InicioInfoEsteban Echeverría
Esteban Echeverría (un romántico) Nació en Buenos Aires, era hijo de doña María Espinosa y del español José Domingo Echeverría. A temprana edad perdió a su padre, fue iniciado en sus primeras letras por su madre y comenzó la escuela primaria, pero al perder a ésta, quien falleció en 1822, hizo que, huérfano, comenzara una vida adolescente de joven mujeriego y guitarrero, lo que agravó ciertos problemas cardíacos que lo aquejaban. Esto lo obligó a cambiar de vida y asentarse. Ingresó en el Departamento de Estudios Preparatoria de la Universidad y en la Escuela de Dibujo de la misma, a la vez que comienza a trabajar como dependiente en la fuerte casa comercial Lezica Hermanos. Resolvió a los 20 años completar su educación en Europa. Esa ausencia de la patria (1825-1830) le fue provechosa; en París se interesó por las Letras, se familiarizó con las tendencias literarias ideológicas de la época, y estudió con afán ejemplar, logrando una sólida cultura. En junio de 1830, regresó a Buenos Aires, e introdujo en la zona del Río de la Plata el romanticismo literario, participó activamente en las reuniones de los Salones Literarios y logró una renovación. Publicó sus primeros versos en periódicos porteños, en 1831, y al año siguiente, en 1832, editó en forma de folleto, Elvira o la Novia del Plata considerada la primera obra romántica en lengua castellana. Posteriormente publicó Los Consuelos (1834) y sus Rimas (1837), donde se incluye su obra más importante en verso: La Cautiva. En 1837 participó activamente en el Salón Literario en la librería de don Marcos Sastre. Juan Manuel de Rosas ordenó la clausura del Salón, y Echeverría funda una sociedad secreta, la Asociación de Mayo, alrededor de 1838. Publicó las ideas de su generación en el Credo de esta Asociación, y que servirán de base para la publicación posterior de El Dogma Socialista en 1846. En este tiempo, 1839, Echeverría residía en su estancia «Los Talas», cerca de Luján. Pero los problemas políticos y las persecuciones a los «unitarios» por parte de los «federales» en la época de Rosas hicieron que emigrara a Montevideo a finales de 1840, adonde vivió dedicado a la literatura hasta su muerte, ocurrida en 1851. Esteban Echeverría fue el más importante poeta del primer período romántico en el Río de la Plata, introductor de este movimiento, fue quien utilizó la temática del indio y del desierto en la manifestación poética, y es considerado el autor del primer cuento argentino El matadero, aunque críticos posteriores señalan que este escrito tiene dos temáticas o nudos paralelos que no condicen con el decálogo del cuento, por ejemplo, planteado por Horacio Quiroga, de que un cuento debe tener una única unidad temática. El matadero Es considerado el primer cuento realista del Río de la Plata. Fue publicado en 1871 en la Revista del Río de la Plata. El marco del relato se encuadra en los años posteriores a la Revolución de Mayo, durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, en un matadero vacuno en la provincia de Buenos Aires en Argentina. Más concretamente, el marco temporal se ubica en algún momento de la década de 1830, luego de la muerte de la esposa de Rosas, Encarnación Ezcurra, y durante la época de cuaresma. El relato, que se basa en la descripción de la sociedad de la época, comienza con la descripción de un gran diluvio que duró 15 días y afectó la economía del país causando una crisis y la imposibilidad de utilizar el matadero en este período de tiempo, por lo que hubo falta de carne. Esta carencia, que iba acorde a los mandatos de la iglesia en lo referido a la abstinencia de carne, produjo una subida en los precios de los otros productos como aves y pescados, y la muerte de mucha gente. Sin embargo, aunque la iglesia dictó que no se debía comer carne bajo el pretexto del pecado, no fue igual de rígida con los gobernantes y el cuerpo religioso, lo que demuestra la hipocresía del gobierno y la iglesia. Echeverría narra que ante la crisis, Rosas "el Restaurador" envía una reducida cantidad de novillos al matadero, los cuales son recibidos con algarabía por la gente, que se pelea para conseguir comida y achuras. Entre uno de esos animales se encuentra un toro, que se escapa tras producir indirectamente la muerte de un niño que es rápidamente olvidada. El brioso ejemplar es perseguido por varios jinetes, que al final de una larga persecución logran atraparlo y matarlo. Luego de narrar la muerte del toro, entra en escena un joven que es identificado rápidamente como unitario por no llevar luto ni la divisa punzó. El mozo es atrapado y llevado a la casilla del juez del matadero, donde es interrogado y torturado por los federales. El unitario (personificación de Echeverría en el relato de ficción) se resiste manteniendo una actitud desafiante y digna ante las crueldades de los federales. Finalmente, en el momento en que lo pensaban torturar, el joven literalmente estalla de rabia, y muere heroicamente sin haber sido desmoralizado por la tortura, y luego de haber expresado sus pensamientos respecto del régimen federal. Los detalles de la trama y/o del argumento terminan aquí. Este relato de Echeverría, en el que se emplea la ironía para realizar una crítica social y una denuncia política de Rosas y el régimen federal, intenta describir lo general a partir de lo particular. Así, a partir del matadero el autor describe a la Federación y la Mazorca. Los personajes son descritos en dos grupos opuestos: unitarios y federales. Los militantes del partido federal, cuyo caudillo era Rosas, son representados como personas crueles y brutales, bárbaros y brutos, estableciéndose analogía entre los personajes federales y animales como buitres, lobos y tigres, con gusto por la sangre, actitud depredadora y dominación por el terror y la violencia. En cambio, los unitarios, con los que se identifica el narrador, son presentados como personas cultas y amantes de las luces, civilizados. Se establece una comparación entre la figura del toro, que resiste hasta el final, y el joven unitario que revienta de rabia antes de ser humillado. Echeverría también describe a otras figuras sociales de la época, como los gringos y la plebe. A los extranjeros los suele describir con burla, lo que deja entrever algo de desprecio por parte del autor. Al pueblo lo describe como inculto y hambriento. Los personajes de la plebe, como las negras achureras y los muchachos que se entrenan en el manejo del cuchillo, son descritos como seres vulgares y fácilmente manipulables, de manera que se conformen fácilmente con los designios del Restaurador o los mandatos de la iglesia, y olvidan rápidamente los hechos, como sucedió con el muchacho degollado. El dogma Socialista "Nosotros, que creíamos vivir en una época de transición y preparación que absorbería la vida de dos o tres generaciones; que veíamos predominante el elemento bárbaro en nuestro país, y preveíamos muchas revueltas y desastres, antes que llegase el tiempo del logro de los destinos de la revolución de Mayo, queríamos el año 37 encarnar el Credo por el cual nos preparábamos a combatir en una bandera que representase el porvenir de la Patria, vinculado en las generaciones jóvenes...No queríamos, como vosotros, que quedasen abandonados al acaso sus destinos y los de la Patria, ni trabajar solamente por nuestra glorificación y provecho personal, exclamando: 'el que venga atrás, que arree" ESTEBAN ECHEVERRÍA, 1846 Alguna de sus obras más importante... El Matadero 1838 Descarga El dogma socialista 1837 Descarga La Cautiva 1837 Descarga Fuente 1 Fuente 2 Fuente 3 traté de resumir todo lo posible... gracias MaEsTrUli
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