Hola lince/lincesa de las llanuras tibetanas, de las praderas cósmicas y maquinolas troesmas de la infinidad del cosmos; hoy les cuento mi historia acerca de cómo logré el sueño de todo taringuero, el de tener una novia con amor mutuo y poder tener esa felicidad al máximo.
Personalmente nunca tuve el amor a mi favor, siempre fueron desiluciónes.
La cuestión es que hace unos seis años conocí a una chica en la escuela, sentía una atracción hacia ella, era inevitable sentir eso, pero no era extrema; fuimos muy buenos amigos. Una vez finalizado el secundario cada uno de nosotros tomó su camino, en un principio como me gustaba lo que iba a estudiar no le daba mayor interés al tema, pero a medida que fueron pasando los meses sentí la necesidad de volver a hablar con ella y de abrazarnos como acostumbrábamos tiempos antes. Entonces pasaron tres años desde que no nos volvimos a ver.
Un día de varias amarguras, por no poder terminar con un compañero un programa informático ya que daba varios problemas, me sentía un tanto mal y tenía sueño, salgo de la universidad más tarde de lo normal. Hacía frio, el colectivo no llegaba más, y más etc. A lo lejos lo veo, lo paro y subo. Como cualquier día del común paso la tarjeta y le mando derecho para atrás a sentarme;
en ese momento siento a alguien que toca mi brazo, miro a la derecha y era la chica de mis sueños, la chica que estaba esperando hace 3 años y medio; era ella, era increíble, estaba hermosa, nunca me lo hubiese imaginado, sentí esa sensación de enamoramiento que automáticamente se dispara en mí: nerviosismo, imposibilidad de sonreir (los músculos de la cara tiemblan como los del cuerpo);
no aclaré que mi timidez me bloquea demaciado, igual ella me conocía. Empezamos a hablar sobre cosas muy generales, luego yendo por temas que quedaron en el medio entre que salimos del colegio hasta que nos volvimos a ver y demás. La chica no estaba interesada en mí, me veía como siempre, aunque la noté un tanto más lejana, como amigo; es más, me preguntó si había chicas en la universidad, si tenía novia y cosas así, pero mis ilusiónes estuvieron todo este tiempo orientadas hacia ella.
Llegábamos a destino, un momento incómodo, no quería ni quiero dejar de verla; cuando me saludó para irse le dí un abrazo, estoy contento por haber hecho eso, me hizo sentir muy bien.
Esa es la primer parte, un encuentro deseado por años. Nunca pensé que algo así podía darme tanta felicidad como tristeza ya que nuestros caminos se separaron, no hay un contexto en donde podamos abrazarnos y sentir esa alegría inmediata y eso en cierta forma, me pone muy mal.
Hace un tiempo fui a un sector de la universidad ¡y la encontré nuevamente!. Está trabajando en el área de cobros, mi felicidad se disparó al saber que por fin la podía tenerla cerca como antes. Al terminar el día salimos lo más bien, hablando como antes, pero esta vez sobre temas menos generales y más personales;
y aproveché entonces para decirle todo lo que la amo
. En un comienzo se sorprendió un poco ya que ella no se imaginaba mi estado pero lo aceptó, nos abrazamos y, luego de algunas caricias, empezamos a besarnos. Al ser la primer vez que besé a una chica me puse un tanto nervioso, pero aún así estuvimos un rato largo. Realmente un momento inolvidable.
Luego de unos días y de varios encuentros como el mencionado antes, pensé en ver la manera de decirle si quería ser mi novia. Abrazados y mirándonos a los ojos en la parada de colectivo le comento sobre si quiere ser mi novia; ya tenía preparado un chocolate para dárselo antes de que baje del vehículo de transporte público; aceptó, no se imaginan la felicidad de ese momento, exploté de la alegría, y justo unos segundos antes de besarnos apasionadamente como tenía planeado... me despierto. ¡¡¡NNNNOOOOOOO, NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Sentí,al despertarme, como una especie de desesperación, me desesperaba que eso había sido un sueño, y que sólo en la vida real la había encontrado una vez, tan linda y buena onda, y yo medio croto y nervioso (como dije antes, un tp no andaba y ese día estuve un poco frustrado hasta antes de verla), un encuentro efímero, sin declaraciones de amor, ni besos ni palabras elocuentes y además sin saber si la voy a volver a ver. En otras palabras, me sentí como Oliver.
Fue insoportable, me dolía mucho no haber sido parte de ese amor tan deseado que soñé. Por suerte me convencí de que por lo menos en la vida real pasé buenos momentos con ella, como amigos, pero buenos momentos al fin.
Esta es mi historia lince/lincesa/maquinola/troesma, vuelvo a decir lo mismo, no se dan una idea como me duele no compartir momentos como antes de terminar la secundaria.
Personalmente nunca tuve el amor a mi favor, siempre fueron desiluciónes.
La cuestión es que hace unos seis años conocí a una chica en la escuela, sentía una atracción hacia ella, era inevitable sentir eso, pero no era extrema; fuimos muy buenos amigos. Una vez finalizado el secundario cada uno de nosotros tomó su camino, en un principio como me gustaba lo que iba a estudiar no le daba mayor interés al tema, pero a medida que fueron pasando los meses sentí la necesidad de volver a hablar con ella y de abrazarnos como acostumbrábamos tiempos antes. Entonces pasaron tres años desde que no nos volvimos a ver.
Un día de varias amarguras, por no poder terminar con un compañero un programa informático ya que daba varios problemas, me sentía un tanto mal y tenía sueño, salgo de la universidad más tarde de lo normal. Hacía frio, el colectivo no llegaba más, y más etc. A lo lejos lo veo, lo paro y subo. Como cualquier día del común paso la tarjeta y le mando derecho para atrás a sentarme;
en ese momento siento a alguien que toca mi brazo, miro a la derecha y era la chica de mis sueños, la chica que estaba esperando hace 3 años y medio; era ella, era increíble, estaba hermosa, nunca me lo hubiese imaginado, sentí esa sensación de enamoramiento que automáticamente se dispara en mí: nerviosismo, imposibilidad de sonreir (los músculos de la cara tiemblan como los del cuerpo);
no aclaré que mi timidez me bloquea demaciado, igual ella me conocía. Empezamos a hablar sobre cosas muy generales, luego yendo por temas que quedaron en el medio entre que salimos del colegio hasta que nos volvimos a ver y demás. La chica no estaba interesada en mí, me veía como siempre, aunque la noté un tanto más lejana, como amigo; es más, me preguntó si había chicas en la universidad, si tenía novia y cosas así, pero mis ilusiónes estuvieron todo este tiempo orientadas hacia ella.
Llegábamos a destino, un momento incómodo, no quería ni quiero dejar de verla; cuando me saludó para irse le dí un abrazo, estoy contento por haber hecho eso, me hizo sentir muy bien.
Esa es la primer parte, un encuentro deseado por años. Nunca pensé que algo así podía darme tanta felicidad como tristeza ya que nuestros caminos se separaron, no hay un contexto en donde podamos abrazarnos y sentir esa alegría inmediata y eso en cierta forma, me pone muy mal.
Hace un tiempo fui a un sector de la universidad ¡y la encontré nuevamente!. Está trabajando en el área de cobros, mi felicidad se disparó al saber que por fin la podía tenerla cerca como antes. Al terminar el día salimos lo más bien, hablando como antes, pero esta vez sobre temas menos generales y más personales;
y aproveché entonces para decirle todo lo que la amo
. En un comienzo se sorprendió un poco ya que ella no se imaginaba mi estado pero lo aceptó, nos abrazamos y, luego de algunas caricias, empezamos a besarnos. Al ser la primer vez que besé a una chica me puse un tanto nervioso, pero aún así estuvimos un rato largo. Realmente un momento inolvidable.
Luego de unos días y de varios encuentros como el mencionado antes, pensé en ver la manera de decirle si quería ser mi novia. Abrazados y mirándonos a los ojos en la parada de colectivo le comento sobre si quiere ser mi novia; ya tenía preparado un chocolate para dárselo antes de que baje del vehículo de transporte público; aceptó, no se imaginan la felicidad de ese momento, exploté de la alegría, y justo unos segundos antes de besarnos apasionadamente como tenía planeado... me despierto. ¡¡¡NNNNOOOOOOO, NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
Sentí,al despertarme, como una especie de desesperación, me desesperaba que eso había sido un sueño, y que sólo en la vida real la había encontrado una vez, tan linda y buena onda, y yo medio croto y nervioso (como dije antes, un tp no andaba y ese día estuve un poco frustrado hasta antes de verla), un encuentro efímero, sin declaraciones de amor, ni besos ni palabras elocuentes y además sin saber si la voy a volver a ver. En otras palabras, me sentí como Oliver.
Fue insoportable, me dolía mucho no haber sido parte de ese amor tan deseado que soñé. Por suerte me convencí de que por lo menos en la vida real pasé buenos momentos con ella, como amigos, pero buenos momentos al fin.
Esta es mi historia lince/lincesa/maquinola/troesma, vuelvo a decir lo mismo, no se dan una idea como me duele no compartir momentos como antes de terminar la secundaria.