¿Qué son los celos?
Los celos son un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se manifiestan ante el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.
Los celos surgen cuando una persona cree, que su relación está siendo amenazada.
Esta amenaza puede ser real o imaginaria.
Algunas de las emociones que pueden acompañarlos son:
• Miedo,
• enojo,
• envidia,
• dolor,
• humillación,
• odio,
• inseguridad,
• desconfianza,
En cuanto a las actitudes, podemos encontrar:
• Autoculpa,
• autodevaluación,
• compararse constantemente con los demás, considerando casi siempre que son mejores que nosotros,
• considerarse víctima de las circunstancias o de otras personas
• posesividad,
• actitud vengativa
¿Son una prueba de amor?
Los celos, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuanto se necesita a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad en uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza de la vida emocional del otro...los celos rompen y enturbian las relaciones, y los individuos celosos acaban minando, con su posesividad y persecución asfixiantes, el gozo y el placer del encuentro, el equilibrio en la pareja.
Un sentimiento peligroso
Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. Buscan con avidez todas las pruebas de su presunto infortunio y se muestran refractarios a los argumentos racionales que les trasmiten las personas cercanas con las que se sinceran.
Los celosos delirantes que se sienten abandonados, menospreciados y burlados, pueden llegar hasta perseguir con odio a su "amor" y no vacilarán en atacarlo. De ahí que este sentimiento de los celos genere tantos problemas, no sólo en la seguridad física de las personas directamente afectadas por casos criminales sino también en el equilibrio emocional de otras muchas cuyo bienestar psicológico se ve amenazado. Cuando en una pareja surge el miedo a la separación, éste se manifiesta en forma de celos, de persecución al cónyuge en su hipotética infidelidad, controlándolo y obligandolo a que sea fiel.
El celoso exige a su pareja la descripción de su supuesta aventura y en su mente se mezclan el miedo al ridículo,el sentir con dolor que la otra persona vale más, la pérdida de autoestima, un deseo morboso de información (quién es, dónde se ven, desde cuándo.....), un desmedido afán de control, un sentimiento de posesión exacerbado, la agresividad para con uno mismo.Vive la situación como si de una tortura se tratara e incluso con deseos de venganza.
¿Por qué somos celosos?
* Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro.
*Siempre están pensando en que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien mas atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.
* Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.
celos patológicos
Están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y suelen ser destructivos para la relación.Las personas con celos patológicos, demandan que su pareja no debe, bajo ningún concepto, implicarse emocional o sexualmente con otras personas.Utilizan un pensamiento rígido, basado en exigencias que no admiten más posibilidad que el cumplimiento de sus deseos, estas personas perciben la posibilidad de una infidelidad como algo terrible. De este modo, vigilará cada gesto de su pareja hacia otra persona para tratar de prevenir e impedir que llegue a suceder eso que considera tan terrible e insoportable.No importa con el color que se los pinte, los celos son una patología de la personalidad. Lamentablemente, como muchas falencias de la personalidad, cuando no se tratan a tiempo, el cuadro va empeorando hasta hacerse insoportable.
¿Por qué hay personas que son más celosas que otras, aunque se enfrenten a la misma situación?
Existen diferentes elementos que influyen en nuestra manera de percibir y evaluar los aspectos relacionados con nuestra respuesta de celos:
1. La influencia de la cultura en la que fuimos educados y en la que vivimos.
2. Las experiencias que tuvimos durante nuestra niñez, sobre todo aquellas que fueron dolorosas.
Por ejemplo, si de pequeños nos abandonó uno de nuestros padres y nos sentíamos ignorados por la mayor parte de la gente, posiblemente vamos a vivir con el miedo de perder el amor de la persona con la que nos relacionamos, por lo que fácilmente podemos sentir celos, aún sin ningún motivo.
Si de pequeños vivimos con personas celosas, es muy probable que nosotros lo seamos también, porque aprendimos a desconfiar de la gente con la que nos relacionamos.
3. Las relaciones que hemos tenido y el nivel de confianza o desconfianza que resultaron de las mismas.
Si en alguna relación anterior nos fueron infieles, la probabilidad de que surjan celos con facilidad, es muy alta.
4. El nivel de nuestra autoestima.
Mientras más inseguros y más devaluados estemos, mayor la probabilidad de que pensemos que nuestra pareja va a buscar a otra persona que sea mejor que nosotros.
5. Nuestras creencias personales sobre las relaciones, los demás y nosotros mismos.
Por ejemplo, si pensamos que todos los hombres son infieles o que todas las mujeres son promiscuas, es muy probable que sintamos celos.
¿Qué hacer?
.
Es indispensable trabajar en las conductas, hábitos, pensamientos, etc., que necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida.
El primer paso es reconocer los celos y que tienes un problema que necesitas resolver.
El segundo paso es determinar hasta donde los celos que sientes están relacionados con una situación real y hasta donde dependen de tus propias características, vivencias, temores, etc.
Si están relacionadas con una situación real, comprueba la veracidad de los datos que tienes.
Mantén las cosas en su perspectiva real.
Una sonrisa, un baile, un beso en la mejilla o una mentira, no es lo mismo que ser infiel.
La gente puede mentir por muchas razones, que no son justificables, pero eso no significa que tu pareja te sea infiel.
Si te sientes celoso con cierta frecuencia o tus celos son muy intensos, revisa que elementos en tu personalidad, educación o forma de pensar, pueden estar influyendo es tu respuesta emocional.
¿Tienes poca confianza en ti mismo?
¿Consideras que tu pareja es mucho mejor que tú y que fácilmente podría encontrar a alguien mejor?
¿Alguno de tus padres fue muy celoso?
¿Algún familiar cercano o amigo ha sido engañado?
¿Alguna persona te ha sido infiel?
¿Te has sentido traicionado en otras ocasiones?
¿Qué piensas de la fidelidad y de las relaciones?
Si contestaste que sí a las primeras 6 preguntas, probablemente necesites trabajar en tu forma de ser, independientemente de lo que haga tu pareja
Controlar los celos requiere de tiempo, esfuerzo y trabajo.
Es difícil hacerlo sin la ayuda necesaria.
Aun si consideras que la relación no vale la pena el esfuerzo, si eres celoso/a y no le pones un remedio, vas a tener problemas en todas tus relaciones o no vas a poder relacionarte.
Pensá que tu pareja te quiere tal y como sos. Para aceptar ese amor que te tiene debés amarte primero vos también, así la comparación con los demás disminuye y tendrás menos propensión a sentir celos. Aceptate más, trabajá la autoestima.
Es importante que fomentés tu propia vida personal, con tus aficiones y proyectos. Cuando una persona se vuelve más autónoma y creativa, la probabilidad de que los celos se produzcan es menor. Y aumenta la comprensión hacia las actividades que realiza el otro. Tu pareja es una persona, no tu propiedad, y el excesivo control necesita dejar espacio a la mutua confianza.
Cuando te asalten dudas primero calmate y luego hablá sobre ellas. Identificá si existen razones justificadas para sentir celos, y si son ciertas comunicáselas a tu pareja con pruebas, en un tono conciliador. Se trata de saber qué ocurre en realidad y de cotejarlo con tu percepción, que puede ser errónea. Comunicá tus sentimientos especificándole claramente las conductas que te hacen sentir así.
Aprovechen para fortalecer el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso: serán herramientas muy útiles para superar el desencuentro y los celos.