InicioFemmeMata Hari, verdad y leyenda de la espía más famosa

Mata Hari, verdad y leyenda de la espía más famosa

Femme4/2/2012
Mata Hari, cuyo verdadero nombre era Margaretha Geertruida Zelle, fue una bailarina exótica, cortesana y espía durante la Primera Guerra Mundial. Pocas mujeres han despertado tantas pasiones y sembrado tanto misterio como Mata-Hari, la más legendaria espía del siglo XX. Ella misma se encargó durante años de urdir la red de rumores y fantasías que envolvieron en una nebulosa a aquella bailarina exótica, apasionada, amante de un batallón de caballeros influyentes y arriesgada espía, hasta que las biografías han podido demostrar que la famosa bailarina, aclamada en París, en Berlín y en Montecarlo, no era más que una mentirosa patológica y una aventurera caída en desgracia. Pero lo malo no es que Mata-Hari fuera una impostora y una espía de medio pelo, dispuesta a venderse al mejor postor. Lo peor fue que a causa de sus muchos embrollos se vio condenada a morir a los 41 años ante un pelotón de fusilamiento en el castillo de Vincennes. Nació el 7 de agosto de 1876 en Leeuwarden, Holanda. Su padre era un hombre de negocios holandés, al que sus vecinos apodaban el Barón, por sus delirios de grandeza y sus costumbres extravagantes. Su madre era de ascendencia javanesa (los holandeses tenían Java como posesión colonial) A los seis años, Margaretha Zelle, fue matriculada en el colegio más caro de la ciudad y enviada a clase, el primer día de curso, en una carreta dorada tirada por dos cabritas blancas adornadas como para un casamiento principesco. Las burlas de sus compañeras no hicieron mella en la futura Mata-Hari que descubrió pronto el placer de verse convertida en el centro de todas las miradas. El padre, como era de esperar, acabó arruinado y separado de su esposa, fallecida prematuramente minada por las disputas conyugales, pero convencido de que la belleza exótica de su hija le iba a resarcir de tanto sinsabor. Y no le faltaba razón. La fama de seductora de Margaretha se inició a los quince años, en la Escuela Normal de Lyden, donde fue enviada junto con sus hermanos.. La mayor parte de sus años en Lyden los pasó huyendo del acoso sexual y de los castigos del director de la institución, un tal Wibrandus Haanstra, quien llegó a arrastrarse a sus pies, a gimotear en público y a escribir horrendas poesías con tal de conseguir sus favores. No es de extrañar que su matrimonio con el capitán Rudolf McLeod, un oficial del ejército holandés, apareciera ante sus ojos como la antesala de un sueño, que muy pronto se tornaría en pesadilla. La joven Zelle tenía entonces 18 años y muchas ganas de zafarse de la vigilancia de su tío en La Haya, con quien se había refugiado tras escapar del colegio y del baboso profesor Wibrandus. Una mañana de 1895 encontró este anuncio salvador en el periódico Her Nieuws Van Der Dag: "Oficial destinado en las Indias Orientales holandesas desearía encontrar señorita de buen carácter con fines matrimoniales". Sólo se pedía una carta con referencias, pero Margaretha añadió una fotografía, convencida de impresionar al capitán. La cita galante tuvo lugar a la puerta del Rijsmuseum de Amsterdam un día de marzo de 1895. Él tiene 39 años, apostura marcial, un bigote aparatoso, galones, chaquetilla y sable. Ella, 18, y es una insólita holandesa, morena y de ojos profundos. Resultó inevitable el flechazo. Después del almuerzo, el deseo los condujo a un coche taxi. Nada cuesta imaginar una pasión incendiaria, un enredo de brazos y piernas y, más tarde, unas cartas ansiosas que sellan el amor iniciado. "Qué suerte que los dos tengamos el mismo temperamento ardiente", escribiría Margaretha en esos días. Margaretha y Rudolph Mac Leod Tanto ardor acabó en un embarazo y en una boda precipitada sin los fastos que había soñado el pomposo padre de la novia y se trasladaron ya con su primera hija hacia las Indias Orientales, donde él fue destinado. Mata Hari y Rudolf McLeod el día de su partida a Indonesia Esto le permitió a Mata Hari entrar en contacto directo con la cultura de ese continente. Perdió a su segundo hijo por un extraño envenenamiento, presuntamente en venganza por el trato dado por su marido a un sirviente nativo. Rudolfh y el Hijo de Mata Hari En las Indias Orientales holandesas (actualmente Indonesia) se fraguará la aventura de Mata-Hari. Mac Leod es nombrado comandante del primer batallón de infantería en Malang al Este de Java y allí se trasladan ambos esposos con su hijo Norman. Allí nació Louise y empezaría Margaretha a interesarse por las danzas nativas, que le iban a proporcionar largas horas de placer ante el espanto del comandante que empezó a acusarla de disoluta y viciosa. Lo que antes era hechizo, ahora era perversión, y se desató el infierno conyugal. En una ocasión Mac Leod se quejó a su hermana justificando la animadversión hacia su consorte: "¿Cómo puedo hacer para quitarme de encima a esa maldita sin perder a mis hijos?... ¡Ay! Si tuviera dinero para comprar su consentimiento, pues la maldita hace todo por dinero". Margaretha en 1900 La muerte del hijo supuso un duro golpe para la familia que no fueron capaces de superar. El marido buscó amparo en la bebida y frecuentaba bien poco el hogar. Se dice que esta soledad llevó a Mata Hari a sus primeros contactos con la cultura javanesa y con las técnicas amatorias orientales, que le proporcionarían años más tarde fama como una cortesana que llegaba a cobrar fortunas por velada. De regreso a Amsterdam, donde el militar fue absorbido por el alcoholismo y la vida mundana, consiguió el divorcio en 1902 aduciendo maltratos. La pequeña Louise se quedó con el padre, y la señora Mac Leod se fue a París en 1905. Margaretha en 1905 Fracasó como modelo de un artista y la mayoría de historias sobre su vida coinciden en que su primer benefactor fue el Barón de Marguerie. El la introdujo a la sociedad como una adolescente oriental. Sus ojos oscuros eran particularmente expresivos y era muy muy alta, 1.75 mts, con cabello oscuro y la clásica figura de "reloj de arena" con cintura estrecha y amplias caderas. Fue aquí cuando nacieron sus fascinantes historias: Margaretha cambió su acento, y ayudada por su colección de pulseras y adornos de las bailarinas javanesas, además de su increíble imaginación, comenzó con la mítica historia de Mata-Hari. Armada de valor y aprovechando la sensación de orientalidad que emanaban sus rasgos, así como el ambiente cultural de la época, propicio a dejarse fascinar por el encanto de lo éxotico, se hizo pasar por una supuesta princesa de Java y emprendió la carrera de bailarina oriental, primero bajo el nombre de Lady MacLeod y después como Mata-Hari ( expresión malaya que significa "ojo del amanecer" ), ejerciendo de bailarina exótica y protagonizando espectáculos de danza donde se iba desnudando poco a poco, aunque nunca de la parte superior, pues según ella, su marido le había arrancado un pezón en un acto de ira. "Mi madre, gloriosa bayadera del templo de Kanda Swany, murió a los catorce años, el día de mi nacimiento. Los sacerdotes me adoptaron y me pusieron Mata-Hari, que quiere decir `pupila de la aurora'", contaba impávida. Decía que en la pagoda de Siva aprendió los sagrados ritos de la danza. Con este currículo completamente amañado, unas contorsiones sensuales y misteriosas, y un cuerpo hermoso prácticamente desnudo, a excepción de las cúpulas de bronce que cubrían los senos, se dispuso Mata-Hari a conquistar el mundo desde el Museo de Arte Oriental de París, en una función promovida por el coleccionista Guimet el 13 de Marzo de 1905 a la que asistieron, entre otros, los embajadores de Alemania y Japón. Basta con leer la crónica del 18 de marzo de 1905, de La Presse, para saber que los parisinos quedaron fascinados: "Mata-Hari es Absaras, hermana de las ninfas,de las Ondinas, de las walkirias y de las náyades, creadas por Indra para la perdición de los hombres y de los sabios." Presentación de Mata Hari en el Museo de Arte Oriental en 1905 París fue un revuelo con auténticas pugnas para conseguir las primeras filas en sus espectáculos. Danzaba las sagradas danzas indias del "devandasisher" y el "kandaswami", y viajó por toda Europa relatando su historia de cómo nació en un templo sagrado hindú y le fueron reveladas desde niña las sagradas danzas de su gente. Pronto se hizo famosa en todo el continente, no tanto por la calidad de su danza como por su disposición a presentarse semidesnuda en el escenario. Desde ese momento y por varios años Mata Hari se convirtió en una "top star" de París, actuando en el Trocadero, El Cercle Royale, el Olympia y hasta el Folies Bergere. Ella realizó además varias giras, danzando en Madrid, Viena, Berlin, Monte Carlo, Roma y Milán. Ella además supo sacar provecho de las veladas privadas en las que cobraba hasta 10.000 francos por noche (aproximadamente 6000 Euros) y llegó a ser tan popular que su nombre se usaba como marca de cigarros, cigarrilos y perfumes. También fue cortesana y tuvo romances secretos con numerosos funcionarios militares e incluso políticos de alto nivel. Este tipo de relaciones, así como los contactos que tuvo entre lo más florido de la alta sociedad, resultarían el origen de su perdición. Tuvo una serie de amantes de varias nacionalidades en los más altos círculos políticos y militares, entre los que destacaron el príncipe Guillermo, heredero al trono alemán, el mayor Arnold Von Kalle, alto jefe militar alemán, Adolphe Pierre Messimy, ministro de guerra francés, Alred Kiepert, un latifundista alemán, los compositores Giacomo Puccini y Jules Massenet, el Barón Henri de Rothschild que le dio varias pulseras de rubies y diamantes, Jules Cambon, embajador francés en Estados Unidos, España y Alemania y Tadea Mirszlac, la gitana amante de Francisco Jose I de Austria y de su hijo Rodolfo. Giacomo Puccini Adolphe Pierre Messimy Henri de Rothschild Jules Cambon Jules Massenet Mata Hari era irresistible para los hombres y según se cuenta un polcía alemán que la investigó por cargos de "indecencia" terminó acostándose con ella, Jules Massenet le escribió una parte danzada para ella en 1906 en su ópera Le Roi de Lahore, Felix Xavier Rousseau, un exitoso baquero fue otro de sus amantes y quien le compró a Mata Hari una carísima villa en el suburbio parisino de Neuilly. Casa de Mata Hari en París Todo el mundo quedaba extasiado ante su belleza. ¿Era realmente hermosa? Resulta muy discutible. Con más propiedad podría llamársela exótica. El prestigio de sus danzas y el encanto pseudo-oriental de que había sabido rodearse indudablemente debían influir sobre sus admiradores confiriéndole una belleza producto en gran parte de su imaginación. Su fama como bailarina crecía, pero el paso del tiempo no perdonaba a una Mata Hari que poco a poco iba dejando de ser la adorable jovencita de sus inicios. Al perder sus encantos físicos, que hoy en día no resultarían demasiado sobresalientes para nuestros gustos, empezó a ejercer con más asiduidad de cortesana, aprovechando sobre todo el mito que rodeaba su figura. De esta forma, pudo seguir llevando un nivel de vida similar en los años siguientes. Es difícil dilucidar hasta qué punto Mata Hari llegó a disfrutar en sus relaciones sexuales, ya que, como dice Irving Wallace, su vida amorosa siempre estuvo imbricada en su trabajo. Ella misma decía de sus dotes de bailarines «Nunca supe bailar bien. La gente acudía a verme porque fui la primera que se atrevió a exhibirse desnuda en público». El estrellato de Mata Hari fu muy costoso para su vida personal ya que perdió la custodia de su hija Non.En aquellos tiempos, intentó recuperar a su hija, que vivía con su padre en Holanda, pero resultó imposible. La hija de Mata Hari acabó muriendo algunos años después de la muerte de su madre, curiosamente días antes de un viaje a Java en el que había puesto muchas esperanzas. La trama de espionaje en la que Mata Hari se vio envuelta es bastante enrevesada y en muchos puntos no del todo aclarada, pues hay versiones contradictorias sobre lo que ocurrió. Cuando estalla la Primera Guerra Mundial en julio de 1914 ella está en Berlín, donde baila en un importante music-hall, y tiene por amante al jefe de policía de esta ciudad y un poco más tarde a Kraemer, cónsul alemán en Amsterdam y jefe del espionaje de su país. Los franceses no se lo perdonarían. Lo cierto es que Kraemer piensa en ella para sonsacar información a los militares franceses. A cambio, naturalmente, de sumas considerables. Tras el regateo, Mata-Hari acepta y se convierte en la agente H-21. Pero la bailarina era ambiciosa e inconstantes en sus afectos, y tal como había hecho siempre en sus amores, decidió jugar a dos barajas y convertirse en agente doble. Ni corta ni perezosa se ofrece en París al capitán Ladoux, a quien sabe al frente del Servicio de Espionaje y Contraespionaje francés. En un momento en que se combate encarnizadamente en todos los frentes, la obsesión por la traición y por el espionaje se exacerba. Los servicios secretos franceses e ingleses sospechan que Mata Hari trabaja para Alemania. En agosto de 1916, el famoso "deuxieme bureau", la división francesa de contraespionaje, decide ponerla a prueba, confiándole una misión en Holanda. Por un conjunto de circunstancias, no puede llegar a ese país y se dirige a España, centro del espionaje y del contraespionaje internacional. Allí, por propia iniciativa, llega a intimar con el agregado militar alemán, el capitán Von Kalle. Obtiene de él información sobre las maniobras alemanas, que transmite al servicio secreto francés; pero éstos siguen sospechando de ella, pensando que es una agente doble que trata de hacerles creer que apoya la causa francesa. Unos meses despues aparece en Holanda, residiendo en el Hotel Victoria de Amsterdam. En marzo de 1915 sale para Francia, y poco despues está en Madrid. Un capitán inglés llamado Fernand Tuohy dice que bailó durante varios meses en un music-hall de Madrid al mismo tiempo que se ponía en contacto con agentes abiertamente partidarios de Alemania. Es entonces cuando sus actividades comienzan a despertar las sospechas para los servicios de inteligencia aliados, y a partir de entonces la mantendrán estrechamente vigilada. En la primavera de 1916 vuelve a Francia, donde se aloja en el Gran Hotel de París, y segun los informes de los agentes franceses que seguían sus movimientos se dedicaba a relacionarse con oficiales de las naciones aliadas que se encontraban de paso allí. Es en esta epoca cuando Mata Hari conoció al que sería el amor de su vida, Vadim Masloff, un soldado ruso destinado en Francia, quien en ese momento estaba de permiso en París. Durante varios días y varias noches no se separaran uno del otro. Finalmente se produce el desenlace de la historia cuando los franceses interceptan un mensaje cifrado de los alemanes que confirmaba sus sospechas, ya que el mensaje se refería a uno de los agentes alemanes llamado H21 y cuyos movimientos eran exactamente los que había hecho Mata Hari en los ultimos tiempos. Ademas en el mensaje se dice cuales serán sus siguientes pasos: ir a París y recoger 5.000 dolares en pago a sus servicios que hay depositados en el Banco Comptoir d'Escompte. De esta manera cuando Mata Hari llega a París en enero de 1917 ya tiene sobre ella a todo el servicio francés de contraespionaje. Efectivamente Mata Hari recoge el dinero en el Comptoir d'Escompte, lo cual será definitivamente su perdición. Tras vigilarla algunas semanas en espera de obtener más información se decide proceder a su detención, que se produce el 13 de febrero a las siete de la mañana en el numero 103 de la avenida de los Campos Elíseos. Mata Hari en el día que fue apresada 13/02/1917 Es sabido que cuando fue apresada, requirió que le concedieran tiempo para asearse y que llegó a mostrarse desnuda ante los ojos de sus captores, con la excusa de ofrecerles bombones en un casco prusiano que un general alemán le había regalado años atrás. Este atrevimiento y muestra de contactos con amantes enemigos, en plena época de guerra, muestran a Mata Hari con la actitud propia del mito que representaba, como si tuviese la seguridad de que sus contactos en la altas esferas la harían intocable. Todavía no era consciente del que estaba en un grave peligro y que tan pronto como tuviera problemas, todos sus contactos y antiguos amigos no querrían saber nada de ella. Estos hechos, entre otros, constan en el acta del juicio que no fue revelada hasta bien entrada la década de los años 1950. Tras su arresto fue recluida en la prisión de San Lázaro en las afueras de París. Más tarde fue sometida a juicio acusada de espionaje, de ser una agente doble para Alemania y Francia, y de haber causado con ello de forma indirecta la muerte de miles de soldados. Prisión de San Lázaro En las audiencias se reveló una historia sensacional de sexo y espionaje, de modo que las angustiadas declaraciones de inocencia de Margaretha cayeron en oídos sordos. "Amo a los militares. Los he amado siempre y prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico", declaró la espía durante el proceso que la condenó a muerte. Mata Hari solía disfrazarse de militar En el interrogatorio se volverían contra ella sus últimas andanzas con la milicia: "Desde junio de 1916 habéis entrado en relación con los militares de todas las nacionalidades que estaban de paso en París. Así el 12 de julio habéis almorzado con el subteniente Hallaure. Del 15 al 18 de julio habéis vivido con el comandante belga De Beaufort. El 30 de julio salisteis con el comandante de Montenegro, Yovilchevich. El 3 de agosto con el subteniente Gasfield y el capitán Masslov. El 4 de agosto os citabais con el capitán italiano Mariani. El 16 almorzabais con los oficiales irlandeses, Plankette y O'Brien, y el 24, con el general Baumgartem". El listado continuaba y aquí fue cuando Mata-Hari aseguró que amaba a los militares de todos los países y que sólo se acostaba con ellos por placer, no para sacarles información. "¿Una ramera? ¡sí!, pero una traidora, ¡jamás!" es una frase que se le atribuye a Mata Hari durante el juicio sumarísimo al que fue sometida. Al final se le encontró culpable, aunque sin pruebas concluyentes, y basadas en hipótesis que hoy no se sostendrían en un juicio moderno. El jurado alcanzó su veredicto en poco menos de media hora y fue condenada a muerte el 25 de Julio de 1917. De hecho, una asociación de su ciudad natal pidió hace algunos años al Ministerio de Justicia francés una revisión póstuma del caso, aunque aun no se han pronunciado. Hasta pocas horas antes del fusilamiento, Mata Hari tuvo la esperanza de que el presidente de la República le concediera el indulto. Cuando le fue denegado ella aun no podía creer lo que iba a suceder. Margaretha Geertruida Zelle, siempre proclamó insistentemente su inocencia, hasta el último instante. Su ejecución solo dio más fuerza a la mitología. Una multitud parisina se reunió la mañana del 15 de octubre de 1917. Ese día, vestida de negro, con un sombrero de ala ancha y botas, momentos antes de que un pelotón de fusilamiento del Ejército francés acabara con su vida.Tenía 41 años. Sobre los detalles de este episodio circularon muchas leyendas, como que antes de morir se despidió de los soldados del pelotón agitando la mano, o que sólo vestía un abrigo de piel, del cual se despojó para persuadir a sus ejecutantes, o que los propios soldados tuvieron que ser vendados para no sucumbir a sus encantos. Se rehusó a que le vendaran los ojos, por lo que se difundió el rumor de que creía que uno de sus amantes acaudalados había ordenado que se cargaran los rifles con cartuchos de salva. Mata Hari enfrentando el pelotón de fusilamiento En todo caso, si parece probado que lanzó un beso de despedida a sus ejecutores y que, de los 12 soldados que constituyeron el pelotón de fusilamiento, sólo acertaron 4 disparos, uno de ellos en el corazón que le causó la muerte instantánea. El oficial a cargo, como así era habitual en estos casos, ultimó el acto con un innecesario disparo de gracia en la sien. La noticia recorrió el mundo Su cuerpo, que no fue enterrado ni reclamado por nadie, se empleó para el aprendizaje de anatomía de los estudiantes de medicina, como era habitual para los considerados criminales y ajusticiados en aquella época. Su cabeza embalsamada, que tenía el pelo teñido de rojo, como atestiguan quienes la vieron, permaneció en el Museo de Criminales de Francia hasta que en 1958, desapareció seguramente robada por un admirador. Hoy por hoy, la tesis más extendida sobre el caso Mata Hari es que, aunque reveló datos sobre ciertos movimientos alemanes y franceses sin importancia, como el desembarco nocturno de algunos oficiales del Kaiser en Marruecos, o la insustancial comunicación al enemigo de movimientos de tropas francesas que aparecían incluso en la propia prensa parisina, estos fueron siempre irrelevantes debido a la nula preparación de Mata Hari como espía, aunque en el juicio sus acusadores franceses llegaran a afirmar que había sido entrenada en Holanda en una escuela para tal fin. Mata Hari era más bien una cortesana en aquellos momentos, que aceptó encargos de esta índole con tal de poder seguir con su alto ritmo de vida y asistir, en territorio de guerra, a su joven amado herido en combate. Quienes han estudiado este personaje dicen que en realidad se tomó esta labor como un juego, no siendo consciente de que el mundo ya no era el que había conocido antes de 1914, y que la guerra lo había cambiado todo. Una tesis bastante difundida sostiene que los alemanes, tras considerar que este personaje les resultaba molesto, prepararon su eliminación a manos del propio enemigo, tendiendo la trampa al contraespionaje francés para que asociaran a Mata Hari como un agente alemán. La jugada era perfecta. Al enviar los alemanes un mensaje comprometedor y cifrado con una clave a Mata-Hari, de la que tenían constancia que sus enemigos ya disponían del método de descifrado, pero sabiendo que estos desconocían el sobreaviso alemán sobre el hecho, provocarían, como así ocurrió, que las autoridades de París creyeran a pies juntillas en la veracidad de toda la información interceptada, sin pensar que los alemanes lo habían hecho así a propósito. Según los estudiosos, su caso sirvió de chivo expiatorio ante la opinión pública por los fracasos de Francia en el frente de guerra, sin olvidarnos del rencor moral inconsciente que provocaba su estilo de vida libertino. La acusación de haber sido la causante de la muerte de miles de soldados franceses y ajusticiada en virtud de ello, puede ser tomada como una acción de marketing político y control social propia de tiempos de guerra, buscando una condena ejemplarizante en un momento en que era habitual la ejecución de jóvenes franceses en el frente por difusas acusaciones de traición o deserción. Mata Hari es hoy por hoy, una leyenda que curiosamente ha terminado representando la imagen del espionaje, cuando en realidad es su antítesis, ya que para cualquier espía la discrección es un elemento fundamental. Es evidente que pocas mujeres han despertado tantas y tan desgarradoras pasiones, así como sembrado tantos y tan contradictorios misterios. Hoy por hoy sigue siendo un personaje descrito con pinceladas de leyenda. A pesar de la distancia en el tiempo, pocos son los acercamientos a su persona que dibujen claramente un ser humano, preso de su destino, que intentó olvidar sus propios fantasmas y tragedias personales creando un personaje ficticio llamado Mata Hari. Un personaje que optó por la huída hacia adelante de la Dolce Vita, en un intento de ocultarse a sí misma la evidencia del abismo de quien asistió en primera fila al espectáculo de la miseria humana. Novelas, películas, musicales y óperas han sido escritas sobre Mata Hari. Entre los filmes se destacan los protagonizados por Greta Garbo, Jeanne Moreau y Sylvia Kristel. Greta Garbo en Mata Hari, 1931 Jeanne Moreau como Greta Garbo También ha sido mencionada o aparecido su personaje en muchas otras películas, por ejemplo en James Bond Casino Royale se hace aparecer Mata Bond como una supuesta hija de James Bond y Mata Hari, asimismo en las Crónicas del Joven Indiana Jones es Mata Hari el personaje que hace debutar sexualmente al joven Indy. Madonna la menciona en la letra de "Like it or not" "...Cleopatra had her way, Matahari too, Whether they were good or bad, Is strictly up to you..." y también lo hace Joaquín Sabina en "Aves de paso". Recientemente el Frisian Museum de Leeuwarden, Holanda, abrió una exposición permanente sobre Mata Hari en una de sus salas. Frisian Museum de Leeuwarden Para las escritoras feministas Mata Hari es una malograda mujer e incluso una heroína, víctima de la histeria de los tiempos de guerra y de la represión sexual. Tarjetas con la imagen de Mata Hari muy populares en Francia 1905/1910 Videos sobre Mata Hari link: http://www.youtube.com/watch?fPmWIJrTkzY link: http://www.youtube.com/watch?UNinzamNV7I
Datos archivados del Taringa! original
259puntos
9,329visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

a
angieyruben🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts31
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.