¿La rutina, el estrés y los deberes te tienen desconectada de tu lado más sensual? Revisa estos consejos –y ponlos en práctica- y verás cómo poco a poco asoma tu lado más travieso.
Mantén tu atuendo para la oficina muy apropiado, pero puedes usar lencería coqueta debajo de él, solo tú lo sabes, pero sentirás la diferencia.
Debes caer en cuenta de que no necesitas una ocasión especial para ponerte tu mejor lencería y sentirte sexy, cualquier momento o días de la semana es el indicado.
Deja de una vez por todas de preocuparte por tus pequeñas imperfecciones y más bien comienza a destacar tus mejores rasgos. Verás como todos a tu alrededor notarán la diferencia.
¿Quieres en realidad lograr un cambio? Pues inicia intentando alguna posición diferente con tu pareja cada semana.
Otro excelente consejo es aprender alguna danza sugestiva, un baile que te haga sentir muy segura y sensual como tango o bellydance.
Tómate tu tiempo antes de salir a la oficina. Toma una ducha larga, luego ponte crema hidratante en todo el cuerpo y elige la ropa que te vas a poner con cuidado. Obsérvate en el espejo. Y hasta puedes poner algo de música. Ten una rutina que te relaje y engría antes de salir para el trabajo y llegarás con un aura relajado y sensual.
Busca una fuente de inspiración. ¡Qué tal si intentas leyendo una novela erótica!. Y, si es francesa, mucho mejor.
La próxima vez que estés con él, tú haz el primer movimiento y aprovecha el tiempo, experimenta con afrodisíacos como almejas o fresas con chocolate.
Durante el día, envíale un par de mensajes sensuales a tu pareja. La idea es que crezca en él las expectativas de verte en la noche. Y tú te sentirás muy sexy porque compartes secretitos con tu pareja.
Usa el mismo perfume todos los días. Elige uno que te encante y que sientas que te representa y conviértelo en tu firma. Estar envuelta en un aroma delicioso durante el día te conectará con tus sentidos.