Aquí encontraras una recopilación de narraciones,anécdotas,y hechos históricos,que aunque algunos, no sean muy transcendentales,no dejan de ser menos curiosos.Creo que es interesante este post que les presento,espero lo disfruten.........lo cierto es que me es igual si en los comentarios encuentro una imagen como :
Esto solo define a quien la usa
Nota aclaratoria:
Este post se hizo con el único fin de que pases un rato entretenido

¡Cuánto le deben Coca-Cola y Durex a Herón de Alejandría!

Es difícil, a simple vista, relacionar Coca-Cola y Durex, como figuras representativas de bebidas y preservativos comercializados en todo el mundo, con un matemático helenístico que vivió durante el siglo I… pero no imposible.
Además del éxito del propio producto y de las masivas campañas de marketing y publicidad, el hecho de poder tomarte una Coca-Cola en cualquier lugar del mundo y, sobre todo, a cualquier hora, y poder adquirir un preservativo para una urgencia se lo debemos a Herón de Alejandría.

Herón de Alejandría (ciudad de la provincia romana de Egipto) fue un ingeniero y matemático helenístico que destacó por sus inventos relacionados con la mecánica. Además de la primera máquina de vapor (la eolípila), la fuente de Herón (máquina hidráulica), también inventó la primera máquina expendedora de la historia.

Su mecanismo era muy sencillo: insertando una moneda por la parte superior caía sobre una palanca que hacía subir un émbolo dejando salir una determinada cantidad de… agua bendita.
Gracias a Herón te podrás tomar un Coca-Cola a las 3 de la madrugada en la plaza de un pueblo perdido, comprar unos chicles a las 2 de la tarde en el metro, conseguir un preservativo para una urgencia…
Críticos de arte engañados por un burro

Que me perdonen los críticos de arte, cine, literatura… pero su papel siempre me ha parecido un poco cruel, enjuician y valoran el trabajo de otros pudiendo hundirte en la miseria. Siempre me he preguntado que si tanto saben y entienden por qué no lo hacen ellos y nos “deleitan” con sus “obras de arte”.
En 1910, con motivo de la exposición Le Salon des Indépendants (El Salón de los Independientes) y organizada anualmente en París por Société des artistes indépendants (Sociedad de los Artistas Independientes), hubo una obra que llamó la atención de los críticos y que todos elogiaron. Esta obra era “Coucher de soleil sur l’Adriatique” (Puesta de sol en el Adriático) de un pintor genovés, completamente desconocido, llamado Joachim-Raphaël Boronali.

Un buen día se presentó el escritor Roland Dorgelés en la sede del periódico Le Matin para desvelar la identidad de Boronali. El tal Boronali era… un burro llamado Lolo.
Dorgelés y unos amigos llevaron al burro a una casa abandonada donde le ataban pinceles a la su cola y lo estimulaban, para mover la cola a más o menos ritmo, con zanahorias.

La obra se llegó a vender por 400 francos que fueron donados a un orfanato. Muchos críticos estuvieron callados durante una temporada.
El “efecto mariposa” medieval


El término “efecto mariposa” fue acuñado por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz (1917-2008) al intentar hacer una predicción del clima atmosférico. Se podía resumir su significado en que una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande (“el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo“). Aunque sea un concepto reciente se podía aplicar a un caso ocurrido en el siglo XIV, en el que un simple clavo originó la derrota del rey Felipe IV de Francia el Hermoso, y la pérdida del condado de Flandes.

En 1300, el condado de Flandes perdía su independencia y pasaba a formar parte de la corona de Francia. El descontento de los flamencos era generalizado e iba en aumento con las decisiones tomadas por los gobernadores impuestos por Francia. Ante la posibilidad de una rebelión, los gobernadores de Flandes prepararon un plan para eliminar a las milicias flamencas. El caballo de uno de los jinetes que servía de correo, y que llevaba el mensaje en el que se detallaban los pormenores del plan, perdió una herradura al salirse un clavo. Acabó estampado contra el suelo… y el mensaje salió volando. Varios flamencos acudieron en su auxilio, pero uno de ellos, reconociendo al correo, leyó el mensaje…
Se corrió la voz y las milicias tomaron la delantera. La noche del 18 de mayo de 1302, degollaron a los franceses instalados en Brujas en lo que se denominó los Maitines de Brujas.
El 11 de julio de 1302, franceses y flamencos se enfrentaron en la batalla de Courtrai. El ejército francés fue derrotado estrepitosamente.

¿Se puede plagiar el silencio?


La respuesta lógica sería no pero, como decía el torero Guerrita, “hay gente pa to” y yo añadiría “por ganar dinero”.
En el año 2002, el grupo The Planets lanza al mercado Classical Graffiti cosechando un éxito rotundo y permaneciendo en el nº 1 de las listas británicas durante tres meses. Mike Batt, creador y productor del proyecto, tuvo la idea de “incrustar” en la pista número 13 del disco un minuto de silencio, titulado “A One Minute Silence“.

01. The Planets – Rodrigo (3:27)
02. The Planets – Carmen Caprice (5:58)
03. The Planets – Grassland Theme (3:08)
04. The Planets – Classical Graffiti (3:02)
05. The Planets – Love In Slow Motion (3:12)
06. The Planets – Brandenburg Variation (4:20)
07. The Planets – The Journey Of A Fool (4:28)
08. The Planets – Clair De Lune (4:11)
09. The Planets – He Moved Through The Fair (3:39)
10. The Planets – Contradanza (3:12)
11. The Planets – A Letter From New England (4:30)
12. The Planets – Bolero Fantasy (5:57)
13. The Planets – A One Minute Silence (0:59)
14. The Planets – Carmen Caprice (Acoustic Version) (5:57)
15. The Planets – Branenburg Variation (Acoustic Version) (4:21)
16. The Planets – Bolero Fantasy (Acoustic Version) (5:57)
17. The Planets – Christmas Thingy (Acoustic Version) (2:55)
¿Cuál fue la sorpresa de Mike Batt cuando recibió una demanda por plagio de la pista número 13?
La demanda la interpusieron los herederos de John Cage (1912 – 1992) por el plagio de su obra 4' 33” (1952). La partitura de esta “obra” no especifica sonido alguno durante los 4 minutos y 33 segundos que dura y, además, puede ser interpretada por cualquier instrumento (un chiste fácil).
Esta demanda que, utilizando la lógica, no debería ser más que una simple anécdota llegó a un acuerdo extrajudicial que se saldó con el pago de una cantidad de seis cifras.
Batt lo remató con un poco de humor: “La mía es una pieza mucho mejor. He sido capaz de decir en un minuto lo mismo que Cage en 4 minutos y 33 segundos”
Os dejo la pieza en cuestión… para piano.

Alejandro Magno, el primer buzo de la historia


Supongo que la historia del buceo y es tan antigua como la propia humanidad. Sumergirse en las aguas para conseguir alimentos nada tiene de especial o particular, pero me refiero al uso de algún tipo de “artilugio” para poder sumergirse más tiempo del permitido por el buceo a pulmón.

El gran Aristóteles (384 a. C. – 322 a. C.), el filósofo y científico de la Antigua Grecia, ya menciona el uso de una especie de campana metálica invertida sumergida en el agua y que los “buzos” utilizan para respirar el aire que queda atrapado dentro de la campana. Cuenta la leyenda, porque es una leyenda, que su discípulo más aventajado, Alejandro Magno, tras conquistar medio mundo tuvo inquietud por explorar las profundidades del océano. Así que, se sumergió en el mar metido en “un recipiente muy fino hecho enteramente de cristal blanco” y que encontró un monstruo marino que tardó tres días enteros en recorrer su longitud.

Lógicamente esta leyenda sólo sirve para ensalzar la figura de uno de los mayores conquistadores de la Historia, pero me ha resultado curioso la cantidad de grabados que representan este hecho.

Una servilleta demuestra que en 5 siglos apenas hemos cambiado


Hoy en día, en la mayoría de las reuniones informales (entre amigos, familiares, vecinos, paisanos…) alrededor de una mesa y dedicadas al arte del buen comer, y del buen beber, se termina utilizando las servilletas como armas arrojadizas (en competencia con las migas de pan), como látigos, como “cubrecabezas” tipo albañil con cuatro nudos o tipo cachirulo, como improvisados tupperware donde esconder las sobras… Una simple servilleta nos va a demostrar que aunque cinco siglos han dado para cambiar el mundo de arriba abajo (“no lo conoce ni la madre que lo parió”) pero en lo referente a nosotros, nuestras pautas de comportamiento, nuestro carácter, nuestra forma de ser… apenas lo hemos hecho.
La servilleta es un invento de un genio universal, Leonardo da Vinci (14522 – 1519). El gran Leonardo da Vinci (pintor, científico, ingeniero, inventor, anatomista, escultor, arquitecto, urbanista, botánico, músico, poeta, filósofo…) también fue un apasionada de la gastronomía pero en este campo no llegó a destacar. Después de algún que otro fiasco, se centró en otros aspectos del buen comer: los modales en la mesa.

A finales del siglo XV, el embajador florentino en Milán, Pietro Alemanni, escribía en relación al uso de la servilleta:
Y en la víspera de hoy presentó en la mesa su solución a ello, que consistía en un paño individual dispuesto sobre la mesa frente a cada individuo destinado a ser manchado, en sustitución del mantel. Pero con gran inquietud del maestro Leonardo dispusieron sentarse sobre él. Otros se lo arrojaban como por juego. Otros, aun envolvían en él las viandas que ocultaban en sus bolsillos y faltriqueras. Y cuando hubo acabado la comida, y el mantel principal quedó ensuciado como en ocasiones anteriores, el maestro Leonardo me confió su desesperanza de que su invención lograra establecerse.
Pues, se estableció pero la servilleta demuestra que nosotros no hemos cambiado mucho.
El imperialismo yanki nació con las cagadas de pájaros


A mediados del siglo XIX el uso del guano (excrementos de aves marinas) comenzó a utilizarse como fertilizante para enriquecer las “agotadas o pobres” tierras de cultivo de la vieja Europa.
Su “recolección” se hacía, casi en exclusiva, en las Islas Chincha (Perú). Esta zona del Pacífico está poblada de productores de guano (gaviotas, pelícanos…) que durante años se ha ido acumulando en la superficie insular (varios metros de espesor). Perú controlaba la producción e Inglaterra su comercio. EEUU se quedaba fuera del control directo del guano y, por tanto, tenía que importarlo de Inglaterra con unos costes muy elevados.

Lógicamente, las Islas Chincha no eran el único lugar de “recolección”, otras muchas islas del Pacífico también eran “potenciales productoras” del preciado fertilizante. En 1856, para reducir costes y no depender de la importación, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Guano Islands Act (Acta de Islas Guaneras), autorizando a ciudadanos de los Estados Unidos a tomar posesión de las islas con depósitos de guano:
Cuando cualquier ciudadano de los Estados Unidos descubra un depósito de guano sobre cualquier isla, roca, o cayo, no dentro de la jurisdicción legal de cualquier otro gobierno, y no ocupada por ciudadanos de cualquier otro gobierno, y tome posesión pacíficamente, y ocupe, ya sea, isla, roca o cayo, puede, según la discreción del Presidente, ser considerado perteneciente a los Estados Unidos.

Más de 100 “depósitos de guano” fueron reclamados como americanas bajo esta ley (hoy en día, varias de ellas siguen bajo dominio americano). Así que, podemos asegurar que las cagadas de pájaros fueron las “responsables” del Imperialismo yanki.
¿Irías al médico en la Edad Media?


Hay mucha gente, entre los que me incluyo, que el hecho de ir al médico le supone un esfuerzo sobrehumano. El olor de los hospitales y centros de salud nunca me ha gustado, me pone un poco nervioso. Reconozco que es una estupidez, pero si echamos la vista atrás, a la Edad Media, comprenderemos que el nerviosismo de los pacientes estaba más que justificado antes los tratamientos de la época.
Hemorroides (versión enema):

Hemorroides (versión cauterización con hierro al rojo vivo):

Cataratas:

Locura (directo al problema):

Sangrías (remedio universal):

Dentista:

Amputación:

Y ahora responde:¿Irías al médico en la Edad Media?

El hombre que “veía” más allá del horizonte


Hablamos de Etienne Bottineau (Francia, 1739 – India, 1789).
Tras pasar varios años como marinero mercante, decidió enrolarse en el Marina francesa para, en sus múltiples momentos de asueto, poder investigar una teoría que le rondaba la cabeza. Según Bottineau:
Un barco que se aproxima a tierra produce un efecto visible en la atmósfera que podría ser visto por un ojo experto y poder predecir la llegada de un buque antes de que sea visible en el horizonte. Bautizó este don, aunque él lo llamaba investigación científica, como Nauscopy.

Tratado por loco, abandonó la Marina y se retiró a Isla Mauricio para seguir sus investigaciones. Era el lugar perfecto: aguas tranquilas, cielo despejado y pocos barcos.

Al principio, hacía apuestas en el muelle con la llegada de los barcos y para los lugareños era una diversión más. El caso es que, entre café y café gratis, logró predecir la llegada de 575 buques a lo largo de 4 años (1778 a 1782) con tres días de antelación. El gobernador de Isla Mauricio llegó a ofrecerle 10.000 libras y una pensión anual de 1.200 libras si revelaba su secreto.
Bottineau rechazó la propuesta y regresó a Francia para ofrecer el “descubrimiento” a su patria. Allí, las cosas no fueron bien, incluso se mofaron de él. Fontenay, director del Mercure de France, llegó a decir que “no eran buques en el mar, sino castillos en el aire“. Abandonó Francia y falleció, pocos años más tarde, en Pondicherry (India) en la más absoluta de las miserias.
Murió sin desvelar el secreto del Nauscopy.
Libros que pensaste que nunca se escribirían
Hay un proverbio hindú que dice “Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.Vamos a hablar de libros que, aunque fuesen destruidos, ningún corazón llorará por ellos. Además, si alguien siente curiosidad, todavía se pueden adquirir desde los enlaces (¿?).
El libro de cocina de los testículos
Cocinar con esperma
¿Algo come mierda?
El gran libro de colorear vaginas
¿A quién le importan los ancianos?
¿Son las mujeres humanas?
Excrementos en la Baja Edad Media.
Castración. Ventajas y desventajas.
El inglés como segunda puta lengua.
Llamadas telefónicas de los muertos: los resultados de una investigación de dos años en un increíble fenómeno

Cocinar con esperma
¿Algo come mierda?
El gran libro de colorear vaginas
¿A quién le importan los ancianos?
¿Son las mujeres humanas?
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El inglés como segunda puta lengua.
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El día que Alejandro Dumas pilló a su mujer con un amigo
El genial escritor francés Alejandro Dumas (1802 – 1870) se casó con la actriz Ida Ferrer en 1840. Aquella boda no fue por amor sino por la dote que aportaba Ida y con la que podría saldar las múltiples deudas que el escritor tenía.

Vívían en la misma casa pero separados, Ida en la planta baja y Dumas en el primer piso. Una noche muy fría de invierno, volviendo tarde a su casa, Dumas pensó que tal vez en el apartamento de Ida habría fuego en la chimenea y llamó. La esposa le abrió en camisón porque ya se había ido a la cama, pero el fuego de la chimenea seguía encendido y Dumas se sentó. Las prisas de su mujer, para que se fuera, hicieron sospechar que algo pasaba. Echó un vistazo por la estancia y encontró en el balcón a su amigo Roger de Beauvoir,
que temblaba de frío. Lejos de montar una escena, Dumas le dijo a su amigo:
-Oye, Roger, has turbado la paz de mi familia. Quiero perdonarte. Seamos magnánimos como lo eran los antiguos romanos, que cuando querían hacer las paces se reconciliaban en la plaza pública.
Y cogiéndole la mano la colocó entre las piernas de su mujer añadiendo:
-Ésta será nuestra plaza pública.

Una mosca le salvó de ser expropiado

Publio Virgilio Marón (70 a. C. – 19 a. C.), Virgilio, fue un poeta romano, conocido por ser el autor de la Eneida.

Se cuenta que Virgilio preparó un funeral a su mascota digno de emperadores… Su “mascota”, según él, era una mosca. La ceremonia se celebró en su mansión, amenizada por músicos, a la que fueron invitados los personalidades más relevantes como Cayo Mecenas, su protector, se despacharon los mejores vinos y las viandas más exquisitas, y fue enterrada en un mausoleo construido para tal fin en sus tierras. Todo este derroche supuso más de 800.000 sestercios para los bolsillos del apesadumbrado Virgilo. ¡Vaya disparate!

Nada más lejos de la realidad. Eran los tiempos del Segundo Triunvirato en la república de Roma, una alianza por cinco años realizada entre Marco Antonio, César Octaviano y Marco Emilio Lépido, tras el vacío de poder originado por el asesinato de Julio César. Llegó a oídos de Virgilio que el Triunvirato pretendía promulgar un decreto por el que se expropiarían las tierras de los terratenientes y repartirlas entre los soldados “jubilados”. De este decreto se excluirían los terrenos en los que hubiera tumbas al considerarlos sagrados.
Con esta pequeña artimaña las tierras de Virgilio se libraron de la expropiación.
Nunca embarques con alguien llamado Hugh Williams



No sé si os acordaréis de la película el Protegido (2000) escrita, producida y dirigida por M. Night Shyamalan, director de “el sexto sentido”, y protagonizada por Bruce Willis y Samuel L. Jackson. David, Bruce Willis, sale ileso, milagrosamente, de un terrible accidente ferroviario y como “la realidad supera a la ficción” os presentaré a un “protegido” o, mejor dicho, a un “nombre protegido”: Hugh Williams.

El 5 de diciembre de 1664 se hundió un barco en el estrecho de Menay, en la costa norte de Gales, muriendo ochenta y dos pasajeros, el total del pasaje, salvo un tal Hugh Williams.
El mismo día de 1785, se hundió otro barco en el que perecieron setenta pasajeros, excepto un hombre llamado Hugh Williams.
El 5 de agosto de 1860, un tercer barco se hundió y perecieron veinticinco pasajeros, habéis acertado los que habéis supuesto que había un superviviente llamado Hugh Williams.
Cabe pensar que era este individuo el que mando a pique los navíos

CUESTION DE SILLAS:


El emperador de Abisinia, Menelik II (1844-1913) quiso tener el mismo método de ejecución que en los Estados Unidos y encargo tres sillas eléctricas para imponer justicia en su país. No obstante, su enfado fue mayúsculo, cuando una vez desembaladas no pudieron ponerlas en funcionamiento, principalmente porque en su país no había electricidad. Para no desaprovecharlas, una de ellas fue utilizada como trono real.
LA CABALLERIA VENCIO A LA MARINA:


El 20 de enero de 1795 la flota holandesa quedó atrapada en el agua congelada cerca de la isla de Texel, hecho que aprovechó el general francés Pichegru para ordenar la carga de su compañía de caballería que, galopando sobre las aguas congeladas, derrotaron a los barcos y marinos holandeses.
El mejor libro de medicina de la Historia.

Herman Boerhaave (1668 – 1738) fue un médico, botánico y humanista holandés. Considerado como una de las figuras más notables de la medicina europea, ocupó diversas cátedras en la Universidad de Leiden. Su doctrina intenta combinar las concepciones clásicas con las teorías patológicas aparecidas en el siglo XVII. Sus aportaciones se recogen en dos textos no demasiado extensos: las Institutiones medicae y los Aphorismi.

Pero lo que se desconoce es su sentido del humor, sobre todo, mortis causa.
Tras su fallecimiento, 1738, legó un libro sellado titulado “Los secretos más exclusivos y más profundos del arte médico“. Este libro, todavía sellado, se vendió en pública subasta y adquirido por 20.000 dólares en oro. El autor de la obra y su imponente título merecían la pena.
Cuando el anónimo propietario rompió el sello se encontró con un libro completamente en blanco, salvo la primera página en la que se podía leer una nota:
Conserve la cabeza fresca, los pies calientes y hará empobrecer al mejor médico del mundo.
Esto ya me lo decía mi abuela

El científico más ingenuo de la Historia

Gottfried Wilhelm von Leibniz fue un filósofo, matemático, jurista, historiador, bibliotecario y político alemán, al que se considera el padre del cálculo infinitesimal… ¿o fue Newton?

Ambos se basaron en antiguos estudios matemáticos y ambos se atribuyen la “invención” del cálculo infinitesimal. Leibniz publicó su obra “Acta Eroditorum” en 1684 y Newton publicó “Principia” en 1687, pero ambos aseguraban que sus estudios, no la publicación, eran anteriores a los de su “rival”. Al principio, su relación epistolar era cordial e intercambiaban impresiones, pero con el tiempo la relación se fue tensando hasta que Newton lo denunció por plagio.
Los seguidores de ambos científicos echaban más leña al fuego y la disputa intelectual adquirió tintes barriobajeros. Harto de soportar descalificaciones y de perder prestigio, Leibniz decidió someter la disputa al arbitraje de la Royal Society de Londres.
¡Ingenuo! El presidente de la Royal Society de Londres era el propio Newton.
La “Calculadora de Virginia” era un esclavo analfabeto

Tom Fuller, también llamado la Calculadora de Virginia o Tom el Negro, era un esclavo de los muchos que fueron llevados a EEUU para trabajar en las plantaciones de algodón en los Estados del Sur.

En 1724, con 14 años, fue capturado en la costa de Liberia y vendido a Elixabeth Coxe para trabajar en su plantación de Alejandría (Virginia). Trabajó toda su vida en la plantación, pero todos los que le conocían hablaban de su facilidad para el cálculo mental. El movimiento abolicionista, nacido en EEUU a finales del siglo XVIII, lo utilizó como estandarte para echar por tierra la estúpida idea de que ”los negros eran inferiores, intelectualmente, a los blancos“.
A la edad de 70 años, y después de mucho tiempo escuchando los prodigios de Tom, dos respetables ciudadanos de Virgina, William Hartshorne y Coates Samuel, decidieron poner a prueba al esclavo con preguntas difíciles o imposibles de calcular mentalmente:
¿Cuántos segundos hay en un año y medio? 47.304.000 (contestó en un par de minutos)
¿Cuántos segundos ha vivido un hombre que tiene 70 años, 17 días y 12 horas? 2.210.500.800 (respondió en un minuto y medio). Uno de los caballeros que se emplea la pluma para hacer los cálculos, le dijo que estaba mal, y la suma no era tan grande como él había dicho. Tom le contestó que se olvidaba de los años bisiestos. Y efectivamente tenía razón.
La última prueba fue hacer la multiplicación de números de 9 dígitos y también la superó.

Era una prodigio de la naturaleza, pero todavía hay algo más:
nunca aprendió a leer ni escribir
Muchos testigos de estas habilidades comentaban que era una lástima que no hubiera recibido una apropiada educación, a lo que Tom contestaba:
It is best I got no learning; for many learned men be great fools (Es mejor no haber estudiado pues muchos eruditos son verdaderos tontos).
Falleció en 1790 a la edad de 80 años en la misma plantación donde vivió toda su vida.
En 1783 los franceses repelieron el primer ataque OVNI

La historia de los OVNI o UFO siempre ha estado rodeada de misterio, secretismo y un poco de superchería. Así que, es difícil tratar estos temas sin echarle un poco de imaginación. El primer ataque de un OVNI, como tal objeto volante no identificado, tuvo lugar en la ciudad de Gonesse (Francia) en 1783 y, gracias a la valentía de sus ciudadanos, fue repelido y destruido el “artilugio” en cuestión.
El científico e inventor francés Jacques Alexandre Charles y los ingenieros franceses Anne-Jean y Nicolas-Louis Robert fueron los pioneros en la construcción de un globo de hidrógeno. El primer vuelo tripulado lo realizaron, Jacques y Nicolas-Louis, en diciembre de 1783 y tomaron las primeras mediciones meteorológicas.

Anteriormente, en el mes de agosto, y con buen criterio habían probado el globo sin tripulación. Este vuelo partió de Paris y “aterrizó” en Gonesse, una pequeña población a unos 16 Km. de la capital. Los aldeanos, ajenos a estos “experimentos”, contemplaron como un cuerpo extraño caía del cielo. Aquello no podía ser nada bueno, cogieron sus horcas y lo atacaron. Lo pincharon cientos de veces y “aquello” emitía un sonido (psiiiiiiiii…. o el sonido que hago un globo cuando se desinfla). Pensando que todavía estaba “vivo” lo amarraron a un caballo y lo arrastraron hasta dejarlo hecho jirones.
Los aldeanos habían repelido el primer ataque OVNI
El error en un cuadro del siglo XIX todavía se paga hoy

El cuadro en cuestión es el óleo “Pollice Verso” (1872) del pintor francés Jean-Léon Gérôme.

Representa la escena del circo anfiteatro en el que un gladiador espera la decisión del emperador: muerte o vida del gladiador caído. El pueblo, sediento de sangre, saca el puño y extiende el dedo pulgar hacia abajo y debido a una errónea traducción del título se interpreta “pollice verso” como “pulgar hacia abajo”. Si a este le añadimos que Ridley Scott tuvo en mente este cuadro cuando dirigió Gladiator… el gesto del pulgar hacia abajo ha quedado como a ”muerte”.

La realidad es bien distinta: “pollice verso” significa “pulgar extendido” no “pulgar hacia abajo”. Es más, este gesto no se utilizaba por los romanos. El gesto que significa muerte es con el pulgar hacia arriba (a modo de espada desenvainada) y el gesto que significa vida es con el puño cerrado y el pulgar oculto (a modo de espada envainada). De hecho, la expresión latina que define este gesto (el pulgar oculto) es “pollice compresso favor iudicabatur” (la buena voluntad se decide con el pulgar comprimido).
Así que, como dice mi padre, menos TV y más leer.
¿Por qué los colonos americanos echaban un moneda de plata al agua?

Pues puede que por costumbre, tradición, incluso habría alguno que lo achacaría a algún tipo de superchería… pero el caso es que tiene una explicación científica.
En la colonización del Far West, siglo XIX, por lo colonos blancos las caravanas debían recorrer grandes distancias por extensas llanuras y territorios vírgenes para el hombre blanco. El desconocimiento de la orografía y sobre todo de lugares donde abastecerse de agua daba especial importancia al traslado de grandes cantidades de agua y, sobre todo, de su conservación. El método de conservación, aunque parezca peregrino, era echar una moneda de plata al agua y a la leche. Este método de conservación del agua ya era utilizada, según nos cuenta Herodoto en el siglo V a.C, por Ciro II el Grande de Persia que en sus múltiples expediciones de conquista siempre llevaba consigo grandes vasijas de plata llenas de agua
Y la explicación científica: la plata es un agente antimicrobiano de gran alcance que impide el crecimiento de los microorganismos que estropean los alimentos y las bebidas. Además, es insípido, sin olor, no es tóxico y sirve para tratar más de 600 enfermedades virales y bacterianas (parásitos, herpes, cándidas…). Incluso se llegó a utilizar el hilo de plata por lo cirujanos por sus propiedades bactericidas.
Y por ultimo una verdadera prueba de ingenio

Cuentan que, en la Edad Media, un hombre fue injustamente acusado de asesinar a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona influyente y por eso buscaron a un “chivo expiatorio” para encubrir al verdadero culpable.
El hombre fue llevado a juicio, conociendo que tendría poca oportunidad de escapar al veredicto: ¡ LA HORCA !
El Juez, también cómplice, cuidó de que pareciera un juicio justo y le dijo al acusado:
- “Conociendo tu fama de hombre devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino”

Por supuesto, el juez corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: “CULPABLE” y la pobre víctima se dio cuenta que era una trampa.
No había escapatoria.
El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

El hombre inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y, llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.
Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon airadamente.
- “Pero… ¿qué hizo?… ¿Y ahora?… ¿Cómo vamos a saber el veredicto?”
- “Es muy sencillo” respondió el acusado. “Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos qué decía el que yo escogí”
Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.
En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.
Albert Einstein
Fuente