Bueno, hasta ahora todo ha sido muy fácil. Es muy cómodo sentarme frente a mi computador y “pegarle palos” al gigante de Redmond. Pero esta vez las cosas cambian, por primera vez me he propuesto ver cuan fácil es realmente ser un usuario de Microsoft (se entiende que en forma totalmente legal). Y les aseguro que lo que aquí les cuento es lo que me ocurrió…
Recientemente el “Tío Bill” anunció que el programa WGA (Windows Genuine Advantage) llegará en el mes de abril con toda su fuerza a la República Argentina. Consciente de que muchas personas usan ese Software Privativo en forma ilegal, decidí ver cómo sería de fácil caer en las redes y convertirse en un nuevo “Usuario de Bill”. Y allí comencé la tarea de “informarme y adquirir” Software Privativo producido por Microsoft.
Día 1:
Primero consulte con mi gran amigo el “Sr. Google” (el que todo lo sabe) sobre la real existencia de este sistema de “Ventajas para usuarios Legales”. Descubrí que está en uso desde hace varios meses y que en países como Inglaterra ha causado muchos problemas. Un aspecto que me pareció sugestivo son las quejas de usuarios “legales”. Los cuales reclaman por lo general que la empresa no reconoce sus licencias como “reales”… veamos porqué.
Cuando Microsoft lanzó el Windows XP uno de sus aspectos más polémicos fue el requisito de pasar por una activación del sistema operativo para poder utilizarlo normalmente. En este proceso se genera una clave única para cada computador que ha de ser enviada a través de Internet para que XP se active. De esta forma, cada máquina queda unida a una copia del sistema (que también está identificada por una clave única).
Ambas acciones, la activación (para que funcione plenamente) y la autentificación del sistema (para poder realizar descargas) implantan un sistema de doble garantía, pues gracias a él Microsoft puede comprobar si la misma copia de XP está instalada en dos computadores distintos, lo que implicaría que uno de ellos usa una versión pirata del sistema operativo. En todo caso, la compañía permite por el momento la autentificación sin que el sistema haya sido activado, lo que hace pensar en que este proceso no ha funcionado como Microsoft hubiera deseado.
Hasta aquí esto parece una crónica “normal”, pero veamos el porqué de estas quejas:
Para comenzar, el famoso “código” o clave única está construido sobre información del software y del hardware de mi equipo. O sea que (por ejemplo) puede tomar la MAC de mi placa de red, el total de mi memoria, el serial de mi procesador... etc. etc.
Así que si yo instalé “las ventanitas” mientras tenía 128-MB de memoria y luego la amplié o simplemente cambié mi placa de red porque “atormentaba” toda la red de mi hogar… con ello cambié el hardware de mi equipo y para Microsoft es “otro equipo”.
No he podido encontrar información que niegue esto, pero incluso he aprendido que Microsoft ya reconoce en algunos productos que esto debe ser así. En especial en el surgente mercado de las “Tablet-PC”, donde no es posible hacer una actualización de tu equipo sin tener que adquirir una nueva licencia de “Windows XP for T-PC”.
Por otra parte algo me llamó poderosamente la atención, y es que Microsoft permite que un usuario que no ha podido actualizar su hardware al tiempo que ellos lo “aconsejan” (recordemos que cada nueva versión de Windows consume mas y mas fierro). Pueda instalar una versión anterior (98, 95 o 3.x) y “cubrirla legalmente” con un paquete nuevo… ¿Cómo?.. ¿Qué?...
Efectivamente, si usted no tiene plata para comprar un nuevo computador y desea seguir utilizando ese viejo Pentium-I, puede tranquilamente instalarse una copia “cualquiera” de MS-Windows 95 o 98 y adquirir una caja de Windows XP para cubrir esa licencia. Lógicamente nunca podrá instalar ese XP en ningún lado pues la licencia fue aplicada al otro producto. Pero su cajita azul o verde le permitirá usar un producto anterior “legalmente”.
Hasta aquí algunas de las cosas que comencé a aprender sobre el software de Microsoft. Mi primer día se había convertido en un poco de “aprendizaje” y las cosas nuevas que había conocido sobre “Software Privativo” me preocuparon. Pese a ello y teniendo en cuenta que mi equipo es “moderno”, decidí que al día siguiente saldría de compras a ver que hay en las estanterías de los negocios de mi ciudad.
Día 2:
Al iniciar mi recorrida por “locales de computación”, la teoría fue superada rápidamente por la realidad. Ante la frase “¿…buenas, tiene Windows XP para vender?”. Todos contestaban: “Si, la copia te sale 5 pesos”. Cuando yo les decía que en realidad buscaba el “paquete original” en la mayoría de los casos me miraban como si fuera un extraterrestre y me contestaban “no… no vendemos eso”.
Luego de varias horas de recorrer locales por mi barrio y por otros no tan cercanos, decidí abandonar la tarea y dar por terminado el día. Me acababa de dar cuenta de que yo había iniciado mal mi búsqueda… y de que el error era obvio.
Día 3:
Cuando todavía no me terminaba de reponer de la larga caminata, hice lo que desde un primer momento debía haber hecho. Decidí comprar “Windows” vía la Internet. No podía creer que el día anterior hubiera caminado tanto cuando la solución estaba a la vista. Si en la Internet se puede comprar desde un paraguas hasta un auto… cómo no comprar Windows si es el software más popular!!!
Abrí mi explorador e ingresé directamente en el sitio “www.microsoft.com/argentina/default .asp”, donde luego de recorrerlo por varios minutos no pude encontrar ese gráfico o cartelito tan usual en los sitios de la red que venden software. El icono de “comprar” no aparecía por ningún lado. Consciente de que yo no soy un experto en adquirir software, dediqué más de una hora a visitar todos los enlaces que aparecieran, pero me quedaba una gran duda, ¿porqué Microsoft no coloca un gran “banner” que diga “haga clic aquí y compre su XP” (o algo por el estilo)
No puede ser… evidentemente yo hago algo mal… ¿Cómo puede ser que la empresa que más software vende en el mundo… no lo venda también por la Internet?
Desilusionado decidí finalmente abandonar mi idea de comprar en línea y me propuse al día siguiente recorrer todos los lugares donde vendieran computadores hasta conseguir mi paquete de software de Microsoft.
Día 4:
La mañana resultó más calurosa que lo normal… los casi 30 grados de temperatura conspiraban en contra de este pobre humano que intentaba comprobar cuan fácil era adquirir Software Privativo en forma legal. Decidido a que hoy no fracasaría, reenfoqué mi búsqueda. Me dejaría de recorrer locales “de computación” para dedicarme a donde seguramente lo encontraría: “Las grandes cadenas”.
Luego de poco más de 45 minutos de viaje me encontraba en uno de los principales “shoppings” de Buenos Aires (en Argentina los “Mall” son llamados “shopping”… no se porqué). Allí encontré lo que buscaba. El gran local de una cadena de “disquerías” que también vende libros, regalos, computadores, y SOFTWARE!!!.
Ingresé y prácticamente me arrojé sobre las estanterías donde muchas cajas de Software Privativo me atraían con sus brillantes colores. Y allí estaba mi meta. La reluciente caja color verde de “Microsoft Windows-XP Home”. La tome en mis manos y comencé a inspeccionarla… el producto viene muy bien presentado (como se nota que tienen plata para publicidad), enumera las “grandes ventajas” y me asegura que es “más rápido y confiable que las versiones anteriores”.
Allí me di cuenta del primer error… la caja que había tomado de la estantería era solo una versión “de Actualización”. O sea que requiere que yo haya comprado antes una versión anterior (con razón era “tan económica”). Inmediatamente comencé a tomar cajas y a buscar el “producto completo para nuevos usuarios”. Tras 15 minutos de revolver estanterías decidí consultar con un vendedor, el cual me miró con asombro y me dijo que “ese es el único Windows que hay”. Cuando le expliqué que para instalar ese software yo tenía que ser usuario de una versión anterior, su cara se transformo entre estupor y un poco de asombro por el “bicho raro que le hacía la consulta”… y simplemente me dijo: “Cómprese en cualquier negocio un CD de esos de 5 pesos y le instala el nuevo arriba”.
Decidí que no perdería parte de mi día discutiendo con un vendedor y explicándole que de hacer eso hubiera violado la “licencia” del anterior. Tampoco me interesó explicarle que yo sólo quería comprobar cuan fácil es adquirir Software Propietario en forma correcta.. y salí a buscar otro local donde comprar.
Pasaron más de 3 horas acompañadas de la repetición casi idéntica de diálogos y situaciones. En todos los negocios solo encontré “actualizaciones del producto” y no pude adquirir un “paquete nuevo”.
Mi cuarto día estaba perdido…
Día 5:
Ya había caminado y explicado demasiado. No me encontraba intentando adquirir un automóvil de lujo ni una sustancia ilegal… solo quería comprar un paquete de Software que, si bien para mi es considerado algo malo, para muchos millones de personas en el mundo parece ser normal. Por ello decidí dedicarme a investigar nuevamente desde el teclado que pasaba y porque los negocios de mi ciudad no vendían el producto que yo buscaba.
Debo reconocer que la desesperación me llevó al borde de la locura. Al poco rato de navegar diversos foros de otras partes del mundo me encontré con usuarios que se quejaban de lo mismo. Un usuario de España dejaba constancia de que en una gran tienda (El Corte Inglés) solo se vendían “actualizaciones”… lo mismo que en las principales cadenas de Buenos Aires, de México, de Roma… de…
Día 6:
He llamado al número de teléfono de Microsoft en mi país. Me informaron que el producto puede ser adquirido en cualquiera de los distribuidores autorizados y “principales comercios del ramo”… pero al explicarles que no busco actualizaciones porque no tengo una licencia previa inicialmente no supieron que informarme y luego me preguntaron si yo era un usuario “corporativo”. Al responder que solo soy un usuario que nunca adquirió un producto de ellos y que desea un paquete “completo”… ni siquiera pudieron decirme cuanto costaba ese producto.
Día 7:
Dicen que a Dios le llevó 7 días la creación. Cómo puede ser que todo un universo, planetas y soles se creen en solo 7 días y luego un pobre “humano” no pueda en ese mismo tiempo adquirir un paquete de Software Privativo… que digo un paquete… el paquete de Software Privativo más famoso del mundo!!!!!
Hágase la luz…
Al igual que la famosa frase de Multivac en “The Last Question” (Isaac Asimov – Noviembre de 1956), comencé a darme cuenta de que todo hasta aquí estaba mal. Me había llevado una semana intentar ser un usuario “legal” de Software Privativo y no lo había logrado. Mis pies me reprochaban todavía las largas caminatas tras el “Santo Grial” del SP… y no había encontrado ni una caja de “MS-WindowsXP Home FULL”.
Y la luz comenzó a iluminarme. De a poco pude ver más claro. El usuario legal de Windows no existe. Y a Microsoft no les interesa tener usuarios legales “100% legales”. Porque si para llegar a “ser legal” se debe actualizar desde una versión inevitablemente ilegal. La única forma de aparentar ser “legal” con Microsoft es primero copiando en forma ilegal un producto que ellos supuestamente no quieren que copiemos.
Entonces ¿cómo puede esto ser así?
El sistema de licenciamiento de Microsoft está basado en el método de los “estándares de facto”. Los productos Microsoft son tan fácilmente copiables que todo el mundo los usa... y se convierten en un estándar. Luego... una vez que usted ya se ha convertido en “usuario” comienzan los problemas (me refiero a los legales, pues los de las pantallas azules comienzan luego de instalar). Usted se entera que debe descargar “ServicePacks” para seguir usando su producto, descubre que de los 100 millones de virus que pasean por la Internet... 99.999.999 lo persiguen a usted... que de vez en cuando lo mejor es reinstalar todo... que sus archivos se pierden inexplicablemente...
Pero como todo el mundo usa Windows, ¿que podríamos hacer?... Y en realidad hay algo que usted puede hacer... usted puede evitarse todas estas penas y las que vendrán en el futuro próximo (a partir de Abril el programa WGA se aplicará en Argentina). Usted puede ser dueño de su Software y no un simple “Licenciatario”. Usted puede tener siempre software original en todos sus computadores sin importar cuantos posea... ¿cómo?... es muy fácil... Realmente muy fácil.
Recuerde mis últimos siete días... Si usted debiera pasar una semana para poder encontrar un producto, ¿no buscaría otras opciones? Además, si sus amigos le contaran que Windows se cuelga, se llena de virus, se vuelve inestable con el tiempo, vive lleno de “parches”, requiere mucho hardware y las 200 cosas más que podemos decir de MS-Windows (y muchas más todavía)… ¿usted no pensaría que es realmente una pérdida de tiempo usar una semana de su vida para buscar un producto que no conseguirá y que para colmo es mediocre?
Ahora. Si usted adquiere Windows totalmente “gratis” por medio de la piratería. Comienza a utilizarlo y admite sus problemas (pantallas azules, cuelgues extraños, virus, etc. etc.) simplemente porque “se cuelga porque es una copia ilegal” o porque “no importa si total es gratis”... o con la habitual respuesta de “me consigo otra copia que ande mejor y listo”. Cuando un día Microsoft le diga que todo eso se terminó y que de ahora en más deberá pagar por todo el software que use… ¿Qué va a hacer?
Le doy una idea… no haga como yo… no camine para no conseguir un producto que no podrá encontrar. Y que difícilmente usted logrará obtener sin violar la ley en algún momento
Utilice Software Libre. Nadie va a intentar capturarlo con extraños ejercicios de marketing. Nadie le va a intentar vender un paquete con publicidad engañosa. Usted utilizará aplicaciones hechas solo para producir y no para cubrir estrategias corporativas... No tendrá cuelgues y hasta se olvidará de los virus… su hardware será siempre potente, el computador funcionará siempre de igual manera… y tendrá la libertad de saber que es exactamente lo que usted tiene instalado en su disco… sin que nadie le esconda un “pinball” en su procesador de textos ni una “carrera de autos” en su hoja de cálculo…
Y no solo lo podrá utilizar en todos sus computadores en forma totalmente legal… también podrá compartirlo con sus amigos… sin perder 7 días antes de comenzar a ser libre.
Nota del Autor: En realidad existe una manera de ser usuario 100% legal de una actualización de producto de Microsoft Windows y la forma es la siguiente: Instale una copia ilegal de Windows 98, adquiera dos (2) cajas idénticas de “Windows XP-Home Actualización”, comuníquese con el Centro de Atención Telefónica de Microsoft y utilice la primera caja para “blanquear” su Win98. guárdela en un lugar seguro pues nunca más podrá usarla. Abra la segunda caja que adquirió instale el producto de actualización y luego regístrelo por teléfono al mismo número que llamó antes... ¿Le parece poco lógico?... pues bien, en realidad es poco lógico e incluso es ilegal, pues ambas cajas del producto eran una “actualización” y no sirven para cubrir el Windos98 pues el otro era un “paquete completo”... lamentablemente para ser un usuario 100% legal del emblemático Software Privativo de Microsoft... deberá adquirir un producto que no se vende.
Tecnoesclerosis
Autor: Horacio Portela
Recientemente el “Tío Bill” anunció que el programa WGA (Windows Genuine Advantage) llegará en el mes de abril con toda su fuerza a la República Argentina. Consciente de que muchas personas usan ese Software Privativo en forma ilegal, decidí ver cómo sería de fácil caer en las redes y convertirse en un nuevo “Usuario de Bill”. Y allí comencé la tarea de “informarme y adquirir” Software Privativo producido por Microsoft.
Día 1:
Primero consulte con mi gran amigo el “Sr. Google” (el que todo lo sabe) sobre la real existencia de este sistema de “Ventajas para usuarios Legales”. Descubrí que está en uso desde hace varios meses y que en países como Inglaterra ha causado muchos problemas. Un aspecto que me pareció sugestivo son las quejas de usuarios “legales”. Los cuales reclaman por lo general que la empresa no reconoce sus licencias como “reales”… veamos porqué.
Cuando Microsoft lanzó el Windows XP uno de sus aspectos más polémicos fue el requisito de pasar por una activación del sistema operativo para poder utilizarlo normalmente. En este proceso se genera una clave única para cada computador que ha de ser enviada a través de Internet para que XP se active. De esta forma, cada máquina queda unida a una copia del sistema (que también está identificada por una clave única).
Ambas acciones, la activación (para que funcione plenamente) y la autentificación del sistema (para poder realizar descargas) implantan un sistema de doble garantía, pues gracias a él Microsoft puede comprobar si la misma copia de XP está instalada en dos computadores distintos, lo que implicaría que uno de ellos usa una versión pirata del sistema operativo. En todo caso, la compañía permite por el momento la autentificación sin que el sistema haya sido activado, lo que hace pensar en que este proceso no ha funcionado como Microsoft hubiera deseado.
Hasta aquí esto parece una crónica “normal”, pero veamos el porqué de estas quejas:
Para comenzar, el famoso “código” o clave única está construido sobre información del software y del hardware de mi equipo. O sea que (por ejemplo) puede tomar la MAC de mi placa de red, el total de mi memoria, el serial de mi procesador... etc. etc.
Así que si yo instalé “las ventanitas” mientras tenía 128-MB de memoria y luego la amplié o simplemente cambié mi placa de red porque “atormentaba” toda la red de mi hogar… con ello cambié el hardware de mi equipo y para Microsoft es “otro equipo”.
No he podido encontrar información que niegue esto, pero incluso he aprendido que Microsoft ya reconoce en algunos productos que esto debe ser así. En especial en el surgente mercado de las “Tablet-PC”, donde no es posible hacer una actualización de tu equipo sin tener que adquirir una nueva licencia de “Windows XP for T-PC”.
Por otra parte algo me llamó poderosamente la atención, y es que Microsoft permite que un usuario que no ha podido actualizar su hardware al tiempo que ellos lo “aconsejan” (recordemos que cada nueva versión de Windows consume mas y mas fierro). Pueda instalar una versión anterior (98, 95 o 3.x) y “cubrirla legalmente” con un paquete nuevo… ¿Cómo?.. ¿Qué?...
Efectivamente, si usted no tiene plata para comprar un nuevo computador y desea seguir utilizando ese viejo Pentium-I, puede tranquilamente instalarse una copia “cualquiera” de MS-Windows 95 o 98 y adquirir una caja de Windows XP para cubrir esa licencia. Lógicamente nunca podrá instalar ese XP en ningún lado pues la licencia fue aplicada al otro producto. Pero su cajita azul o verde le permitirá usar un producto anterior “legalmente”.
Hasta aquí algunas de las cosas que comencé a aprender sobre el software de Microsoft. Mi primer día se había convertido en un poco de “aprendizaje” y las cosas nuevas que había conocido sobre “Software Privativo” me preocuparon. Pese a ello y teniendo en cuenta que mi equipo es “moderno”, decidí que al día siguiente saldría de compras a ver que hay en las estanterías de los negocios de mi ciudad.
Día 2:
Al iniciar mi recorrida por “locales de computación”, la teoría fue superada rápidamente por la realidad. Ante la frase “¿…buenas, tiene Windows XP para vender?”. Todos contestaban: “Si, la copia te sale 5 pesos”. Cuando yo les decía que en realidad buscaba el “paquete original” en la mayoría de los casos me miraban como si fuera un extraterrestre y me contestaban “no… no vendemos eso”.
Luego de varias horas de recorrer locales por mi barrio y por otros no tan cercanos, decidí abandonar la tarea y dar por terminado el día. Me acababa de dar cuenta de que yo había iniciado mal mi búsqueda… y de que el error era obvio.
Día 3:
Cuando todavía no me terminaba de reponer de la larga caminata, hice lo que desde un primer momento debía haber hecho. Decidí comprar “Windows” vía la Internet. No podía creer que el día anterior hubiera caminado tanto cuando la solución estaba a la vista. Si en la Internet se puede comprar desde un paraguas hasta un auto… cómo no comprar Windows si es el software más popular!!!
Abrí mi explorador e ingresé directamente en el sitio “www.microsoft.com/argentina/default .asp”, donde luego de recorrerlo por varios minutos no pude encontrar ese gráfico o cartelito tan usual en los sitios de la red que venden software. El icono de “comprar” no aparecía por ningún lado. Consciente de que yo no soy un experto en adquirir software, dediqué más de una hora a visitar todos los enlaces que aparecieran, pero me quedaba una gran duda, ¿porqué Microsoft no coloca un gran “banner” que diga “haga clic aquí y compre su XP” (o algo por el estilo)
No puede ser… evidentemente yo hago algo mal… ¿Cómo puede ser que la empresa que más software vende en el mundo… no lo venda también por la Internet?
Desilusionado decidí finalmente abandonar mi idea de comprar en línea y me propuse al día siguiente recorrer todos los lugares donde vendieran computadores hasta conseguir mi paquete de software de Microsoft.
Día 4:
La mañana resultó más calurosa que lo normal… los casi 30 grados de temperatura conspiraban en contra de este pobre humano que intentaba comprobar cuan fácil era adquirir Software Privativo en forma legal. Decidido a que hoy no fracasaría, reenfoqué mi búsqueda. Me dejaría de recorrer locales “de computación” para dedicarme a donde seguramente lo encontraría: “Las grandes cadenas”.
Luego de poco más de 45 minutos de viaje me encontraba en uno de los principales “shoppings” de Buenos Aires (en Argentina los “Mall” son llamados “shopping”… no se porqué). Allí encontré lo que buscaba. El gran local de una cadena de “disquerías” que también vende libros, regalos, computadores, y SOFTWARE!!!.
Ingresé y prácticamente me arrojé sobre las estanterías donde muchas cajas de Software Privativo me atraían con sus brillantes colores. Y allí estaba mi meta. La reluciente caja color verde de “Microsoft Windows-XP Home”. La tome en mis manos y comencé a inspeccionarla… el producto viene muy bien presentado (como se nota que tienen plata para publicidad), enumera las “grandes ventajas” y me asegura que es “más rápido y confiable que las versiones anteriores”.
Allí me di cuenta del primer error… la caja que había tomado de la estantería era solo una versión “de Actualización”. O sea que requiere que yo haya comprado antes una versión anterior (con razón era “tan económica”). Inmediatamente comencé a tomar cajas y a buscar el “producto completo para nuevos usuarios”. Tras 15 minutos de revolver estanterías decidí consultar con un vendedor, el cual me miró con asombro y me dijo que “ese es el único Windows que hay”. Cuando le expliqué que para instalar ese software yo tenía que ser usuario de una versión anterior, su cara se transformo entre estupor y un poco de asombro por el “bicho raro que le hacía la consulta”… y simplemente me dijo: “Cómprese en cualquier negocio un CD de esos de 5 pesos y le instala el nuevo arriba”.
Decidí que no perdería parte de mi día discutiendo con un vendedor y explicándole que de hacer eso hubiera violado la “licencia” del anterior. Tampoco me interesó explicarle que yo sólo quería comprobar cuan fácil es adquirir Software Propietario en forma correcta.. y salí a buscar otro local donde comprar.
Pasaron más de 3 horas acompañadas de la repetición casi idéntica de diálogos y situaciones. En todos los negocios solo encontré “actualizaciones del producto” y no pude adquirir un “paquete nuevo”.
Mi cuarto día estaba perdido…
Día 5:
Ya había caminado y explicado demasiado. No me encontraba intentando adquirir un automóvil de lujo ni una sustancia ilegal… solo quería comprar un paquete de Software que, si bien para mi es considerado algo malo, para muchos millones de personas en el mundo parece ser normal. Por ello decidí dedicarme a investigar nuevamente desde el teclado que pasaba y porque los negocios de mi ciudad no vendían el producto que yo buscaba.
Debo reconocer que la desesperación me llevó al borde de la locura. Al poco rato de navegar diversos foros de otras partes del mundo me encontré con usuarios que se quejaban de lo mismo. Un usuario de España dejaba constancia de que en una gran tienda (El Corte Inglés) solo se vendían “actualizaciones”… lo mismo que en las principales cadenas de Buenos Aires, de México, de Roma… de…
Día 6:
He llamado al número de teléfono de Microsoft en mi país. Me informaron que el producto puede ser adquirido en cualquiera de los distribuidores autorizados y “principales comercios del ramo”… pero al explicarles que no busco actualizaciones porque no tengo una licencia previa inicialmente no supieron que informarme y luego me preguntaron si yo era un usuario “corporativo”. Al responder que solo soy un usuario que nunca adquirió un producto de ellos y que desea un paquete “completo”… ni siquiera pudieron decirme cuanto costaba ese producto.
Día 7:
Dicen que a Dios le llevó 7 días la creación. Cómo puede ser que todo un universo, planetas y soles se creen en solo 7 días y luego un pobre “humano” no pueda en ese mismo tiempo adquirir un paquete de Software Privativo… que digo un paquete… el paquete de Software Privativo más famoso del mundo!!!!!
Hágase la luz…
Al igual que la famosa frase de Multivac en “The Last Question” (Isaac Asimov – Noviembre de 1956), comencé a darme cuenta de que todo hasta aquí estaba mal. Me había llevado una semana intentar ser un usuario “legal” de Software Privativo y no lo había logrado. Mis pies me reprochaban todavía las largas caminatas tras el “Santo Grial” del SP… y no había encontrado ni una caja de “MS-WindowsXP Home FULL”.
Y la luz comenzó a iluminarme. De a poco pude ver más claro. El usuario legal de Windows no existe. Y a Microsoft no les interesa tener usuarios legales “100% legales”. Porque si para llegar a “ser legal” se debe actualizar desde una versión inevitablemente ilegal. La única forma de aparentar ser “legal” con Microsoft es primero copiando en forma ilegal un producto que ellos supuestamente no quieren que copiemos.
Entonces ¿cómo puede esto ser así?
El sistema de licenciamiento de Microsoft está basado en el método de los “estándares de facto”. Los productos Microsoft son tan fácilmente copiables que todo el mundo los usa... y se convierten en un estándar. Luego... una vez que usted ya se ha convertido en “usuario” comienzan los problemas (me refiero a los legales, pues los de las pantallas azules comienzan luego de instalar). Usted se entera que debe descargar “ServicePacks” para seguir usando su producto, descubre que de los 100 millones de virus que pasean por la Internet... 99.999.999 lo persiguen a usted... que de vez en cuando lo mejor es reinstalar todo... que sus archivos se pierden inexplicablemente...
Pero como todo el mundo usa Windows, ¿que podríamos hacer?... Y en realidad hay algo que usted puede hacer... usted puede evitarse todas estas penas y las que vendrán en el futuro próximo (a partir de Abril el programa WGA se aplicará en Argentina). Usted puede ser dueño de su Software y no un simple “Licenciatario”. Usted puede tener siempre software original en todos sus computadores sin importar cuantos posea... ¿cómo?... es muy fácil... Realmente muy fácil.
Recuerde mis últimos siete días... Si usted debiera pasar una semana para poder encontrar un producto, ¿no buscaría otras opciones? Además, si sus amigos le contaran que Windows se cuelga, se llena de virus, se vuelve inestable con el tiempo, vive lleno de “parches”, requiere mucho hardware y las 200 cosas más que podemos decir de MS-Windows (y muchas más todavía)… ¿usted no pensaría que es realmente una pérdida de tiempo usar una semana de su vida para buscar un producto que no conseguirá y que para colmo es mediocre?
Ahora. Si usted adquiere Windows totalmente “gratis” por medio de la piratería. Comienza a utilizarlo y admite sus problemas (pantallas azules, cuelgues extraños, virus, etc. etc.) simplemente porque “se cuelga porque es una copia ilegal” o porque “no importa si total es gratis”... o con la habitual respuesta de “me consigo otra copia que ande mejor y listo”. Cuando un día Microsoft le diga que todo eso se terminó y que de ahora en más deberá pagar por todo el software que use… ¿Qué va a hacer?
Le doy una idea… no haga como yo… no camine para no conseguir un producto que no podrá encontrar. Y que difícilmente usted logrará obtener sin violar la ley en algún momento
Utilice Software Libre. Nadie va a intentar capturarlo con extraños ejercicios de marketing. Nadie le va a intentar vender un paquete con publicidad engañosa. Usted utilizará aplicaciones hechas solo para producir y no para cubrir estrategias corporativas... No tendrá cuelgues y hasta se olvidará de los virus… su hardware será siempre potente, el computador funcionará siempre de igual manera… y tendrá la libertad de saber que es exactamente lo que usted tiene instalado en su disco… sin que nadie le esconda un “pinball” en su procesador de textos ni una “carrera de autos” en su hoja de cálculo…
Y no solo lo podrá utilizar en todos sus computadores en forma totalmente legal… también podrá compartirlo con sus amigos… sin perder 7 días antes de comenzar a ser libre.
Nota del Autor: En realidad existe una manera de ser usuario 100% legal de una actualización de producto de Microsoft Windows y la forma es la siguiente: Instale una copia ilegal de Windows 98, adquiera dos (2) cajas idénticas de “Windows XP-Home Actualización”, comuníquese con el Centro de Atención Telefónica de Microsoft y utilice la primera caja para “blanquear” su Win98. guárdela en un lugar seguro pues nunca más podrá usarla. Abra la segunda caja que adquirió instale el producto de actualización y luego regístrelo por teléfono al mismo número que llamó antes... ¿Le parece poco lógico?... pues bien, en realidad es poco lógico e incluso es ilegal, pues ambas cajas del producto eran una “actualización” y no sirven para cubrir el Windos98 pues el otro era un “paquete completo”... lamentablemente para ser un usuario 100% legal del emblemático Software Privativo de Microsoft... deberá adquirir un producto que no se vende.
Tecnoesclerosis
Autor: Horacio Portela