Aca , algo del lenguaje tecnico de los psiquitras y de los psicologos en menor proporcion claro esta !
fuente
Ricardo Capponi M.
Profesor instructor Depto. Psiquiatría Facultad de Medicina
Trastornos del impulso sexual.
a) Disfunciones sexuales: son trastornos del impulso sexual, que impiden al individuo realizar el coito de manera adecuada y disfrutar de él. Estas disfunciones se pueden presentar en cualquiera de los niveles de deseo, excitación y orgasmo.
b) Trastornos del deseo sexual: persistente inhibición del deseo sexual, en relación a su hábito previo, edad, sexo, salud, e interacción afectiva con la pareja.
Impotencia: también denominada disfunción erectiva. El sujeto siente deseo y excitación sexual, sin embargo, no hay capacidad para alcanzar la erección y/o para mantenerla, lo que les impide realizar un coito satisfactorio.
Eyaculación precoz: una vez lograda la erección existe incapacidad de controlar la eyaculación, la que se produce en forma prematura, ya sea en los preliminares del acto sexual, al momento de penetración, o en los primeros movimientos coitales.
Eyaculación retardada: el sujeto no logra eyacular y mantiene la erección intacta. Se llama también incompetencia eyaculadora.
Algunos pacientes logran el orgasmo con masturbación posterior, otros nunca.
Frigidez: es equivalente a la disfunción erectiva del hombre. La mujer es incapaz de excitarse, lubricarse y congestionarse con la estimulación sexual.
Disfunción orgásmica: la paciente siente excitación, sin embargo, no logra llegar al orgasmo o lo hace con mucha dificultad y/u ocasionalmente.
c) Parafilias: también llamadas desviaciones o perversiones sexuales, se caracterizan porque el sujeto requiere de fantasías, objetos o acciones que son extrañas, poco naturales, y bizarras para lograr excitación sexual. Éstas tienen un carácter compulsivo, la conducta parafflica es exclusiva o preferencial frente a alternativas más normales, y en algunos casos provoca daño a sí mismo o a los demás. Su presencia aislada y no dañina es considerada normal.
Las más frecuentes son:
Satiriasis: excesivo deseo y necesidad de realizar el coito, en los hombres.
Ninfomanía: excesivo deseo y necesidad de realizar el coito, en las mujeres.
Parafilias: desviación sexual caracterizada por fantasías o conductas sexuales de naturaleza extraña, recurrentes y persistentes, y sin las cuales no se logra la erección o el orgasmo.
Fetichismo: desviación sexual en la que el sujeto logra la excitación y el placer sexual, sustituyendo la pareja por un objeto inanimado, ya sea un zapato o generalmente alguna prenda de vestir.
Trasvestismo: desviación sexual que se caracteriza por la necesidad del sujeto de vestirse con la ropa propia de las personas del sexo opuesto, para lograr así excitación sexual.
Zoofilia: desviación sexual en la cual, ya sea en la fantasía o en la realidad, los animales son usados para lograr excitación sexual.
Pedofilia: desviación sexual en la cual la excitación sexual se logra a través de fantasía o contactos sexuales con niños.
Exhibicionismo: desviación sexual en la cual el hombre muestra sus genitales a una mujer en un lugar y/o situación social absolutamente inapropiada, hecho que vive con excitación.
Voyerismo: desviación sexual que se caracteriza por lograr el individuo excitación sexual mirando a otros en ejercicio sexual, sin ser él visto.
Masoquismo: desviación sexual que se caracteriza porque el individuo logra excitación sexual cuando es psicológica o físicamente maltratado por su pareja o por sí mismo.
Sadismo: desviación sexual en la cual la gratificación y la excitación sexual se logra al infligir dolor o humillación a su pareja.
Mucho menos frecuente son:
Gerontofilia: obtención de placer erótico con personas seniles.
Necrofilia: obtención de placer erótico con cadáveres.
Klismafilia: erotismo con el uso de enemas.
Urolagnia: erotismo con la manipulación de orina.
Coprofilia o Coprolagnia: erotismo con la manipulación de las heces.
Frotteurismo: búsqueda del orgasmo frotándose con desconocidos en aglomeraciones.
Osmalagnia: erotismo asociado a los olores nauseabundos.
Ofolagnia: erotismo provocado por canciones o ruidos eróticos.
Vampirismo: erotismo provocado con la sangre de las heridas.
Cleptolagnia: placer erótico que se despierta con el hecho de robar.
Pirolagnia: placer erótico asociado a los incendios.
Dendrofilia: erotismo con plantas, árboles y vegetales.
Pigmalionismo: búsqueda de situación sexual con las estatuas.
fuente
Ricardo Capponi M.
Profesor instructor Depto. Psiquiatría Facultad de Medicina
Trastornos del impulso sexual.
a) Disfunciones sexuales: son trastornos del impulso sexual, que impiden al individuo realizar el coito de manera adecuada y disfrutar de él. Estas disfunciones se pueden presentar en cualquiera de los niveles de deseo, excitación y orgasmo.
b) Trastornos del deseo sexual: persistente inhibición del deseo sexual, en relación a su hábito previo, edad, sexo, salud, e interacción afectiva con la pareja.
Impotencia: también denominada disfunción erectiva. El sujeto siente deseo y excitación sexual, sin embargo, no hay capacidad para alcanzar la erección y/o para mantenerla, lo que les impide realizar un coito satisfactorio.
Eyaculación precoz: una vez lograda la erección existe incapacidad de controlar la eyaculación, la que se produce en forma prematura, ya sea en los preliminares del acto sexual, al momento de penetración, o en los primeros movimientos coitales.
Eyaculación retardada: el sujeto no logra eyacular y mantiene la erección intacta. Se llama también incompetencia eyaculadora.
Algunos pacientes logran el orgasmo con masturbación posterior, otros nunca.
Frigidez: es equivalente a la disfunción erectiva del hombre. La mujer es incapaz de excitarse, lubricarse y congestionarse con la estimulación sexual.
Disfunción orgásmica: la paciente siente excitación, sin embargo, no logra llegar al orgasmo o lo hace con mucha dificultad y/u ocasionalmente.
c) Parafilias: también llamadas desviaciones o perversiones sexuales, se caracterizan porque el sujeto requiere de fantasías, objetos o acciones que son extrañas, poco naturales, y bizarras para lograr excitación sexual. Éstas tienen un carácter compulsivo, la conducta parafflica es exclusiva o preferencial frente a alternativas más normales, y en algunos casos provoca daño a sí mismo o a los demás. Su presencia aislada y no dañina es considerada normal.
Las más frecuentes son:
Satiriasis: excesivo deseo y necesidad de realizar el coito, en los hombres.
Ninfomanía: excesivo deseo y necesidad de realizar el coito, en las mujeres.
Parafilias: desviación sexual caracterizada por fantasías o conductas sexuales de naturaleza extraña, recurrentes y persistentes, y sin las cuales no se logra la erección o el orgasmo.
Fetichismo: desviación sexual en la que el sujeto logra la excitación y el placer sexual, sustituyendo la pareja por un objeto inanimado, ya sea un zapato o generalmente alguna prenda de vestir.
Trasvestismo: desviación sexual que se caracteriza por la necesidad del sujeto de vestirse con la ropa propia de las personas del sexo opuesto, para lograr así excitación sexual.
Zoofilia: desviación sexual en la cual, ya sea en la fantasía o en la realidad, los animales son usados para lograr excitación sexual.
Pedofilia: desviación sexual en la cual la excitación sexual se logra a través de fantasía o contactos sexuales con niños.
Exhibicionismo: desviación sexual en la cual el hombre muestra sus genitales a una mujer en un lugar y/o situación social absolutamente inapropiada, hecho que vive con excitación.
Voyerismo: desviación sexual que se caracteriza por lograr el individuo excitación sexual mirando a otros en ejercicio sexual, sin ser él visto.
Masoquismo: desviación sexual que se caracteriza porque el individuo logra excitación sexual cuando es psicológica o físicamente maltratado por su pareja o por sí mismo.
Sadismo: desviación sexual en la cual la gratificación y la excitación sexual se logra al infligir dolor o humillación a su pareja.
Mucho menos frecuente son:
Gerontofilia: obtención de placer erótico con personas seniles.
Necrofilia: obtención de placer erótico con cadáveres.
Klismafilia: erotismo con el uso de enemas.
Urolagnia: erotismo con la manipulación de orina.
Coprofilia o Coprolagnia: erotismo con la manipulación de las heces.
Frotteurismo: búsqueda del orgasmo frotándose con desconocidos en aglomeraciones.
Osmalagnia: erotismo asociado a los olores nauseabundos.
Ofolagnia: erotismo provocado por canciones o ruidos eróticos.
Vampirismo: erotismo provocado con la sangre de las heridas.
Cleptolagnia: placer erótico que se despierta con el hecho de robar.
Pirolagnia: placer erótico asociado a los incendios.
Dendrofilia: erotismo con plantas, árboles y vegetales.
Pigmalionismo: búsqueda de situación sexual con las estatuas.