La atracción sexual es un impulso instintivo que lleva a sentirse atraído por determinadas personas sin que intervenga en este proceso la voluntad o el razonamiento.
Esta energía sexual es producto de la propia naturaleza que dispara ciertos mecanismos con el fin de asegurar la reproducción humana y en cierta forma detecta cuales son los individuos más aptos para esta función.
Como en todas las especies la cualidad más requerida es la salud, por lo tanto las personas de aspecto saludable, con cabello brillante, dientes sanos, buena tonicidad muscular y movimientos ágiles son quienes tienen más posibilidades de despertar la atracción sexual en el sexo opuesto.
En general el tipo de mujer que atrae sexualmente a un hombre es aquella que además de reunir las condiciones que mencionamos posee senos grandes, cintura fina y caderas anchas.
El hombre que produce atracción sexual en las mujeres debe tener espalda ancha y recta, abdomen plano, caderas estrechas y piernas largas, sería el perfil aproximado de un deportista.
Estas generalidades no significan que los únicos capaces de atraer sexualmente sean aquellos que poseen todas estas características ya que la atracción sexual también es individual y depende del modelo ideal de mujer o de hombre que tenga cada persona.
Estos modelos se forman en la infancia y según la psicología son tomados del padre en el caso de las mujeres y de la madre en el de los hombres, se buscarán similitudes en caso de haber tenido una buena relación o los opuestos si sucedió lo contrario.
Aunque dijimos que la atracción sexual se produce sin que medie la voluntad esto no significa que en algún punto no intervenga el razonamiento para reprimir o descartar ese sentimiento de atracción, especialmente cuando la persona que ocasionó el interés no encaja dentro de los modelos sociales o culturales aceptados por el medio en el que mueve.
La atracción sexual, que tal como mencionamos es un impulso instintivo, no tiene relación con la búsqueda de pareja ya que para un hombre o una mujer ésta implica además de la atracción física un componente racional y se elige dentro de ciertas condiciones aunque muchas veces no seamos totalmente conscientes de ello.
Por lo tanto debemos tener en claro que aquellos que reunen las condiciones que provocan atracción sexual en la mayoría de las personas del sexo opuesto, no necesariamente son los elegidos para enamorarse o formar una pareja.
Fuente