El 25 de mayo no es solo el día de conmemoración de la revolución burguesa que dio lugar a lo que sería el estado Argentino, como lo recuerdan los patrioteros y nacionalistas, sino que es también la fecha de fundación de nuestra organización, la Federación Obrera Regional Argentina. En 1901, en el local de la calle Suárez al 776 del barrio de la Boca, y aprovechando el feriado “patrio”, 27 sociedades obreras se reunieron con la decisión de dejar fundada la F.O.A., Federación Obrera Argentina, hecho que daría nacimiento al movimiento obrero organizado del país.
Esta federación consumaría el acuerdo que el 2 de marzo del mismo año hicieran las dos corrientes principales en el incipiente movimiento obrero, Socialistas y Anarquistas. Apenas un año más tarde, los socialistas se escindieron de la F.O.A. al convencerse de que la mayoría de los trabajadores organizados se entregaban de lleno a la acción directa, y rechazaban por completo el parlamentarismo por el que bogaban los socialistas, que luego formarían una central que duraría pocos años hasta su disolución, reorganización y posterior fusión con otras centrales traidoras para engendrar lo que hoy es la C.G.T.
Los trabajadores que continuaron con la federación, le imprimieron a ésta las características revolucionarias que la harían famosa a nivel mundial, temida y perseguida por todos los gobiernos argentinos. Es así por ejemplo, que la F.O.A. en su cuarto congreso en 1904, adoptaría la palabra “Regional” en sus siglas para remarcar el pensamiento de aquellos obreros anarquistas que no reconocían frontera política alguna entre los trabajadores del globo, sintiendo que su patria era el mundo entero. Surgió así el nombre de la “F.O.R.A.” como la conocemos hoy y bajo cuya bandera el proletariado de la región dio sus más grandes batallas al capitalismo. .
En general la historia de la F.O.R.A. hasta la década del `30 es bastante conocida, a pesar de quienes se esforzaron por borrarla y tergiversarla, pero es menos conocido que luego de las persecuciones de los años treinta, la F.O.R.A. siguió resistiendo la durísima represión sufrida por todos los gobiernos que se turnaron en las democracias y dictaduras de la región. Las deportaciones, fusilamientos, clausuras de locales, procesos por asociación ilícita y desapariciones que empezaron en los años 30 con Uriburu, fueron extendiéndose durante las décadas siguientes. Otra constante para acabar con el movimiento forista fue la creación de sindicatos “oficiales” que servían de instrumento de los gobiernos para conciliar con las patronales de acuerdo a lo que les convenga, como sucede actualmente con la C.G.T.
En los años comprendidos entre la salida de Uriburu y la última dictadura, la F.O.R.A. intentó resurgir, teniendo varias reuniones de delegados, desde el '34 hasta el '68, que es cuando se realiza el último congreso. En esos años los compañeros foristas recibieron castigos “ejemplares” como en el puerto de capital, unión de chóferes, u otros gremios, cuando se resistían a las avanzadas del peronismo en los lugares de trabajo, como así también sufrieron el secuestro y asesinato de sus militantes en los campos del norte, Misiones, Chaco, Jujuy y en la Patagonia misma.
Ya de vuelta en democracia hasta nuestros días, la dictadura sindical continúa, prohibiendo la libre asociación gremial, persiguiendo y asesinando a los trabajadores rebeldes, como dieron cátedra Ramón Falcón y compañía hasta todos los sectores del espectro político que se aliaron para no solo destruir la F.O.R.A. físicamente, sino también para extinguirla de la memoria del pueblo que le dio vida.
Jamás un movimiento de ideas fue tan perseguido como el de la F.O.R.A., siendo la única organización que hizo temblar al Estado y al capitalismo en Argentina, con todos los errores y aciertos que pudo haber pero con la seguridad de que la F.O.R.A. nunca tranzó y mantuvo en alto los ideales más nobles sin importar la cantidad de afiliados que tuviera en el momento.
Por eso retomamos los valores y prácticas que hicieron temblar a toda clase de políticos y patrones durante estos 110 años, desde las primeras huelgas hasta hoy.
Por eso este 25 de mayo, el teatro Verdi será el escenario de todo compañero forista que quiera denunciar a viva voz, la dictadura sindical, los bajos sueldos, la precarización, la represión y demás embates capitalistas que los trabajadores recibimos diariamente, y con la férrea confianza de que esto solo podremos detenerlo engrandeciendo la Federación Obrera Regional Argentina, organizándonos con nuestros compañeros de trabajo y luchando por la libertad de asociación para los trabajadores
fuente. http://fora-ait.com.ar