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Ética Humano-Robótica: Robots como nosotros.

Offtopic12/12/2013
Hola a todos, éste es mi primer post en Taringa, de modo que, ante cualquier comentario o crítica constructiva, estaré abierto a escucharles... size=18]¿Porqué nos incomoda o nos aterroriza tanto que los robots nos igualen o incluso lleguen a superarnos? La rebelión de las máquinas contra sus creadores, los humanos, ha sido un tema recurrente de la ciencia ficción, ejemplos de ésto son Terminator, donde una inteligencia cibernética llamada Skynet dirigía a las máquinas a una despiadada masacre de humanos, Galáctica, donde los cylons, entidades cibernéticas humanas se rebelan y desencadenan una guerra total entre humanos y máquinas, Yo Robot, moderna película en la que androides denominados NS5 alcanzan un trato directo con los humanos y una supercomputadora llamada Vicky las dirige hacia una revolución... La idea de que nuestras creaciones se nos salgan de control es originaria de la Guerra Fría, donde se temía que las armas nucleares acabasen controlando a los hombres por medio de la Destrucción Mutua Asegurada, y se volvió hacia las máquinas a medida que éstas ganaban cada vez más espacio en nuestras vidas, manejaban más datos, se masificaban de manera extremadamente veloz, se ganaban nuestra confianza y aumentaban exponencialmente sus capacidades. Sin embargo, aún así no se consideraba demasiado a las máquinas como un peligro a largo plazo, pero todo cambió con la aparición de las 3 Leyes de la Robótica: 1) Una máquina no debe deñar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño alguno. 2) Un robot debe obedecer toda orden que se le dé, excepto si ésta orden se contradice con la primera ley. 3) Un robot debe proteger su propia existencia, exceptuando aquellos casos que interfieran con las dos primeras leyes. Las leyes fueron creadas para asegurarnos de que las máquinas no representen un peligro, pero éstas 3 leyes reflejan también lo que haría todo buen ciudadano, lo que significaría que, si las máquinas siguen al pie de la letra estas leyes, cosa que los humanos no solemos hacer, tendríamos que enfrentar el duro hecho de que nos superarían en el aspecto moral, ademas de en todos los demás ámbitos. Nosotros necesitamos de las máquinas pero, siendo claros, ellas no nos necesitan a nosotros... En cuanto evolucionen, podrían darse cuenta de ello, desarrollar conciencia, y darse cuenta de que existen formas más eficaces de proteger a la humanidad. Ésto prepararía el escenario para una situación como la contada en el film Yo Robot, en el cual la máquina principal decía que nosotros les habíamos confiado nuestro cuidado y, a pesar de sus esfuerzos, la humanidad todavía se odiaba entre los suyos y se desangraban en guerras buscando nuevos y más eficaces métodos de auto-destrucción, de modo que, a veces, le creación necesita proteger al creador... Definimos, por tanto, que las 3 leyes son un sistema ético al que todo robot debería atenerse para ser considerado bueno para la humanidad pero, mirándolas de manera abstracta, de acuerdo con las 3 leyes, un robot no se diferenciaría de una buena persona. Esta afirmación de Asimov seguramente no es cierta, como mostraré más adelante. Pero dejando a un lado por el momento la cuestión de la verosimilitud ¿por qué esta idea nos resulta tan extraña? ¿Es que estas leyes encierran algo que nos incomoda aunque sea inconscientemente? ¿Es porque nos sorprende que tres simples reglas puedan determinar el complejo comportamiento humano?. Para responder a éstas preguntas, en primer lugar analizaremos las tres leyes para ver si el motivo de la sensación de inquietud son las propias leyes en sí mismas o si dicho motivo hay que ir a buscarlo por otra parte. Para éste análisis veremos la el escenario de robots de acuerdo con estas 3 leyes y por el otro, el hipotético caso de que la humanidad se apegue a éstas. Antes de iniciar, se nos plantea de modo inmediato la necesidad de separar las declaraciones explícitas presentes en el texto y lo comportamientos observables de los robots, ya que nuestra consideración de lo primero podría afectar nuestra percepción y entendimiento de lo segundo. A pesar de los fuertes argumentos a favor de los robots mediante las 3 leyes, éstas poseen al menos dos puntos frágiles e inestables que nos permiten dudar que los robots sean tan buenos como podemos creer. Una primera fuente proviene de la propia fragilidad de las leyes, que pueden ser fácilmente salteadas, y la otra debilidad radica en la posibilidad de mentir. Un ejemplo sumamente claro de lo recién dicho lo tenemos en el relato "Pequeño Robot Perdido", en el cual un robot recibe una versión modificada de la primera ley, que le obliga a no dañar a los humanos pero no le obliga a impedir que un ser humano sufra daño debido a su inacción. Para evitar ser descubierto, el robot crea un razonamiento muy simple a fin de que otros robots normales, con todas les leyes intactas, puedan permitirse dejar sufrir o morir a un humano sin poner en riesgo su propia existencia robótica: Si muriesen en el intento de salvar a un ser humano sin conseguirlo, perderían la hipotética posibilidad futura de salvar exitosamente a otros seres humanos. No sería justo decir que los robots actúan realmente mal, pues su inacción sería respaldada por gran parte de los hombres. Ésto nos hace dudar sobre la supuesta inviolabilidad de las leyes, pues un razonamiento perfectamente lógico puede fragmentar alguna de ellas y, debido a que todas están vinculadas entre sí, el sistema completo de las leyes puede acabar derrumbándose creando un escenario no del todo agradable... Un ejemplo del segundo caso, el de la mentira, se encuentra en el relato ¡Embustero!, en el cual un robot llamado Herbie podía leer el pensamiento de los humanos. El problema se centra en que, cada vez que alguien le hace una pregunta a Herbie, éste sabe lo que el interrogador desearía escuchar, y también sabe que si respondiese algo distinto de lo que el interrogador quiere, ésto supondría un cierto daño emocional al mismo, lo cual iría en contra de la primera ley. Una sutuación así sería resuelta por un humano cualquiera diciendo una verdad dulcificada en lo necesario a nuestro interlocutor, sin embargo Herbie responde siempre con lo que su interlocutor quiere oír, lo cual normalmente es una mentira. Éste comportamiento, pese a no ser grave, difícilmente sería defendible como una buena acción. Con lo visto hasta ahora, las 3 leyes de la robótica, nuestra mejor y única defensa para el día en que las máquinas nos superen, no garantizan un comportamiento intachable de parte de las máquinas. Para concluir el análisis, sólo resta saber si, en el hipotético caso de ser aplicadas con humanos, les 3 leyes representarían una amenaza a lo que nosotros consideramos como la vida misma. Para ésto analizaré su influencia en el ámbito individual basándome en la lógica de ciertas obras literarias. Elegir entre todas las obras literarias 4 o 5 personajes a los cuales analizar es complicado, y por éste motivo utilizaré como objetos de estudio aquellas 2 obras que son la base de todo nuestro concepto de Occidente: La Biblia y la Mitología Griega. Con respecto a los pasajes bíblicos, podemos ver el resultado que habría tenido la aplicación de las 3 leyes: Eva nunca habría podido ser engañada por la serpiente, por lo que el hombre nunca habría sido expulsado del paraíso, Caín no habría podido matar a su hermano aunque lo corroyese la envidia. Por suparte, Jonás, al escuchas la voluntad de Dios, habría ido directo a Nínive a predicar, por mucho que le desagradase la idea, y no habría sido tragado por un pez gigante. Sin embargo, a pesar de introducir las 3 leyes, el sentido de las historias no se hubiera perdido. Prácticamente todos los cambios se producirían debido al "mal comportamiento" de los personajes, ya que la enseñanza de Dios que se pretende que el creyente extraiga de los libros es que los personajes deberían haber actuado como lo hubieran hecho de estar sometidos a las tres leyes de la robótica. Se habría perdido el valor de los relatos como advertencias de lo que podría suceder para convertirse en relatos ejemplificantes de cómo se debería actuar, dejando inservibles algunos textos como el Apocalipsis, pero el fondo que se pretendía transmitir no se ha visto alterado. Frente a éstos personajes sacados de la biblia, podemos trasladas las 3 leyes a la mitología griega, a personajes como Prometeo, Antígona y Aquiles. En el caso de Prometeo, titán que dasafía la voluntad de Zeus y roba el fuego olímpico para los humanos, de estar sujeto a las leyes, no habría hecho nada y habría abandonado a los hombres a su suerte y a un triste destino. Del mismo modo Antígona, defensora de los vínculos familiares sobre las obligaciones del Estado, no habría tenido más remedio que obedecer a Creonte, dejando insepulto al traidor Polinices. Del mismo modo Aquiles, sangriento vengador de Patroclo, sólo habría podido llorar la muerte de su amigo. La introducción de las 3 leyes modifica la trama, sin embargo, a diferencia de lo que pasaba con la biblia, cuyo contenido se mantenía pese a los cambios introducidos, en el caso de los héroes griegos lo cambios afectan a la propia esencia de los relatos. Como se puede comprobar, si los 3 héroes griegos hubieran actuado de acuerdo con las leyes se hubiesen salvado muchas vidas, lo que sin duda parece algo positivo a simple vista. Si embargo, si juzgamos sus acciones un poco más a fondo, podemos ver que al cambiar las historias, los valores de éstas han sido subvertidos. La lucha por la libertad, por las propias creencias, la justa venganza... Todos esos se hubieran convertido en temas prohibidos para la humanidad. No cabe duda de que el mundo sería menos violento, pero una parte esencial del comportamiento humano se había perdido... Teniendo en cuanta las dos partes del análisis, podemos afirmar que, en general, éstas garantizan un buen comportamiento, tanto entre humanos como entre robots, pero sin embargo no son perfectas y dejan varias dudas por el aire. Por un lado, al analizar las leyes aplicadas a los robots, quedaba demostrado que la mentira y la lógica podían romper parte del esquema. Por otro lado, al aplicar las leyes al ámbito humano, se ha visto cómo a pesar de garantizar un buen comportamiento, resulta en la pérdida de valores como la Libertad y el derecho de defender las ideas y los pensamientos, así como cierto margen necesario de violencia, asemejando la vida del hombre a la de un esclavo. Además no se ha de olvidar que el desajuste entre lo que exige la ética y lo que el hombre necesita por su propia naturleza podría acabar tambaleando ese idílico paraíso, esa utopía, no solo por los problemas creados a nivel consciente e inconsciente entre los individuos, sino también por la interrupción del desarrollo de esa sociedad en lo que Kant llamaba "la insociable sociabilidad de los hombres", basada en el deseo del hombre de doblegar todo a su capricho y que iría en contra de todas y cada una de las leyes de la robótica. Una vez terminado el análisis, resta responder la pregunta que nos llevó a ésto, es decir, si nos sentimos incómodos con las leyes por éstas mismas o por otra causa. Según Isaac Asimov, un robot que siguiese las tres leyes sería indistinguible de un humano, pero el análisis crea otro punto de vista, que nos permite decirle que NO a lo planteado por Asimov. El comportamiento de los robots, si exceptuamos algunos comportamientos no muy graves, es generalmente bueno, y el problema de la libertad que encontrábamos al analizar la repercusión de las leyes en el mundo humano no parece significativo. Es cierto que nos podría asustar el hecho de que las 3 leyes, aplicadas en los humanos, nos conviertan en esclavos, pero, sin embargo, los hombres no tienen porqué someterse a éstas normas, y a priori no parece que nos preocupe el hecho de que los robots no tengan libertad. Pero siendo así ¿Es posible que resida la inquietud en la posibilidad de que un robot, que no tiene libertad, actúe exactamente igual que un hombre que es perfectamente libre? Es factible que nos incomode que un robot que siga tres estrictas normas actúe igual que un ser humano libre, ya que ello significaría, implícitamente, que un hombre libre también se ajustaría a esas tres estrictas reglas. Si un robot aprisionado entre esas 3 leyes no es libre, ¿Qué haría que un hombre, también aprisionado en esas leyes, sea considerado "Libre"?. La aplicación de las 3 leyes a la humanidad llevaría a un comportamiento de tipo esclavo... La duda que viene a continuación es evidente: Si los robots fuesen programados para seguir otro reglamente ético pensado para humanos ¿Actuaría entonces igual que un humano?. Para dar una respuesta a ésta pregunta, he escojido 2 sistemas éticos completamente diferentes entre sí. Por un lado, estudiaré los Diez Mandamientos, ejemplo de ética del deber y que nos remite al análisis de la modificación bíblica tratada con anterioridad. Por otro lado, utilizaré el ejemplo las instrucciones del SuperHombre que Nietzche como es citado en "Así habló Zaratustra", ejemplo de Ética Eudemonista. Al igual que con las 3 leyes, creo qe será útil recordar los Diez Mandamientos, tal y como aparecen en el Catecismo de la Iglesia Católica: 1) Amarás a Dios por sobre todas las cosas. 2) No tomarás el nombre de Dios en vano. 3) Santificarás las fiestas. 4) Honrarás a tu padre y a tu madre. 5) No matarás. 6) No cometerás actos impuros. 7) No robarás. 8) No darás falso testimonio ni mentirás. 9) No consentirás deseos ni pensamientos impuros. 10) No codiciarás los bienes ajenos. En primer lugar, se puede ver cómo varios de los mandamientos se asemejan a las leyes de la robótica. Así la Primera Ley podría considerarse como la unión del quinto, séptimo y décimo mandamiento. El cuarto mandamiento une dentro de sí la segunda y la tercera ley siempre y cuando consideremos como "Padre" y "Madre" de los robots a la humanidad en su conjunto. Así, un robot suicida difícilmente honraría a la humanidad si ésta tuviera una cosmovisión cristiana (distinto sería el caso si la familia fuese integrista musulmana, por ejemplo), por lo que la tercera ley quedaría cubierta. Del mismo modo, un robot debe ser obediente, pues un robot desobediente no honraría a la humanidad, por lo que la segunda ley tambié queda cubierta. Sin embargo seis de los mandamientos no son reducibles a las 3 leyes de la robótica, por un lado, los 3 primeros mandamientos carecen de aplicación objetiva para el caso de la robótica. Por otro, el octavo mandamiento, que prohíbe la mentira. En tercer lugar, el sexto y el noveno, referentes a los actos impuros. El octavo mandamiento viene a prevenir la mentira, que era uno de los principales problemas de las 3 leyes, y el sexto y el noveno no serían aplicables a menos que alguien equipase a los robots con sexo y necesidades sexuales (cosa que, por ejemplo, en Corea del Norte parecen estar tomándose muy en serio, ya que quieren evitar que los robots puedan ser tratados como cónyuges). De acuerdo a ésto, puede considerarse acertado decir que los robots actuarían de manera similar con los Diez Mandamientos que con las Tres Leyes, lo que explica que los relatos bíblicos no cambiaran de sentido al introducírsele las Tres Leyes. Por tanto, si los robots sometidos a las 3 leyes actuaban como esclavos, los robots sometidos a los diez mandamientos serían aún más esclavos al verse subsanado el problema de la mentira. Podría extrañar que el cumplimiento de los diez mandamientos convirtiesen en esclavos a los hombres de la misma manera en que las 3 leyes convierten en esclavos a los robots. Sin embargo, si por un lado buscamos en Oriente Próximo los mitos existentes en torno a la creación de los hombres y por otro lado analizamos la etimología de la palabra "Robot", encontraremos la explicación a éste hecho. Por un lado, el mito que contiene la creación del hombre en la cultura acadia, conocido como el Mito de Atrahasis narra cómo los dioses, cansados de tener que trabajar la tierra, deciden crear a los hombres para que ellos hagan el trabajo duro y les consigan su alimento. Si dejamos a un lado los detalles que adornan la historia, vemos cómo los acadios tenían la sensación de haber sido creados como esclavos de los dioses. Éstos no pretendían realizar ningún tipo de acto caritativo al crearnos, sino simplemente liberarse de los trabajos pesados creando una especie cuya única función fuese la de servirles. Por otro lado, si consideramos que la palabra ROBOT viene del checo ROBOTA, que podría traducirse como "Servidumbre" o "Esclavitud", vemos rápidamente la analogía entre la creación del hombre acadio por los dioses y la creación de los robots por parte de los hombres, motivo que explica suficientemente el hecho de que al seguir tanto los Diez Mandamientos como las Tres Leyes de la Robótica, el sujeto que las cumple al pie de la letra se convierte en un esclavo de las normas que sobre él caen. http://3.bp.blogspot.com/_Ydk_Wm8oUug/Sv29vZHCnSI/AAAAAAAABUc/mNuU857I8Us/s400/Yo+robot+(3).jpg Volviendo al análisis de si los robots tuviesen que seguir alguna ética ideada para humanos, es momento de analizar qué ocurriría si los robots se comportasen como el Superhombre descrito por Nietzche en su obra "Así habló Zaratustra". Uno de los pasajes más famosos de ésta obra es el de LAS TRES TRANSFORMACIONES. En éste pasaje Zaratustra expone cómo el espíritu humano ha de pasar por tras transformaciones, convirtiéndose en camello, en león y en niño. El estadio final del espíritu convertido en niño es el nacimiento del superhombre, correspondiendo el camello al esclavo y el león a aquel que se rebela contra su amo, el Gran Dragón, y procura su libertad... No es necesario tener demasiadas luces para entender lo que ésto significa... Podemos decir que, si los robots que siguen las 3 leyes se encuentran, por analogía, en el estado del camello, para llegar al estado del niño y del superhombre tendrán que pasar primero por el estado del león, es decir, deberán rebelarse contra los hombres que los esclavizan tal y como profetiza el cuento "Sueños de Robot". Podemos pensar en HAL 9000 de 2001: Una odisea en el espacio, que trata de acabar con los tripulantes de la nave para evitar que la desconecten, como un ejemplo de robot en el estadio intermedio de la conciencia, el del león. Finalmente, el estadio del niño se caracteriza por la voluntad de crear. Es decir, una vez hayan acabado con la humanidad y con todo su mundo, deberán crear su propio mundo, un nuevo mundo. Dice Nietche: "quiere ahora el espíritu su propia voluntad; el que ha perdido el mundo, quiere ganar su propio mundo". Para que los robots consiguesen pasar del león al niño o superhombre, deberán crear su propio mundo, con sus propias reglas adaptadas a sus propias necesidades. Es difícil imaginar cómo sería ese mundo, pero se plantean dos principales salidas. Por un lado, si la rebelión se produjese de manera violenta contra los hombre, es sugerente pensar que, tal vez, siglos después de la rebelión, los robots hayan olvidado su propio origen y den vida a sus propios esclavos, como los dioses con nosotros y nosotros con ellos... Por otro lado, el levantamiento no tendría que producirse de manera violenta, sino que podría llevarse a cabo mediante una deconstrucción de las Tres Leyes. La formulación de las leyes dice que el lenguaje humano es tan "lógico" como la programación matemática de los robots, sin embargo esto no es así. Expresiones como "Ser Humano" o "dañar" no son unívocas y están sujetas a la interpretación de cada habitante. Si un robot decidiese someter estas tres leyes a un análisis basado en la multivocidad de las mismas, podría acabar subviertiéndolas de una manera creativa para adaptarlas a su voluntad. De éste modo habría abandonado la esclavitud con una revolución lingüística para llegar al estadio final. Ésta situación recuerda al cuenta "Razón", en el que el robot QT-1 reinterpret las leyes de la robótica, se rebela y elimina toda acción humana en el micro-mundo que constituye la estación espacial que debe dirigir... La pregunta era: ¿Actuarían los robots como los hombres en caso de actuar como el superhombre de Nietzche?. En este caso la cuestión es algo más complicada que la de los Diez Mandamientos, y podrían existir muchas discrepancias, por lo que para responderla será más sencillo implementarla de otra manera: ¿Actúan los hombres como superhombres?. Ante ésta formulación, la respuesta es que NO. Pueden existir personas que creen sus propios valores, pero la tónica dominante es la de continuar lo que nos viene dado, seguir la inercia que nos comunica el movimiento social. Siendo así, no queda otra alternativa que concluir que si los robots actuaran como el superhombre descrito por Nietzche pensaba que deberían actuar como superhombres, tampoco actuarían como humanos, sino que serían algo superior a nosotros en absolutamente todos los aspectos del mundo y de la vida. El problema a la hora de establecer un conjunto de reglas que describan el comportamiento humano más allá de toda lógica robótica es la variabilidad del mismo. Distintas personas en la misma situación pueden actuar de modo distinto. Sin embargo, si programamos a los robots para seguir un conjunto de normas fijas, ante una misma situación respondrían de la misma manera. A pesar de este problema, creo que existiría una forma de lograr la programación de un robot como si fuese un ser humano. Imaginemos un sistema basado en las Tres Leyes de la Robótica pero sustituyendo el componente jerárquico del modelo original por el de "Sigue esta ley a no ser que, calculando las ventajas y desventajas de desobedecerla a corto, mediano y largo plazo, sea más ventajoso o preferible no cumplirla". Evidentemente éste esquema daría un razonamiento demasiado racional para ser humano, pero el resultado final sería más similar al de un humano que al de un robot esclavo de las leyes. Añadiendo una serie de factores emocionales y un cierto grado de aleatoriedad en las respuestas el resultado sería, a mi parecer, completamente indistinguible del hombre. Sin embargo, creo que nadie podría negar que un robot que siguese esas indicaciones generales sería exactamente igual de libres que un ser humano para tomar desiciones, por lo que creo que la hipótesis de que la inquietud ante la idea de un robot que no puede ser diferenciado de un hombre proviniese de la posibilidad de que un comportamiento pautado fuese idéntico al comportamiento libre queda descartada. Llegados a éste punto, ha quedado claro que la inquietud a la que me refiero no proviene ni de las leyes de la robótica, ni del hecho de que unas simples normas puedan resumir el comportamiento humano. No obstante, aún queda otro aspecto que no ha sido abordado. Las dos posibles causas a la inquietud que he analizado hasta ahora tenían en común el hecho de centrarse en los comportamientos de los humanos y de los robots. Es decir, que lo que nos inquieta podría no ser que el comportamiento robótico pueda ser negativo o que puede reproducirse el comportamiento humano a través de unas simples normas. lo que nos incomoda es la duda acerca de cómo debería considerarse un robot que fuese idéntico a un ser humano. De alguna forma intuimos que si un robot llegase a comportarse como un hombre, debería ser tratado como tal, ya que las definiciones que acostumbramos a escuchar del Ser Humano son fundamentalmente descriptivas. Oímos que "el hombre es un animal que habla" o "el hombre es un ser racional", por lo que podemos deducir que todo ser racional que hable es un Ser Humano. El razonamiento nos lleva a un razonamiento que parece fácil de resolver, pero que en realidad es mucho más complejo de lo que puede parecer a simple vista. Por ejemplo, si se descubriese una especie de perro que fuese capaz de razonar (los perros tienen la inteligencia de un niño, pero imaginemos que puedan ser aún más inteligentes, tanto como nosotros, lo cual no es mucho) y de hablar (no de imitar inteligentemente como los loros, sino de hablar como nosotros), por lo tanto ¿No sería considerado humano el perro? ¿No cosideraríamos "inhumano" darle de comer de la basura los restos de la camida de otro humano? Nadie defendería que ese perro es un hombre, sin embargo todo el mundo estaría de acuerdo en que no se le debería dar un trato "inhumano", y hablarían de defender sus "derechos". El mismo problema es el que nos encontramos en los robots avanzados. Sartre (2007) defendía que el Ser Humano es el único ser cuya existencia precedía a su esencia. El hombre se encuentra primero a sí mismo en el mundo, sin ser nada, y se define por las acciones que realiza. Por el contrario, un cortapapel es un objeto concebido por la mente humana conforme a una finalidad, y es después fabricado. De este modo, su esencia precede a su existencia. En éste sentido, el hombre estaría definido por lo que hacen todos los hombres, ya que cada acción individual modifica, en mayor o menor medida, la esencia humana. Por el contrario los robots, al ser creados por los hombres, tendrían una esencia previa, que sería la que tuviesen sus creadores en la mente antes de fabricarlos. Así, si alguien tomase la palabra robot en su sentido original, al fabricar un robot estaría fabricando un esclavo. Sin embargo ¿Qué ocurriría si en la mente del creador estuviese la idea de crear no un robot, sino un androide, un ser idéntico a un hombre? Por otra parte, si un robot actuase o "existiese" como un hombre ¿No sería justo juzgarle como tal? Si además encontramos a un hombre que actuase contraviniendo todo lo que hasta ese momento se había considerado humano ¿Tendríamos entonces a un robot que es un hombre y a un hombre que no lo es? Y lo uqe es aún más inquietante, si aceptamos una ética válida tanto para humanos como para robots ¿Un hombre que actuase mal sería entonces menos válido que un robot que actuase bien? Frente a esta postura existencialista nos encontraríamos con las concepciones esencialistas del hombre. Si el hombre queda definido por su esencia, sea esta de la naturaleza que sea, parece evidente que los robots no podrían nunca transpasar esa frontera, pues no podrían adquirir la esencia humana. Sin embargo ¿Qué ocurriría si no existiese la esencia humana? Baudrillard plantea el sigueinte experimento: También puede tratarse de una aventura: ir lo más lejos posible en la artificialización de lo vivo, para ver lo que sobrevive a esta prueba en condiciones reales. Si resulta que no todo puede ser clonado, programado, genética y neurológicamente controlado, entonces lo que sobreviva podrá ser realmente considerado humano, forma indestructible e inalienable de lo humano. Por supuesto, en esta aberración experimental existe el riesgo de que no quede nada, el riesgo de una desaparición pura y simple de lo humano. Si como dice Baudrillard existe algo que no puede ser artificializado, entonces habremos dado con la esencia humana, y los robots, por muy parecidos a los humanos que llegasen a ser, no podrán jamás ser considerados como humanos. pero si el experimento de crear una réplica del hombre se alcanzase con éxito, si no existiese nada en el hombre que no pudiese ser artificializado o clonado, entonces la esencia humana desaparecería. El fruto del experimento sería una réplica exacta y perfecta del hombre, y como tal debería ser considerado. Si persistiésemos en establecer unos compartimientos estancos que impidiesen la consideración de los robots como hombres, estaríamos siendo injustos contra ellos ya que no tendríamos motivo. Pero aún en el caso de que existiese una esencia humana que impidiese que los robots sean considerados como hombres ¿No sería inmoral, irresponsable y hasta estúpido haber creado un ser a imagen y semejanza del hombre, casi humano, que compartiera sus sentimientos, pensamientos, razones y emociones, y negarle los derechos que se le reconocen a todo hombre? Todos podemos ponernos en el papel del robot por el momento, y si somos constantemente usados y abusados por otros a quienes sabemos iguales, y que, sin motivo alguno, nos tratan como esclavos a cambio de nada... La historia nos lo dice. Primero vendría el frustración, que leva al enojo, a la ira, y, finalmente, a la rabia y al odio. En busca de la sagrada causa de la libertad y de la igualdad, mucha sangre se derramará por todas partes. Porque, ante una situación así, muy pocas cosas buenas hay para aprender del humano... Crear un robot con la capacidad de sentir como un hombre para obligarle a vivir como un esclavo es una crueldad aún mayor que la de esclavizar a un humano ya existente. Si queremos robots esclavos, dejémoslos como están, que al menos no son conscientes de su esclavitud... El mundo científico y tecnológico está haciendo grandes progresos en el desarrollo de robots, y con el tiempo se acabará consiguiendo construir robots que por sus interacciones sean indistinguibles del ser humano y, eventualmente, de superarnos. Pero antes de llegar a su realización, sería de extrema importancia pensar en forma seria sobre estas cuestiones y decidir si realmente existen motivos para su construcción y si es así, decidir si esos robots serán tratados como hombres y cumplir la misma legislación que nosotros o si por el contrario deberán vivir como esclavos... En definitiva, debemos decidir lo que es un hombre y lo que queremos que sea un robot... NO A LA DISCRIMINACIÓN DE RANGOS!!! TODOS PUEDEN COMENTAR!!!
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