A veces no es posible encontrar la manera de ocultar los cables. En ese caso, hay que recurrir al ingenio y, ya que se van a ver, mostrar los cables con estilo.
Se trata de aplicar en pequeña escala el brutalismo, la corriente arquitectónica que abogaba por mostrar todas las instalaciones de un edificio, pero de manera ordenada y con un punto artístico.
En este ejemplo vemos que en vez de ocultar la consola bajo un aparador y tratar de esconder los cables, se ha colocado en una posición muy visible, para después crear una composición con el cableado como si se tratara de un circuito eléctrico, solo que a lo grande y recorriendo la pared.
Me gusta especialmente el primero por su dibujo asociado al mundo de la tecnología, pero si no convence, también hay quien ha optado por trazados más complejos, como este marco de estilo barroco.
Y para los que les haya gustado la idea y piensen ponerla en práctica, les dejo con un claro ejemplo de cómo no debe hacerse. A veces es mejor dejar las cosas como están.
Se trata de aplicar en pequeña escala el brutalismo, la corriente arquitectónica que abogaba por mostrar todas las instalaciones de un edificio, pero de manera ordenada y con un punto artístico.
En este ejemplo vemos que en vez de ocultar la consola bajo un aparador y tratar de esconder los cables, se ha colocado en una posición muy visible, para después crear una composición con el cableado como si se tratara de un circuito eléctrico, solo que a lo grande y recorriendo la pared.
Me gusta especialmente el primero por su dibujo asociado al mundo de la tecnología, pero si no convence, también hay quien ha optado por trazados más complejos, como este marco de estilo barroco.
Y para los que les haya gustado la idea y piensen ponerla en práctica, les dejo con un claro ejemplo de cómo no debe hacerse. A veces es mejor dejar las cosas como están.