Primero que nada, lee todo el post antes de comentar.
A lo largo de su historia republicana, los gobiernos de Perú actuaron de buena manera, pero no siempre se les agradeció.
Hubo algunos que pagaron mal:
1. Santa Cruz y la Confederación
En 1828, el general peruano Agustín Gamarra y sus tropas intervinieron en Bolivia. La razón: acabar con la influencia de Bolívar en ese país ya que amenazaba la independencia peruana. Bolívar quería unir la Gran Colombia con Bolivia y Perú, y este último país era su único obstáculo. Además varios caudillos como Andrés de Santa Cruz lo apoyaron y lograron expulsar del país a Antonio de Sucre, quien representaba a Bolívar allí, y a las tropas grancolombianas.
¿Qué pasó después?
En 1835, Santa Cruz, con el apoyo del peruano Luis de Orbegoso, le hizo una guerra al presidente peruano Felipe Salaverry, lo venció y lo fusiló. Luego sometió al Perú entero y dividió su territorio en dos. Gamarra, quien apoyó a Salaverry, tuvo que exiliarse en Chile.
2. Aníbal Pinto y la Guerra del Guano y el Salitre
En 1866, Chile y Perú unieron sus armadas para enfrentar a la escuadra española. Chile llevaba la guerra desde el año pasado, al apoyar a Perú negándole servicios a los barcos de España. A pesar de ello su flota era muy pequeña, por lo que fue vital la ayuda de la armada peruana para enfrentar a las naves españolas en Abtao.
¿Qué pasó después?
Perú y Bolivia firmaron un Tratado de mutua defensa en 1873 y luego Chile tuvo un desacuerdo con Bolivia. Bolivia exigió la participación de Perú para una futura guerra. Este último no quería llegar a eso y mandó al plenipotenciario Lavalle para lograr una salida pacífica. El 5 de abril de 1879, el presidente chileno Aníbal Pinto le declara la guerra a los dos países y, al término de esta, Chile los obliga a que le cedan territorios.
3. Hilarión Daza y las negociaciones con Chile
Como ya mencioné, Perú y Bolivia firmaron un Tratado de mutua defensa en 1873. Se trataba de un acuerdo para defenderse juntos de una agresión externa que amenazara a cualquiera de ambos países.
¿Qué pasó después?
Chile le declara la guerra a Bolivia y Perú el 5 de abril de 1879. Se dice que Daza negoció secretamente con Chile para abandonar la guerra, y dejar que este ocupara Tarapacá y le deje Tacna y Arica a Bolivia. Por alguna razón las negociaciones no resultaron. Encima la pecheó ya que dejó a su suerte al ejército peruano que lo esperaba, diciéndoles que “el desierto abruma” por lo que no llegó con los refuerzos que prometió, se quedó en la quebrada de Camarones y dejó que fueran derrotados en la batalla de San Francisco.
4. Julio Argentino Roca y la Patagonia
Entre 1873 y 1874, Perú trató de que Argentina se uniera a la alianza peruano-boliviana para defender los yacimientos de salitre. Sin embargo, Argentina no se quiso unir debido a conflictos territoriales con Bolivia y propuso que Perú abandonara a su país vecino y la alianza sea peruano-argentina. Perú se rehusó a abandonar a Bolivia.
¿Qué pasó después?
En 1881, tras la derrota de las fuerzas defensivas peruanas y la toma de Lima. Argentino Roca manifiesta su deseo de entrar a la guerra y ordena movilizar sus fuerzas hacia Chile. Sin embargo, todo era una trampa: sólo quería chantajear al gobierno chileno, quien cede gran parte de la Patagonia (territorio disputado entre ambos en ese entonces) para que no ayude a Perú. El precio que pagaron los peruanos por mantenerse leales.
5. Carlos Menem y la venta de armas
En 1982, Argentina y Reino Unido se enfrentan en la Guerra de las Malvinas. Durante el conflicto, Perú apoyó a Argentina tanto militar como diplomáticamente. El presidente peruano Fernando Belaunde vendió a precios bajos 12 aeronaves Mirage M5 y misiles, envió instructores de vuelo y movilizó su armada al sur si Chile intentaba meterse en la guerra.
¿Qué pasó después?
En 1995, Perú y Ecuador lucharon en el conflicto del Cenepa. Durante estos enfrentamientos, el presidente argentino Carlos Menem envió lotes de armas por contrabando a Ecuador pese al embargo de las Naciones Unidas. La traición de Menem fue doble: 1)Perú ayudó 13 años atrás a su país en la guerra por las Malvinas, y 2)Argentina era garante del Protocolo de Río de Janeiro de 1942.
Sin embargo, no hay que olvidar que hubo otras ocasiones en las que los gobiernos se mostraron agradecidos con Perú:
6. Tomás Guardia Gutiérrez (Costa Rica), Marco Aurelio Soto (Honduras) y Joaquín Zavala Solís (Nicaragua) en la guerra del guano y el salitre
Perú ayudó económicamente a Costa Rica, Honduras y Nicaragua durante la invasión del filibustero norteamericano William Walker. Les prestó 100.000 pesos pero, al final, Perú les perdonó la deuda.
Para más información sobre este asunto, visita mi otro post:
¿Qué pasó después?
Durante el primer año de la guerra del guano y el salitre, estos países centroamericanos enviaron material bélico a Perú. Costa Rica envió cerca de 6.000 fusiles Remington con sus cartuchos, Honduras despachó 1.500 fusiles con muchos cartuchos también y Nicaragua se ofreció a comprar un acorazado y cederlo a Perú. Los fusiles y sus cartuchos llegaron, pero el acorazado y otros próximos embarques no lo hicieron debido a la vigilancia y presión de Chile, y la inestabilidad política de Perú tras el golpe de estado de Piérola.
7. Leonid Brézhnev (URSS) y el terremoto de 1970
Perú fue uno de los primeros países en Sudamérica en volver a establecer relaciones diplomáticas con la URSS y, poco después de eso, ambos países firmaron un tratado comercial. El general y presidente peruano Juan Velasco sentía mucha simpatía por los soviéticos.
¿Qué pasó después?
El terremoto de 1970, considerado el más destructivo en la historia de Perú, provocó varios daños materiales, muchas pérdidas de vidas humanas y la desaparición de las ciudades de Yungay y Ranrahirca. La URSS envió médicos y equipos de rescate a las zonas afectadas que llegaron con celeridad. También envió en aviones víveres hacia los damnificados. Fue aquí que ocurrió una tragedia: uno de los aviones tuvo un accidente y cayó al mar. Sus tripulantes murieron, pero aún son recordados en Áncash. Además la URSS donó 100 casas para los afectados, las cuales fueron vendidas a las víctimas por el gobierno peruano (sí, la corrupción pasó por aquí de seguro).
Y también hay que recordar a los que nos ayudaron sin que los hayamos ayudado antes:
8. José Joaquín Pérez y la guerra hispano-sudamericana
Él fue el presidente chileno que apoyó firmemente a Perú cuando la armada española tomó las islas de Chincha en 1864, ya que se negó a dar suministros y servicios a los barcos españoles. Además envió municiones y provisiones a Perú y dejó que éste reclutara marinos chilenos. Entre 1865 y 1866, Perú y Chile se enfrentaron a España en los combates de Abtao y del Callao logrando salir airosos de los encuentros gracias a su alianza.
9. Fidel Castro (Cuba) y el terremoto de 1970
Como ya mencioné, Perú sufrió un terremoto devastador en 1970. Debido a eso, Cuba envió una brigada médica que llegó rápidamente y es reconocida como la más importante y la de mayor entrega. Los médicos cubanos hicieron campamentos junto a los damnificados, en medio de los escombros. También mucha gente en Cuba donó sangre para ayudar a los heridos. Entre los donantes estuvo el propio Fidel Castro.
10. La solidaridad en el terremoto de 2007
En 2007, un nuevo terremoto azotó Ica y provocó cerca de 600 muertos, 2300 heridos y 431 000 damnificados. Poco después, Perú recibió ayuda humanitaria valorizada en 40 millones de dólares. Varios países de Latinoamérica aportaron con mucha ayuda:
Argentina, Colombia y México enviaron víveres, médicos, rescatistas y ayuda económica. Bolivia envió alimentos y ayuda económica. Brasil, Ecuador, Panamá y Uruguay aportaron toneladas de víveres. Chile aportó carpas, alimentos y mediaguas. Cuba donó equipos médicos de última generación. El Salvador donó miles de frazadas. República Dominicana donó dinero. Venezuela aportó con víveres, rescatistas y fabricando casas. fueron muchos países más los que ayudaron, pero sólo mencioné a algunos de Latinoamérica para no alargarme.
Se agradece mucho la ayuda de nuestros vecinos cuando necesitábamos ayuda. Y con respecto a cuando nos trataron mal, sólo queda decir que eso pasó y nada lo puede cambiar. Lo que pasó ya quedó en el pasado, así que echemos un poco de tierra allí y sepultémoslo.
El objetivo de este post no es recordar rencores y odios, sino para ver en que han fallado esas personas para no repetir eso. Debemos visionar en el futuro, y sólo ver el pasado para aprender de nuestros errores. Debemos estar juntos y unidos por que los tiempos difíciles siempre están al acecho.
Este post lo hice tomando a Perú como ejemplo, pero sé que situaciones así también le han ocurrido a otros países y quizá un gobierno de mi país le dió las espaldas a sus vecinos en algún momento. Pero basta ya de discusiones y pleitos. Puse los ejemplos de amistad y cooperación para hacerles ver que debemos estar unidos y formar una mejor Latinoamérica.
A lo largo de su historia republicana, los gobiernos de Perú actuaron de buena manera, pero no siempre se les agradeció.
Hubo algunos que pagaron mal:
1. Santa Cruz y la Confederación

En 1828, el general peruano Agustín Gamarra y sus tropas intervinieron en Bolivia. La razón: acabar con la influencia de Bolívar en ese país ya que amenazaba la independencia peruana. Bolívar quería unir la Gran Colombia con Bolivia y Perú, y este último país era su único obstáculo. Además varios caudillos como Andrés de Santa Cruz lo apoyaron y lograron expulsar del país a Antonio de Sucre, quien representaba a Bolívar allí, y a las tropas grancolombianas.
¿Qué pasó después?
En 1835, Santa Cruz, con el apoyo del peruano Luis de Orbegoso, le hizo una guerra al presidente peruano Felipe Salaverry, lo venció y lo fusiló. Luego sometió al Perú entero y dividió su territorio en dos. Gamarra, quien apoyó a Salaverry, tuvo que exiliarse en Chile.
2. Aníbal Pinto y la Guerra del Guano y el Salitre

En 1866, Chile y Perú unieron sus armadas para enfrentar a la escuadra española. Chile llevaba la guerra desde el año pasado, al apoyar a Perú negándole servicios a los barcos de España. A pesar de ello su flota era muy pequeña, por lo que fue vital la ayuda de la armada peruana para enfrentar a las naves españolas en Abtao.
¿Qué pasó después?
Perú y Bolivia firmaron un Tratado de mutua defensa en 1873 y luego Chile tuvo un desacuerdo con Bolivia. Bolivia exigió la participación de Perú para una futura guerra. Este último no quería llegar a eso y mandó al plenipotenciario Lavalle para lograr una salida pacífica. El 5 de abril de 1879, el presidente chileno Aníbal Pinto le declara la guerra a los dos países y, al término de esta, Chile los obliga a que le cedan territorios.
3. Hilarión Daza y las negociaciones con Chile

Como ya mencioné, Perú y Bolivia firmaron un Tratado de mutua defensa en 1873. Se trataba de un acuerdo para defenderse juntos de una agresión externa que amenazara a cualquiera de ambos países.
¿Qué pasó después?
Chile le declara la guerra a Bolivia y Perú el 5 de abril de 1879. Se dice que Daza negoció secretamente con Chile para abandonar la guerra, y dejar que este ocupara Tarapacá y le deje Tacna y Arica a Bolivia. Por alguna razón las negociaciones no resultaron. Encima la pecheó ya que dejó a su suerte al ejército peruano que lo esperaba, diciéndoles que “el desierto abruma” por lo que no llegó con los refuerzos que prometió, se quedó en la quebrada de Camarones y dejó que fueran derrotados en la batalla de San Francisco.
4. Julio Argentino Roca y la Patagonia

Entre 1873 y 1874, Perú trató de que Argentina se uniera a la alianza peruano-boliviana para defender los yacimientos de salitre. Sin embargo, Argentina no se quiso unir debido a conflictos territoriales con Bolivia y propuso que Perú abandonara a su país vecino y la alianza sea peruano-argentina. Perú se rehusó a abandonar a Bolivia.
¿Qué pasó después?
En 1881, tras la derrota de las fuerzas defensivas peruanas y la toma de Lima. Argentino Roca manifiesta su deseo de entrar a la guerra y ordena movilizar sus fuerzas hacia Chile. Sin embargo, todo era una trampa: sólo quería chantajear al gobierno chileno, quien cede gran parte de la Patagonia (territorio disputado entre ambos en ese entonces) para que no ayude a Perú. El precio que pagaron los peruanos por mantenerse leales.
5. Carlos Menem y la venta de armas

En 1982, Argentina y Reino Unido se enfrentan en la Guerra de las Malvinas. Durante el conflicto, Perú apoyó a Argentina tanto militar como diplomáticamente. El presidente peruano Fernando Belaunde vendió a precios bajos 12 aeronaves Mirage M5 y misiles, envió instructores de vuelo y movilizó su armada al sur si Chile intentaba meterse en la guerra.
¿Qué pasó después?
En 1995, Perú y Ecuador lucharon en el conflicto del Cenepa. Durante estos enfrentamientos, el presidente argentino Carlos Menem envió lotes de armas por contrabando a Ecuador pese al embargo de las Naciones Unidas. La traición de Menem fue doble: 1)Perú ayudó 13 años atrás a su país en la guerra por las Malvinas, y 2)Argentina era garante del Protocolo de Río de Janeiro de 1942.
Sin embargo, no hay que olvidar que hubo otras ocasiones en las que los gobiernos se mostraron agradecidos con Perú:
6. Tomás Guardia Gutiérrez (Costa Rica), Marco Aurelio Soto (Honduras) y Joaquín Zavala Solís (Nicaragua) en la guerra del guano y el salitre



Perú ayudó económicamente a Costa Rica, Honduras y Nicaragua durante la invasión del filibustero norteamericano William Walker. Les prestó 100.000 pesos pero, al final, Perú les perdonó la deuda.
Para más información sobre este asunto, visita mi otro post:
¿Qué pasó después?
Durante el primer año de la guerra del guano y el salitre, estos países centroamericanos enviaron material bélico a Perú. Costa Rica envió cerca de 6.000 fusiles Remington con sus cartuchos, Honduras despachó 1.500 fusiles con muchos cartuchos también y Nicaragua se ofreció a comprar un acorazado y cederlo a Perú. Los fusiles y sus cartuchos llegaron, pero el acorazado y otros próximos embarques no lo hicieron debido a la vigilancia y presión de Chile, y la inestabilidad política de Perú tras el golpe de estado de Piérola.
7. Leonid Brézhnev (URSS) y el terremoto de 1970
Perú fue uno de los primeros países en Sudamérica en volver a establecer relaciones diplomáticas con la URSS y, poco después de eso, ambos países firmaron un tratado comercial. El general y presidente peruano Juan Velasco sentía mucha simpatía por los soviéticos.
¿Qué pasó después?
El terremoto de 1970, considerado el más destructivo en la historia de Perú, provocó varios daños materiales, muchas pérdidas de vidas humanas y la desaparición de las ciudades de Yungay y Ranrahirca. La URSS envió médicos y equipos de rescate a las zonas afectadas que llegaron con celeridad. También envió en aviones víveres hacia los damnificados. Fue aquí que ocurrió una tragedia: uno de los aviones tuvo un accidente y cayó al mar. Sus tripulantes murieron, pero aún son recordados en Áncash. Además la URSS donó 100 casas para los afectados, las cuales fueron vendidas a las víctimas por el gobierno peruano (sí, la corrupción pasó por aquí de seguro).
Y también hay que recordar a los que nos ayudaron sin que los hayamos ayudado antes:
8. José Joaquín Pérez y la guerra hispano-sudamericana

Él fue el presidente chileno que apoyó firmemente a Perú cuando la armada española tomó las islas de Chincha en 1864, ya que se negó a dar suministros y servicios a los barcos españoles. Además envió municiones y provisiones a Perú y dejó que éste reclutara marinos chilenos. Entre 1865 y 1866, Perú y Chile se enfrentaron a España en los combates de Abtao y del Callao logrando salir airosos de los encuentros gracias a su alianza.
9. Fidel Castro (Cuba) y el terremoto de 1970

Como ya mencioné, Perú sufrió un terremoto devastador en 1970. Debido a eso, Cuba envió una brigada médica que llegó rápidamente y es reconocida como la más importante y la de mayor entrega. Los médicos cubanos hicieron campamentos junto a los damnificados, en medio de los escombros. También mucha gente en Cuba donó sangre para ayudar a los heridos. Entre los donantes estuvo el propio Fidel Castro.
10. La solidaridad en el terremoto de 2007

En 2007, un nuevo terremoto azotó Ica y provocó cerca de 600 muertos, 2300 heridos y 431 000 damnificados. Poco después, Perú recibió ayuda humanitaria valorizada en 40 millones de dólares. Varios países de Latinoamérica aportaron con mucha ayuda:
Argentina, Colombia y México enviaron víveres, médicos, rescatistas y ayuda económica. Bolivia envió alimentos y ayuda económica. Brasil, Ecuador, Panamá y Uruguay aportaron toneladas de víveres. Chile aportó carpas, alimentos y mediaguas. Cuba donó equipos médicos de última generación. El Salvador donó miles de frazadas. República Dominicana donó dinero. Venezuela aportó con víveres, rescatistas y fabricando casas. fueron muchos países más los que ayudaron, pero sólo mencioné a algunos de Latinoamérica para no alargarme.
Se agradece mucho la ayuda de nuestros vecinos cuando necesitábamos ayuda. Y con respecto a cuando nos trataron mal, sólo queda decir que eso pasó y nada lo puede cambiar. Lo que pasó ya quedó en el pasado, así que echemos un poco de tierra allí y sepultémoslo.
El objetivo de este post no es recordar rencores y odios, sino para ver en que han fallado esas personas para no repetir eso. Debemos visionar en el futuro, y sólo ver el pasado para aprender de nuestros errores. Debemos estar juntos y unidos por que los tiempos difíciles siempre están al acecho.

Este post lo hice tomando a Perú como ejemplo, pero sé que situaciones así también le han ocurrido a otros países y quizá un gobierno de mi país le dió las espaldas a sus vecinos en algún momento. Pero basta ya de discusiones y pleitos. Puse los ejemplos de amistad y cooperación para hacerles ver que debemos estar unidos y formar una mejor Latinoamérica.

