Antes que nada un tema para ambientar mi crap:
Bueno, cómo andan linces? Sabran disculparme que no les pude traer el Top que les prometí por la mañana, pero juro que es por un buen motivo; debido a los eventos desafortunados y humillantes que me sucedieron en la velada de hoy.
Desconozco si la mayoría de las virgohistorias son verdaderas o falsas, deduzco que la mayoría no tienen un gramo de verdad. Pero los hechos que me dispongo a contar a continuación pasaron al pie de la letra, y que me quiten el rango de Creador si estoy mintiendo.
Muy bien, habiendo aclarado esto comencemos: me encontraba yo muy felizmente taringueando en el piso noveno de mi edificio. Mi vieja como todas las tardes estaba laburando, junto con su miserable sueldo y los bits que genero yo en Taringa es que sobrevivimos -no voy a entrar en detalle de la proporción de cuentas que paga cada uno, pero alcanza con especificar que la muy vaga tiene dos trabajos y un mísero ingreso que yo ampliamente supero con mis craps de jerarquía-.
(imagen ilustrativa)
En una de esas mientras visitaba un post sobre un lince que arregló un auto con mucha picardía, siento que mi silla empieza a moverse. No le dí mucha pelota porque siempre soy de hamacarme en la misma, pensé que a lo sumo se le habían aflojado los tornillos o algo de eso.. pero entonces miro para arriba y veo que se movía todo el escritorio y hasta la lampara de techo y ventilador que tengo en mi pieza.
Ahí nomás me puse de golpe de pie, y el temblor aumentó. Me acordé del edificio que se había caído la semana pasada en mi ciudad y me cagué las patas, pensé que estaba por colapsar toda la estructura.
(algo así se me pasó por la cabeza)
Entré en pánico, no llegué ni a agarrar el celular ni nada, no pensé, salí corriendo así como estaba hacia la puerta, la cual se encontraba cerrada con la llave pero por suerte la misma estaba puesta. Abrí y salí corriendo al pasillo, cerrando la puerta de un portazo. Cuando llego a las escaleras noto que estaban todos los vecinos haciendo lo mismo re cagados.
Entré a bajar las escaleras (las cuales son bastante angostas y tienen capacidad para que de ancho quepa a lo sumo una persona) esquivando y empujando a quienes se me cruzaran.
(un quilombo así se armó en los palieres)
Ni siquiera pensé en los demás: tenía que salvarme a mi mismo, ¿de lo contrario quien postearía en nombre de @ReptiloideCosmic craps de alto nivel y Tops ocasionales?
La ley de supervivencia del más fuerte se me cruzó por la cabeza mientras empujaba a una vieja a un costado y corría a una gorda con su bebé que me estorbaban. Escuché como me insultaban pero no me importó; cuando sobreviviera a esa catástrofe ya podría contar a los de las noticias como había intentado ayudar a las viejas y madres con niños pero que las mismas habían sido demasiado lentas y zozas como para acatar correctamente mis órdenes y seguirme el ritmo.
(así eran la madre y el niño que empujé a un costado para poder pasar)
Cuando finalmente llego a la planta baja, y me precipito afuera del edificio donde estaban todos amontonados re cagados en las patas (con sus animales y bebés en los brazos) es que vuelvo a pensar con claridad y me percato de un detalle: había bajado del edificio en remera, ojotas y calzoncillos. Por si fuera poco son unos calzoncillos bastante viejos que no usaba hace rato, llenos de agujeros y con un estampado medio infantil -sinceramente no sé qué se me dió por ponerme esta mierda de calzoncillos, casi nunca los uso, debe ser que la inútil de mi madre había lavado la mayoría de mis boxers y no me quedó otra-.
Bueno, ahí nomás me sonrojé todo, me empezaron a lagrimear los ojos de la verguenza y casi me agarra un ataque de pánico.
Para colmo estaba una de las vecinas de mi edificio que más me gustan, una coloradita hermosa que siempre me sonríe cuando me la cruzo por los pasillos (mentira, en realidad me mira con cara de asco por ser taringuero, pero en mis fantasías imagino que ella es quien me quita mi preciada virginidad).
(una cosa así es la vecina de mi edificio que no me da bola)
Intenté cubrirme con la remera pero no alcanzaba a tapar mi diminuto maní que se marcaba sin atenuantes, para colmo con el cagazo que tenía se me había achicado tres veces más de lo normal, juro que nunca lo sentí tan chico.
Intenté no cruzar la mirada con otros vecinos para no aumentar el grado de verguenza, pero escuché como se reían y sentí como me señalaban a mis espaldas, mientras escuchaba entre el murmullo generalizado palabras como "virgo", "manicero" y "fracasado".
Por si fuera poco tuve que esperar como tres horas en el pallier practicamente con el maní al aire, a que volviera la inútil de mi madre de su trabajo, porque me había dejado las llaves puestas del lado de adentro.
Así que bueno, esa es mi virgohistoria y quería compartirla con ustedes para leer sus palabras de aliento y que me hagan sentir mejor, dado que esta comunidad siempre ha estado acá para mí.
Gracias por leer, hermano taringuero, hoy más que nunca los siento más cerca de mi corazón.
Si querés estar al tanto de la picardía de mis craps, no te prives de las maravillas de seguirme