
En los últimos tiempos se discute mucho sobre “alimentación saludable” y para diseñar una
dieta
adecuada nutricionistas, médicos y hasta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) exponen sus criterios sobre este controvertido asunto. Que si biológico, vegetarianos, los más radicales apuestan por el vegano… Pero cómo nos afectaría dejar de comer carne, por qué es necesario el consumo de carne, ¿es posible sustituir los aportes nutricionales de la carne de algún modo?

Apetitosa para muchos, la carne es la protagonista por excelencia de la gastronomía de todo occidente, en todos los países existen platos típicos a base de carne. Pero por qué comemos carne. Durante el proceso evolutivo del ser humano el cerebro comienza a desarrollarse lo que provoca un cambio en el metabolismo que demandaba grandes cantidades de vitamina B12, aminoácidos y proteínas que permitiera el crecimiento y el alimento que contenía en abundancia todo esto es la carne tal y como explica el científico Juan Luis Arsuaga en su libro: Los aborígenes. La alimentación en la evolución humana

De esta forma el hombre comienza a transformarse en un ser omnívoro y buena prueba de ello la encontramos en nuestra anatomía en la mandíbula, los molares, las glándulas salivales así como el todo el aparato digestivo están diseñados para extraer los nutrientes tanto de la carne como de los vegetales, que luego el organismo se encarga de transformar y procesar para obtener todo lo que necesite, por lo que adoptar una alimentación exclusivamente vegetariana o vegana es una opción más bien ética o ecológica, si queremos.

Ahora la pregunta es: una “máquina”, como es el cuerpo humano, pensada para funcionar con una alimentación omnívora puede trabajar igualmente dejando de comer carne. Pues la respuesta es… depende de si tienes los conocimientos necesarios, pues eliminar la carne de la dieta puede causar serios problemas de salud fatiga, dificultad respiratoria sobre todo cuando se realizan esfuerzos, diarrea, inflamación de encías y lengua, entumecimiento de manos y pies, depresión, confusión mental e incluso demencia en casos muy graves. Y todo esto porque en la carne y otros alimentos de origen animal como la leche, los huevos y sus derivados son ricos en vitamina B12 imprescindible en nuestro organismo para formar células por lo que suprimirlos de la dieta puede comprometer nuestra salud.

Si piensas dejar de comer carne, consulta a un especialista que diseñe una dieta equivalente personalizada porque también tiene sus beneficios el suprimir la carne de la dieta como la bajada de peso, mejora el sistema cardiovascular además de minimizar el impacto ambiental menor consumo, menos granjas, menos contaminación.
