InicioInfoLa Guerra de Malvinas: Post Merecido [Parte 2]






La Operación Charly

La Operación Charly es el nombre clave con el que fue conocida una operación militar clandestina del Ejército Argentino en acuerdo con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, para implementar en América Central los métodos represivos ilegales utilizados en la guerra sucia en Argentina.
A partir de 1979 el régimen militar argentino se comprometió activamente en desarrollar la guerra sucia en Centroamérica, capacitando a fuerzas militares y paramilitares de contrainsurgencia en Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, y exportando la experiencia argentina.
Los militares argentinos comenzaron a realizar operaciones encubiertas que la CIA ya no podía realizar bajo la administración demócrata del presidente James E. Carter y en sintonía con los grupos más conservadores norteamericanos, comenzaron a proclamar que Estados Unidos había dejado inerme al hemisferio frente al comunismo y que ellos debían cumplir ese papel.
El Operativo Centroamérica fue ejecutado a partir del grupo de militares que ya actuaban en la Operación Cóndor.
En 1979, se produjo el triunfo del Frente Sandinista en Nicaragua y ese mismo año el presidente de la Junta Militar argentina, el general Viola, expuso ante la XIII Conferencia de Ejércitos Americanos realizada en Bogotá, un plan de latinoamericanización del modelo terrorista estatal.
Pero será fundamentalmente el general Galtieri quien, en consonancia con el triunfo de Ronald Reagan en Estados Unidos, llevaría a la Argentina a comprometerse plenamente en la Guerra Sucia Centroamericana, bajo los lineamientos estratégicos norteamericanos. Galtieri presentaba como un valor su capacidad para llevar la guerra sucia hasta las últimas consecuencias tanto militar, como política y culturalmente.
Pocos días antes de asumir como presidente de la Junta Militar, Galtieri expuso en un corto discurso pronunciado en Miami, la decisión del gobierno militar argentino de constituirse en un aliado incondicional de Estados Unidos en la lucha mundial contra el comunismo:

La Argentina y los EE.UU. marcharán juntas en la guerra ideológica que está comenzando en el mundo

A principios de 1982 Estados Unidos y la dictadura argentina planearon la creación de un gran ejército latinoamericano, que sería liderado por un militar argentino, con el objetivo de invadir Nicaragua y aniquilar a los sandinistas.


Edificio Libertador


Central de la CIA


El General Galtieri


Galtieri nació en Caseros, provincia de Buenos Aires. A los 17 años de edad ingresó al ejército, egresando del Colegio Militar de la Nación como oficial del arma de ingenieros. También fue egresado de la Escuela de las Américas. Tras 25 años de servicio, Galtieri fue nombrado comandante del cuerpo de Ingenieros del ejército en 1975, en la misma promoción que llevó a Jorge Rafael Videla a ocupar la comandancia en jefe de las Fuerzas Armadas. Fue un activo promotor del golpe de estado en 1976; sus simpatías lo llevaron a rápidos ascensos, siendo nombrado general de división en 1977 y teniente general el 28 de diciembre de 1979. En 1981 pasó a integrar la junta militar, junto con Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo.
Este año, tras la destitución de Videla como presidente y el nombramiento de Roberto Eduardo Viola, Galtieri visitó los Estados Unidos en función oficial. La administración Reagan, que consideraba el gobierno militar una fuerza afín en la lucha contra el comunismo, lo recibió cálidamente y le proporcionó información y asistencia de seguridad.
Las medidas económicas del ministro de Economía nombrado por Galtieri, el renombrado técnico civil Roberto Alemann, fueron no menos ortodoxas que las de sus antecesores. La restricción del gasto público, la compresión del circulante, la privatización de bienes estatales y el congelamiento de los salarios llevaron a una gravísima depresión económica. La recesión llevó al cierre de numerosas industrias (siendo Citroën y La Cantábrica las más destacadas) y a medidas drásticas de reducción de personal por parte de otras.


Margaret Thatcher


También llamada “Maggie”, nació en Grantham, Lincolnshire, estudió en el colegio femenino de Kesteven and Grantham Girls' School, en Grantham. Posteriormente se graduó en Químicas en el Somerville College, Universidad de Oxford, y se preparó finalmente como abogada. Obtuvo el escaño por la circunscripción de Finchley en las elecciones generales de 1959, como miembro del Partido Conservador. Cuando el Primer Ministro Edward Heath formó gobierno en 1970, apostó por Thatcher como Secretaria de Estado de Educación y Ciencia. Cuatro años después, apoyó a Keith Joseph en su intento de presidir el Partido Conservador, pero este se vio obligado a dimitir. A raíz de este suceso, Thatcher decidió presentarse a dicha elección, resultando elegida como líder del partido en 1975. En 1979, ganó las elecciones generales, convirtiéndose en la primera mujer Primer Ministro del Reino Unido.
Margaret Thatcher pasó a ocupar el 10 de Downing Street, convencida de la necesidad de revertir lo que ella consideraba como una situación de declive nacional. Su filosofía política y las medidas económicas adoptadas durante su mandato se dirigieron hacia la desregularización, principalmente del sector financiero, a flexibilizar el mercado laboral, y a la privatización o cierre de empresas públicas y la retirada de subsidios al resto. La popularidad de Thatcher cayó en los primeros años de su mandato, debido a la recesión económica y a la alta tasa de desempleo.
Thatcher se convirtió en la primera mujer en ser Primer Ministro el 4 de mayo de 1979, con la promesa de invertir el declive económico del Reino Unido y reducir el papel del Estado en la economía. Thatcher se mostraba muy crítica con las actuaciones contemporáneas de los funcionarios públicos que según su punto de vista habían provocado el declive económico del Reino Unido desde tiempos del Imperio Británico. Pretendía recuperar para el Reino Unido un nivel más alto de influencia y liderazgo en las relaciones internacionales.
En 1981, un número de prisioneros del IRA y el Ejército Nacional de Liberación Irlandés (INLA por sus siglas en inglés) en la prisión Maze de Irlanda del Norte, conocida en Irlanda como 'Long Kesh' (su nombre anterior), empezaron una huelga de hambre para recuperar el estatus de presos políticos, que les había sido revocado cinco años antes por el gobierno laborista. Bobby Sands, el primero de los huelguistas, fue elegido miembro del Parlamento Británico por la circunscripción de Fermanagh y Tyrone Sur pocas semanas antes de morir de inanición.
Como monetarista, Thatcher comenzó su política económica incrementando los tipos de interés para frenar la crecida de provisiones de dinero y de este modo bajar la inflación. Tenía preferencia por los impuestos indirectos sobre el impuesto sobre la renta, y el IVA aumentó bruscamente hasta el 15%, realmente aumentando a corto plazo la inflación. Estas acciones dañaron a los negocios -- especialmente al sector manufacturero -- y el desempleo rápidamente rebasó la cifra de dos millones, doblando el número de parados del anterior gobierno laborista. En enero de 1982, la inflación bajó a un único dígito y el tanto por ciento de interés ya podía disminuir. El desempleo continuaba creciendo, alcanzando un valor de 3,6 millones. Para 1983, las exportaciones industriales habían bajado un 30% con respecto a 1978.


Los obreros de Davinoff



Constantino Davidoff

En septiembre de 1979, el empresario argentino Constantino Davidoff, director de la empresa Georgia del Sur S.A. y especializado en negocios con chatarra, firmó un contrato con la empresa Christian Salvensen Co. de Edimburgo, por el cual adquirió el derecho a retirar los restos de las antiguas instalaciones balleneras abandonadas en los puertos: Leith, Stromness y Husvik, en las islas Georgias del Sur.
Davidoff gestionó en la embajada británica en Buenos Aires el servicio del buque polar HMS Endurance con el fin de transportar a las islas el personal y equipos necesarios para desmantelar las instalaciones. Como los británicos no aceptaron el pedido de utilización del HMS Endurance, en agosto de 1981 Davidoff solicitó permiso al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Armada Argentina para contratar pasajes en las naves de transporte antártico. Sabiendo de la decisión del gobierno británico de retirar del servicio en el Atlántico Sur al HMS Endurance y previendo la posible evacuación de Grytviken, la Armada firmó un acuerdo con Davidoff que le permitía arribar a las islas al menos dos veces al año.


HMS Endurance en Mar del Plata, febrero de 1982

En septiembre de 1981 la Armada concibió un plan para aprovechar el negocio de Davidoff en las Georgias del Sur y así establecer una base secreta en ese territorio disputado. Esta acción fue denominada con el nombre en código de Proyecto Alfa. El plan consistía en infiltrar militares entre los obreros, con la excusa de que eran científicos. Una vez que el HMS Endurance se hubiera retirado del Atlántico Sur, a partir de abril se le unirían 14 infantes de marina embarcados en un buque destinado a restablecer bases antárticas argentinas, los que establecerían una base militar permanente en las Georgias del Sur. Esa base contaría con la ayuda del invierno, que impediría las medidas que los británicos pudieran tomar para su remoción.
Paralelamente al proyecto, en octubre de 1981 el comandante naval antártico recibió la orden del jefe de operaciones del Estado Mayor General de la Armada para estudiar un posible asentamiento de una base científica en alguna de las islas en disputa con el Reino Unido. Se preveía que la base podría ser instalada en la campaña antártica 1981-1982. Esa operativa recibió el nombre de Operación Alfa. A principios de diciembre se decidió que la base estaría ocupada por militares y no por civiles como se había previsto, debido a la necesidad de mantenerla en secreto. Se ordenó a la Agrupación de Comandos Anfibios alistar 1 oficial y 6 suboficiales. La misma medida se tomó con igual cantidad de buzos tácticos.
El 29 de enero de 1981 comenzó el adiestramiento de los comandos y buzos designados, siendo su jefe el teniente Alfredo Astiz. Lo demás eran el teniente Carrilaff, 1 suboficial buzo, 1 suboficial enfermero, 5 cabos buzos y 5 cabos comandos anfibios. El 28 de febrero fueron embarcados en Ushuaia en el buque de la campaña antártica ARA Bahía Paraíso. Para que no interfiriera en sus planes sobre las Malvinas, el 16 de marzo el Comité Militar canceló la Operación Alfa, pero los comandos permanecieron embarcados preventivamente y partieron el 18 de marzo rumbo a las Orcadas del Sur acompañando a la campaña antártica del buque.


ARA Bahía Paraíso

El 18 de marzo de 1982 el ARA Bahía Buen Suceso arribó a Puerto Leith desembarcando a los obreros de Davidoff y sus equipos, sin pasar por Grytviken como exigía el gobierno británico. En esa fecha, la única presencia británica en Puerto Leith era un equipo del British Antarctic Survey (BAS). El 19 de marzo 4 miembros del BAS que se dirigían a bahía Carlita descubrieron al ARA Bahía Buen Suceso descargando equipos en Puerto Leith, con la bandera argentina flameando. Se hallaban desembarcadas unas 100 personas y habían ocupado un refugio del BAS.


Llegando a las Islas


Vista de una de las instalaciones

El líder del equipo del BAS, Trevor Edwards, se dirigió al capitán Briatore para comunicarle que su presencia era ilegal y que debían pasar por Grytviken, luego dio aviso al magistrado británico en King Edward Point. El comandante principal del BAS en Grytviken, Steve Martin, envió un mensaje al gobernador Hunt, quien consultó con Londres. El comandante exigió la remoción de la bandera argentina y el reembarque de los obreros. El comandante del ARA Bahía Buen Suceso respondió que la misión tenía la aprobación de la embajada británica en Buenos Aires y ordenó arriar la bandera, pero no se presentó en Grytviken como exigían los británicos.




El 20 de marzo, la primera ministra británica Margaret Thatcher fue informada de lo sucedido. Como los argentinos no habían cumplido con las formalidades diplomáticas, el gobierno británico decidió intervenir en pequeña escala y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido (Foreign Office) ordenó él envió del HMS Endurance con el objetivo de obligar a los operarios a arriar la bandera y evitar el desembarco de personal. El barco partió de Puerto Stanley el 16 de marzo con un complemento de 22 infantes de marina.
El 21 de marzo la embajada británica realizó una protesta diplomática en Buenos Aires, solicitando al gobierno argentino el desalojo de los operarios. El ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, Nicanor Costa Méndez, respondió aparentando despejar la crisis, asegurando que el ARA Bahía Buen Suceso partiría pronto de las islas y que el incidente no tenía ningún consentimiento oficial.
El 22 de marzo por la mañana el ARA Bahía Buen Suceso partió de Puerto Leith. Sin embargo, por la tarde, un puesto de observación del BAS detectó la presencia de personal argentino y pasó la información a Londres. En consecuencia, el Foreign Office ordenó al HMS Endurance que evacúe cualquier personal argentino que permaneciera en las Georgias del Sur.
El 23 de marzo, el Comandante del Grupo Naval Antártico, capitán de navío César Trombetta, al mando del ARA Bahía Paraíso (B-1) que se hallaba en las Orcadas del Sur, recibió órdenes del Estado Mayor General Naval de dirigirse a máxima velocidad a las islas Georgias del Sur, con la misión de evitar el desalojo del grupo de obreros argentinos de Davidoff por parte del HMS Endurance, salido a tal efecto desde las islas Malvinas.
Los movimientos británicos se encontraron con una serie de contramedidas argentinas: las corbetas ARA Drummond (P-31) y ARA Granville (P-33) fueron desplegadas entre las Malvinas y las Georgias del Sur, quedando en posición de interceptar al HMS Endurance y rescatar cualquier personal argentino que llevara a bordo.
El 24 de marzo el gobierno argentino comunicó a la prensa la presencia de los obreros en las Georgias del Sur, mientras que Astiz recibió la orden de "desembarcar el 25 de marzo a las 00:15 en Puerto Leith a fin de proteger obreros argentinos."[17]
El ARA Bahía Paraíso arribó a Puerto Leith en la noche del 24 de marzo y desembarcó al grupo de 14 militares comandados por Astiz (Grupo Alfa), con armamento individual perteneciente al buque. El ARA Bahía Paraíso permaneció en la zona y patrulló con sus helicópteros el área durante las horas subsiguientes. Las noticias procedentes del sur dieron cuenta de un inusual movimiento de buques de guerra de la Armada Argentina en el océano Atlántico Sur. Al llegar a Puerto Leith el HMS Endurance encontró anclado al ARA Bahía Paraíso, luego ambos barcos estuvieron persiguiéndose y escondiéndose alrededor de las islas hasta perder contacto entre ellos el 31 de marzo.
Ante la perspectiva de un posible conflicto militar, el Foreign Office buscó lograr algún tipo de compromiso. Lord Carrington propuso a su contraparte Costa Méndez indultar a los obreros presentes en Puerto Leith, darles la documentación apropiada, la cual podría incluir el sellado de permisos temporales en vez de pasaportes, lo que era una concesión crucial para la posición argentina. La pretensión de la Argentina, sin embargo, era que la llegada de cualesquiera de sus ciudadanos a las Georgias del Sur debería seguir los procedimientos acordados en el tratado de comunicaciones de 1971. El gobernador Rex Hunt rechazó fuertemente esa extensión del acuerdo, válido solo para las islas Malvinas, y transmitió su preocupación al gobierno británico.
El plan británico era que el comandante del BAS, Martin, sería el responsable hasta que las fuerzas argentinas demostraran cualquier intención hostil, si eso ocurría, el teniente Keith Paul Mills tomaría el mando.
Mientras todo esto ocurría, Reino Unido había ordenado él envió de diferentes buques y submarinos nucleares al atlántico sur. La primer ministro es criticada por sus políticas de defensa externa y vuelve a resurgir el sentimiento imperialista británico. Por la fuerza que se venía resulta claro que no solo iban a salvaguardar Georgias los ingleses, sino asegurar toda la región británica del cono sur.


Submarino nuclear ingles rumbo al sur


La marcha que obligo a Galtieri

El descontento popular, canalizado a través de la junta multipartidaria y las organizaciones sindicales, la desindustrialización y el terrorismo de estado, alcanzó cotas extremas. El 30 de marzo hubo una movilización convocada por organizaciones políticas y sindicales bajo el lema "Paz, Pan y Trabajo" fue la mayor expresión de lucha obrera del período dictatorial. Cincuenta mil jóvenes y trabajadores coparon la Plaza de Mayo en una verdadera huelga política de masas. Saúl Ubaldini comandó la gigantesca movilización demostrando su valentía y compromiso social.



Durante seis horas el centro porteño fue escenario del enfrentamiento entre los trabajadores y la policía. La clase obrera lideraba la lucha antidictatorial. La movilización también se extendió a Mendoza, Rosario, Neuquén y Mar del Plata. Como no podía ser de otra forma, se reprimió duramente con garrotazos y gases lacrimógenos, dejando un muerto, decenas de heridos y miles de detenidos.




En esta situación, Galtieri decidió jugárselas porque de lo contrario la junta a mediados de ese año iba ser reemplazada...


La Operación Rosario (fue como se denominó más tarde a la Operación Azul) fue la primera de las operaciones tácticas programadas por las Fuerzas Armadas de Argentina durante el Proceso de Reorganización Nacional como parte de la Guerra de las Malvinas, su objetivo era la toma la capital de las islas Malvinas, Puerto Argentino.
El 26 de marzo de 1982 la Junta militar ordenó la puesta en marcha del operativo, fijando como fecha de ejecución el 1 de abril. Los efectivos que tendrían a su cargo la ejecución de este plan eran la Flota de Mar, Aviación Naval, el 5° Batallón de Infantería de Marina, Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino y aviones C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina, bajo el mando del Almirante Carlos Büsser.
Stanley estaba defendido por un destacamento de unos setenta infantes de marina además de al menos 25 milicianos de la Falkland Defence Force. La intención de la Junta militar era establecer la comunicación aérea y marítima entre Puerto Argentino y el continente, para facilitar el envío de tropas y disuadir al Reino Unido de ulteriores acciones.
La Operación Rosario fue el primero de muchos errores de las Fuerzas Argentinas en la guerra por las Islas Malvinas, ya que de haberse llevado a cabo a fines de 1982, fecha para la que originalmente estaba previsto, hubiera encontrado una Flota Británica incapaz de hacer frente al ataque, ya que hacia fines del año 1981 el gobierno de aquel país había anunciado el retiro de los dos portaaviones que hasta ese momento tenía en actividad.



Marchando hacia las Islas

El 28 de marzo de 1982, a las 10:57, el destructor ARA Santísima Trinidad (D-2) zarpó como buque insignia del comandante de la Fuerza de Tareas 40, embarcando a su comandante y al comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, general de división Osvaldo García.
Al día siguiente, la FT.40 inició el desplazamiento hacia su objetivo, navegando a 14 nudos, en formación circular, protegiendo a la nave más valiosa del conjunto, el buque de desembarco de tanques ARA Cabo de San Antonio (Q-42), que llevaba las tropas y medios para el desembarco.
Mar afuera, se les unió el rompehielos ARA Almirante Irizar, y comenzó la distribución de los planes y la cartografía necesarios por medio de helicópteros, mientras la FT.40 se destacaba en una posición al norte de las islas.
El viento se incrementó y afirmó del sudoeste con intensidad de temporal, por lo que la FT.40 debió bajar su velocidad hasta tener un avance efectivo de 6 nudos. El ARA Santísima Trinidad, debido a los golpes de mar, perdió parte de la carga de nafta que la Agrupación de Comandos Anfibios llevaba en tanques sobre su cubierta. Las pésimas condiciones del tiempo produjeron un sensible atraso en derrota de la Fuerza Anfibia, lo que provocó que se cambiase el Día "D" para el 2 de abril.
Con un viento que llegaba a los 45 nudos del sur sudoeste, mediante el uso de helicópteros desde el ARA Almirante Irizar se repusieron los tambores de combustible perdidos en el D-2, y aviones Grumman S-2 Tracker del portaaviones ARA Veinticinco de Mayo (V-2) cumplían vuelos de exploración.

Vehículos embarcados






Ejercicios con mal clima



Efectivos a bordo










La Recuperación de nuestras Islas

En las últimas horas del 1º de abril, un par de soldados argentinos en misión de reconocimiento, indico la playa Lake Point como la más apta para el desembarco. A las 22:00hs zarpan del destructor D-2 Santísima Trinidad un grupo reducido de comandos anfibios en botes neumáticos.



El primero de ellos arriba a las 22:30hs, los hombres desembarcan, comienzan asegurar la playa y a marcarla para los próximos botes, el ultimo arriba a las 22:40hs y luego los comandos se dividen en dos grupos. El primero de ellos estaba a Cargo del Capitán de Corbeta Guillermo Sánchez Sabarots tenía como objetivo el cuartel del NP 8901 en Moody Brook al oeste de Stanley, debiendo hacerse con el control del mismo y tratando de que los soldados se rindieran sin combatir si aún estaban allí. El segundo grupo estaba a cargo del Capitán de Corbeta Pedro Giachino, el cual tenía la misión de asegurar Government House y capturar al gobernador de las islas, Rex Hunt, para que la plaza se rindiera ante las fuerzas argentinas sin combatir. A las 02:30hs se Inicia un segundo despliegue, esta vez un grupo de comandos anfibios que tenían como Objetivo la Captura del Faro de Pembroke Point, pues allí había un equipo de comunicaciones que podría dar la alarma a los defensores, sin embargo, cuando se supo que la sorpresa táctica se había perdido la acción fue cancelada. A este grupo se le encomendó la señalización de las playas para el desembarco de la fuerza anfibia principal. El grupo de comandos anfibios del Capitán de Corbeta Sánchez Sabarots llegó a Moody Brook Camp a las 0530 Horas, aproximadamente, rodearon los cuarteles y realizaron una serie de disparos Intimidatorios para sorprender a las fuerzas británicas y conminarlos a rendirse, pero las barracas estaban vacías, los soldados británicos habían sido ya alertados y se habían desplegado en posiciones defensivas. Las fuerzas inglesas, al mando del Mayor Norman, se sorprendieron del avance argentino por el oeste ya que lo esperaban por el este, es por eso que ordeno que las secciones 1 y 5 se Replegaran hacia Government House como Refuerzo de la Posición. Por su lado, el Capitán de Corbeta Giachino había arribado ya a Port Stanley sin ser Descubierto y a las 0615 Horas sus Hombres ya Habían Rodeado la Casa del Gobernador. Quiroga, que dominaba el inglés, grita el siguiente mensaje: “Mister Hunt, somos marinos argentinos, la isla está tomada, los vehículos anfibios han desembarcado y vienen hacia aquí”. “Hemos cortado su teléfono y le rogamos que salga de la casa solo, desarmado y con las manos en la cabeza, a fin de prevenir mayores desgracias. Le aseguro que su rango y dignidad, así como la de toda su familia, serán debidamente respetados”, no se obtuvo respuesta desde la residencia. Luego de un segundo intento igual en respuesta, Giachino ordena arrojar una granada al jardín del lugar y una vos en ingles desde la casa dice que el gobernador está por salir pero luego de minutos de tensión no pasa nada, Quiroga repite el mensaje pero esta vez se obtiene una ráfaga de ametralladora. Es por eso que Giachino decide actuar y junto con Quiroga deciden ingresar a la residencia pero son advertidos por los ingleses y son heridos, quedando en el suelo imposibilitados, los demás comandos que habían tomado posiciones defensivas los cubren mientras que el Cabo Enfermero Ernesto Urbina responde al llamado de ayuda de Giachino pero también es alcanzado por las balas, los tres heridos quedan durante tres horas bajo fuego enemigo sin poder recibir ayudo. Esto marco el destino de Giachino.
Mientras todo esto ocurría, a las 06:15hs del 02 de Abril, el buque de desembarco de tanques Q-42 “Cabo San Antonio” abría sus compuertas frente a las playas de la Bahía Yorke, desde su interior comenzaban a salir los vehículos anfibios LVTP-7 que se dirigirían hacia las playas que habían seleccionado y marcado las Fuerzas Especiales, llevando a bordo a los elementos de la Fuerza de desembarco.






Al cabo de 15 minutos, los blindados alcanzaban la playa y pronto los infantes de marina comienzan a desembarcar de los mismos y se despliegan de manera de asegurar la playa.


Una segunda oleada de LVTP-7 estaba lista, mientras que las pequeñas lanchas de desembarco LCVP embarcaban ya el personal del BIM 2 que realizaría el desembarco final.
Elementos del BIM 2, más una sección del RI 25, habían desembarcado ya en los LVTP-7, estando en la playa, los infantes de marina dieron profundidad y seguridad a la cabeza de playa, mientras que poco después, la sección del RI 25 se dirige al aeropuerto a bordo de dos blindados LVTP-7 conducidos por infantes de marina.
La cabeza de playa estaba completamente asegurada, ahora los anfibios de rueda LARC-5 traían carga y personal, mientras que las lanchas LCVP completaban el traslado de personal y equipos varios.
No había habido resistencia alguna mientras los argentinos realizaban un impecable desembarco de manual sobre las playas.















Las demás Partes:


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NOTA: Este post ya lo había agregado antes pero como suspendieron mi anterior cuenta permanentemente vuelvo a postearlo (y con algunas mejoras) ya que borraron todos mis anteriores posts a solicitud mía.

PD: El contador de banderas es el que figuraba en el anterior post



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