En la entrevista grupal utilizaste 26 veces la -para vos desconocida- palabra proactivo para describirte. Cuando te preguntaron por tu laburo en el que trabajabas de cambiarle las chatas a los viejos cagados del Muñiz dijiste que eras el “Responsable gerencial de salubridad y sustentabilidad sanitaria de la institución”. Fuistecon traje prestado y mocasines heredados. Sabes decir Hello, Good bye, Oi, ¿tudo bem? y dijiste orgulloso que eras trilingüe nivel básico. Manejas Word a gatas, pero te mandaste un “Poseo paquete Windows Office nivel intermedio”.
Cuando te preguntaron por alguien con quién te identificaras en realidad pensabas “Uy, sí, El Apache, de Boquita papá” pero respondiste ”Un líder positivo como Kennedy”, aunque para vos era sólo el nombre de una universidad.
Genial, lo conseguiste. Es clave que ahora, que vas por tu examen de salud física y mental, no la cagues.
Para eso, nunca olvides estos tips:
En la breve entrevista, es importante que no digas que tu padre te penetró en seguidas oportunidades durante la infancia.
Si bien puede resultar una historia simpática para lograr un espacio en algún reality, tal confesión puede no ser beneficiosa para que quedes seleccionado
como administrativo de un contador especialista en evasión fiscal. Por eso, evita los detalles de la genitalidad de tu penetrante, y limitate a mentirle a la psicóloga y convencerla de que no sos el psicópata peligroso que en realidad sos. Guarda los pormenores de tus abusos paternales para una denuncia policial o una terapeuta personal.
Si en el test de manchas ves una fofa y malformada vagina, pensá otra cosa.
Es probable que tu fijación sexual sea vista como una suerte de perversión patológica, por lo que nunca es recomendable establecer parecidos vulváceos en las manchas de tinta de Rorschach. Limítese a responder que en realidad ve “dos amigables ositos dándose un abrazo”, o cualquier otro
tipo de simpático animalito, y no las oscuramente sexuales formas que ve en cada una de las manchas negra.
En el test del hombre bajo la lluvia, ponele paraguas y no lo dibujes borracho y dormido en la vereda de una avenida.
Si bien tu creatividad puede estar bien cotizada en un taller de dibujo, si lo haces en un examen psicológico es factible que no resulte interesante que muestres tu carácter depresivo y de tendencia suicida. Te recomiendo ponerle toda la alegría y la pasión por la vida que no tenes a ese infeliz dibujo.
En el test de la casa, es clave que no dibujes el cadáver de tu madre dentro
El test del dibujo de la casa es básico en cualquier entrevista, y el hecho de revelar el odio por tu madre en él no es fructífero. Tampoco se recomiendan: a) incluir a tu abuela en el jardín lamiéndole el pene a su gato, b) dibujar en un cuarto a tu profesor de música acariciándote la bragueta, c) vos mismo maniatado con una manzana en laboca esperando a tu profesor particular de lengua.
Cuando te preguntaron por alguien con quién te identificaras en realidad pensabas “Uy, sí, El Apache, de Boquita papá” pero respondiste ”Un líder positivo como Kennedy”, aunque para vos era sólo el nombre de una universidad.
Genial, lo conseguiste. Es clave que ahora, que vas por tu examen de salud física y mental, no la cagues.
Para eso, nunca olvides estos tips:
En la breve entrevista, es importante que no digas que tu padre te penetró en seguidas oportunidades durante la infancia.
Si bien puede resultar una historia simpática para lograr un espacio en algún reality, tal confesión puede no ser beneficiosa para que quedes seleccionado
como administrativo de un contador especialista en evasión fiscal. Por eso, evita los detalles de la genitalidad de tu penetrante, y limitate a mentirle a la psicóloga y convencerla de que no sos el psicópata peligroso que en realidad sos. Guarda los pormenores de tus abusos paternales para una denuncia policial o una terapeuta personal.
Si en el test de manchas ves una fofa y malformada vagina, pensá otra cosa.
Es probable que tu fijación sexual sea vista como una suerte de perversión patológica, por lo que nunca es recomendable establecer parecidos vulváceos en las manchas de tinta de Rorschach. Limítese a responder que en realidad ve “dos amigables ositos dándose un abrazo”, o cualquier otro
tipo de simpático animalito, y no las oscuramente sexuales formas que ve en cada una de las manchas negra.
En el test del hombre bajo la lluvia, ponele paraguas y no lo dibujes borracho y dormido en la vereda de una avenida.
Si bien tu creatividad puede estar bien cotizada en un taller de dibujo, si lo haces en un examen psicológico es factible que no resulte interesante que muestres tu carácter depresivo y de tendencia suicida. Te recomiendo ponerle toda la alegría y la pasión por la vida que no tenes a ese infeliz dibujo.
En el test de la casa, es clave que no dibujes el cadáver de tu madre dentro
El test del dibujo de la casa es básico en cualquier entrevista, y el hecho de revelar el odio por tu madre en él no es fructífero. Tampoco se recomiendan: a) incluir a tu abuela en el jardín lamiéndole el pene a su gato, b) dibujar en un cuarto a tu profesor de música acariciándote la bragueta, c) vos mismo maniatado con una manzana en laboca esperando a tu profesor particular de lengua.