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Salvador Dalí (Megapost)

Info1/17/2011
Siento no poder poner imagenes (tengo un problema con el Java) Salvador Felipe Jacinto Dalí Doménech nació en Figueras, España en 1904 en el seno de una familia burguesa, hijo de un notario bienpensante y de una sensible dama aficionada a los pájaros. Más tarde escribiría: "A los tres años quería ser cocinero. A los cinco quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí". Puesto que la persecución sería incesante y el objetivo no habría de alcanzarse nunca y, dado que en ningún recodo de su biografía estaba previsto que hallara el equilibrio y la paz, decidió ser excesivo en todo, intrepretar numerosos personajes y sublimar su angustia en una pluralidad de delirios humorísticos y sórdidos. Se definió a sí mismo como "perverso polimorfo, rezagado y anarquizante", "blando, débil y repulsivo" usando mil artimañas para conquistar esta laboriosa imagen publicitaria. Su precocidad es sorprendente: a los doce años descubre el estilo de los impresionistas franceses y se hace impresionista, a los catorce ya ha trabado conocimiento con el arte de Picasso y se ha hecho cubista y a los quince se ha convertido en editor de la revista Studium, donde dibuja brillantes pastiches para la sección titulada "Los grandes maestros de la Pintura". En 1919 se traslada a Madrid, ingresa en la Academia de Bellas Artes y se hace amigo de Federico García Lorca y del cineasta surrealista Luis Buñuel. En la capital adopta un extraordinario atuendo: lleva los cabellos largos, una corbata desproporcionadamente grande y una capa que arrastra hasta los pies. A veces luce una camisa azul cielo, adornada con gemelos de zafiro, se sujeta el pelo con una redecilla y lo lustra con barniz para óleo. Es difícil que su presencia pase desapercibida. En 1923 en la Academia de Bellas Artes a la que está adscrito se producen manifestaciones en contra de un profesor, y antes de que dé comienzo el discurso oficial y se desate la violenta polémica, Salvador abandona la sala. Las autoridades creen que con este gesto ha sido él quien ha dado la señal de ataque y rebelión y deciden expulsarlo durante un año. Después, de nuevo en Figueras, los guardias vienen a detenerlo y pasa una temporada en la cárcel. A la salida de prisión recibirá la visita de Federico García Lorca, quien lee a toda la familia Dalí sus versos y dramas recién compuestos. Es allí, junto al Mediterráneo, donde García Lorca redacta la célebre "Oda a Salvador Dalí", publicada unos años después, en 1929, en la Revista de Occidente. Pronto será también Luis Buñuel quien llegue a Cadaqués para trabajar con su amigo Salvador en un guión cinematográfico absolutamente atípico y del que surgirá una película tan extraña como es El perro andaluz. En 1928 Dalí se instala en París y se une al grupo surrealista que lidera André Breton. Este último terminará expulsándolo del movimiento algunos años después, en una memorable sesión de enjuiciamiento a la que Dalí compareció cubierto con una manta y con un termómetro en la boca, aparentando estar aquejado de fiebre y convirtiendo así el opresivo juicio en una ridícula farsa. La triple acusación a la que tuvo entonces que enfrentarse Dalí fue: coquetear con el fascismo, hacer gala de un catolicismo delirante y sentir una pasión desmedida e irrefrenable por el dinero. A esto precisamente alude el célebre apodo anagramático con que fue motejado por Breton, Avida dolars, acusación que lejos de desagradar al pintor le proporcionaba un secreto e irónico placer. De hecho, después de conocer a la que sería su musa y compañera durante toda su vida, Gala, entonces todavía esposa de otro surrealista, el poeta Paul Eluard, Dalí declaró románticamente: "Amo a Gala más que a mi madre, más que a mi padre, más que a Picasso y más, incluso, que al dinero." Salvador se enamoró de Gala en 1929 y con ella gozó de las mieles del erotismo. Es la época en que pinta Adecuación del deseo, Placeres iluminados y El gran masturbador. Mientras tiene lugar una exposición de sus obras en la Galería Goemans de París, la pareja se refugia y aísla en la Costa Azul, pasando los días y las noches encerrados en una pequeña habitación de un hotel con los postigos cerrados. Enterado el padre de Salvador de la vida disoluta de su hijo, rompe relaciones con su vástago; pero ello no debió afectarlo demasiado, o quizás sí, puesto que es en esa época en que el artista realiza lo mejor de su obra, como el célebre cuadro Persistencia de la memoria (1931), donde blandos relojes cuelgan de la rama de un árbol, del borde de un pedestal y sobre una misteriosa forma tendida en la vasta extensión de la playa. En sus erráticas manifestaciones no duda en asociar el mito hitleriano con el teléfono y a Lenin con el béisbol. Son todas bromas absurdas que tratan de quitar hierro a una situación política amenazante. Dos años después se desata la guerra civil en España y una de las primeras muestras de la probidad de los militares insurrectos es el infame asesinato de su amigo Federico García Lorca, crimen que conmocionó a la opinión pública internacional. Dalí escribió: "Lorca tenía personalidad para dar y vender, la suficiente para ser fusilado, antes que cualquier otro, por cualquier español." En 1938 conoce a Sigmund Freud, quien había sido el gran inspirador de la estética surrealista, de la que Dalí se considera el único y más genuino exponente. El padre del psiconálisis había dado pábulo a la nueva indagación del inconsciente con su libro La interpretación de los sueños (1900), pero nunca se había tomado demasiado en serio a sus jóvenes admiradores de París. Mas tarde Freud anotó en su diario: "Hasta entonces me sentía tentado de considerar a los surrealistas, que aparentemente me han elegido como santo patrón, como locos integrales (digamos al 95%, como el alcohol puro). Aquel joven español, con sus espléndidos ojos de fanático e innegable dominio técnico, me movió a reconsiderar mi opinión". Por su parte, el artista realizó asombrosos y alucinantes retratos del "santo patrón" de los surrealistas. A España regresó en 1948, se instalo en Port-Lligat, hallando en el régimen del general Franco toda suerte de facilidades. El gobierno incluso declaró aquel rincón catalán que tanto fascinaba al pintor "Paraje pintoresco de interés nacional". Para muchos historiadores del arte lo mejor de su obra ya había sido realizado y, sin embargo, aún le quedaban cuarenta años de caprichosa producción y de irreductible endiosamiento y exhibicionismo, con apariciones públicas del estilo de la que protagonizó en diciembre de 1955, cuando se personó en la Universidad de la Sorbona de París para dar una conferencia en un Rolls Royce repleto de coliflores. En vida del artista incluso se fundó un Museo Dalí en Figueras; ese escenográfico, abigarrado y extraño monumento a su proverbial egolatría es uno de los museos más visitados de España. Durante los años setenta, Dalí, que había declarado que la pintura era "una fotografía hecha a mano", fue el avalador del estilo hiperrealista internacional que, saliendo de su paleta, no resultó menos inquietante que su prolija indagación anterior sobre el ilimitado y equívoco universo onírico. Pero quien más y quien menos recuerda mejor que sus cuadros su repulsivo bigote engominado, y no falta quien afirme haberlo visto en el Liceo, el lujoso teatro de la ópera de Barcelona, elegantemente ataviado con frac y luciendo en el bolsillo de la pechera, a guisa de vistoso pañuelo, una fláccida tortilla a la francesa. El novelista Italo Calvino escribió que "nada es más falsificable que el inconsciente"; acaso esta verdad paradójica y antifreudiana sea la gran lección del creador del método paranoico-crítico, de ese maestro del histrionismo y la propaganda, de ese pintor desaforado y perfeccionista, de ese eximio prestidigitador y extravagante ciudadano que fue Salvador Dalí. El chiflado y prolífico artista descubrió el arte de la mixtificación y el simulacro, de la mentira, el disimulo y el disfraz antes incluso de aprender a manejar su lápiz con la exactitud disparatada y estéril de los sueños. Místico y narciso, Salvador Dalí, quizás uno de los mayores pintores del siglo XX, convirtió la irresponsabilidad provocativa no en una ética, pero sí en una estética, una lúgubre estética donde lo bello ya no se concibe sin que contenga el inquietante fulgor de lo siniestro. Dalí exhibió de forma provocativa todas las circunstancias íntimas de su vida y su pensamiento. El 13 de enero de 1989 a las diez y cuarto de la mañana murió de una insuficiencia cardíaca asociada a una neumonía, despues de una larga agonia, y es enterrado en la cripta del Teatro-Museo Dalí. Los críticos de arte no lo consideraban un gran artista. Los surrealistas lo despreciaban. Es verdad. Era un hombre controvertido. Pero basta con preguntarse qué es el surrealismo. Seguramente no nos vamos a acordar de Bretón, porque un fantasma con bigotes puntiagudos nos va a soplar al oído: "¡EL SURREALISMO SOY YO" !" Cuenta Dalí que la idea de sus famosos relojes blandos le vino comiendo un queso camembert: “Podéis estar seguros de que los famosos relojes blandos no son otra cosa que el queso camembert del espacio y el tiempo, que es tierno, extravagante, solitario y paranoico-crítico” En 1929 Luis Buñuel viaja a Cadaqués para trabajar con su amigo Salvador en un guión cinematográfico absolutamente atípico y del que surgirá una película tan extraña como es El perro andaluz. Buñuel dijo: "Un perro andaluz fue un film antivanguardista, nada tenía que ver con la vanguardia cinematográfica de entonces. Ni en el fondo ni en la forma”. “También se iba a llamar Es peligroso asomarse al interior y El marista en la ballesta. Escribimos el guión en menos de una semana, siguiendo una regla muy simple: no aceptar idea ni imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o cultural” “Hubo 40 ó 50 denuncias en la comisaría de policía de personas que afirmaban: Hay que prohibir esa película obscena y cruel. Entonces comenzó una larga serie de insultos y amenazas que me ha perseguido hasta la vejez”. “Adoro los sueños, aunque mis sueños sean pesadillas y eso son las más de las veces. Están sembrados de obstáculos que conozco y reconozco. Esta locura por los sueños, que nunca he tratado de explicar, es una de las inclinaciones profundas que me han acercado al surrealismo. Un chien andalou nació de la convergencia de uno de mis sueños con un sueño de Dalí”. El largo parto del cortometraje de Dalí y Disney Salvador Dalí y su musa Gala residieron en Francia durante los años treinta, donde empezó a hacerse patente entre los popes del surrealismo que El Divino no estaba tan implicado con las ideologías izquierdistas como ellos. De hecho fue instado a condenar el nazismo, cosa que no hizo por no considerarlo necesario, aunque dijo de todas las formas posibles que ni era antisemita ni era nazi. Cuando la guerra empezó y se hizo evidente que los alemanes iban a invadir Francia, Dalí y Gala volaron rumbo a Estados Unidos. Allí, ya en el último año de la guerra, Dalí conoció a Walt Disney. En 1945 los negocios para Walt Disney y sus estudios no iban del todo bien: ultimamente la única producción taquillera había sido Dumbo (1941) constituyendo Pinocho (1940), Fantasía (1941) y Bambi (1942) pequeños fracasos. Disney, aparte de recurrir, para aliviar las cuentas de la compañía, al reestreno de Blancanieves y los siete enanitos en el año 1945 (que tuvo tanto éxito que al final instauró la tradición de reestrenar sus películas siete años después del estreno original) volvió a centrarse en la producción de cortometrajes, por aquel entonces imprescindibles para abrir las sesiones de las salas de cine. Él no podía saber que, apenas un par de años después de terminada la guerra los cortos dejarían de ser rentables para distribuidores y exhibidores, que empezaron a demandar exclusivamente películas de larga duración. Disney y Dalí, tras conocerse, se elogiaron mutuamente, hasta el punto de que el cineasta le confesó que quería trabajar con él. Unos meses después se concretó esta colaboración, encargándole el estudio al artista de Figueras un guión para hacer un corto acerca de una balada mexicana. Dalí se puso a trabajar en ello durante ocho meses, entre 1945 y 1946, junto con el guionista gráfico John Hench. La música correría a cargo del compositor mexicano Armando Domínguez. Sin embargo, las estrecheces económicas obligaron a cancelar el proyecto cuando, de los seis minutos programados, tan sólo existían unos veinte segundos de grabación. En 1999 Disney comenzó a trabajar en Fantasía 2000, una revisitación al clásico de 1941. Fue entonces cuando Roy Edward Disney, sobrino de Walt Disney, descubrió la existencia del proyecto de Dalí, profusamente documentado por el artista a base de notas y dibujos que hacían factible, basándose en dichas notas, la finalización del corto. Así se hizo, y en 2003, cincuenta y ocho años después de que se empezara, Destino se finalizaba. Un largo parto para una película que, desgraciadamente, ni Disney ni Dalí pudieron ver, no así Hench, que falleció un año después a la edad de noventa y seis años. Con Dalí se conocieron en España en 1941 e iniciaron entonces una amistad y colaboración artística que duro mas de 30 años, la cual produjo una gran cantidad de retratos fotográficos extravagantes o surrealistas del genio de la pintura. En la autobiografía La vida secreta de Salvador Dalí, escrita en 1941 y publicada en 1942, apareció el primer retrato del genio realizado por Halsman. Un año después, en 1942, hicieron este desnudo en posición fetal. La siguiente instantánea, titulada Dali Atomicus, es del año 1948. Se realizo en el estudio de Nueva York de Halsman. Al menos cinco personas mas el fotógrafo y el pintor llevaron a cabo 26 intentos durante cinco horas hasta dar con la toma perfecta. La mujer del fotógrafo, Yvonne, sujetaba la silla, tres asistentes tiraban a los gatos y uno mas el cubo de agua. Los caballetes estaban suspendidos mediante hilos. El cuadro que vemos a la derecha es la daliniana Leda Atomica (Dalí, 1949). Sobre esta obra, Halsman dijo: “Mis ayudantes y yo estábamos agotados, completamente mojados y sucios. Solamente los gatos parecían como nuevos”. El titulo de esta otra es In Voluptas Mors, tomada en el año 1951. Las siete mujeres conforman un tableau vivant que asemeja la imagen de una calavera humana. Halsman necesito tres horas para disponer las modelos. En el póster de la película El Silencio de los inocentes se aprecia una calavera parecida en el cuerpo de la polilla: esta inspirada en esta fotografía. En 1954, Halsman publico el libro Dalí’s Mustache. A Photographic Interview (Simon and Schuster, 1954) con 30 imágenes sobre el bigote del pintor tomadas en 1953. El leton dijo al respecto: “Vi que el bigote de Dalí le había llegado de repente a las cejas, me di cuenta de que Dalí había saltado al vacío. El gran pintor se había convertido en el gran bigote de nuestros tiempos. Como fotógrafo me di cuenta de mi deber. Encendí el foco y durante tres horas fotografié los detalles y matices de su bigote”. De esa obra son las siguientes imágenes. En 1929 Dali tenia 25 años y recibio la visita de dos matrimonios; Buñuel y Magritte y Paul Eluard y su esposa Gala. En verdad ellos estaban preocupados por los ataque de risa que frecuentemente convulsionaban a Dali, y temian pos su salud mental. Ademas Dali acababa de pintar su primera obra realmente surrealista, "El Juego lugubre" y sus elementos escatologicos habian inquietado sobremanera no solo a estos dos matrimonios sino a todos los surrealistas. No solo los excrementos que manchaban los calzones del protagonista del cuadro impactaban, sino que toda la obra en si era caótica. Paul Eluard,preocupado, le pidio a su esposa Gala que indagara a Dali al respecto. Acaso ese señor sin pantalones con los muslos chorreando caca era acaso el propio dali? Tenia este alguna afición a la coprofagia? Dali le aseguro a Gala que no sentía ninguna inclinación por ninguna de estas aberraciones, , pero que consideraba lo escatologico "como un elemento mas del terror, así como la sangre o mi fobia por los saltamontes" Pero Dali quedo impactado por Gala y demas esta aclarar que se valió de metodos extraordinarios para seducirla: De como Seducir a una mujer Surrealista Recortó su mejor camisa de modo que pudiera verse su ombligo, luego le destrozo la parte frontal a la altura de las tetillas y también los hombros, y le quito el cuello. Se puso los pantalones al revés, se afeito las axilas y las pinto de azul con tintura de teñir ropa, no contento con el resultado intento desteñirlas, luego siguió afeitandolas hasta hacerlas sangrar. A sus rodillas las sometió al mismo tratamiento. Como no encontró otro perfume que no sea agua colonia que le revolvía el estomago, decidió fabricar uno; puso a hervir una cabeza de pescado, que sazono con aceite de espliego y un puñado de sirle, el resultado fue una pasta de olor muy fuerte que unto en todo su cuerpo. Ya estaba listo para ver a su amada, sin embargo cuando la vio venir por la ventana, cayo en la cuenta que que en realidad su atuendo era un traje de bodas, entonces se cambio rápidamente no sin antes darse un baño rápido para quitarse el ungüento. Después salio corriendo al encuentro de Gala y cayo a sus pies convulsionado de risa. La perdida de su virginidad y la consumación de su virilidad Sin embargo, internamente Dalí era tímido y virgen, sentía terror de enfrentarse al momento de hacer el amor, pues temía ser impotente. Por tal razón, sus relaciones amorosas se habían mantenido siempre en un punto casi platónico, de que él mismo no se permitía avanzar. Besos , caricias, bromas y luego la ruptura, de adulto, se sentía rechazado por las mujeres y no tenia valor para abordarlas. Entonces llego el gran día, que él tanto había temido. Fue en la playa, junto a un enorme risco. Gala, vestida de blanco, caminando junto al acantilado, lucia tan frágil y fuerte al mismo tiempo, era tan real y tan efímera, justamente como él la había visto siempre en sus pensamientos: tangible e inalcanzable. Ella le tomo de la mano y la pasión contenida se desbordó. Salvador Dalí pudo demostrarse a si mismo que era todo lo hombre que deseaba, y cuando finalmente quedó saciado de placer le pregunto a ella qué deseaba que él le hiciera. La respuesta lo impacto: “Quiero que me mates”, fueron las palabras que pronunció aquélla mujer, y que resultaron ser un conjuro mágico que los ató a ambos de por vida. Juntos vivieron etapas difíciles, sobre todo al inicio de su relación, cuando ella se separó definitivamente de Paul Eluard, su marido y el mundo entero se confabuló contra ellos. La familia de Dalí se puso furiosa por la relación. El padre decía que era insoportable que su hijo saliera con una rusa drogadicta y casada, y consideraba que el dinero que Dalí estaba percibiendo era por vender drogas, pues no podía creer que las pinturas de su hijo estuvieran cotizándose tanto; así que se negó a recibirla más en su casa. Gala se consagró por entero a Dalí, convirtiéndose en la única persona que podía prácticamente adivinar todos sus pensamientos. Aun que jamás les importó el qué dirán, contrajeron matrimonio en 1935. Los hijos no entraron nunca a formar parte de los planes de la pareja; sentían que todo su ser debían consagrárselo enteramente uno al otro, sin compartir ese amor con nadie. Gala se convirtió en la musa inspiradora. El modelo que aparecería en la mayoría de los cuadros de su marido, la sacerdotisa que le leía las cartas todos los días y le pronosticaba el porvenir, la única persona capaz de darle calma al inquieto espíritu del genio catalán. Dalí jamás le fue infiel, decía que era imposible traicionar a su sombra. Según sus propias palabras: “Gala se convirtió en un elemento catalítico fundamental en mi vida. Mis memorias visual y afectiva han trascendido por ella. Gracias a ella, a su amor, a su total aceptación, yo he podido proyectar las imágenes internas y plasmarlas en algo real y concreto. Ella es indispensable para mi, porque gracias a ella oye podido, madurar, conquistar y dominar el mundo. Gala es la sal de mi vida, al fuerza de mi ser, mi guía, mi doble”. Ella lo acompaña a todas partes, era su amuleto de buena suerte. Cada exposición, cada discurso, cada premio que recibía, no tenían ningún valor si ella ni lo compartía con él. En sus pinturas, cada que vez que necesitaba plasmar de alguna manera la belleza y el ideal femenino, utilizaba a su adorada esposa de modelo. La muerte de Gala, el 10 de junio de 1982, dejó al pintor sumido en la mas profunda tristeza. De forma voluntaria se recluyó en su casa, y prácticamente se negó a salir y a recibir visitas. Así, viviendo como un monje de clausura, esperó con paciencia el momento de morir, ese momento que tanto había añorado desde niño, pues consideraba que era algo así como volver al útero materno, del que él hubiera deseado no salir jamás. Un problema cardiaco y una neumonía que lo tenía postrado desde hacía varios días, arrancaron el último suspiro de este rey de la pintura universal, el 23 de enero de 1989, pero el amor idílico de Gala y Salvador Dalí permanecerá vivo eternamente. Espero que les haya gustado. Comenten
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