Las castañas son uno de los alimentos más típicos del otoño y, además, un producto beneficioso para la salud. Su bajo poder calórico y su semejanza con los cereales hacen de las castañas uno de los frutos secos más beneficiosos para la salud.
Ya estamos en pleno otoño y con él llegan algunos alimentos de temporada, como las castañas.
Este fruto seco tan típico de esta estación destaca por algunas de sus características como su bajo poder calórico. Además, es un alimento español, pues la mayoría de las castañas que se consumen provienen del norte de España.
Se comen en España desde hace siglos y se las llegó a conocer como el 'pan de los pobres' dado que tras secarse se hacía harina con ellas en zonas donde no existían otras alternativas, pues hay que recordar que la patata y el maíz llegaron a España hacia el siglo XVIII.
Las castañas, además de poseer un bajo nivel calórico, son muy semejantes en hidratos de carbono a los cereales. Este fruto seco posee un poco de proteína y de grasa, pero no en unos niveles tan elevados como las nueces, almendras o avellanas.
Las castañas son un alimento tan típico de la estación que es normal ver puestos por la calle que venden cucuruchos. Un cucurucho de 10 castañas contiene solo 200 calorías.
Las castañas tienen un bajo contenido en sal, lo que las convierte en "un sustituto muy bueno y más saludable de las patatas fritas, no sólo por su bajo valor calórico.
Las castañas también son ricas en potasio, además de contener muy poco sodio. Por lo que, las castañas son una opción muy recomendable para tomar entre horas.
Ya estamos en pleno otoño y con él llegan algunos alimentos de temporada, como las castañas.
Este fruto seco tan típico de esta estación destaca por algunas de sus características como su bajo poder calórico. Además, es un alimento español, pues la mayoría de las castañas que se consumen provienen del norte de España.
Se comen en España desde hace siglos y se las llegó a conocer como el 'pan de los pobres' dado que tras secarse se hacía harina con ellas en zonas donde no existían otras alternativas, pues hay que recordar que la patata y el maíz llegaron a España hacia el siglo XVIII.
Las castañas, además de poseer un bajo nivel calórico, son muy semejantes en hidratos de carbono a los cereales. Este fruto seco posee un poco de proteína y de grasa, pero no en unos niveles tan elevados como las nueces, almendras o avellanas.
Las castañas son un alimento tan típico de la estación que es normal ver puestos por la calle que venden cucuruchos. Un cucurucho de 10 castañas contiene solo 200 calorías.
Las castañas tienen un bajo contenido en sal, lo que las convierte en "un sustituto muy bueno y más saludable de las patatas fritas, no sólo por su bajo valor calórico.
Las castañas también son ricas en potasio, además de contener muy poco sodio. Por lo que, las castañas son una opción muy recomendable para tomar entre horas.