Las latas en nuestra cultura...
Las latas de bebida son fabricadas a partir del aluminio. Una lata es un envase opaco y resistente que resulta adecuado para envasar líquidos.
La lata de bebidas tiene un origen relativamente reciente. La primera lata con tapa plana se lanzó en el año 1935 pero no es hasta la introducción de la tapa de apertura fácil en 1965 cuando inicia su despegue comercial.
A finales de los años 80, se presenta la anilla no removible que es la más utilizada hoy en día. Entre las innovaciones técnicas incorporadas a las latas en las últimas décadas destaca la reducción del diámetro del cuello de la lata y por tanto de la tapa, reduciendo de hasta un 30% del peso de la tapa.
El auge de la lata como envase de bebidas se debe a sus numerosas ventajas para su distribución y consumo de bebidas, como la ligereza; la protección del contenido (estanqueidad y protección contra la luz); rapidez de enfriamiento; resistencia a la rotura; inviolabilidad; escaso volumen; reciclabilidad.
El aluminio es un metal es muy ligero y difícil de oxidar, es por eso que el producir latas con aluminio reciclado aminora la contaminación del aire (por ejemplo, los dióxidos sulfúricos, que producen la lluvia ácida), además que un envase de aluminio demora de 350 a 400 años en biodegradarse.
Obtener aluminio reciclado reduce un 95% la contaminación, y contribuye a la menor utilización de energía eléctrica, en comparación con el procesado de materiales vírgenes. Reciclando una lata de aluminio, se ahorra la energía necesaria para mantener un televisor encendido durante 3 horas.
En 2005, dos de cada tres latas de bebidas, hechas en acero y aluminio, se reciclaron, lo que convierte este envase en el más reciclado de España, según un informe presentado por la Asociación de Latas de Bebidas.
El director de la asociación, Miguel Aballe, detalló que la tasa de reciclaje de latas ha experimentado un crecimiento de 50 puntos en los últimos 10 años, superando ya en más de veinte a la de vidrio, que se sitúa en un 44%.
Para Aballe, estas cifras demuestran que el reciclaje de latas "está técnicamente resuelto" gracias a la separación magnética en plantas de recogida de residuos y, en menor medida, a la recogida selectiva.
De hecho, de los datos facilitados por el informe se desprende que tan sólo un 20% de las latas que se reciclan proceden de los contenedores amarillos, mientras que un 41% de los envases de acero se reciclan en las plantas de compostaje y un 77% del aluminio reciclado se obtiene a través de chatarreros.
Según el director de la Asociación de Latas de Bebidas, este dato se debe a que muchos de los envases que llegan a los contenedores amarillos son "impropios" y, sobre todo, a que "ocupan mucho espacio y pesan poco" por lo que, mientras de un contenedor de vidrio se puede obtener hasta una tonelada de envases para reciclar, en el caso de las latas se consiguen "entre 60 y 70 kilos".
El informe también refleja que el 70% del acero y el 40% del aluminio que se emplea en España se obtiene a partir de productos usados.
Con esta tasa de reciclaje, España se coloca por encima de la media europea, que está situada en el 60%, superando incluso a Gran Bretaña, el primer mercado europeo en el sector de latas de bebidas.
De todas las manías que conducen al coleccionismo la más fácil de satisfacer es la de las latas de cerveza. Nos referimos a los comienzos, pues cuando la colección supera las doscientas cincuenta la cosa empieza a ser más difícil. No sólo para conseguir nuevos modelos, diseños, marcas, etcétera, sino debido a las dificultades de instalación.
Una colección de tres o cuatro mil latas de cerveza, que no es infrecuente en los Estados Unidos, necesita dos o tres habitaciones de buen tamaño.
Fácil y difícil, al mismo tiempo, lo que si es cierto es el crecimiento de este coleccionismo a sido espectacular. En apariencia es un coleccionismo bastante simple, pero tiene muchos matices.
El coleccionismo de latas de cerveza surgió en los Estados Unidos al final de la década de los treinta. No podía ser de otra manera pues la primera cerveza enlatada puesta a la venta lleva fecha de 1935. Sin embargo, en 1929 la Anheuser Busch and Pabst hacía ya ensayos, tímidos, y que no cristalizaron pese a la favorable oportunidad ofrecida por la famosa prohibición de bebidas alcohólicas. Al parecer, la carestía en la fabricación contribuyó al enfriamiento de la idea. Años más tarde, ya en la segunda guerra mundial, la cerveza en lata se hizo indispensable para llegar en buen estado hasta los soldados en los lejanos campos de batalla.
Al aparecer la lata se entabló una lucha con la botella de cristal. La transición no fue fácil, hasta el punto de que muchas de estas salieron al mercado con formas cónicas, a la manera clásica, cerrando con una chapa "descorchable" como cualquier botella.
La gran pregunta que abre el tema es: "Por qué colecciona la gente latas de cerveza?" La respuesta general es: "Por que son muy bonitas", pero según Richard Dolphin, autor del libro "The international book of beer can collecting", el interés de los pioneros estaba en el contenido y no en el envase. Hoy, sin embargo, el coleccionista se centra en la lata y le es igual si la cerveza era amarga, negra, ligera, etc. Lo que importa es que la lata sea bonita, interesante, rara… es decir, como cualquier otro tipo de colección, sea de sellos monedas, billetes, postales, etc.
Del primer gran coleccionista que se tiene noticia es de Denver, M. Wright Jr. De St. Louis, quien en 1969 presentó su amplio y bello muestrario en un periódico de la ciudad. Allí estuvo el kilómetro cero de este tipo de coleccionismo, pues de pronto surgieron otros seis aficionados, hasta entonces silenciosos, creedores de ser los únicos. Uno de ellos por sorpresa de Denver M. Wright era su propio hermano, Larry. Se reúnen los siete, comentan sus respectivas colecciones y acuerdan fundar la Beer Can Collectors of America. Era el 15 de Abril de 1970, y años más tarde se desgaja de ella una importante rama que crea una Asociación de tipo mundial.
Es en este momento cuando aparece en realidad el coleccionismo de latas de cerveza, pues ambas asociaciones establecen normas, lanzan revistas, imprimen catálogos, y, sobre todo, fomentas las relaciones entre los aficionados de todo el mundo. Se dice cómo se debe montar una colección, cómo restaurar las latas dañadas, la cotización de las diversas series, y se califica la categoría de cada miembro de estas asociaciones. Es frecuente hoy que existan personas con 3.000 y 4.0000 latas en sus museos, garajes, o incluso colgadas del techo de los despachos o dormitorios.
La exportación de cerveza enlatada, preferentemente de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, países de mayor fabricación, ayuda a facilitar la tarea del coleccionista. En muchos comercios y "pubs" españoles se puede comprar cerveza de estas características de consumo actual. Pero lo difícil es conseguir primeros envases, algunos verdaderamente valiosos. Entre los más cotizados están el de la coronación del Rey Jorge VI de Inglaterra, en 1937, y la serie de James Bond, o 007. Algunas otras conmemorativas de acontecimientos históricos, de diseño deportivo, de animales, o simplemente divertidas.
La latabotella es un nuevo envase presentado por una empresa mexicana que se ofrece como una opción a las tradicionales latas de bebida en las que es necesario el consumo total del producto. Este nuevo envase conjuga la comodidad de las latas y el sistema de cierre de las botellas, el resultado es un nuevo envase con mayores prestaciones.
El Grupo Garvey acaba de lanzar al mercado el primer vino enlatado español, un vino blanco y otro tinto que provienen de Cavas Hill con la Denominación de Origen Penedés, estos serán ofrecidos en latas de aluminio de 25 centilitros con una imagen que intentará captar la atención de los consumidores jóvenes. Según indica la empresa, las propiedades del vino serán inalterables gracias a un revestimiento interior especial que presentan las latas en cuestión, de esta forma se preservan todas las características organolépticas originales.
Se han tenido en cuenta diversos aspectos antes de presentar este nuevo producto al mercado, entre ellos podemos encontrar la cantidad de 25 cc, un volumen equivalente a dos copas de vino que garantizarán evitar los riesgos de la alcoholemia y fomentar el consumo responsable.
Un nuevo producto puede aparecer en breve en el mercado, se trata de las latas de cartón. También podríamos definir el nuevo envase como tetra pak tubular, aunque no es exactamente lo mismo, se trata de un nuevo cartón de gran dureza, impermeable, soporta las bebidas gaseosas, es económico y es mucho más respetuoso con el medio ambiente.
El nuevo envase además puede ser serigrafiado e incorporar la publicidad relacionada con el producto sin que esto pueda alterar el contenido, muchas son las ventajas que muestra Sagentia, la empresa responsable del diseño de los nuevos envases.
Las latas metálicas, tradicionalmente muy introducidas en diferentes sectores de la alimentación, tienen aún muchas posibilidades de desarrollo en segmentos como las conservas de pescado, donde el acero es el material más utilizado. El 59% de las 916.600 toneladas de conservas de pescado producidas en Europa en 2001, según datos de la asociación sectorial Apeal, lo fueron en envases metálicos de acero.
A escala global, el acero copa el 63% del total de latas metálicas en Europa, con previsión de que esta proporción se mantenga al menos hasta 2007.
Las nuevas soluciones pasan por la combinación de materiales, el uso de tapas de acero de apertura fácil que requieran poca fuerza y mantengan la misma resistencia a la manipulación indebida, y la combinación con tapas pelables de lámina de aluminio. La última novedad, lanzada al mercado por Arok, la principal marca de Cobreco, una importante empresa conservera de la bretaña francesa, consiste en la incoporación al envase de una tapa de plástico, que protege la tapa abrefácil y permite volver a cerrar la lata.
Arte con latas...
Algunas latas encontradas en el pais....
Fuentes:
https://www.elmundo.es/
https://www.directoalpaladar.com/
Las latas de bebida son fabricadas a partir del aluminio. Una lata es un envase opaco y resistente que resulta adecuado para envasar líquidos.
La lata de bebidas tiene un origen relativamente reciente. La primera lata con tapa plana se lanzó en el año 1935 pero no es hasta la introducción de la tapa de apertura fácil en 1965 cuando inicia su despegue comercial.
A finales de los años 80, se presenta la anilla no removible que es la más utilizada hoy en día. Entre las innovaciones técnicas incorporadas a las latas en las últimas décadas destaca la reducción del diámetro del cuello de la lata y por tanto de la tapa, reduciendo de hasta un 30% del peso de la tapa.
El auge de la lata como envase de bebidas se debe a sus numerosas ventajas para su distribución y consumo de bebidas, como la ligereza; la protección del contenido (estanqueidad y protección contra la luz); rapidez de enfriamiento; resistencia a la rotura; inviolabilidad; escaso volumen; reciclabilidad.
El aluminio es un metal es muy ligero y difícil de oxidar, es por eso que el producir latas con aluminio reciclado aminora la contaminación del aire (por ejemplo, los dióxidos sulfúricos, que producen la lluvia ácida), además que un envase de aluminio demora de 350 a 400 años en biodegradarse.
Obtener aluminio reciclado reduce un 95% la contaminación, y contribuye a la menor utilización de energía eléctrica, en comparación con el procesado de materiales vírgenes. Reciclando una lata de aluminio, se ahorra la energía necesaria para mantener un televisor encendido durante 3 horas.
En 2005, dos de cada tres latas de bebidas, hechas en acero y aluminio, se reciclaron, lo que convierte este envase en el más reciclado de España, según un informe presentado por la Asociación de Latas de Bebidas.
El director de la asociación, Miguel Aballe, detalló que la tasa de reciclaje de latas ha experimentado un crecimiento de 50 puntos en los últimos 10 años, superando ya en más de veinte a la de vidrio, que se sitúa en un 44%.
Para Aballe, estas cifras demuestran que el reciclaje de latas "está técnicamente resuelto" gracias a la separación magnética en plantas de recogida de residuos y, en menor medida, a la recogida selectiva.
De hecho, de los datos facilitados por el informe se desprende que tan sólo un 20% de las latas que se reciclan proceden de los contenedores amarillos, mientras que un 41% de los envases de acero se reciclan en las plantas de compostaje y un 77% del aluminio reciclado se obtiene a través de chatarreros.
Según el director de la Asociación de Latas de Bebidas, este dato se debe a que muchos de los envases que llegan a los contenedores amarillos son "impropios" y, sobre todo, a que "ocupan mucho espacio y pesan poco" por lo que, mientras de un contenedor de vidrio se puede obtener hasta una tonelada de envases para reciclar, en el caso de las latas se consiguen "entre 60 y 70 kilos".
El informe también refleja que el 70% del acero y el 40% del aluminio que se emplea en España se obtiene a partir de productos usados.
Con esta tasa de reciclaje, España se coloca por encima de la media europea, que está situada en el 60%, superando incluso a Gran Bretaña, el primer mercado europeo en el sector de latas de bebidas.
De todas las manías que conducen al coleccionismo la más fácil de satisfacer es la de las latas de cerveza. Nos referimos a los comienzos, pues cuando la colección supera las doscientas cincuenta la cosa empieza a ser más difícil. No sólo para conseguir nuevos modelos, diseños, marcas, etcétera, sino debido a las dificultades de instalación.
Una colección de tres o cuatro mil latas de cerveza, que no es infrecuente en los Estados Unidos, necesita dos o tres habitaciones de buen tamaño.
Fácil y difícil, al mismo tiempo, lo que si es cierto es el crecimiento de este coleccionismo a sido espectacular. En apariencia es un coleccionismo bastante simple, pero tiene muchos matices.
El coleccionismo de latas de cerveza surgió en los Estados Unidos al final de la década de los treinta. No podía ser de otra manera pues la primera cerveza enlatada puesta a la venta lleva fecha de 1935. Sin embargo, en 1929 la Anheuser Busch and Pabst hacía ya ensayos, tímidos, y que no cristalizaron pese a la favorable oportunidad ofrecida por la famosa prohibición de bebidas alcohólicas. Al parecer, la carestía en la fabricación contribuyó al enfriamiento de la idea. Años más tarde, ya en la segunda guerra mundial, la cerveza en lata se hizo indispensable para llegar en buen estado hasta los soldados en los lejanos campos de batalla.
Al aparecer la lata se entabló una lucha con la botella de cristal. La transición no fue fácil, hasta el punto de que muchas de estas salieron al mercado con formas cónicas, a la manera clásica, cerrando con una chapa "descorchable" como cualquier botella.
La gran pregunta que abre el tema es: "Por qué colecciona la gente latas de cerveza?" La respuesta general es: "Por que son muy bonitas", pero según Richard Dolphin, autor del libro "The international book of beer can collecting", el interés de los pioneros estaba en el contenido y no en el envase. Hoy, sin embargo, el coleccionista se centra en la lata y le es igual si la cerveza era amarga, negra, ligera, etc. Lo que importa es que la lata sea bonita, interesante, rara… es decir, como cualquier otro tipo de colección, sea de sellos monedas, billetes, postales, etc.
Del primer gran coleccionista que se tiene noticia es de Denver, M. Wright Jr. De St. Louis, quien en 1969 presentó su amplio y bello muestrario en un periódico de la ciudad. Allí estuvo el kilómetro cero de este tipo de coleccionismo, pues de pronto surgieron otros seis aficionados, hasta entonces silenciosos, creedores de ser los únicos. Uno de ellos por sorpresa de Denver M. Wright era su propio hermano, Larry. Se reúnen los siete, comentan sus respectivas colecciones y acuerdan fundar la Beer Can Collectors of America. Era el 15 de Abril de 1970, y años más tarde se desgaja de ella una importante rama que crea una Asociación de tipo mundial.
Es en este momento cuando aparece en realidad el coleccionismo de latas de cerveza, pues ambas asociaciones establecen normas, lanzan revistas, imprimen catálogos, y, sobre todo, fomentas las relaciones entre los aficionados de todo el mundo. Se dice cómo se debe montar una colección, cómo restaurar las latas dañadas, la cotización de las diversas series, y se califica la categoría de cada miembro de estas asociaciones. Es frecuente hoy que existan personas con 3.000 y 4.0000 latas en sus museos, garajes, o incluso colgadas del techo de los despachos o dormitorios.
La exportación de cerveza enlatada, preferentemente de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, países de mayor fabricación, ayuda a facilitar la tarea del coleccionista. En muchos comercios y "pubs" españoles se puede comprar cerveza de estas características de consumo actual. Pero lo difícil es conseguir primeros envases, algunos verdaderamente valiosos. Entre los más cotizados están el de la coronación del Rey Jorge VI de Inglaterra, en 1937, y la serie de James Bond, o 007. Algunas otras conmemorativas de acontecimientos históricos, de diseño deportivo, de animales, o simplemente divertidas.
La latabotella es un nuevo envase presentado por una empresa mexicana que se ofrece como una opción a las tradicionales latas de bebida en las que es necesario el consumo total del producto. Este nuevo envase conjuga la comodidad de las latas y el sistema de cierre de las botellas, el resultado es un nuevo envase con mayores prestaciones.
El Grupo Garvey acaba de lanzar al mercado el primer vino enlatado español, un vino blanco y otro tinto que provienen de Cavas Hill con la Denominación de Origen Penedés, estos serán ofrecidos en latas de aluminio de 25 centilitros con una imagen que intentará captar la atención de los consumidores jóvenes. Según indica la empresa, las propiedades del vino serán inalterables gracias a un revestimiento interior especial que presentan las latas en cuestión, de esta forma se preservan todas las características organolépticas originales.
Se han tenido en cuenta diversos aspectos antes de presentar este nuevo producto al mercado, entre ellos podemos encontrar la cantidad de 25 cc, un volumen equivalente a dos copas de vino que garantizarán evitar los riesgos de la alcoholemia y fomentar el consumo responsable.
Un nuevo producto puede aparecer en breve en el mercado, se trata de las latas de cartón. También podríamos definir el nuevo envase como tetra pak tubular, aunque no es exactamente lo mismo, se trata de un nuevo cartón de gran dureza, impermeable, soporta las bebidas gaseosas, es económico y es mucho más respetuoso con el medio ambiente.
El nuevo envase además puede ser serigrafiado e incorporar la publicidad relacionada con el producto sin que esto pueda alterar el contenido, muchas son las ventajas que muestra Sagentia, la empresa responsable del diseño de los nuevos envases.
Las latas metálicas, tradicionalmente muy introducidas en diferentes sectores de la alimentación, tienen aún muchas posibilidades de desarrollo en segmentos como las conservas de pescado, donde el acero es el material más utilizado. El 59% de las 916.600 toneladas de conservas de pescado producidas en Europa en 2001, según datos de la asociación sectorial Apeal, lo fueron en envases metálicos de acero.
A escala global, el acero copa el 63% del total de latas metálicas en Europa, con previsión de que esta proporción se mantenga al menos hasta 2007.
Las nuevas soluciones pasan por la combinación de materiales, el uso de tapas de acero de apertura fácil que requieran poca fuerza y mantengan la misma resistencia a la manipulación indebida, y la combinación con tapas pelables de lámina de aluminio. La última novedad, lanzada al mercado por Arok, la principal marca de Cobreco, una importante empresa conservera de la bretaña francesa, consiste en la incoporación al envase de una tapa de plástico, que protege la tapa abrefácil y permite volver a cerrar la lata.
Arte con latas...
Algunas latas encontradas en el pais....
Fuentes:
https://www.elmundo.es/
https://www.directoalpaladar.com/