InicioSalud BienestarGuía para vivir con VIH Parte 1

HABLAR Y COMPARTIR

LA EXPERIENCIA DE VIVIR CON VIH



Es natural sentir temor, enojo, soledad o tristeza cuando te enterás de que vivís con VIH.Podés sentir miedo
pensando en cómo reaccionarán tus seres queridos al saberlo. Podés sentir temor ante la idea de enfermarte. Algunas personas pueden no sentir absolutamente nada. Todas estas reacciones son humanas y, en la mayoría de los casos, quedan atrás con el correr del tiempo.

Saber que tenés VIH te generará diferentes sentimientos y emociones. Los primeros meses despuésde enterarte son un período duro y difícil. A medida que pasa el tiempo, y si buscás y recibís apoyo, la intensidad de estas sensaciones irá disminuyendo.

La tristeza y la angustia que te genera pensar continuamente en el VIH puede ser parecida a la de la pérdida de un ser querido. Si hablás con otras personas que viven con VIH, te vas a dar cuenta de que no sos el único que tiene estos sentimientos.

Compartir con ellas las experiencias y sensaciones te ayudará a disminuir tu soledad y tus miedos.
Por lo general, cuando estamos deprimidos y tristes,dejamos de hacer cosas con las que disfrutábamos,con lo cual la tristeza y la depresión aumentan.Y darte cuenta de esto te hace sentir peor. Es un círculo vicioso, como una rueda sin fin, pero si retomás aquello que te gusta y con lo que disfrutás vas a conseguir sentirte mejor. Haciendo estas cosas te vas a ir dando cuenta de que tu situación se va “normalizando”.

Averiguá todo lo que quieras y necesites saber sobre el VIH y las organizaciones y personas que están dispuestas a ayudarte. Eso te permitirá sentir un mayor control sobre tu vida.

Esta guía te va a servir para tener un conocimiento más amplio sobre el VIH.

Recordá que vivir con VIH puede ser un desafío, y que podés aprender a convivir con él.

¿Cómo contar a otros que vivís con VIH?



Algunas personas con VIH cuentan su situación únicamente a su pareja. Debés tener claro que no tenés obligación de explicar tu nueva situación. Vos decidís a quiénes explicárselo, cómo contarlo y en qué momento. También tenés que decidir, cuando tengas relaciones sexuales, cómo cuidar a tu pareja y cuidarte vos de nuevas infecciones. Algunas personas que viven con VIH se lo dicen a su familia y amigos; otras prefieren hablar de su nueva situación en un grupo de apoyo. Al principio es posible que te parezca difícil, puede ser que tengas miedo
al rechazo, a perder el apoyo y el amor de las personas que querés. También podés sentir temor a que cambie la relación con ellos o que se pierda definitivamente. Lo más importante es tener la seguridad y la confianza de que las personas a quienes les confíes tu situación sepan mantener reserva si vos se lo pedís.
No hay palabras perfectas ni fórmulas mágicas para decir que vivís con VIH.Tampoco existe la manera de saber cómo van a reaccionar las personas en las que depositás tu confianza.

Si decidiste contarle a alguien tu nueva situación:
Elegí un lugar cómodo y privado. Decirle a alguien que tenés VIH puede resultar una experiencia fuerte y dura para los dos.
Es muy probable que te pregunten sobre tu salud o cómo te infectaste.Vos decidís qué información dar. Si no querés responder, tenés que sentirte libre para decirles qué es lo que esperás de ellos: alguien que
te escuche o te abrace de vez en cuando... La mayoría de las veces no nos han enseñado a pedir lo que necesitamos y éste puede ser un buen momento.

Es probable que algunas reacciones no sean de apoyo, que alguien se aleje por miedo a infectarse,por miedo a perderte. Incluso, es muy frecuente que muchas personas que te rodean reaccionen a la noticia queriendo hacerse el test por temor a haberse infectado simplemente por vivir juntos. Por más que eso sea totalmente innecesario, tenés que entender que se trata también de una situación nueva para los demás.

¿Cuándo y cómo contarle a tus hijos que vivís con VIH?
Es muy difícil explicarle a tus hijos que vivís con el virus, sobre todo si son chiquitos. Seguro que querrás protegerlos de malas noticias y evitar que sufran. No hay un modo perfecto de cómo o cuándo hablar del tema. Tendrás que considerar sus edades, sus personalidades y sus experiencias anteriores con las enfermedades.

¿Cuánto tiempo me queda de vida?

Nadie puede responderte esta pregunta.“¿Qué me va a pasar? ¿Cuánto tiempo voy a vivir?” Enterarte de que vivís con VIH puede hacerte pensar que el final está más cerca, te recuerda que sos mortal. Esto puede arruinarte el día, la semana, el mes...

Vivir con VIH implica tener que afrontar situaciones con un importante peso psicológico y de fuerte contenido emocional.

¿Intentaste verlo alguna vez de otra manera?

¿No pensaste que al mismo tiempo de ser más consciente de la muerte también sos más consciente de la vida?

No es descabellado que pienses en la muerte,ya que en el pasado las palabras “VIH” y “sida”se asociaban rápidamente a ella. Pero eran los primeros momentos de la epidemia y no se tenían los conocimientos de ahora,ni se usaban los tratamientos actuales.
Gracias a los avances en todos estos años, la esperanza de vida aumentó de un modo considerable. Incluso en muchos casos no hay motivos para pensar en que sea diferente de la de una persona con otra enfermedad crónica.

¿Pérdida de control?



Este sentimiento puede aparecer por muchas razones:

Porque vas a tener que ir al médico y hacerte estudios periódicamente y eso te recuerda “cada tanto” que estás infectado/a. Además, deberás adaptar tus visitas a tu situación laboral y personal.
Porque no sabés qué es lo que el virus está haciendo en tu cuerpo y cualquier nuevo síntoma (una diarrea o una fiebre) supone un ataque de miedo.
Puede ser que este sentimiento de pérdida de control, en algunos momentos, sea algo intenso e importantísimo, que sientas que ya no manejás tu vida, que está llena de imprevistos y de cosas que no elegiste. Es posible que te canse pedir licencia en el trabajo o contar historias para que nadie sepa que vas al médico.

Es una situación complicada que requiere de un tiempo de adaptación y de aceptación. El seguimiento y los exámenes son necesarios, ya que la medicina no tiene otros métodos para controlar la evolución de la infección. Pero lo que sí se sabe es que, cuanto más le preguntes a los profesionales de la salud con los que estás en contacto,tu sensación de control va a aumentar al saber más y conocer mejor los procesos biológicos.

¿Qué hacer con los sentimientos de pérdida?



Es posible que al recibir el resultado positivo hayas tenido un gran sentimiento de pérdida, que te haya dado miedo el futuro, el perder tu vida. Y es posible que aunque ya te hayas adaptado a tu nueva situación aparezcan momentos que te hagan revivir esa sensación: entrada al hospital, cambio de trabajo, desaparición o reafirmación de tus amigos/as, parejas, familia, sensación de falta de libertad para elegir la forma en que querés vivir...

Todas estas experiencias generan sentimientos de pérdida. A lo largo de la vida de cualquier persona,las situaciones nuevas pueden generar estas sensaciones y precisan un período de adaptación. Es gracias a esos sentimientos que tomamos conciencia de una nueva situación: son el principio o motor de respuesta de las personas y es eso lo que te va a motivar a actuar. Es importante que sepas que todos esos cambios no los tenés que pasar en soledad. Vos decidís y podés compartirlos,buscar el apoyo de tu familia y amigos. También
podés contar con el apoyo de los profesionales de la salud (psicólogos, médicos, enfermeros, farmacéuticos) o de las organizaciones no gubernamentales que trabajan en este campo.

En muchas provincias funcionan “grupos de pares”, coordinados por personas con VIH, en los que se suelen compartir experiencias, miedos, angustias y también logros. Son espacios de contención que pueden servirte para enterarte de muchas cosas, aprender de las historias vividas por otras personas o simplemente para pasarla bien. Si te interesa saber más, podés averiguar dónde funcionan estos grupos llamando gratuitamente al 0 800
3333 444.



Una vez que empieces el tratamiento antirretroviral y lleves un tiempo, es posible que te notes abrumado/a y cansado/a por esa rutina con tantas pastillas. También puede ser que más de una vez tengas que ingeniártelas para que tus compañeros de trabajo no vean lo que estás tomando para que no te hagan preguntas. Es posible que te sea complicado encontrar pastilleros para llevar encima las dosis diarias. Incluso, a veces, podés sentir que toda tu vida gira en torno a las pastillas:

“No puedo salir esta noche porque no llevo la dosis, debo planificarlo todo.”

“En invierno debo tomar mucha agua aunque no tenga ganas.”

“Tengo que encontrar tiempo para ir al hospital a buscar la medicación que necesito.”

Estos y otros pensamientos se te pueden cruzar y hacerte pensar en dejar el tratamiento:“¿Por qué esta esclavitud si me siento bien?” Pero, hoy por hoy, el camino que se conoce para controlar la reproducción del virus implica un tratamiento con estas dificultades para tu vida personal. Hay personas que han conseguido armar su rutina de manera que para ellos levantarse-ducharse-desayunar-tomar las pastillas es ya una actividad diaria más.
Pensá en alguna situación similar por la que hayas pasado, ¿cómo reaccionaste?, ¿te puede servir de
algo lo que hiciste?, ¿qué cosa te ayudaría a incorporar la medicación a tu ritmo cotidiano?

VIVIR POSITIVAMENTE

¿Cómo actúa el virus y cuáles son sus vías
de transmisión?

Algunos temas acerca del VIH son complicados, pero aprender sobre ellos y entender
cómo te afectan es fundamental para conocer los sistemas de control de la infección.

¿Qué es el VIH?
El VIH es un virus. Todos los virus son microorganismos que no tienen capacidad para multiplicarse por sí mismos, sino que para hacerlo tienen que introducirse en las células y utilizar en beneficio propio la “maquinaria” reproductora de la célula que infectan. Cada virus tiene la capacidad de invadir cierto tipo de células, pero a diferencia de todos los demás, el VIH tiene la peculiaridad de invadir las células de defensa del organismo, destruyéndolas progresivamente.



Vivir con VIH: ¿qué significa?
Cuando el virus entra en el cuerpo es reconocido como “intruso” y el sistema inmunológico o defensivo produce anticuerpos para neutralizarlo.
Estos anticuerpos pueden ser detectados con pruebas de laboratorio mediante una simple muestra de sangre.
En la gran mayoría de los casos, los anticuerpos son detectables entre los dos y tres meses después de la infección. Si el test es positivo (reactivo), porque hay anticuerpos, se dice que la persona es seropositiva. En caso contrario, es seronegativa.

El hecho de que una persona sea seropositiva para el VIH no significa necesariamente que tenga sida, pero sí indica que está infectada con el virus, que puede reinfectarse y que lo puede transmitir. Hay personas que, a pesar de estar infectadas, pueden pasar años sin manifestar síntomas, encontrándose bien y gozando de un buen estado general. La presencia del virus no es detectable a simple vista.

¿Cómo afecta el VIH al cuerpo?
Existen básicamente tres fases en la infección por VIH.
Cabe aclarar que lo que se detalla es el modo en que
se desarrolla el virus si es que no se realiza tratamiento.

1
En la primera fase, justo después de la infección, el virus se multiplica en el cuerpo muy rápidamente pero tus defensas están todavía suficientemente fuertes para enfrentarlo.
En esta etapa es común que las personas desarrollen una serie de síntomas similares a los de un cuadro gripal (dolor de cabeza, cansancio, fiebre, inflamación de ganglios del cuello, tos, entre otros) llamada “infección aguda por VIH” o “primoinfección”.

Durante los primeros dos meses el virus no se puede detectar a través de los anticuerpos (prueba de Elisa);
es el llamado “período ventana”. Es decir, que aun saliendo negativa la prueba de detección de los anticuerpos,existe la infección y podés transmitirla.

2
En la segunda fase se da una pelea entre tus defensas y el virus. El VIH ataca y destruye algunas de tus células defensivas. Sin embargo,tu organismo es capaz de ir reponiendo las células destruidas, manteniendo un cierto control del virus. Los anticuerpos ya son detectables en la sangre. En esta fase, el virus está aparentemente inactivo y quizá pasen entre 8 y 10 años sin que aparezcan síntomas. Se puede tratar de un período en el que no sientas ningún problema, pero no te tenés que olvidar que el virus está en tu cuerpo.
De tu paciencia, constancia y compromiso a la hora de los cuidados, seguimientos y tratamientos que te recomiende tu médico/a, enfermero/a, farmacéutico/a dependerá tu permanencia en esta fase asintomática de la infección.

3
En la tercera fase el virus se multiplica rápidamente y aparecen las enfermedades oportunistas, que son aquellas que se aprovechan del mal funcionamiento del sistema inmunológico y que, en condiciones normales, tu cuerpo superaría sin problemas. Esta fase, sintomática, es la que se llama sida.Aun en esta fase, la terapia antirretroviral suele resultar efectiva frente al virus y permitir que se reconstituyan tus defensas.


¿Qué pruebas médicas son necesarias?
Antes de iniciar el tratamiento contra el VIH, tu médico/a debe conocer tu historia clínica, realizarte un examen físico y pedir varios análisis de sangre que incluyen: un recuento de CD4 y un test de carga viral.

¿Qué es el recuento de CD4?
El sistema inmunológico, es decir las defensas,es el mecanismo natural del cuerpo humano para protegerse de las enfermedades. Generalmente cuando hablamos de “defensas” nos referimos al número de linfocitos CD4 que contiene un centímetro cúbico (cm3) de sangre, que es lo mismo que un mililitro (ml).

Con el recuento de CD4 sabrás en qué estado se
encuentra tu sistema inmunológico. Se considera que la infección puede pasar a sida cuando el
número de CD4 es menor a 250 cel/ml.
El recuento de CD4 no requiere que lo autorices:para que te lo hagan sólo te hace falta la orden por escrito de tu médico, que vence a los 30 días de ser emitida.




¿Qué es la carga viral?
El VIH se multiplica en el interior de la célula CD4 hasta que ésta se rompe. Entonces, gran cantidad de virus pasa a la sangre. La carga viral es la cantidad de virus que hay en determinados fluidos o tejidos de una persona infectada, y se mide en cantidad de “copias” de VIH. Los estudios habituales de control miden la carga viral en sangre: el número de copias de VIH por mililitro (ml).
Las personas con una carga viral alta tienen más posibilidades de llegar a la fase sida que aquellas con niveles bajos de virus. Este tipo de análisis,junto con el recuento de linfocitos CD4, sirve para saber cuándo comenzar el tratamiento, ver cómo respondés a él y evaluar cómo vas evolucionando.

Cuanto más alta sea la carga viral, más probable es que tus defensas disminuyan y puedas desarrollar otras enfermedades; o dicho de otro modo: a menor cantidad de virus en la sangre, menos riesgo de enfermedad. Es importante realizar esta prueba antes de iniciar el tratamiento porque así, con mediciones sucesivas, sabrás cómo vas respondiendo.

¿Qué es la “carga viral indetectable”?
En la actualidad existen combinaciones de antirretrovirales que frenan la reproducción del VIH consiguiendo, con el tiempo, que no se detecte en la sangre. Ese es el objetivo del tratamiento antirretroviral.
Para detectar la carga viral pueden utilizarse distintas pruebas de laboratorio, y cada una de ellas tiene un límite por debajo del cual no se puede detectar el virus en la sangre. A medida que avanzan estas técnicas este límite es más bajo, permitiéndonos detectar cantidades cada vez más pequeñas de virus. Hoy en día, en la mayoría de los laboratorios se puede detectar hasta 400, 50 o incluso 40 copias por ml de sangre por métodos cuantitativos.
Cuando la cantidad de virus en sangre sea inferior al mínimo que pueda cuantificar la prueba utilizada,entonces diremos que la carga viral es “indetectable”. Es decir, hay una cantidad tan pequeña del virus que no la podemos encontrar con las técnicasque utilizamos.

Tener una “carga viral indetectable” no quiere decir estar curado, sino que, sólo hay una cantidad muy pequeña del virus y que debés mantener las medidas de prevención que venías siguiendo, porque igual podés transmitir el virus o reinfectarte.




MEDICACION PARA CONTROLAR EL VIH



En la actualidad el tratamiento contra el VIH se fundamenta en la utilización de los llamados antirretrovirales.
Tomar un medicamento es mucho más que tomar una pastilla; significa aprender a vivir con la medicación,intentar hacer de ella un elemento más de la rutina diaria. Tu esfuerzo y tu conocimiento son los medios para controlar el virus.

¿Qué es el tratamiento antirretroviral?
El tratamiento antirretroviral es la utilización de fármacos para frenar la reproducción del virus.
De esta manera, se evita la destrucción de lasdefensas y se impide el desarrollo de enfermedades oportunistas.
Frenar la reproducción del virus no sólo disminuye la posibilidad de enfermarse, sino que da
oportunidad a nuestro sistema inmunitario de ir reconstruyendo las defensas dañadas.
Hoy en día es posible inhibir o “frenar” al máximo la reproducción del VIH utilizando combinaciones de tres o más antirretrovirales. Se trata de una terapia compleja, cuyos resultados pueden ser muy diferentes de una persona a otra.
Sin embargo, está demostrado que el tratamiento antirretroviral reduce la progresión de la enfermedad y logra que se recuperen las defensas.

Existen cuatro clases de antirretrovirales:

Inhibidores de la transcriptasa reversa:estos medicamentos introducen una información genética “equivocada” o “incompleta” que hace imposible que el ARN del virus se convierta en ADN viral y determina su muerte. De este modo se impide que el virus se replique en las células sanas.

Inhibidores de la proteasa: estos medicamentos actúan en las células ya infectadas e impiden el “ensamblaje” de las proteínas necesarias para la formación de nuevas partículas virales. No dejan que el virus “se arme”.

Inhibidores de fusión: estos medicamentos impiden la unión del virus a los receptores de la membrana celular y, por lo tanto, no dejan que entre en la célula y la infecte.
Inhibidores de la integrasa: este grupo de drogas, al inhibir esta enzima, impide la integración del ADN viral al ADN celular y, por ende, su reproducción.

Reproducción del VIH y tratamiento antirretroviral

El VIH, como todo virus, es un organismo que sólo tiene un ácido nucleico, el ARN (ácido ribonucleico). Los virus son incapaces de reproducirse por sí mismos, para eso necesitan una célula.

El VIH, para entrar en una célula,primero se fija a un receptor de la membrana celular llamado CD4. Allí actúan las drogas que impiden la fusión del virus a la membrana (inhibidores de fusión)

Una vez dentro de la célula, el ARN viral se transforma en ADN viral (ácido desoxirribonucleico) mediante la acción de una enzima llamada transcriptasa reversa. Allí actúan las drogas inhibidoras de la transcriptas a reversa.

El ADN viral recién formado se une al ADN de la célula mediante una enzima llamada integrasa,
de manera que, cuando la célula se reproduce, también se reproduce el ADN
viral. Allí actúan los inhibidores de la integrasa.

2El ADN viral se transforma nuevamente en ARN viral. A partir de éste, y gracias a una enzima llamada proteasa, se arman nuevas copias del virus que saldrán de la célula. Allí actúan los inhibidores de la protea

¿En qué momento se debe iniciar el tratamiento?
El inicio de la terapia antirretroviral no es una urgencia, pero sí una decisión importante. Por eso, siempre es bueno dedicar unos días a reflexionar sobre el tema. El uso inadecuado de los medicamentos puede tener consecuencias negativas. Cuando el médico te indique la necesidad de comenzar con la medicación, tenés que estar convencido/a de que vale la pena el esfuerzo y de que vas a ser capaz de realizarlo correctamente.

¿Es necesario seguir el tratamiento de por vida?
Hoy por hoy, el tratamiento antirretroviral se prevé de muy larga duración, hasta el momento, de por vida; sin embargo, los avances en el conocimiento de la enfermedad hacen que no cesen los estudios sobre nuevos medicamentos y con ellos nazcan nuevas esperanzas.

¿Qué significa tomar correctamente los antirretrovirales?
El éxito del tratamiento depende muy directamente del cumplimiento estricto de la medicación, sin saltearte ninguna de las dosis y respetando el horario de cada toma con precisión, de acuerdo con la pauta acordada con tu médico/a, ya que de lo contrario corrés el riesgo de que el tratamiento deje de ser eficaz.

Con el paso de las horas, la cantidad de medicamento en la sangre va disminuyendo hasta que llega la hora de tomar la siguiente dosis. Para que un antirretroviral impida eficazmente la reproducción
del VIH es necesario que exista cierta cantidad del fármaco en la sangre. Si retrasás la siguiente toma, la olvidás o la vomitás, te quedás sin medicación en la sangre durante un tiempo, lo que significa que estás dando oportunidad al virus para reproducirse de nuevo.

El VIH, al reproducirse, va sufriendo mutaciones genéticas o cambios que dan lugar a nuevas variantes o “cepas” con características distintas.
Una de estas características puede ser la resistencia a uno o varios antirretrovirales, con lo cual ese fármaco deja de ser eficaz para esa persona.


Algunas recomendaciones útiles

Intentar tomar los medicamentos todos los días a las mismas horas, ya que así los adaptarás a tus horarios.

Usar pastilleros que te ayuden a organizar las dosis y las tomas.
Algunos tienen divisiones para cada una de las tomas a lo largo del día. Son de diferentes tamaños y te pueden servir para guardar las dosis de uno o varios días. En las farmacias podés preguntar qué modelos hay que se adapten al tratamiento que estás siguiendo.

Armar un esquema con las diferentes horas del día y tus actividades
habituales y agregarle las tomas de tus medicamentos.
Es importante alprogramar los horarios de medicación tener en cuenta los cambios de actividades propios de los días no laborables –francos, fines de semana y vacaciones–, ya que posiblemente te vas a levantar y acostar a horarios distintos de los habituales.Si encontrás que te
resulta complicado, consultá al personal de salud o a una ONG.

Llevar un diario de medicación: qué medicamentos te recetaron,cuántas pastillas de cada uno tenés que tomar, cuándo y cómo debés tomarlas. Quizás al principio te parezca poco práctico, pero a muchas personas les resulta útil.

Usar relojes con alarma para programar los horarios de las tomas y que te avisen cuándo te toca la siguente dosis.

¿Qué efectos secundarios podría producir la medicación?
Los antirretrovirales, como todos los medicamentos, tienen efectos secundarios indeseables, que pueden ser más o menos importantes según el medicamento y varían de una persona a otra: en algunas pueden no presentarse y en otras pueden ser muy considerables.
Antes de iniciar el tratamiento con cualquier medicación, preguntá cuáles son sus efectos secundarios.

Los efectos secundarios más frecuentes suelen ser:
diarreas, vómitos, dolor de cabeza y sensación de malestar general. La mayoría de los pacientes que padecen estos efectos adversos comenta que lo peor se pasa durante las primeras dos semanas del tratamiento. En este caso, no ajustes ni modifiques la dosis, no dejes de tomar la medicación hasta haberlo consultado con tu médico/a, ya que en muchos casos, después de un período de adaptación a las dosis, los efectos secundarios desaparecen o se hacen más leves.

Fatiga:
la fatiga es el cansancio que no se te pasa aunque descanses. Puede ser física o psicológica y deberse a la infección, una nutrición incorrecta,anemia, depresión o enfermedades oportunistas.
Puede resultar muy difícil deducir la causa, por eso es importante trabajar con tu médico/a o enfermero/a para identificar la causa y la mejor manera de tratarla.

Molestias del estómago:
cuando la medicación lo permita, intentá tomarla con la comida. En caso de que no pueda mezclarse con los alimentos, probá tomarla unas dos horas después de haber comido. A veces también resulta eficaz reposar sentado o semisentado durante algunos minutos después de haberla tomado. En caso de que nada de esto te resulte efectivo, quedaría el recurso de preguntarle a tu médico/a la posibilidad de tomar alguna medicación para aliviar las molestias.

Piel seca:
tomá mucha agua y ponete crema hidratante.

Diarreas:
evitá las comidas que puedan facilitarlas. Podés controlarlas si incorporás a tu dieta alimentos astringentes.

Mareos y vertigo:
cuando detectes estos síntomas relacionados con un antirretroviral como el efavirenz, procurá tomarlo en el momento de irte a dormir o unas horas antes, en el caso de que la sensación de mareo perdure por la mañana.

Dolor de cabeza:
probá reposar en una habitación silenciosa, fresca, sin demasiada luz. Los paños de agua fría sobre la cabeza, a veces, resultan eficaces.
Pero en caso de que se trate de dolores de cabezantensos y persistentes, consultá siempre con tu médico/a sobre la posibilidad de tomar analgésicos.

Pérdida del apetito:
si no podés comer una comida completa, probá comer varias veces al día en cantidades pequeñas.

Sensación de malestar general:
quizá la mejor manera de hacer pasar esta mala sensación es reposar todo lo posible. Intentá tomar algo de tu
tiempo para descansar y relajarte. Hacé pequeñas actividades que te gusten y, a pesar del malestar, no te olvides de tu dieta.

Cólicos renales:
se ha observado que en algunos pacientes el indinavir produce pequeños cálculos o “piedras” en los riñones que generan cólicos.Te recomendamos que sigas la dosis adecuada, a la hora exacta en que te toca, y que tomes entre 2 y 3 litros de agua u otros líquidos sin gas al día.

¿Cómo tomar la medicación?
Los antirretrovirales son sustancias químicas y,como tales, actúan de manera diferente si el estómago está lleno o vacío. Este es un aspecto muy importante para que el cuerpo absorba la cantidad de medicamento adecuada en cada momento. Unas veces será necesario tomar algunas pastillas con el estómago vacío (1 hora antes o 2 horas después de las comidas, según la cantidad de alimento que hayas ingerido), mientras que otras será conveniente que las tomes con las comidas.
En el caso de que tengas que tomar muchas pastillas juntas, no es necesario que sean todas a la
vez, aunque se trate del mismo fármaco. Se pueden repartir a lo largo de toda la comida, por ejemplo. Armate un calendario de dosis y tomas que se adapte lo mejor posible a tu rutina habitual: horarios de comida, trabajo, estudio, salidas, etc.

¿Qué hacer cuando...?

Vomitás después de haber tomado la medicación:
si el vómito se produce durante la hora siguiente a haber tomado la medicación, generalmente se aconseja volver a tomarla. Muchas veces, sin embargo, puede resultar difícil y quizá lo más aconsejable sea esperar un rato hasta que te sientas mejor.

Olvidás tomar las pastillas:
si te das cuenta cuando la toma de la siguiente dosis está ya demasiado próxima, no intentes recuperarla tomando una dosis doble. No serviría de nada y, al contrario, podría ser perjudicial. Si la situación se repite con frecuencia, te aconsejamos que recurras a sistemas o instrumentos que te ayuden a tener presentes los horarios
que corresponden.

Se te pasó la hora:
si te olvidaste de tomar la medicación, pero todavía quedan algunas horas para la toma siguiente, tomate la que olvidaste y seguí con el horario habitual.

No podés tomar la medicación porque no la
tenés:

si asumiste que tu salud depende de la medicación, procurá ser previsor/a y asegurate de reponer el suministro de medicamentos antes de que se te acabe el actual. Si vas a hacer un viaje largo, asegurate de que en el lugar
adonde vayas puedas conseguir la medicación que necesitás.

MEDIDAS PREVENTIVAS

¿Qué hay que hacer para evitar la transmisión del virus?
En la actualidad la única estrategia eficaz contra la transmisión del VIH es la prevención.
Saber convivir con el virus quiere decir no dejar de disfrutar de aquello que la relación con los demás te puede ofrecer. Es necesario conocer cuáles pueden ser las medidas preventivas apropiadas para cada situación con el objetivo de evitar reinfectarse o una posible infección a los demás.

¿Se puede transmitir el virus en las relaciones sexuales?
Es necesario usar el preservativo en todas las relaciones que impliquen penetración anal, vaginal o sexo oral para evitar que te reinfectes o prevenir la transmisión del virus a tu pareja sexual. El preservativo también evita otras infecciones de transmisión sexual (ITS) que pueden perjudicar la salud de las personas seropositivas.También es importante tener en cuenta que no todas las formas de relación sexual comportan el mismo riesgo.

¿Cómo se usa adecuadamente el preserva tivo?
Hay que elegir preservativos que cumplan con las normas de control de calidad, por lo que es importante comprarlos en negocios que ofrezcan garantía de sus productos (los que entrega gratuitamente el Ministerio de Salud tienen los controles necesarios).Debe vigilarse la fecha de vencimiento, que tengan el sello de la ANMAT y guar darlos en lugares frescos, ya que el calor puede estropear y romper el preservativo con facilidad. Hay que evitar el uso de lubricantes al aceite, como la vaselina,la parafina o la lanolina por que disminuyen la resistencia del látex. Es preferible usar lubricantes al agua que se ven den en las farmacias como lubricantes íntimos. El preservativo se debe colocar desde el comienzo de la relación sexual y mantenerse hasta el final. Hay que sacarlo antes de que se pierda totalmente la erección para evitar que el semen caiga en el interior de la vagina, el recto o la boca.Cada preservativo se usa una sola vez.
Nunca se deben usar dos preservativos a la vez,ya que por el roce podrían romperse.



¿Cómo se transmite el virus a través de la sangre?
Compartir agujas, jeringas u otros elementos para la inyección de drogas por vena es la causa más frecuente de transmisión sanguínea del VIH en nuestro país. Sin embargo, quienes aspiran cocaína también pueden infectarse en caso de compartir el canuto, ya que suelen tener lastimaduras sangrantes en la nariz. Lo mismo sucede cuan do se comparten las pipas en el caso de con sumir pasta base.
Si una persona que vive con VIH se in yecta, quedarán residuos de sangre en la aguja y la jeringa.
Si no tenés descartables, podés limpiar la jeringa adecuadamente con agua y la vandina (1 parte de lavandina en 10 de agua), ya que la lavandina mata el VIH. Asi mismo, es necesario usar tu propio algodón o filtro.
Tené en cuenta que, aun que no compartas el equipo, es conveniente usar una jeringa y aguja estériles, además de desinfectar el sitio de inyección para evitar otro tipo de infecciones (como celulitis, abcesos, endocar ditis, etc.).

¿Debe tomarse precaución con la ropa o la vajilla?
No es ne cesario tomar ninguna precaución es pecial con los cubiertos ni con la ropa utilizada por una persona que vive con VIH. No hace falta usar utensilios personales exclusivos ni limpiar os por separado.Tampoco es necesario lavar aparte la ropa (toallas, sábanas, ropa interior, etc.).
En el caso de presentar heridas sangrantes en la boca o lesiones en la mucosa bucal, deben lavarse los pla tos y los cubiertos con detergente, agua caliente y lavandina. Si la ropa se manchara de sangre, se puede eliminar sumergiéndola en lavandina y agua fría. Aquellas superficies que se mancharan con sangre deben desinfectarse con lavandina.


¿La saliva, el sudor y las lágrimas pueden transmitir el virus?
No existe ningún caso documentado de transmisión a través de la saliva, el sudor ni las lágrimas.
Aunque se ha detectado la presencia del VIH en la orina,la materia fecal, los vómitos, la saliva y el sudor, las cantidades son tan insignificantes que no son suficientes para que es tos líquidos corporales transmitan el virus.
Tampoco comporta ningún peligro el beso en la mejilla y, en el caso de los besos profundos en la boca, podría existir el riesgo de transmisión sólo si la persona seropositiva presentara lesiones sangrantes en la boca.
Por último, hay que remarcar que es imposible la infección por saliva a través de objetos de uso cotidiano como cucharas, vasos, bombillas y cubiertos.

¿Los animales domésticos pueden transmitirlo?
No.Los animales domésticos como los perros,los gatos o los pájaros no son portadores del virus, por lo tanto, no lo pueden transmitir.Los gatos pueden enfermarse con el virus de inmunodeficiencia felina que, aunque tenga un nombre parecido, no está relacionado con el VIH y no puede transmitirse a las personas.

Sin embargo, otras enfermedades de los animales (llamadas zoonosis) pueden infectar a las pesonas y, en el caso de quienes viven con VIH, la posibilidad de infección es mayor. En principio sería mejor que no tuvieras animales en la casa y,si ya los tenés, debés reforzar las medidas de higiene. Tratá de que no vuele el pelo por la casa,que no se acerquen a tus alimentos y dales las vacunas necesarias. Evitá el contacto directo con excrementos, comederos o jaulas. Ante cualquier duda, consultá con tu médico/a por que con cada animal los riesgos y los cuidados son diferentes

Así no se transmite:
es importante saber que el VIH no se transmite en la mayoría de las acciones de la vida cotidiana.

por abrazar o besar

por compartir pileta de natación

por compartir bombilla, vasos y cubiertos

por mantener relaciones sexuales usando preservativo

por intercambiar ropa

por usar el teléfono,o compartir el lugar de trabajo

por picadura de mosquitos

por lágrimas, ni sudor

¿Cómo influye en el sistema inmunológico tener hábitos de vida saludables?
El ejercicio físico practicado con regularidad mejora el descanso y aumenta el apetito.Estos factores deben ser tenidos en cuenta porque contribuyen a reforzar nuestro sistema inmunológico.
Si ya practicabas algún depor te, es bueno que continúes haciéndolo; consultalo con tu médico/a si tenés alguna duda. Si no hacías nada,conviene que empieces a realizar algún tipo de actividad física: bailar, hacer yoga, aeróbicos, caminatas periódicas.Tratá de atender las señales que te da tu propio cuerpo y adecuarlos ejercicios a tus posibilidades físicas; debés encontrar un equilibrio entre el esfuerzo y la relajación. No tenés que agotarte, el organismo necesita descansar. En relación con tu higiene personal, es necesario que te duches una vez al día,utilizando jabón neutro para evitar irritaciones en la piel.

¿Las personas que viven con VIH pueden vacunarse?



Las vacunas pueden estar constituidas por: microorganismos vivos atenuados, microorganismos inactivos (muertos) o por toxoides (componentes de microorganismos). El/la médico/a especialista en VIH te recomendará o no la vacunación con microorganismos vivos (sarampión, antiparotiditis,antirrubéola, varicela, tuberculosis, en tre otras) ya que según tu estado inmunológico, el riesgo de desarrollar la enfermedad puede ser mayor.
Por otro lado, todas las vacunas de microorganismos inactivos y de toxoides son seguras en personas que viven con VIH. Estas vacunas son:

– Antipoliomielítica (Salk). También existe la vacuna oral (Sa bin) de virus vi vos que está contraindicada

– Antiinfluenza o de la gripe

– Antineumocóccica

– Hepatitis A y B

– Difteria

– Tétanos

– Pertussis (Pediátrica)

– Anti-haemophilus (Pediátrica)

ALIMENTACION




En principio, una alimentación adecuada para las personas que viven con VIH no difiere demasiado de lo que se conoce como una dieta equilibrada. Sin embargo, la presencia del virus puede hacer que el cuerpo use la energía proveniente de los alimentos de un modo diferente.
Conocer estas diferencias puede ayudarte a elegir las comidas de acuerdo con tus necesidades y evitar complicaciones.


Es importante tratar de reemplazar las frituras por preparaciones al horno.
Usar para las preparaciones aceite, manteca, crema o margarina.

Bebidas: agua, jugos naturales, Gatorade, infusiones. Es muy importante que
tomes, por lo menos, dos litros de líquido diarios.

Huevos: tres o cuatro por semana, ya sea solo (duro o pasado por agua) o en
ensaladas con papas, zanahorias y remolachas, o en preparaciones al horno
(tortillas o revueltos).


En líneas generales, son aconsejables los alimentos ricos en vitaminas, con poca grasa y alto contenido en carbohidratos y proteínas, ya que son fuente de energía y permiten conservar o aumentar la masa muscular.

Consumir una amplia variedad de alimentos

Incluir alimentos de todos los grupos a lo largo del día; los del grupo 1, 2, 3 y 4 en mayor proporción y los del grupo 5 y 6 en menor cantidad

Con sumir una porción adecuada de cada grupo

Elegir agua potable para beber y preparar los alimentos

Grupo 1:
cereales (arroz, avena, cebada, maíz, trigo) y sus derivados (harinas y productos elaborados con ellas: fideos, pan, galletitas, etc.).
Las legumbres secas (arvejas, garbanzos, lentejas,porotos, soja) también aportan proteínas pero de baja calidad, por lo que se recomienda combinarlas con otros cereales para conseguir proteínas de alta calidad.
El grupo 1 es rico en hidratos de carbono complejos que proporcionan energía suficiente para aprovechar bien el resto de los nutrientes y la fibra alimentaria (en productos integrales).

Grupo 2:
verduras y frutas: son fuente principal de vitaminas C y A, de fibra, y de sustancias minerales como el potasio y el magnesio, que tienen un papel importante, ya que junto con las vitaminas A,B, C y E refuerzan el efecto antirretroviral de la medicación. A veces es necesario el aporte de vitaminas y minerales en forma de pastillas para complementar la alimentación.

Grupo 3:
leche, yogur y queso: son ricos en proteínas de alta calidad y fuente principal de calcio.
Son un elemento básico en la alimentación para el crecimiento, desarrollo y reparación de las funciones celulares, órganos y sistemas.También ayudan a crear anticuerpos capaces de luchar contra las infecciones.

Grupo 4:
carnes y huevos:
ricos en proteínas de alta calidad, son fuente principal de hierro.Incluye a todas las carnes comestibles (de vaca,de ave,de pescados) y se recomiendan los cortes magros o desgrasados.

Grupo 5:
aceites y grasas. Son fuente principal de energía y vitamina E. Los aceites vegetales y los de semillas son fuente de ácidos grasos esenciales, llamados así porque son indispensables para el correcto funcionamiento celular, y porque el organismo no puede producirlos; por lo tanto, necesitamos incorporarlos con los alimentos.

Grupo 6:
azúcar y dulces: dan energía, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables.




Los comentarios pelotudos y/o irrespetuosos van a ser borrados,ni se gasten.
Datos archivados del Taringa! original
105puntos
616visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

c
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.