesas en personas asmáticas.
Existen experiencias de niños asmáticos que se iniciaron en edades tempranas en el deporte de Levantamiento de Pesas y en pocos años desapareció la enfermedad.
Para Román, Suárez, I. (1998:81) los ejercicios de fuerza con pesas en personas asmáticas deben dirigirse al fortalecimiento de los músculos respiratorios. El autor recomienda que los ejercicios tengan características aeróbicas, donde su realización permita un ritmo respiratorio adecuado y sincronizado. Deben aplicarse ejercicios globales en régimen miométrico y mediante el método para principiantes donde se inicie con poco peso y pocas repeticiones por series.
La experiencia que se intenta socializar mediante el presente artículo, es parte de un programa con características multidisciplinarias aplicado en el área de Cultura Física Terapéutica de la Facultas de Villa Clara, donde participó un pediatra (alergista), un psicólogo, un fisioterapeuta, un profesor de natación y uno de Levantamiento de Pesas.
El diagnóstico realizado en doce pacientes severos con edades entre ocho y doce años del sexo masculino presentó como características comunes las siguientes:
· Pobre desarrollo de las capacidades motrices.
· Marcada atrofia muscular.
· Deformidades en columna vertebral mayormente cifoescoliósis.
· Reducción de la capacidad funcional del diafragma en el ejercicio.
· Crisis frecuente.
· Pobre voluntad para la actividad física.
· Deformidades del tórax.
· Miedo y depresión.
Todos tenían tratamiento médico y no realizaban Educación Física en sus escuelas.
El tratamiento contempló ejercicios de gimnasia, natación, psicoterapia, orientación familiar y ejercicios con pesas, estos últimos con el programa siguiente:
Objetivos del tratamiento
Contribuir al fortalecimiento de la musculatura, y su influencia en la educación de la respiración, en la corrección de las deformidades de la columna vertebral y la postura.
Contenidos
Ejercicios con pesos ínfimos, series entre 2_6 repeticiones (volumen e intensidades mínimas). Ver anexo.
Métodos
A intervalos, con tiempos de descanso suficientes para su recuperación entre series y ejercicios (al inicio, entre tres y cinco minutos. Disminuyó hasta dos minutos).
Medios
Ejercicios para brazos y cintura escapular, tronco y piernas. Prioridad a los músculos de la respiración y de mayor incidencia con sus deformidades. Adopción de posturas en correspondencia con deformidades.
Organización
Procedimientos organizativos frontal, circuito y estaciones en correspondencia con objetivos, el método, medios (ejercicios), número de alumnos e implementos para cada clase.
Evaluación
Sistemática (integral con el resto de las acciones del tratamiento).
Valoración del tratamiento:
Se inició con un período de adaptación al trabajo con pesas después de seis meses de actividad física mediante la gimnasia terapéutica. La etapa de adaptación con pesas por espacio de 30 días permitió que cada paciente ejecutara correctamente los ejercicios con diferentes implementos: dumbels, barras criollas, pequeñas mancuernas y otras sobrecargas. Se enfatizó en la postura y la amplitud de los movimientos. Permitió además, que los pacientes se adaptaran a la nueva actividad.
Las sesiones se ejecutaron tres veces por semanas en días alternos con una rutina de ejercicios de gran variabilidad (de acción local, para determinados músculos; parcial, para un plano muscular en particular; y de acción generalizadora, mediante ejercicios combinados).
En correspondencia con el diagnóstico, el tratamiento se personalizó. La cantidad de ejercicios por sesión en un inicio fue entre cuatro y seis, con un tiempo de actividad de 30 min el que se incrementó, hasta una hora con ocho o diez ejercicios por sesión.
Las sesiones con pesas se organizaron después de la Gimnasia y antes de la Natación. Todos los ejercicios en régimen miométrico y con mínima rapidez de ejecución, fueron acompañados con momentos respiratorios: durante los movimientos de flexión se exigió la inspiración tomando el aire por las fosas nasales, durante la extensión se exigió la mantención del aire e inmediatamente forzar la espiración.
La distribución de las repeticiones de los ejercicios por planos musculares correspondió a 80% para brazos cintura escapular y tronco y el 20% para las piernas.
Los ejercicios seleccionados se realizaron en planos acostados o inclinados con apoyo de la espalda en bancos, tablas o cajón sueco. Se evitaron los ejercicios sentados o de pie, dada la edad y características de los practicantes. En correspondencia con las deformidades de la columna se realizaron diferentes agarres y ejecución con dumbels con un brazo en movimiento y el otro estático apoyado.
Las rutinas realizadas se organizaron con la utilización de los ejercicios que se relacionan a continuación:
· Fuerza acostado.
· Remo inclinado.
· Pulóver con brazos flexionados.
· Fuerza inclinado.
· Torsión del tronco acostado.
· Fuerza de pierna (prensa).
· Hiperextensión del tronco.
· Abdominales con carga en la nuca.
· Remo acostado.
· Despegue con flexión de piernas.
· Tríceps.
La ejecución técnica exigida para la realización de los ejercicios correspondió a la descrita por Cuervo Pérez, C. y Román Suárez, I. (2006).
La tabla que se presenta a continuación sintetiza diferentes elementos del contenido del tratamiento.
