El relato no es mío, lo leí en un foro (abajo la fuente) y lo comparto con ustedes. La historia es la siguiente:
Dosis: 1/2 cubo de LSD
Peso: 70 kg
Duracion aprox: 9-10 horas.
Esta es la experiencia mas fuerte que he vivido en toda mi vida, hasta el momento. Me cambio positivamente, y la recuerdo con todo mi corazon, toda mi alma, y todo mi ser. El relato es largo, pero vale la pena leerlo.
Esta es la cancion que recomiendo para leer este relato.
The Daughters Of Quiet Minds - Stars Of The Lid
Hace aproximadamente 2 años (tenia yo 18 en ese entonces) mis padres se fueron de viaje y me dejaron a mi en la casa por una semana. Uno de los sabados no tenia nada que hacer, le marque a dos amigos y los fui a recoger. De ahi fuimos por unas cervezas a un bar, nada del otro mundo. Llegamos a mi casa, y estabamos pensando que hacer. Para fines de anonimato, los llamare "K", y "E". K habia probado el LSD varias veces, y ya me habia contado de sus viajes anteriores. E y yo, jamas lo habiamos probado. Total, estabamos pensando en comprar marihuana, pero mis vecinos siempre estaban despiertos y le dije que no, porque el humo nos causaria problemas. Entonces *pop!* me vino a la cabeza la idea. ¿Y si compramos LSD? Nos pusimos de acuerdo, y le marcamos al dealer de K, en quien confiabamos lo suficiente. Nos quedamos de ver en el estacionamiento de una tienda de autoservicio, y compramos una caja con 24 cervezas en lo que llegaba, para minimo hacer algo en caso de que no se nos subiera.
Total, llego un carro blanco, le pagamos al dealer, y nos fuimos directo a mi casa. Eran 3 cuadros de papel absorbente, nunca supimos que era, pero era negro con rayas blancas. El dealer nos comento que tuvieramos mucho cuidado. Que no era el LSD corriente de siempre, y que venian muy fuertes. Llegamos a mi casa, y nos comimos media dosis cada quien. Brindamos por la noche, y nos fuimos a cenar a casa de un vecino. Para esto, ingerimos el LSD alrededor de medianoche. Alrededor de las 12:40am, fue cuando empece a sentirme "muy raro". Sentia que alguien me observaba, pero no se sentia incomodo, incluso me daba algo de gracia. A media cena, K me dice que se empezo a marear, y que si podiamos caminar un poco. Nos fuimos directo a mi casa, y para esto ya me sentia aun mas raro. K se acosto y empezo a sudar un poco y a decirme que se sentia mal. Para esto, tuve un shock de impresion al voltear a ver una maceta, y ver que cada hoja se movia ligeramente en ondas. Como si cada hoja tuviera una paz infinita en su interior y se moviera armoniosamente con ella. En cuanto vi esto grite de emocion y empece a decirle a K que no podia creer lo que estaba viendo, pero para mi sorpresa, K no estaba acostado. En eso, desde el baño escucho "No te asustes, pero ven por favor." Llegue al baño y vi a K rojo completamente, sudando muchisimo y vomitando en el baño. "Por favor marca a una ambulancia, o a quien sea, pero haz que esto termine." "Me quiero morir." Por alguna razon no me alarme, ni me malviaje, definitivamente aun no llegaba a mi climax. Pero si sabia que algo tenia que hacer, y en lo que hacia llamadas a amigos (no pensaba marcar a una ambulancia), E llego y se calmaron las cosas. K repentinamente me dijo que se sentia mejor (jamas entendi como sucedio tan rapido), y que salieramos a caminar un poco. Antes de esto estuvimos observando varios visuales sencillos en mi casa. Tome un abrigo, y salimos. Y es aqui donde comienza realmente el viaje.
Comforme caminabamos las cosas empezaban a salirse de este mundo poco a poco. Llegamos a un parque donde hay una fuente en el centro, y recuerdo que K y yo la veiamos gigantesca. Literalmente, enorme. Todos los arboles que habia alrededor sentia que jamas los habia visto, y aparentaba estar mucho mas lleno de arboles y de naturaleza. Para esto, E no podia ver ningun visual, por alguna razon a el nunca le pego el acido. Despues de caminar alrededor de la fuente, decidimos regresarnos (eran aproximadamente las 2 de la mañana), y caminamos de regreso a mi casa. Entramos a mi comedor, donde en la mesa tenia unos cuadros que hice. [IMG]Uno de ellos era una copa de agua rompiendose. Parecia que estuviera viva: el agua se convertia en venas, y parecia que respirara. Se podia apreciar como latia la sangre en su interior, y como se impulsaba a traves de toda la imagen. Me senti de una manera u otra afortunado, pues era algo que yo habia hecho, y tenia vida. Tenia vida propia. En otro cuadro que hice (un retrato abstracto a tinta china), nos asustamos un poco, y decidimos voltearlo para no verlo nunca mas. Despues K y yo decidimos fumar un cigarro. Estabamos asustados, pues no sabiamos si eso haria que se nos subiera aun mas. La experiencia en si ya era fuerte. (Y aun no llegabamos al climax). Salimos, y acordamos que en cuanto terminaramos ibamos a regresar corriendo al jardin trasero. Nos fumamos el cigarro, y coincidio que en el momento que entramos, la musica (progressive trance) que tenia E, comenzo a bajar de bpm, y senti como se ralentizaba todo a mi alrededor mientras corria. Todo se volvia lento, todo cambio a una perspectiva de camara lenta. Duro un par de segundos, pero no podia creer que habia pasado. Entrando al jardin, es donde comienza la parte espiritual.
Salimos rapidamente, y K se regreso por agua a la cocina, yo me quede en el jardin. Prendi otro cigarro, y me impresione increiblemente al verlo. La parte que estaba prendida del cigarro, estaba llena de pequeños gusanitos grises. Todos moviendose armoniosamente, de una manera u otra me incitaban a fumar, pero no queria hacerles daño. Los resplandores naranjas de la punta se veian como iluminaciones que salian en destellos del cigarro, e iluminaban toda mi terraza. A momentos, los gusanos se juntaban para formar rostros de gente, mismos que hacian expresiones, y cada vez que abrian la boca, se apreciaba un resplandor naranja proviniendo de su interior. De pronto senti una presencia. Voltee a mi izquierda y era K, quien tambien veia lo mismo en el cigarro. Me asuste al verlo, y toda la ceniza se cayo sobre mi abrigo. Pero no cayo en forma de gusanos, se convirtio instantaneamente en arena de mar. Todo lo que antes creia que eran gusanos, ahora era simple arena de mar. Empece a jugar un poco con ella, y despues de un rato puse mi iPod, y algo de musica en las bocinas. De aqui precisamente es de donde viene mi nombre de usuario. "The Daughters of Quiet Minds" es una cancion de Stars Of The Lid, que accidentalmente se puso en repetir, y fue lo que escuchamos por 5 horas consecutivas. Lo mejor, es que nunca nos dimos cuenta.
Entonces nos sentamos en una mesa de mi terraza. Tengo 3 lamparas en el techo con una pantalla de bronze templado en forma de estrella, e incrustaciones de gemas, y se veian maravillosamente sorprendentes. Las prendi, y un sin fin de figuras se proyecto en las paredes de toda la terraza. A momento eran tubos, en otros momentos eran manos de un pueblo que reverenciaban la luz proveniente de las lamparas. Pero todo irradiaba una calma y una paz absoluta. En la lampara, una luz brillante y calida me llenaba de una energia positiva. Sentia como si fuera el centro de algo, como si fuera el nucleo de una civilizacion, algo que mantenia con vida a un sinfin de seres vivos. Le comente a K que era la perfeccion pura. K opinaba igual. Es aqui donde entendi que nuestros viajes se sincronizaron, y ambos nos convertimos en capitanes del mismo navio. Veiamos y sentiamos exactamente lo mismo. Para esto, E estaba encerrado en mi casa escuchando musica y preguntandose porque no le habia subido, por lo que no sentimos una conexion espiritual con el, y de una manera u otra irradiaba inseguridad. Esto lo relacionamos inmediatamente con mi casa, y entendimos que adentro de mi casa habia energias negativas. En el exterior (mi jardin y terraza), se celebraba la perfeccion pura. La alegria y el gozo. Todo lo positivo que se nos ocurriera. Cada vez que E salia a buscarnos y ver como estabamos, sentiamos como se quebraba nuestro mundo de perfeccion. Y salian energias negativas hacia nuestro universo perfecto.
Despues de estar sentados varios minutos, decidimos caminar y explorar mi jardin. La musica de fondo era relajante y armoniosa, y todo se sincronizaba con ella. El pasto, los arboles, incluso las luces, se movian armoniosamente con la cancion a manera de ondas. Lentas y profundas, expresando su contento, y su paz interior. La luna tenia a su alrededor un halo de colores que me llenaban de alegria al verlos. Cada estrella hacia lo mismo, tenia destellos verdes, rojos y azules a su alrededor. Cada paso que daba, hacia que cambiara de color toda la iluminacion que teniamos. Verde, purpura, amarillo, rojo, azul. Todo cambiaba de color. Justo en este momento estoy sonriendo solo de recordad lo hermoso que era contemplar esto. K no dejaba de repetir "Es perfecto. Todo esta perfecto." o cosas como "Todo esta en su lugar. No necesitamos nada mas, ni nada menos." Yo repetia lo mismo. Las paredes parecian tener gotas gigantes de agua, que se movian con la musica. Las palmeras serpenteaban con el viento, y todo se movia con paz y quietud. Todo se movia en ondas. Como una serpiente cuando se arrastra lentamente por el suelo. Todo cambiaba de color, y todo irradiaba perfeccion pura. Limpieza, pureza, y alegria. No podiamos cambiar nada de lugar, pues todo estaba justo como tenia que estar. Incluso las colillas de cigarro en el suelo, estaban justo donde tenian que estar, y ahi eran perfectas. Entonces entendi lo innecesario que es tener todo lo que tenemos. Televisores, juegos, trabajos, computadoras. Nada hacia falta. La naturaleza me lo transmitia. Me decia que no era necesario.
Entonces mire al cielo, y vi que tenia una curvatura increiblemente prolongada. Estabamos adentro de una esfera, como esas esferas que se regalan en navidad, que se pueden agitar. Estabamos encerrados, y no necesitabamos salir, ni queriamos salir. Era nuestra burbuja de perfeccion, y alegria absoluta. El cielo nocturno de vez en cuando cambiaba ligeramente de color en algunas areas. Todas las virtudes, todos los pecados se quedaban atras. No existia el mal. No existia el sufrimiento. No existia la pobreza. Ni siquiera existian las personas. Solo estabamos K, y yo. Y claro, E que estaba en nuestra casa. Pero era irrelevante ante tanta majestuosidad. La musica no se dejaba de escuchar, y potencializaba aun mas nuestra experiencia de serenidad y relajacion absoluta. Con cada paso que dabamos en el pasto, sentiamos como el suelo transmitia ondas naturales a traves de nuestro cuerpo, desde los pies, hasta la cabeza. Ya no estabamos en la Tierra definitivamente. Era un mundo que solo se podia conocer en sueños, de aquellos que solo te puedes imaginar mientras sueñas despierto cuando ves el cielo, o las nubes. Tanta perfeccion. Tanta serenidad. Era un paraiso. Y era nuestro. Podiamos moldearlo, podiamos comer de el; alimentarnos espiritualmente de el. Nada faltaba.
K y yo decidimos sentarnos a fumar otro cigarro, y lentamente empezamos a sentir como gradualmente volviamos a la realidad. Sin embargo sabiamos que estabamos aun ahi. En ese mundo paradisiaco. K me comento que E estaba de una manera u otra deprimido porque no se le habia subido, y que cuando iba por agua, siempre le pedia mas LSD. Pero K se lo nego argumentando que no serviria de nada. Una vez que no te pega, no puedes hacer nada. Eran ya las 6:00 am aproximadamente, y decidimos subirnos a dormir. Subimos a la habitacion principal, y antes quise ver el amanecer desde la terraza que hay en la ventana. Era hermoso. De un lado estaba obscuro completamente, como si fuera de noche, y del otro se alcanzaba a ver el sol asomarse poco a poco. Destellos aguamarina, cyan, azules y naranjas predominaban. Solo comente: "Para cerrar con broche de oro, K. Y vaya cierre." Respondio de la misma manera, y cerramos las cortinas. Yo pense que ahi se iba a terminar todo. Error.
No podia dormir. Desde la orilla de las cortinas salian serpientes de colores, como pequeñas viboritas juguetonas. No podia creer que aun no dejaba de ver cosas. K y E ya estaban dormidos, ¿Pero yo? Yo no podia. Las viboritas no dejaban de caminar y de cambiar de color por todo el techo. Parecian de esos gusanos de goma que venden en dulcerias. Me dije a mi mismo "Cierra los ojos, y olvidate de todo. Necesitas dormir." Lo hice. Pero no dio resultado, de hecho se volvio peor. Cuando abri los ojos, tenia un holograma de colores frente a mi. Y empeze a escuchar techno dentro de mi cabeza, un ritmo simple pero demasiado acelerado. El holograma se acercaba y alejaba, y cada vez que se acercaba, aumentaba el ritmo de la cancion, cuando se alejaba, el ritmo disminuia. Lo escuchaba y lo veia con una claridad impresionante. De verdad ahi estaba el maldito holograma que no me dejaba dormir. Yo por supuesto, estaba maravillado, pero queria dormir. A pesar de ello sabia que iba a ser imposible.
Me levante y baje las escaleras para relajar mi mente un poco, aver si lograba conciliar el sueño. Vi la casa hecha un desastre. Todo estaba sucio, o tirado. Mis papas me iban a matar. Aqui es donde me empece a poner ansioso y empece a malviajarme. Empezaba a barrer el polvo y tierra del piso, pero cada vez que lo juntaba, empezaba a huir, como pequeñas hormiguitas corriendo de su destino irremediable. Lo juntaba, y huia. Lo juntaba otra vez, y huia. Me desespere, y quise barrer otras areas de la casa, pero no pude. Entonces me sente en la computadora a perder tiempo un rato a ver si me relajaba. En ese momento, escribi las siguientes lineas, que decian asi:
Por alguna razon, lo deje inconcluso en ese momento: estaba realmente asustado. Me quise bañar, no pude. Aun veia colores cambiar en mi ropa. Sentia ansias por todo el cuerpo. K se desperto, y me dijo que fueramos a la tienda donde recogimos el LSD para comprar algo de tomar y relajarnos un poco. Fuimos en el carro, y regresamos a un parque. (otro diferente). Nos sentamos, los dos estabamos ansiosos. Pero los efectos ya habian disminuido. Ya no tenia visuales, pero me mente aun seguia queriendo saber que demonios habia pasado.
Pasadas unas horas, los deje en su casa, con unas ansias increibles y demasiado molestas. Apenas podia manejar, estaba temblando ligeramente. Regrese a mi casa, sali un rato con mi novia, en la noche cenamos, y me dormi para regresar a la universidad al dia siguiente.
Al dia siguiente todo era normal. Pero la experiencia nadie me la quito. Y hasta el dia de hoy lo recuerdo con cariño inclusive. Aquella esfera de perfeccion.
Aun tengo la sonrisa en mi rostro.
por alguna razón no la deja colocar.
Dosis: 1/2 cubo de LSD
Peso: 70 kg
Duracion aprox: 9-10 horas.
Esta es la experiencia mas fuerte que he vivido en toda mi vida, hasta el momento. Me cambio positivamente, y la recuerdo con todo mi corazon, toda mi alma, y todo mi ser. El relato es largo, pero vale la pena leerlo.
Esta es la cancion que recomiendo para leer este relato.
The Daughters Of Quiet Minds - Stars Of The Lid
Hace aproximadamente 2 años (tenia yo 18 en ese entonces) mis padres se fueron de viaje y me dejaron a mi en la casa por una semana. Uno de los sabados no tenia nada que hacer, le marque a dos amigos y los fui a recoger. De ahi fuimos por unas cervezas a un bar, nada del otro mundo. Llegamos a mi casa, y estabamos pensando que hacer. Para fines de anonimato, los llamare "K", y "E". K habia probado el LSD varias veces, y ya me habia contado de sus viajes anteriores. E y yo, jamas lo habiamos probado. Total, estabamos pensando en comprar marihuana, pero mis vecinos siempre estaban despiertos y le dije que no, porque el humo nos causaria problemas. Entonces *pop!* me vino a la cabeza la idea. ¿Y si compramos LSD? Nos pusimos de acuerdo, y le marcamos al dealer de K, en quien confiabamos lo suficiente. Nos quedamos de ver en el estacionamiento de una tienda de autoservicio, y compramos una caja con 24 cervezas en lo que llegaba, para minimo hacer algo en caso de que no se nos subiera.
Total, llego un carro blanco, le pagamos al dealer, y nos fuimos directo a mi casa. Eran 3 cuadros de papel absorbente, nunca supimos que era, pero era negro con rayas blancas. El dealer nos comento que tuvieramos mucho cuidado. Que no era el LSD corriente de siempre, y que venian muy fuertes. Llegamos a mi casa, y nos comimos media dosis cada quien. Brindamos por la noche, y nos fuimos a cenar a casa de un vecino. Para esto, ingerimos el LSD alrededor de medianoche. Alrededor de las 12:40am, fue cuando empece a sentirme "muy raro". Sentia que alguien me observaba, pero no se sentia incomodo, incluso me daba algo de gracia. A media cena, K me dice que se empezo a marear, y que si podiamos caminar un poco. Nos fuimos directo a mi casa, y para esto ya me sentia aun mas raro. K se acosto y empezo a sudar un poco y a decirme que se sentia mal. Para esto, tuve un shock de impresion al voltear a ver una maceta, y ver que cada hoja se movia ligeramente en ondas. Como si cada hoja tuviera una paz infinita en su interior y se moviera armoniosamente con ella. En cuanto vi esto grite de emocion y empece a decirle a K que no podia creer lo que estaba viendo, pero para mi sorpresa, K no estaba acostado. En eso, desde el baño escucho "No te asustes, pero ven por favor." Llegue al baño y vi a K rojo completamente, sudando muchisimo y vomitando en el baño. "Por favor marca a una ambulancia, o a quien sea, pero haz que esto termine." "Me quiero morir." Por alguna razon no me alarme, ni me malviaje, definitivamente aun no llegaba a mi climax. Pero si sabia que algo tenia que hacer, y en lo que hacia llamadas a amigos (no pensaba marcar a una ambulancia), E llego y se calmaron las cosas. K repentinamente me dijo que se sentia mejor (jamas entendi como sucedio tan rapido), y que salieramos a caminar un poco. Antes de esto estuvimos observando varios visuales sencillos en mi casa. Tome un abrigo, y salimos. Y es aqui donde comienza realmente el viaje.
Comforme caminabamos las cosas empezaban a salirse de este mundo poco a poco. Llegamos a un parque donde hay una fuente en el centro, y recuerdo que K y yo la veiamos gigantesca. Literalmente, enorme. Todos los arboles que habia alrededor sentia que jamas los habia visto, y aparentaba estar mucho mas lleno de arboles y de naturaleza. Para esto, E no podia ver ningun visual, por alguna razon a el nunca le pego el acido. Despues de caminar alrededor de la fuente, decidimos regresarnos (eran aproximadamente las 2 de la mañana), y caminamos de regreso a mi casa. Entramos a mi comedor, donde en la mesa tenia unos cuadros que hice. [IMG]Uno de ellos era una copa de agua rompiendose. Parecia que estuviera viva: el agua se convertia en venas, y parecia que respirara. Se podia apreciar como latia la sangre en su interior, y como se impulsaba a traves de toda la imagen. Me senti de una manera u otra afortunado, pues era algo que yo habia hecho, y tenia vida. Tenia vida propia. En otro cuadro que hice (un retrato abstracto a tinta china), nos asustamos un poco, y decidimos voltearlo para no verlo nunca mas. Despues K y yo decidimos fumar un cigarro. Estabamos asustados, pues no sabiamos si eso haria que se nos subiera aun mas. La experiencia en si ya era fuerte. (Y aun no llegabamos al climax). Salimos, y acordamos que en cuanto terminaramos ibamos a regresar corriendo al jardin trasero. Nos fumamos el cigarro, y coincidio que en el momento que entramos, la musica (progressive trance) que tenia E, comenzo a bajar de bpm, y senti como se ralentizaba todo a mi alrededor mientras corria. Todo se volvia lento, todo cambio a una perspectiva de camara lenta. Duro un par de segundos, pero no podia creer que habia pasado. Entrando al jardin, es donde comienza la parte espiritual.
Salimos rapidamente, y K se regreso por agua a la cocina, yo me quede en el jardin. Prendi otro cigarro, y me impresione increiblemente al verlo. La parte que estaba prendida del cigarro, estaba llena de pequeños gusanitos grises. Todos moviendose armoniosamente, de una manera u otra me incitaban a fumar, pero no queria hacerles daño. Los resplandores naranjas de la punta se veian como iluminaciones que salian en destellos del cigarro, e iluminaban toda mi terraza. A momentos, los gusanos se juntaban para formar rostros de gente, mismos que hacian expresiones, y cada vez que abrian la boca, se apreciaba un resplandor naranja proviniendo de su interior. De pronto senti una presencia. Voltee a mi izquierda y era K, quien tambien veia lo mismo en el cigarro. Me asuste al verlo, y toda la ceniza se cayo sobre mi abrigo. Pero no cayo en forma de gusanos, se convirtio instantaneamente en arena de mar. Todo lo que antes creia que eran gusanos, ahora era simple arena de mar. Empece a jugar un poco con ella, y despues de un rato puse mi iPod, y algo de musica en las bocinas. De aqui precisamente es de donde viene mi nombre de usuario. "The Daughters of Quiet Minds" es una cancion de Stars Of The Lid, que accidentalmente se puso en repetir, y fue lo que escuchamos por 5 horas consecutivas. Lo mejor, es que nunca nos dimos cuenta.
Entonces nos sentamos en una mesa de mi terraza. Tengo 3 lamparas en el techo con una pantalla de bronze templado en forma de estrella, e incrustaciones de gemas, y se veian maravillosamente sorprendentes. Las prendi, y un sin fin de figuras se proyecto en las paredes de toda la terraza. A momento eran tubos, en otros momentos eran manos de un pueblo que reverenciaban la luz proveniente de las lamparas. Pero todo irradiaba una calma y una paz absoluta. En la lampara, una luz brillante y calida me llenaba de una energia positiva. Sentia como si fuera el centro de algo, como si fuera el nucleo de una civilizacion, algo que mantenia con vida a un sinfin de seres vivos. Le comente a K que era la perfeccion pura. K opinaba igual. Es aqui donde entendi que nuestros viajes se sincronizaron, y ambos nos convertimos en capitanes del mismo navio. Veiamos y sentiamos exactamente lo mismo. Para esto, E estaba encerrado en mi casa escuchando musica y preguntandose porque no le habia subido, por lo que no sentimos una conexion espiritual con el, y de una manera u otra irradiaba inseguridad. Esto lo relacionamos inmediatamente con mi casa, y entendimos que adentro de mi casa habia energias negativas. En el exterior (mi jardin y terraza), se celebraba la perfeccion pura. La alegria y el gozo. Todo lo positivo que se nos ocurriera. Cada vez que E salia a buscarnos y ver como estabamos, sentiamos como se quebraba nuestro mundo de perfeccion. Y salian energias negativas hacia nuestro universo perfecto.
Despues de estar sentados varios minutos, decidimos caminar y explorar mi jardin. La musica de fondo era relajante y armoniosa, y todo se sincronizaba con ella. El pasto, los arboles, incluso las luces, se movian armoniosamente con la cancion a manera de ondas. Lentas y profundas, expresando su contento, y su paz interior. La luna tenia a su alrededor un halo de colores que me llenaban de alegria al verlos. Cada estrella hacia lo mismo, tenia destellos verdes, rojos y azules a su alrededor. Cada paso que daba, hacia que cambiara de color toda la iluminacion que teniamos. Verde, purpura, amarillo, rojo, azul. Todo cambiaba de color. Justo en este momento estoy sonriendo solo de recordad lo hermoso que era contemplar esto. K no dejaba de repetir "Es perfecto. Todo esta perfecto." o cosas como "Todo esta en su lugar. No necesitamos nada mas, ni nada menos." Yo repetia lo mismo. Las paredes parecian tener gotas gigantes de agua, que se movian con la musica. Las palmeras serpenteaban con el viento, y todo se movia con paz y quietud. Todo se movia en ondas. Como una serpiente cuando se arrastra lentamente por el suelo. Todo cambiaba de color, y todo irradiaba perfeccion pura. Limpieza, pureza, y alegria. No podiamos cambiar nada de lugar, pues todo estaba justo como tenia que estar. Incluso las colillas de cigarro en el suelo, estaban justo donde tenian que estar, y ahi eran perfectas. Entonces entendi lo innecesario que es tener todo lo que tenemos. Televisores, juegos, trabajos, computadoras. Nada hacia falta. La naturaleza me lo transmitia. Me decia que no era necesario.
Entonces mire al cielo, y vi que tenia una curvatura increiblemente prolongada. Estabamos adentro de una esfera, como esas esferas que se regalan en navidad, que se pueden agitar. Estabamos encerrados, y no necesitabamos salir, ni queriamos salir. Era nuestra burbuja de perfeccion, y alegria absoluta. El cielo nocturno de vez en cuando cambiaba ligeramente de color en algunas areas. Todas las virtudes, todos los pecados se quedaban atras. No existia el mal. No existia el sufrimiento. No existia la pobreza. Ni siquiera existian las personas. Solo estabamos K, y yo. Y claro, E que estaba en nuestra casa. Pero era irrelevante ante tanta majestuosidad. La musica no se dejaba de escuchar, y potencializaba aun mas nuestra experiencia de serenidad y relajacion absoluta. Con cada paso que dabamos en el pasto, sentiamos como el suelo transmitia ondas naturales a traves de nuestro cuerpo, desde los pies, hasta la cabeza. Ya no estabamos en la Tierra definitivamente. Era un mundo que solo se podia conocer en sueños, de aquellos que solo te puedes imaginar mientras sueñas despierto cuando ves el cielo, o las nubes. Tanta perfeccion. Tanta serenidad. Era un paraiso. Y era nuestro. Podiamos moldearlo, podiamos comer de el; alimentarnos espiritualmente de el. Nada faltaba.
K y yo decidimos sentarnos a fumar otro cigarro, y lentamente empezamos a sentir como gradualmente volviamos a la realidad. Sin embargo sabiamos que estabamos aun ahi. En ese mundo paradisiaco. K me comento que E estaba de una manera u otra deprimido porque no se le habia subido, y que cuando iba por agua, siempre le pedia mas LSD. Pero K se lo nego argumentando que no serviria de nada. Una vez que no te pega, no puedes hacer nada. Eran ya las 6:00 am aproximadamente, y decidimos subirnos a dormir. Subimos a la habitacion principal, y antes quise ver el amanecer desde la terraza que hay en la ventana. Era hermoso. De un lado estaba obscuro completamente, como si fuera de noche, y del otro se alcanzaba a ver el sol asomarse poco a poco. Destellos aguamarina, cyan, azules y naranjas predominaban. Solo comente: "Para cerrar con broche de oro, K. Y vaya cierre." Respondio de la misma manera, y cerramos las cortinas. Yo pense que ahi se iba a terminar todo. Error.
No podia dormir. Desde la orilla de las cortinas salian serpientes de colores, como pequeñas viboritas juguetonas. No podia creer que aun no dejaba de ver cosas. K y E ya estaban dormidos, ¿Pero yo? Yo no podia. Las viboritas no dejaban de caminar y de cambiar de color por todo el techo. Parecian de esos gusanos de goma que venden en dulcerias. Me dije a mi mismo "Cierra los ojos, y olvidate de todo. Necesitas dormir." Lo hice. Pero no dio resultado, de hecho se volvio peor. Cuando abri los ojos, tenia un holograma de colores frente a mi. Y empeze a escuchar techno dentro de mi cabeza, un ritmo simple pero demasiado acelerado. El holograma se acercaba y alejaba, y cada vez que se acercaba, aumentaba el ritmo de la cancion, cuando se alejaba, el ritmo disminuia. Lo escuchaba y lo veia con una claridad impresionante. De verdad ahi estaba el maldito holograma que no me dejaba dormir. Yo por supuesto, estaba maravillado, pero queria dormir. A pesar de ello sabia que iba a ser imposible.
Me levante y baje las escaleras para relajar mi mente un poco, aver si lograba conciliar el sueño. Vi la casa hecha un desastre. Todo estaba sucio, o tirado. Mis papas me iban a matar. Aqui es donde me empece a poner ansioso y empece a malviajarme. Empezaba a barrer el polvo y tierra del piso, pero cada vez que lo juntaba, empezaba a huir, como pequeñas hormiguitas corriendo de su destino irremediable. Lo juntaba, y huia. Lo juntaba otra vez, y huia. Me desespere, y quise barrer otras areas de la casa, pero no pude. Entonces me sente en la computadora a perder tiempo un rato a ver si me relajaba. En ese momento, escribi las siguientes lineas, que decian asi:
No sabria por donde comenzar, ni por donde terminar. No se si la mitad de las cosas que veo ahora son solo mi imaginacion, o de verdad ocurrieron en algun momento. Sin embargo, veo todo frustrado, empedernido, y como si se fuera a quedar asi. Como si fuera el precio que se tuvo que pagar por entender la maravilla y lo calmante que puede ser la propia naturaleza. Y sin embargo a pesar, de que mi "yo" interior se quiere salir por completo de esto, hay como una barrera que me lo impide. Sea el temor mas que nada. El temor de ver las cosas como estan, y pensar que asi todo se quedara, que asi todo se va a perder en el dia. Quisiera pensar que no es cierto, que solo son ideas mias acerca de este "viaje". Y me gustaria saber que asi es, porque estoy asustado. Yo se que la casa no esta tirada ni mucho menos. Pero dejando todo eso a un lado, quizas fue la mejor experiencia que pude haber tenido en mi vida. Es simplemente algo que no se puede escuchar con palabras, que se tiene que vivir con los sentidos. Pero debe uno de ser cuidadoso, ya que en casos (como el mio)...
Por alguna razon, lo deje inconcluso en ese momento: estaba realmente asustado. Me quise bañar, no pude. Aun veia colores cambiar en mi ropa. Sentia ansias por todo el cuerpo. K se desperto, y me dijo que fueramos a la tienda donde recogimos el LSD para comprar algo de tomar y relajarnos un poco. Fuimos en el carro, y regresamos a un parque. (otro diferente). Nos sentamos, los dos estabamos ansiosos. Pero los efectos ya habian disminuido. Ya no tenia visuales, pero me mente aun seguia queriendo saber que demonios habia pasado.
Pasadas unas horas, los deje en su casa, con unas ansias increibles y demasiado molestas. Apenas podia manejar, estaba temblando ligeramente. Regrese a mi casa, sali un rato con mi novia, en la noche cenamos, y me dormi para regresar a la universidad al dia siguiente.
Al dia siguiente todo era normal. Pero la experiencia nadie me la quito. Y hasta el dia de hoy lo recuerdo con cariño inclusive. Aquella esfera de perfeccion.
Aun tengo la sonrisa en mi rostro.
por alguna razón no la deja colocar.