Tener senos grandes o prácticamente no tenerlos, he ahí la cuestión.
Por décadas se nos ha impuesto, con una asimilación generalizada y terriblemente exitosa, que la mujer con grandes senos es el prototipo ideal de belleza.
Aunque dichas particularidades parecen surgir de un instinto biológico y las excitaciones psicológicas, son más bien de índole cultural, que se le han atribuido tales características. Pensemos en los signos de fertilidad y erotismo que éstas suscitan entonces.
No obstante, la banalización que se ha depositado en ellas durante los últimos tiempos tiende más hacia la cosificación del deseo y una serie de complacencias masculinas, que nada tienen que ver con ser mujer y la aceptación del propio cuerpo que cada humano tiene derecho a disfrutar.
En estas líneas de pensamiento extendido y de total mercantilización femenina, se ha pasado por alto que en realidad el diseño textil y las vanguardias del fashion se pueden disfrutar con mayor fuerza gracias a una anatomía de senos pequeños.
¿El motivo? Muchas estructuras del vestir se llevan de manera más plena como consecuencia de un busto reducido, no sin antes mencionar la seguridad que éste puede catalizar en diversos arreglos personales.
Razones por las cuales tener los pechos pequeños es genial
1° Una camisa o blusa se puede llevar desabotonada sin lucir poco profesional o llamar la atención de manera incorrecta. Aunque el trasfondo de esto invite también a reflexionar que, de hecho, ninguna abertura en la ropa debería invitar a nada.
2° Puedes dormir boca abajo. Sí, usando la prenda que prefieras y sin un dolor insoportable al despertar.
3° Siempre encuentras el tamaño justo para tu cuerpo y el diseño deseado. Esas historias de tener que buscar incansablemente una talla apropiada o conformarse con los modelos exclusivos para copas grandes no existen.
4° Cualquier tipo de bañador acomoda. Nada de sorpresas ni de ajustes constantes en la playa o piscina.
5° Muy probablemente no tienes dolores o problemas de espalda; por lo menos no de esos que son consecuencia de un peso exagerado al frente.
6° Te ejercitas con mayor facilidad y no te enfrentas al terror de sentirte comprimida en un bra deportivo.
Evades esas preguntas fisgonas de una sociedad poco educada que constantemente cuestionan sobre la veracidad de tus senos. A nadie debería importarle, pero en el proceso, no está nada mal salir del foco.
Aprendes a utilizar tu sensualidad, provocación y atractivo con base en otras cosas que no son lo que el resto espera. Un gran vestido, un crop top irreverente, un cómodo bralette o un jump suit llamativo se vuelven piezas de verdadera atracción sin recurrir al elemento trashy.
No importa cuánta presión exista sobre el cuerpo femenino. Hoy ya no es ese día en que se tenga que satisfacer a absolutamente nadie en términos visuales u “obligaciones” sexuales. Tener un par de senos pequeños, diminutos incluso, es lo mejor que pudo haberte ocurrido por muchas razones. Salud, confianza, diseño y demás.
Qué te parece lince y lincesa? Deja tu comentario!