
Siempre es triste enterarse de un caso de maltrato animal, pues hay gente que debería tener prohibido acercarse a ellos. El perro que puedes ver en la fotografía fue encontrado abandonado en Japón, en tan malas condiciones que apenas y podía ver a través de su pelaje. Tenía enormes matas de pelo muy sucio y enredado, que hacía que las personas se alejaran de él.
Por suerte una organización protectora de animales de Tokio fue alertada y rápidamente acudieron para recogerlo. Uno de sus miembros comento que ni siquiera podían ver la cara del can, debido a la cantidad de pelo que tenía encima.
Sus patas traseras estaban duras por el pelaje acumulado y en la parte de adelante, tenía trenzas que le impedían andar con comodidad.
Era tanto el pelo dañado que tenía, que al principio los voluntarios del refugio no tenían idea de como iban a cortarlo, pues no eran expertos.
Por eso contactaron con otra organización que se dedicaba a cortar el pelo de animales callejeros, para ver como podían tratar a este pobre perro.
A juzgar por el estado de su pelaje, era fácil deducir que su dueño no lo había lavado ni cortado apropiadamente al menos por un par de años.
Sin embargo, el animal fue muy paciente cuando los voluntarios empezaron a deshacerse de todas estas matas de pelo. Y cuando por fin lo hubieron cortado todo, se dieron cuenta del precioso rostro que se escondía debajo.
El perrito fue llamado Ginta y actualmente, vive en el refugio esperando encontrar una familia que cuide bien de él.
