Me he decidido a hacer este post para hacer externa una pregunta que me viene rondando en la cabeza desde hace un tiempo, movido por las repetitivas denuncias que hacen eco en los medios de comunicación de padres desesperados y madres dolidas que velan por la seguridad y salud de sus hijas, que, lamentablemente son victimas de hombres - o más bien semi-monstruos - que ejercen con brutailidad, a veces fatal, su furia y su odio sobre ellas en forma de humillaciones, golpes y agresiones de todo tipo. ¿Qué los incentiva a hacer lo que hacen?, Qué beneficio existe para sus mentes retorcidas?, ¿Por qué nadie hace nada al respecto?

Perfiles de hombres violentos
Tal como sostienen algunos autores la violencia en la pareja suele comenzar a manifestarse después de un tiempo de convivencia, durante el embarazo o tras el nacimiento de un hijo, aunque también durante el noviazgo. Es de destacar también que la mayoría de las parejas suelen darle una explicación al hecho como efecto de una situación de tensión y consideran que será improbable que esto ocurra de nuevo.
Entre las características del hombre golpeador, la más predominante es el ser inseguro de sí mismo, esto le genera en muchos casos intensos celos de su pareja y de allí la necesidad de controlar o dominar a su esposa. Este rasgo lo disfraza con actitudes autoritarias hacia su mujer aferrándose a los valores culturales patriarcales, asociados con la masculinidad: agresividad, superioridad. Otros factores que encuentran estos autores en los hombres golpeadores es el haber sido objeto de abusos en la niñez y o haber contemplado los abusos de su padre hacia su madre.Afectivamente presentan serias dificultades para relacionarse con los demás con intimidad o privacidad.
Domen permite tipificar el síndrome del hombre golpeador. Dicha autora señalará que estos hombres tienen una gran dependencia emocional de la mujer y por esto necesitan que regrese al hogar, ya que no soportan estar solos. Hay una falta de reonocimiento de responsabilidad con respecto a su problemática.No pueden asumir la violencia como propia y por ello justifican y minimizan su accionar.Dirá Domen que el marido violento no considera el problema como propio,e intenta desplazar esa responsabilidad atribuyéndosela a la familia, los hijos, la esposa, los vecinos,etc.
Al no asumirse como portador de violencia y dispersar la culpa en todos los niveles posibles, no puede reconocer que necesita ayuda, y por lo tanto no la pide. La imagen social que representa es francamente opuesta a al que manifiesta en el ámbito intrafamiliar. La violencia solo se desencadena en el hogar, ya que se muestra siempre agradable con los demás hacia el exterior.
”toda forma de abuso que tiene lugar en las relaciones entre los miembros de una familia.Se denomina relación de abuso a toda conducta que por acción u omisión ocasiona daño físico y /o psicológico a otro miembro de la familia”.
Para Alejandro Aguila Tejeda, psicólogo mexicano, existen formas y características en estos roles rígidos y estereotipados para ejercer la violencia, ellas son:
I.- EL JUEGO DE PODER Y DESEO DE CONTROL:
Tenerla así dominada es una forma de alimentar una precaria seguridad en un hombre que en el fondo se siente inepto y vulnerable.
II.- BAJA AUTOESTIMA:
El hombre violento tiene una imagen muy negativa de sí mismo. Se siente como desvalido, miserable y fracasado como persona aunque pueda ser un profesional exitoso.
III.- POSESIVIDAD-CELOS:
se dirige a buscar la exclusividad queriendo ser el primero y el único en la atención de su pareja.
Cuanto más fiel y reservada, más celos le tiene.
IV.- DEPENDENCIA EMOCIONAL:
No ha logrado la separación e individuación desde el punto de vista del desarrollo psicológico. Cada intento de separación de su pareja es catastrófico para él.
V.- AISLAMEINTO EMOCIONAL Y MONÓLOGO INTERIOR:
No es abierto, se muestra cauteloso, prefiere hablar sobre otros, por lo general de manera acusatoria, que sobre si mismo.
VI.-INTUICION NEGATIVA:
El hombre violento esta muy atento de su esposa, sabiendo sus puntos débiles y sus miedos.
Este punto le sirve como astucia ya que va variando sus actitudes según sopla el viento para él, pudiendo desconcertar a propios y extraños provocando confusión.
VII.- REPRESIÓN MUDA:
Esta es la más terrible de las armas que puede utilizar el hombre violento, complicándose la forma de probar lo que él hizo ya que la agresión la realiza con miradas, voz baja, actitudes que son percibidas y sufridas sólo por su mujer.
VIII. ESTRATEGIAS PARA EVITAR LA REALIDAD:
Elude la mirada de sufrimiento de su mujer e hijos y no quiere enterarse de las consecuencias de su violencia.
Argumenta y racionaliza para asilarse emocionalmente del deterioro que provoca a la familia, se le observa amargado, fanfarrón o tortuoso.

El ciclo de la violencia está compuesto por tres fases que aparecen dentro de la dinámica del maltrato:
Fase de tensión creciente: Las tensiones se manifiestan de forma específica como determinadas conductas de agresión verbal o física de carácter leve y aisladas, a partir de pequeños incidentes. La mujer va adquiriendo mecanismos de autodefensa psicológicos de anticipación o evitación de la agresión.
Fase de agresión aguda: La explosión y la agresión se caracteriza por una fuerte descarga de las tensiones que el maltratador ha ido provocando durante la primera fase. El agresor pasa a la acción. La mayoría de las mujeres no buscan ayuda inmediatamente después del ataque, a menos que hayan sufrido importantes lesiones que requieran asistencia médica. A continuación, se produce una “transferencia de la culpabilidad”. El agresor ha conseguido que ella se perciba y sienta responsable del comportamiento violento de él.
Fase de calma, amabilidad y afecto, arrepentimiento o luna de miel: Se caracteriza por una situación de extrema amabilidad y conductas “cariñosas” por parte del agresor. El agresor muestra su arrepentimiento y realiza promesas de no volver a llevar a cabo algo similar. Ella se convierte en la responsable de las consecuencias de dicha agresión al romper la relación y, en su caso, la familia si no lo perdona.
El mapa argentino de la violencia contra las mujeres
Estos son algunos datos estadísticos de algunas de las provincias pertenecientes a la República Argentina a modo de muestra de que la violencia de género está arraigada fuertemente y también para que, en todo caso, el lector de este post asuma las dimensiones de la problematica actual.
*En Catamarca, más de dos mil casos por año
*Entre Ríos: cinco meses, cinco mujeres asesinadas
*En Tucumán, en un año se asistieron 1.300 casos
*Santa Fe: sin estadísticas, sin personal
*Mendoza: números que no dan cuenta del fenómeno
Corto - Fundación "El otro"
Consecuencias psicológicas para la mujer maltratada.
Desarrollo del síndrome de la mujer maltratada
Marie-France Hirigoyen diferencia entre dos fases en las consecuencias, las que se producen en la fase de dominio y a largo plazo.
En la primera fase, la mujer está confusa y desorientada, llegando a renunciar a su propia identidad y atribuyendo al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. Se encuentran agotadas por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, solas y aisladas de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja.
Marie-France Hirigoyen habla de consecuencias a largo plazo refiriéndose a las etapas por las que pasan las víctimas a partir del momento en que se dan cuenta del tipo de relación en la que están inmersas. Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.
Prevención
El principal camino para acabar con la violencia de género es la prevención. Esto incluye, por supuesto, un cambio global en la forma de ver las relaciones entre mujeres y hombres, un cuestionamiento de los roles sociales y estereotipos, del lenguaje, etc. Estos cambios deben partir de las personas adultas con el objetivo de que se transmitan eficazmente a niños y niñas.
Además, tu puedes prevenir y evitar implicarte en una relación que puede llegar a ser violenta:
· En primer lugar, detectar manipulaciones, aproximaciones no solicitadas, desconfiar de promesas que no tienen sentido en un momento de la relación, tener claro que decir que “no” a algo no es negociable, alejarse cuando esa persona que se te acerca tratando de hacerte ver que tenéis mucho en común o que le debes algo. Para todo esto es muy importante confiar en tu intuición, en las sensaciones de desasosiego que te producen. Cuando conoces a alguien le evalúas igualmente, valoras si esa persona encaja contigo; solo es importante que a partir de ahora incluyas también estos puntos si quieres prevenir encontrarte en una relación violenta. Valora sus ideas sexistas, cómo fueron sus relaciones anteriores (si rompió él o no, cómo habla de ellas…), etc.
· Además, valora tus propias ideas respecto al amor y la pareja, el papel de la mujer en la misma, a qué se debe renunciar por amor.., etc.
· Y ante todo, conociéndote a ti misma y teniendo claros tus valores. Si los valores de la otra persona entran en conflicto con los tuyos, debes saber reconocerlo y no aceptar en ningún caso renunciar a aquello que es importante para ti.
Este post está dedicado por todas aquellas personas que son mártires de otras personas donde la igualdad no existe y donde la justicia es lenta y mira de soslayo como sus protegidos mueren o sufren a causa del abandono de sus causas y los golpes físicos, morales y psicológicos. No hay día contra la lucha de violencia de género, todos los días la lucha debería ser recordada y apoyada

