Por Paul Elam
Cuando incentivas a una cultura de privilegios femeninos, obtienes dos resultados netos. Uno, obtienes mujeres que parecen locas al creer que pueden hacer lo que sea sin esperar consecuencias. Y dos, ocasionalmente obtienes a una mujer que despierta de una maldita vez a la realidad.
Cuando vimos, no hace mucho, el caso de Rayon McIntosh, y ahora vemos aquí en las calles un altercado en vídeo.
Creo que lo que aquí vemos debería hacer un buen tópico de discusión. Obviamente, la mujer estaba atacando o intentando atacar al hombre en el vídeo – repetidamente. Y también parece que él tenía otras opciones que no incluían ese nivel de fuerza. Pero una pregunta que merece ser respondida es si debería o no sentirse motivado a ejercer alguna de esas otras opciones en lugar la que tomó.
¿Lo que hizo él fue auto defensa? ¿Fue excesivo uso de fuerza? ¿Estamos obligados moralmente a restringirnos cuando las mujeres atacan a los hombres? ¿O hay que hacer lo que se pueda? Tú sabes, si das un golpe, te expones a que te den un golpe.
Un asunto interesante aquí, desde mi punto de vista, es que nadie en ese escenario tomó la posición de caballero blanco. Estaba esperando a que los otros hombres atacasen a este tipo, pero lo que vimos es un mensaje de advertencia entregado a las mujeres en general sobre usar violencia física con los hombres.
No hubo caballerosidad en esa calle, eso es seguro, pero ¿Acaso ella no se estaba pasando de la raya?