La elaboración de mantequilla de marihuana es una de las mejores formas de administración de cannabis para los usuarios de marihuana medicinal que no quieran entrar en contacto con el humo y todas sus consecuencias negativas. Aunque también es una alternativa válida para los usuarios lúdicos que quieran ir más allá en sus viajes psiconáuticos.
Al fumarla aprovechamos sólo un 40 % de la materia verde, ya que el resto se convierte en humo y se volatiliza. Si nos la comemos aprovechamos el 100% de la marihuana.
Porque el THC a su paso por los riñones sufre una transformación que incrementa fuertemente su potencial psicodélico. Es por ello que tenemos que tener mucho cuidado con las dosis.
Porque el THC a su paso por los riñones sufre una transformación que incrementa fuertemente su potencial psicodélico. Es por ello que tenemos que tener mucho cuidado con las dosis.
Receta de la mantequilla de marihuana
Para realizar mantequilla de marihuana necesitaremos los siguientes ingredientes:
Medio litro de agua.
250 gramos de mantequilla.
30/50 gramos de restos de hojas resinosas y algun pequeño cogollo (si utilizamos buenos cogollos debemos reducirlo a 1/4 parte).
Primero debemos triturar los restos de marihuana para favorecer la disolución de la resina en la grasa de la mantequilla.
Se pone a hervir un cazo con el agua. Cuando esté hirviendo añadimos la mantequilla y la marihuana. Durante este proceso el THC de la marihuana se mezclará con el agua hirviendo y con la mantequilla.
Durante más o menos media hora iremos removiendo la mezcla mientras mantenemos el fuego en marcha. Pasado este tiempo procederemos a colar la mezcla para separar los restos vegetales.
Una vez realizada esta operación guardaremos el líquido restante en la nevera durante unas horas (no menos de 6h) y pasado este tiempo lo sacaremos de la nevera y procedemos a separar la mantequilla de marihuana del agua, la pondremos en un bote hermético que guardaremos de nuevo en la nevera. Ya está lista para su uso.