Factores que influencian la enfermedad cardiovascular

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en las sociedades desarrolladas. A este destino final se llega tras varios años de padecer algunas de las enfermedades llamadas de la opulencia, que suelen darse conjuntamente, ya que forman parte del llamado Síndrome Cardiometabólico. Estas enfermedades sugen de la expresión inadecuada de un determinado genotipo. Pero la expresión de estos genes se torna desfavorable para la salud, a causa de la actuación continuada de una serie de factores como son la hiperalimentación, el sedentarismo, el estrés, el tabaquismo, entre otros. Todos son factores propios de las sociedades desarrolladas y opulentas.
La medicina darwiniana y los genes paleolíticos.

Una de las cuestiones que aún no se han resuelto es ¿cuáles son los mecanismos que permiten que el sedentarismo y la hiperalimentación produzcan enfermedad?. Una de las maneras de abordar esta cuestión es recurriendo a la llamada Medicina Darwiniana o evolucionista, que estudia la patología humana desde una perspectiva evolucionista y considera que muchas de las enfermedades que hoy nos afligen son consecuencia de la incompatibilidad de nuestros genes de la Edad de Piedra, con nuestra forma de vida de la Era Espacial.
Los seres humanos somos hijos del hambre

Según todos los datos paleoantropológicos, nuestros antecesores nunca han sido gente fuerte. No hemos tenido garras, ni colmillos, ni hemos poseido mucha fuerza. Con estas condiciones físicas y la pobreza de las zonas del Este de África donde transcurrió nuestra evolución, las cosas no se ponian fáciles para conseguir alimento. Nuestros ancestros sufrian ciclos alternantes de abundancia y escasez y conseguir comida siempre era una actividad que requería un gran esfuerzo físico. En estas condiciones, a lo largo de los millones de años de evolución, los supervivientes fueron desarrollando un genotipo que les permitia adaptaciones musculares y metabólicas para sobrevivir en estas dificiles condiciones. Nosotros somos los portadores del genotipo de los supervivientes.
El sedentarismo promueve enfermedad

Todos los animales, sin excepción, tienen que pagar un precio de gasto energético muscular para conseguir la energía de los alimentos. Asi ocurre también con el ser humano que vive en condiciones naturales y desarrolla favorablemente su genotipo para permitirle salud y supervivencia. Estos genes del ejercicio favorecen una serie de rutas metabólicas y acciones contractiles que permiten una mayor eficacia muscular. Pero los habitantes de sociedades opulentas son sedentarios y la expresión inadecuada de estos genes del ejercicio físico ocasiona enfermedad.
Los genes sobre los que actúa el sedentarismo

La búsqueda de alimento exigía un gran esfuerzo físico a nuestros ancestros, además la supervivencia exigía la posibilidad de contracciones musculares eficientes durante deficientes situaciones metabólicas. Por eso nuestros ancestros tuvieron que acumular una serie de mutaciones que promovían estas proezas y que permitían una forma de vida con un elevado y constante nivel de actividad física. Cuando estos alelos se enfrentan al sedentarismo del ser humano actual, ocasionan una inactividad de las rutas y propiedades contractiles que promueven y esto es lo que ocasiona a la larga, una deficiente salud.
El sedentarismo es una enfermedad carencial

Dado que lo natural en el ser humano es una actividad física constante y nuestro genoma está adaptado a esta circunstancia, el sedentarismo es una auténtica enfermedad carencial.
Los efectos de la hiperalimentación

La especie humana ha pasado mucha hambre a lo largo de su evolución. Nuestro genoma se ha adaptado para sobrevivir a ciclos de hambre y abundancia, más frecuentes los primeros. Nuestros ancestros tuvieron que adaptarse a estas carencias acumulando una serie de mutaciones favorables hasta constituir lo que se ha denominado el "Genotipo ahorrador" (Thrfty genotype). El problema surge cuando este genotipo desarrollado para sobrevivir a la escasez se enfrenta a la abundancia de la vida actual opulenta.
Los componentes del Genotipo Ahorrador

Se han identificado algunas de las mutaciones de un solo nucleótido que sustentan al Genotipo Ahorrador. Las personas que porten en su genoma alguna o varias de estas mutaciones tienen una gran facilidad para desarrollar obesidad y el resto de las enfermedades de la opulencia si no siguen una dieta natural y saludable.
Conclusión

Los individuos portadores del genotipo ahorrador que viven en condiciones naturales con elevada actividad física y una alimentación natural y precisa, su genotipo les confiere ventajas de salud y de supervivemncia. Los individuos portadores del genotipo ahorrador que viven en condiciones opulentas con hiperalimentación y sedentarismo sufren una erronea expresión de sus genes y ello les ocasiona las enfermedades de la opulencia, el síndrome cardiometabólico y la enfermedad cardiovascular.
¿Que debemos hacer?

Tenemos que intentar ajustar nuestros genes de la Edad de Piedra a nuestra forma de vida de la Era Espacial. Nuestra dieta debe de ser natural. Consultar desde esta misma web Los menús Darwinianos. mantener nuestro peso correcto y hacer ejercicio diariamente. No olvidar que cuando a las ocho de la tarde vamos a hacer aerobic, lo que hecemos es pagar la deuda de gasto muscular contraida por la energía ingerida en forma de alimentos.
