HOLA ... ADELANTE !! BIENVENIDOS A MI POST

Hoy les traigo unas cuantas maneras de bajar , de relajarse . Se acercan las fiestas y es para algunos epoca de felizidad pero para otros son momentos de tencion por muchas y distintas razones . Hago yoga y medito desde los 17 años. Aprendi que hay infinidad de posturas , de lineas de pensamiento , de respiraciones que nos pueden dar energia y hacernos sentir bien , pero creo que lo mas importante es la voluntad de querer sentirnos bien , ya que muchas veces tenemos la solucion a la mano y elegimos el dolor y la pena, por que muchas veces pueden incluso ser reconfortantes y en algunos casos adictivos. Quien alguna ves no penso en suicidarse y despues sintio pena de si mismo? el pensamiento de suicidio nos reconforto en algun momento por que sentimos que tenemos aunque sea una solucion a mano pero nosotros no nos queremos morir , queremos sentirnos bien y no tener problemas que nos hagan sentir mal , y de eso se trata este post, voy a tratar de darte las claves para que te sientas bien!!!


Por que repetimos lo que nos hace daño?
Hay una importante teoría, que pertenece a la corriente psicoanalítica, que explica cómo los seres humanos utilizamos el mecanismo de la “Compulsión a la repetición”. ¿Qué quieren decir con esto?
Este fenómeno de la repetición de decisiones, situaciones y pensamientos que generan angustia, seguramente la critiques en los demás, pero no puedas verlo en ti mism@.
Sucede muy a menudo con nuestras amig@s, cuando abandonan a sus parejas porque estaban sufriendo en esa relación; y nosotr@s nos sentimos aliviad@s. Y luego, nos angustiamos nuevamente al ver que eligen parejas con características similares. Pero, ¿te has preguntado si tú no actúas de la misma manera?
Ya sea en relación a tu pareja, amigos, trabajo, autocuidado, autoestima, etc… ¡Reflexiona y verás que seguramente repites alguna cosa que no quieres!
La repetición, por elección, de situaciones desdichadas es una de las principales causas de la angustia y del mal ánimo. ¿Lo sabías?
Si reconocemos lo que nos angustia, lo que nos duele, y lo que no queremos para nuestras vidas… ¿Por qué pareciera que nos esforzamos por crear ese tipo de situaciones?
Los analistas explican este fenómeno, y entienden que nuestra vida no se genera solamente en base a momentos placenteros. También están estos otros, que repetimos.
Estas repeticiones, frecuentemente se relacionen a situaciones del pasado, que nos han dejado marcas. Marcas que probablemente querríamos evitar, sin siquiera reconocerlas como propias. Pero estas marcas están ahí.
No es fácil reconocerlas, no es fácil dar un vistazo a nuestro pasado y analizar lo que nos ha hecho daño y no podemos olvidar. Es muy importante que intentes vivir el presente, esforzándote para que tu futuro sea mejor. Pero, debes tener en cuenta, que el pasado es pasado, siempre y cuando tú no sientas esas marcas dolorosas en el presente.
1. Escucha los consejos que te dan, sobre todo los que te quieren.
2. Ten conciencia de ti mism@, y de lo que haces. ¡Tómate un tiempo para reflexionar acerca de lo que quieres y de lo que haces!
3. No te aísles, disfruta de buenos momentos junto a tus amig@s!
4. Aprende de tus errores, aceptarlos es el primer paso para no repetirlos.
5. Encuentra alivio a través de vacaciones, el ejercicio, tus pasatiempos, tus nuevas actividades, etc.
¡Puedes sentirte mejor, si evitas repetir aquello que te hace daño!

La cualidad emocional de los pensamientos
Vamos a distinguir entre pensar bien y tener pensamientos positivos. Un buen pensador puede tener malos pensamientos, así como un mal pensador puede tener buenos pensamientos. Veámoslo de esta manera, una mente hábil también puede estar repleta de pensamientos negativos. No es necesariamente inteligente el optimismo como no es necesariamente estupidez el pesimismo. Que los pensamientos negativos sean pensamientos poco inteligentes suena fantástico pero no corresponde a la realidad.
Aceptamos la conclusión de que es más fundamental saber tratar con la cualidad emocional de los pensamientos que con su corrección o validez. Hay que saber tratar con ambas cualidades pero la principal es la emocional.
Intencionalmente casi nadie piensa pensamientos negativos. La mayoría quiere pensar cosas buenas, quiere hacer cosas buenas y quiere estar bien. No es necesario ser un ángel para sentir esto. Pero, sin embargo, la mayoría pensamos negativamente casi tanto como positivamente. La razón estriba en que nos comportamos mentalmente de una manera bastante pasiva, "siendo más efecto de las circunstancias externas que causa de las circunstancias internas".
Si estuviésemos plenamente conscientes de que los pensamientos negativos son muy destructivos probablemente seguiríamos produciéndolos, pero sería más fácil tomar acciones para neutralizarlos. Algo similar a lo que ocurre con el tabaco, el fumador sabe que le hace mal y sigue fumando; pero, ante una señal de advertencia en la salud puede disciplinarse y dejar de fumar.
Realmente, los pensamientos negativos son destructivos de todas las condiciones deseables de nuestras vidas. Paralizan el esfuerzo; minan la voluntad; nos hacen tomar decisiones lamentables. Así que - un poco por inconsciencia y otro poco por inercia y adicción - tenemos una gran producción de pensamientos negativos.
Quien asume voluntariamente restricciones, con un objetivo claro de mejora, la obtiene. Quien sufre restricciones contra su voluntad, normalmente piensa negativamente, lo cual empeora su condición aún más que las restricciones. Cuando involuntariamente empeora nuestra condición de vida y sufrimos, física y emocionalmente, es muy difícil producir pensamientos positivos. De hecho, los pensamientos negativos aparecen con total naturalidad y en perfecta sintonía con la situación. La salida está en saber transformar las circunstancias mentales. Una condición es saber realmente cómo plantearse un objetivo, una salida de la mala situación. Sin esto, no habría producción de pensamientos positivos.
Miramos el futuro con ansiedad, y debemos aprender a mirarlo con serenidad. Cuando las cosas empeoran, más ansiedad tendremos que superar. Si sabemos mantener la calma, podemos crear la visión del futuro deseable y podremos generar pensamientos positivos. Podemos relacionar todo este asunto con una especie de inversión del efecto placebo. Si únicamente pensamos y creemos que algo nos está haciendo mal, entonces únicamente nos hace mal. Las expectativas son la esencia de la forma en que vivimos.
Otra de las condiciones necesarias es saber cambiar el enfoque ante una situación para evitar la producción descontrolada de pensamientos negativos. Si sabemos cambiar el enfoque podremos tomar algo de control y desarrollar un objetivo deseable. Cambiando el enfoque desde la mala situación a la situación deseable podemos incrementar la producción de pensamientos positivos. Podemos generar nuestras expectativas y eso alcanzará para impulsarnos hacia una mejor calidad emocional de los pensamientos. Sólo hay que hacer el cambio de enfoque como si se tratase de cambiar de sintonía en la radio.
Por último, nada de esto es posible si no aprendemos mínimamente a serenar nuestra mente y a frenar la producción de pensamientos. Esto no requiere otra cosa que intención silenciosa y práctica. Cualquier disciplina de meditación y concentración nos puede ser de utilidad. Cuando aprendemos cómo producir silencio en la mente iniciamos nuestro proceso de autodominio, tomamos por fin el control de nuestro universo.
Todos sabemos que antes de ser víctimas de las circunstancias somos víctimas de los pensamientos. Podemos cambiar la historia. Tenemos todo lo necesario; y ninguno de los requisitos es insuperable.
Patricio Jorge Vargas Gil
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LOS COLORES Y SU RELACION CON LOS ESTADOS DE ÁNIMO
Existen muchas investigaciones sobre la influencia que tienen los colores sobre el estado de ánimo, los científicos están cada vez más convencidos que se pueden utilizar para mejorar la salud y crear un mayor bienestar general. Cada color posee una vibración que actúa en determinadas áreas del organismo, regularizando las diferentes anomalías, además pueden provocar distintas reacciones emocionales.
Los colores activos son los cálidos: rojos, naranjas y amarillos. Los pasivos son los tonos fríos que transmiten paz y tranquilidad: azules, verdes y violetas. Los neutros: blancos, grises y beiges son tonos que transmiten sensaciones de calma y se encuentran en transición con los demás colores.
ROJO: Es un color que emite mucho calor, por lo que es recomendable usar en invierno. Da calidez y vitalidad, induce a los demás a tomar decisiones rápidas e intuitivas, incluso a veces agresivas. Si necesitas que sean pacientes y detallistas contigo, evita este color.
BLANCO: Es el color que da sensación de paz y frescura, en la vestimenta transmite una imagen limpia, induce a los demás a tener un comportamiento educado y cuidadoso. Es ideal para entrevistas laborales, como así también para exámenes.
VERDE: Este color transmite crecimiento, fertilidad, descanso y equilibrio. Es ideal para las reuniones con amigos y donde sean valoradas estas cualidades. Se debe de evitar si tienes que transmitir una imagen de solidez, madurez y confianza.
AZUL: Transmite armonía, afecto, amistad, fidelidad. Es bueno usarlo para mejorar la receptividad de quienes nos rodean y es por lo tanto, ideal llevar alguna prenda de este color en entrevistas de trabajo y situaciones similares. La ropa azul oscuro nos hace pasar desapercibidos y nos otorga seriedad.
AMARILLO: Aumenta la energía y la fuerza. Suele usarse en los climas fríos para transmitir calidez y bienestar, expresan permanencia, estabilidad y apego a lo tradicional. Este color es recomendable para mejorar un estado de ánimo apagado.
NEGRO: Incita a la tristeza y al pesimismo, su poder es depresivo si su presencia es excesiva. Puede llevar a estados de fatiga y pérdida de vitalidad. A pesar que este color aporta seriedad, esta relacionado con la elegancia y es recomendable para una primera cita, no en cambio para una entrevista laboral o para la presentación de algún nuevo proyecto.
Si quieres ayuda en algunas situaciones comunes de la vida, para saber cómo influyen los colores y cómo pueden socorrerte, pasa a nuestra sección de cromoterapia., te ayudará a conseguir tus objetivos.
Ejercicios:
Bueno gente , esto es todo por ahora , espero que les sirva de algo , recuerden que las cosas no se hacen solas , nosotros somos los unicos responsables de nuestro cuerpo y de lo que hacemos con el , Se bien que hoy en dia relajarse cuesta cada ves mas pero tambien se que si no lo hacemos nosotros nadie mas lo hara en nuestro lugar . Este es mi pequeño aporte de hoy , puedo seguir agregando cosas si me lo pedis y si te interesa realmente
Escrito por Leonardo De Seta
La mayoría de nosotros mantiene una conversación mental constante. Nos hablamos a nosotros mismos durante todo el día y, desafortunadamente, muchas veces estas "conversaciones internas" son negativas. A menudo están marcadas por culpa sobre el pasado, o preocupación por el futuro. Esta negatividad puede destruir cualquier indicio de esperanzas que pudieramos tener sobre alcanzar nuestros sueños.
Nuestras acciones están basadas en nuestros pensamientos. Si cambiamos la forma en la que pensamos, podemos comenzar a cambiar las acciones que tomamos. El ser humano siempre busca el crecimiento personal; tanto sea financiera, emocional, física o espiritualmente. Practicar conversaciones internas positivas nos puede ayudar a comenzar con acciones que nos lleven a grandes resultados.
A continuación les dejo siete pasos para lograr una conversación interna positiva. Siguiendo estos pasos van a poder comenzar a desahacerse de sus conversaciones negativas, y reemplazarlas por pensamientos que los motiven a mejorar.
1. Eliminar la charla negativa
El primer paso es darnos cuenta. Va a ser dificil realizar un cambio para pensar en positivo sin conocer íntimamente a los pensamientos que están en nuestra cabeza. Hace poco me soprendí al descubrir emociones fuertes reprimidas causadas por pensamientos negativos que había tenido hacía menos de 10 minutos. Sin ser consciente, hubiera llevado esta angustia y enojo conmigo. Al ser consciente de mis sentimientos, pude verlos y lidiar con ellos.
Sin dudas que, si se tiene una larga historia de conversaciones internas negativas, va a ser un desafio importante a veces. La charla se vuelve negativa a lo largo de los años por varios motivos. Por ejemplo, si tu primer maestro de primaria te decía contínuamente que eras "tonto", podrías llegar a creer que es cierto. Vas a encontrar que tu vocecita interna a menudo habla de temas como "soy demasiado lento", o "me es dificil aprender". Si constantemente te contás historias negativas, tus acciones van a reflejar tu baja autoestima. Va a ser dificil que llegues lejos si siempre te estás tirando a menos.
Una charla negativa habitual incluye el "no puedo". Cuando te decís a vos mismo "no puedo" o "es demasiado dificil", estás creando resistencia. Un bloqueo mental como este te impiden hacer cosas en las que podrías triunfar.
Cada vez que te encuentres diciéndote "no puedo...", pará la pelota y desafiate a vos mismo con "¿por qué no puedo?". Los estudios demuestran que la mayoría de los genios se vuelven las personas que son por hacer un montón de trabajo dificil. Entonces, si querés ser exitoso necesitás empezar a decir "Yo puedo" mucho más seguido.
Un buen método que encontré útil es decir "Cancelar Cancelar" cada vez que me encuentro diciendo algo negativo sobre mi mismo, tanto sea mental como verbalmente. Este método funciona si sinceramente tenés el interés de pensar en positivo.
2. Afirmaciones positivas
Las afirmaciones son expresiones positivas de un resultado o meta deseada. En general son expresiones cortas, creibles y focalizadas. Al repetirlas a lo largo del tiempo abrimos nuevos caminos en nuestro subconsciente, creando la posibilidad de un nuevo orden de pensamientos.
Un paso importante al repetir afirmaciones es que se deben leer las afirmaciones a voz alta y con sentimiento. El leerlas simplemente no ayuda a menos que realmente sintamos lo que decimos.
Seguramente tengas dudas sobre esta técnica al principio. Sin embargo, si seguís estas simples instrucciones pronto tu descreimiento se irá yendo, reemplazado por fe en vos mismo.
3. Crear guiones positivos
Una cosa que podrás observar es cuán facil le resulta a tu mente generar pensamientos negativos basados en otros pensamientos negativos. Esta charal nunca termina, sino que va aumentando el drama cada vez más, de manera que te limita.
De ahora en más, realizá este ejercicio. Inventate una historia positiva, motivadora que fluya como el guión de una película. Visualizá la situación. Construí la historia con un final positivo; mientras más tiempo te la puedas contar, mejor. Mejor todavía si podés hacer una historia que cuente cómo se cumplen todos tus objetivos. Cuando lo hagas, comenzarás a internalizar tus metas y sueños, como si fueran algo que ya lograste.
4. Reemplazar influencias negativas por positivas
Es importante identificar factores externos negativos en tu vida que estén limitando tus pensamientos. Por ejemplo, tu estado mental puede intoxicarse si estás con amigos y personas que son negativas. Si no tenés el cuidado suficiente, vas a comenzar a adoptar sus pensamientos como propios. Por lo tanto, estate alerta a influencias negativas. Si viene de amigos, limitá tu exposición a esos pensamientos lo más que puedas. También, evitá discutir tus planes con personas que no alientan y te ayudan en tus sueños y objetivos.
En cambio, rodeate de los pensamientos y acciones de las personas que te motiven. De estar poco inspirado y desmotivo, vas a pasar a sentirte positivo y más completo en el interior. Esta energía positiva de la que te rodéas va a comenzar a mejorar tus charlas internas también.
5. Mensajes en tiempo presente
Te podés encontrar apabullado con todas las cosas que necesitás hacer para cumplir tus objetivos. Simplemente puede parecer demasiado esfuerzo, demasiado complicado el lograr el éxito que tanto querías. Así, tu mente se atrapa en un sinsesar de preocupaciones.
Lo que puede ayudar es concentrarse en los pasos que podés tomar en el presente. Si te encontrás trabado, reflexioná: "¿Qué puedo hacer justo ahora?". Cambiá tu charla interna, dejando la ansiedad del futuro y pasando a tomar acción sobre el presente. No podés controlar lo que ocurra en el futuro, pero si podés tomar los pasos necesarios ahora que te permitirán tener un mejor mañana. Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Hoy y Ahora.
6. Controlar los miedos
El miedo es a menudo lo que nos aleja del éxito. Tenés miedo de tomar riesgos por miedo a perder la seguridad que gozás ahora. Tratás de convencerte que estás feliz en tu estado actual cuando, en realidad, no lo estás. Tu yo interior puede sonar positivo en un intento de mentirte a vos mismo. Pero de alguna manera, sabés que te estás engañando.
Preguntate cuáles son tus miedos. ¿Qué es lo peor que pueda ocurrir? Tomá un enfoque de paso-a-paso para analizar tus miedos, y fijate si hay alguna forma de ver las cosas más positivamente. Cuando confrontás a tus miedos, muy a menudo vas a darte cuenta que el peor escensario no es tan malo como creías. De hecho, los beneficios del cambio suelen justificar el riesgo.
7. Disfrutar los buenos momentos
Es mucho más facil tener una actitud positiva si te focalizás en los buenos momentos de tu vida en lugar de en los malos. Si bien es innevitable que tengas desafios y problemas, tenés que recordarte quela vida consiste de altos y bajos, y que los buenos tiempos se forjan a través de los malos.
Por lo tanto, elegí llenar tu mente con imágenes y pensamientos positivos. Hacelo un hábito consciente. Para empezar, si podés estar agradecido de lo que tenés en la actualidad, tu charla interna va a comenzar a cambiar y alinearse con esa sensación de alegría. Un estado de agradecimiento ayuda muchísimo a tu mente.
Conclusión
Reemplazar las conversacionse internas negativas por una actitud positiva no es algo que vaya a ocurrir de repente. Si tu mente ya está acostumbrada a pensar negativamente, por supuesto que te va a llevar tiempo y esfuerzo. Sin embargo, si a menudo te encontrás luchando, sin poder cumplir tus objetivos y tirándote a menos, entonces deberías hacerte de valor y comenzar el proceso de cambio.
Traducido de 7 steps to positive self talk, por Evelyn Lim
La mayoría de nosotros mantiene una conversación mental constante. Nos hablamos a nosotros mismos durante todo el día y, desafortunadamente, muchas veces estas "conversaciones internas" son negativas. A menudo están marcadas por culpa sobre el pasado, o preocupación por el futuro. Esta negatividad puede destruir cualquier indicio de esperanzas que pudieramos tener sobre alcanzar nuestros sueños.
Nuestras acciones están basadas en nuestros pensamientos. Si cambiamos la forma en la que pensamos, podemos comenzar a cambiar las acciones que tomamos. El ser humano siempre busca el crecimiento personal; tanto sea financiera, emocional, física o espiritualmente. Practicar conversaciones internas positivas nos puede ayudar a comenzar con acciones que nos lleven a grandes resultados.
A continuación les dejo siete pasos para lograr una conversación interna positiva. Siguiendo estos pasos van a poder comenzar a desahacerse de sus conversaciones negativas, y reemplazarlas por pensamientos que los motiven a mejorar.
1. Eliminar la charla negativa
El primer paso es darnos cuenta. Va a ser dificil realizar un cambio para pensar en positivo sin conocer íntimamente a los pensamientos que están en nuestra cabeza. Hace poco me soprendí al descubrir emociones fuertes reprimidas causadas por pensamientos negativos que había tenido hacía menos de 10 minutos. Sin ser consciente, hubiera llevado esta angustia y enojo conmigo. Al ser consciente de mis sentimientos, pude verlos y lidiar con ellos.
Sin dudas que, si se tiene una larga historia de conversaciones internas negativas, va a ser un desafio importante a veces. La charla se vuelve negativa a lo largo de los años por varios motivos. Por ejemplo, si tu primer maestro de primaria te decía contínuamente que eras "tonto", podrías llegar a creer que es cierto. Vas a encontrar que tu vocecita interna a menudo habla de temas como "soy demasiado lento", o "me es dificil aprender". Si constantemente te contás historias negativas, tus acciones van a reflejar tu baja autoestima. Va a ser dificil que llegues lejos si siempre te estás tirando a menos.
Una charla negativa habitual incluye el "no puedo". Cuando te decís a vos mismo "no puedo" o "es demasiado dificil", estás creando resistencia. Un bloqueo mental como este te impiden hacer cosas en las que podrías triunfar.
Cada vez que te encuentres diciéndote "no puedo...", pará la pelota y desafiate a vos mismo con "¿por qué no puedo?". Los estudios demuestran que la mayoría de los genios se vuelven las personas que son por hacer un montón de trabajo dificil. Entonces, si querés ser exitoso necesitás empezar a decir "Yo puedo" mucho más seguido.
Un buen método que encontré útil es decir "Cancelar Cancelar" cada vez que me encuentro diciendo algo negativo sobre mi mismo, tanto sea mental como verbalmente. Este método funciona si sinceramente tenés el interés de pensar en positivo.
2. Afirmaciones positivas
Las afirmaciones son expresiones positivas de un resultado o meta deseada. En general son expresiones cortas, creibles y focalizadas. Al repetirlas a lo largo del tiempo abrimos nuevos caminos en nuestro subconsciente, creando la posibilidad de un nuevo orden de pensamientos.
Un paso importante al repetir afirmaciones es que se deben leer las afirmaciones a voz alta y con sentimiento. El leerlas simplemente no ayuda a menos que realmente sintamos lo que decimos.
Seguramente tengas dudas sobre esta técnica al principio. Sin embargo, si seguís estas simples instrucciones pronto tu descreimiento se irá yendo, reemplazado por fe en vos mismo.
3. Crear guiones positivos
Una cosa que podrás observar es cuán facil le resulta a tu mente generar pensamientos negativos basados en otros pensamientos negativos. Esta charal nunca termina, sino que va aumentando el drama cada vez más, de manera que te limita.
De ahora en más, realizá este ejercicio. Inventate una historia positiva, motivadora que fluya como el guión de una película. Visualizá la situación. Construí la historia con un final positivo; mientras más tiempo te la puedas contar, mejor. Mejor todavía si podés hacer una historia que cuente cómo se cumplen todos tus objetivos. Cuando lo hagas, comenzarás a internalizar tus metas y sueños, como si fueran algo que ya lograste.
4. Reemplazar influencias negativas por positivas
Es importante identificar factores externos negativos en tu vida que estén limitando tus pensamientos. Por ejemplo, tu estado mental puede intoxicarse si estás con amigos y personas que son negativas. Si no tenés el cuidado suficiente, vas a comenzar a adoptar sus pensamientos como propios. Por lo tanto, estate alerta a influencias negativas. Si viene de amigos, limitá tu exposición a esos pensamientos lo más que puedas. También, evitá discutir tus planes con personas que no alientan y te ayudan en tus sueños y objetivos.
En cambio, rodeate de los pensamientos y acciones de las personas que te motiven. De estar poco inspirado y desmotivo, vas a pasar a sentirte positivo y más completo en el interior. Esta energía positiva de la que te rodéas va a comenzar a mejorar tus charlas internas también.
5. Mensajes en tiempo presente
Te podés encontrar apabullado con todas las cosas que necesitás hacer para cumplir tus objetivos. Simplemente puede parecer demasiado esfuerzo, demasiado complicado el lograr el éxito que tanto querías. Así, tu mente se atrapa en un sinsesar de preocupaciones.
Lo que puede ayudar es concentrarse en los pasos que podés tomar en el presente. Si te encontrás trabado, reflexioná: "¿Qué puedo hacer justo ahora?". Cambiá tu charla interna, dejando la ansiedad del futuro y pasando a tomar acción sobre el presente. No podés controlar lo que ocurra en el futuro, pero si podés tomar los pasos necesarios ahora que te permitirán tener un mejor mañana. Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Hoy y Ahora.
6. Controlar los miedos
El miedo es a menudo lo que nos aleja del éxito. Tenés miedo de tomar riesgos por miedo a perder la seguridad que gozás ahora. Tratás de convencerte que estás feliz en tu estado actual cuando, en realidad, no lo estás. Tu yo interior puede sonar positivo en un intento de mentirte a vos mismo. Pero de alguna manera, sabés que te estás engañando.
Preguntate cuáles son tus miedos. ¿Qué es lo peor que pueda ocurrir? Tomá un enfoque de paso-a-paso para analizar tus miedos, y fijate si hay alguna forma de ver las cosas más positivamente. Cuando confrontás a tus miedos, muy a menudo vas a darte cuenta que el peor escensario no es tan malo como creías. De hecho, los beneficios del cambio suelen justificar el riesgo.
7. Disfrutar los buenos momentos
Es mucho más facil tener una actitud positiva si te focalizás en los buenos momentos de tu vida en lugar de en los malos. Si bien es innevitable que tengas desafios y problemas, tenés que recordarte quela vida consiste de altos y bajos, y que los buenos tiempos se forjan a través de los malos.
Por lo tanto, elegí llenar tu mente con imágenes y pensamientos positivos. Hacelo un hábito consciente. Para empezar, si podés estar agradecido de lo que tenés en la actualidad, tu charla interna va a comenzar a cambiar y alinearse con esa sensación de alegría. Un estado de agradecimiento ayuda muchísimo a tu mente.
Conclusión
Reemplazar las conversacionse internas negativas por una actitud positiva no es algo que vaya a ocurrir de repente. Si tu mente ya está acostumbrada a pensar negativamente, por supuesto que te va a llevar tiempo y esfuerzo. Sin embargo, si a menudo te encontrás luchando, sin poder cumplir tus objetivos y tirándote a menos, entonces deberías hacerte de valor y comenzar el proceso de cambio.
Traducido de 7 steps to positive self talk, por Evelyn Lim


Cromoterapia
LOS COLORES Y SU RELACION CON LOS ESTADOS DE ÁNIMO
Existen muchas investigaciones sobre la influencia que tienen los colores sobre el estado de ánimo, los científicos están cada vez más convencidos que se pueden utilizar para mejorar la salud y crear un mayor bienestar general. Cada color posee una vibración que actúa en determinadas áreas del organismo, regularizando las diferentes anomalías, además pueden provocar distintas reacciones emocionales.
Los colores activos son los cálidos: rojos, naranjas y amarillos. Los pasivos son los tonos fríos que transmiten paz y tranquilidad: azules, verdes y violetas. Los neutros: blancos, grises y beiges son tonos que transmiten sensaciones de calma y se encuentran en transición con los demás colores.
ROJO: Es un color que emite mucho calor, por lo que es recomendable usar en invierno. Da calidez y vitalidad, induce a los demás a tomar decisiones rápidas e intuitivas, incluso a veces agresivas. Si necesitas que sean pacientes y detallistas contigo, evita este color.
BLANCO: Es el color que da sensación de paz y frescura, en la vestimenta transmite una imagen limpia, induce a los demás a tener un comportamiento educado y cuidadoso. Es ideal para entrevistas laborales, como así también para exámenes.
VERDE: Este color transmite crecimiento, fertilidad, descanso y equilibrio. Es ideal para las reuniones con amigos y donde sean valoradas estas cualidades. Se debe de evitar si tienes que transmitir una imagen de solidez, madurez y confianza.
AZUL: Transmite armonía, afecto, amistad, fidelidad. Es bueno usarlo para mejorar la receptividad de quienes nos rodean y es por lo tanto, ideal llevar alguna prenda de este color en entrevistas de trabajo y situaciones similares. La ropa azul oscuro nos hace pasar desapercibidos y nos otorga seriedad.
AMARILLO: Aumenta la energía y la fuerza. Suele usarse en los climas fríos para transmitir calidez y bienestar, expresan permanencia, estabilidad y apego a lo tradicional. Este color es recomendable para mejorar un estado de ánimo apagado.
NEGRO: Incita a la tristeza y al pesimismo, su poder es depresivo si su presencia es excesiva. Puede llevar a estados de fatiga y pérdida de vitalidad. A pesar que este color aporta seriedad, esta relacionado con la elegancia y es recomendable para una primera cita, no en cambio para una entrevista laboral o para la presentación de algún nuevo proyecto.
Si quieres ayuda en algunas situaciones comunes de la vida, para saber cómo influyen los colores y cómo pueden socorrerte, pasa a nuestra sección de cromoterapia., te ayudará a conseguir tus objetivos.


Ejercicios:
COMBATE EL ESTRES
Este es un ejercicio ideal para aquellos momentos en los que hemos sufrido mucho estrés o presión como por ejemplo tras un duro día de trabajo, un examen importante, etc.
Está indicado para que te tranquilices una vez llegues a casa y no permitas que la mente siga analizando y dándole vueltas una y otra vez al asunto.
El ejercicio consta de dos partes.
Lo harás tumbado y con los ojos cerrados de la siguiente manera:
PARTE PRIMERA
Respira lo más profundamente que puedas tres veces Después lleva tu atención a tu pies. Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de la tibia, peroné y rodillas.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de los muslos, pantorrillas, genitales, glúteos y cintura.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención ahora a través del abdomen, pecho, espalda, hombros, brazos y manos.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de tu cuello, músculos de la cara, cuero cabelludo, y finalmente mente.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Vuelve a respirar profundamente tres veces y siente como eres un todo que pesa y se relaja; pesa y se relaja.
PARTE SEGUNDA
A continuación imagina una luz muy dorada y brillante que comienza a introducirse en tu mente.
Esa luz es totalmente revitalizante, de manera que siente como te despeja la mente y calma todas las ansiedades.
Visualiza como esa luz va bajando por tu cabeza, a través de tu cuello, hombros, espalda, brazos y manos, pecho, abdomen, cintura, glúteos y genitales, pantorrillas y muslos, rodillas, tibia y peroné, tobillos y finalmente pies.
Tómate todo el tiempo que necesites para que esa luz inunde todas esas partes de tu cuerpo y las revitalice, despeje y equilibre.
Cuando hayas llegado a los pies imagina y siente como la luz hace que estés todo dorado, sale a chorros por las plantas de los mismos, y comienza a moverlos poco a poco. Ve moviendo todo el cuerpo lentamente hasta ir desperezándote del ejercicio y finalmente abre los ojos.
Después levántate y estírate, especialmente la espalda.
Practícalo siempre que lo desees y pronto comenzarás a ver los resultados.
EJERCICIO DE RELAJACION
Un sencillo ejercicio para ayudarte a relajarte después del trabajo, algún acontecimiento estresante, etc.
Esto es lo que debes hacer:
Ponte ropa muy cómoda y descálzate.
Deshazte de todas la joyas y si llevas el pelo recogido suéltalo. Después y muy suave haz unos cuantos movimientos giratorios lentos con los pies, con las manos y con la cabeza.
Ten especial cuidado con la cabeza y si tienes problemas cervicales no lo hagas. Y a la vez que los haces ve respirando profundamente.
Después túmbate en la cama, el sofá, una tumbona, ... y apaga la luz.
Si quieres puedes tener una luz blanca encendida y música relajante puesta.
Ten todo el cuerpo estirado boca arriba y lo más cómodo posible.
Respira despacio, pero a gusto.
Entonces empieza a imaginar un cielo azul maravilloso, sin una nube.
Durante un ratito recuerda el olor y sensación del aire cuando el cielo está despejado. Recuerda lo a gusto que te sientes ante un día así.
Después a ese cielo dibújale en la mente un inmenso y profundo océano azul.
Observa detenidamente que está en calma y que puedes oír las suaves olas.
Siente la profundidad y serenidad de ese mar durante otro ratito.
Después a ese cielo maravilloso y a ese sereno y profundo mar añádele un bello sol amaneciendo.
Inúndate de la sensación de frescura y renovación que nos transmite el amanecer todos y cada uno de los días de nuestra vida.
Y durante un ratito disfruta de él.
Por último introdúcete a ti en la imagen encima de una verde hierba. Siente el frescor y relajación que te transmite y disfruta de ella otro ratito.
Para finalizar hazte con una visualización del conjunto y durante varios minutos disfruta de la serenidad que te aporta hasta que te sientas completamente relajado.
MAXIMA RELAJACION
La práctica que te proponemos a continuación es una de las más conocidas para alcanzar un máximo grado de relajación.
Se llama la técnica Schultz y si sigues los sencillos pasos que se te indican podrás alcanzar niveles insospechados de tranquilidad y paz interior.
Ni que decir tiene que puede ser utilizado en cualquier momento que nos apetezca, pero es especialmente útil cuando hemos llegado a un nivel de estrés, inquietud o miedo insoportable o que nos desborda.
Apréndete muy bien los pasos para poder realizarlos después al máximo.
El ejercicio es así:
Paso 1: preparación
Ha de buscarse un lugar donde podamos estar totalmente tranquilos sin que nada ni nadie nos moleste.
Es recomendable desenchufar los teléfonos y pedir silencio en la casa si la compartimos con alguien en ese momento.
Después ha de crearse un ambiente silencioso y con luz muy tenue.
Vale la luz de la velas, o dejar que entre un poquito de luz en la habitación.
A continuación ha de escogerse una posición lo más cómoda posible: puede ser tumbado o sentado.
Elegiremos en aquella que sabemos que no estaremos molestos.
Cuidado si se escoge la posición tumbada porque uno podría dormirse enseguida, y ahora no buscamos eso.
Paso 2: instauración de la tranquilidad
Comienza el ejercicio fijando en tu mente las palabras clave Estoy completamente tranquilo.
Estas palabras deben ser o pronunciadas o mentalizadas todas las veces que haga falta hasta que se hayan interiorizado.
Esto significa que a medida que las vayas pronunciando deben empezar a hacerte sentir mejor, más tranquilo y sosegado.
Pasarán así de ser unas simples palabras a convertirse en un estado de ánimo.
No sigas al siguiente paso, hasta que las palabras se hayan transformado en el estado de ánimo.
Paso 3: fase de pesadez
A continuación fijaremos en nuestra mente las palabras clave Mis piernas son pesadas. Esto quiere decir que a medida que lo dices o lo piensas tu cuerpo va asimilando las palabras y transformándolas en una sensación de pesadez real.
Debes realizar este proceso con todas las partes de tu cuerpo.
Te recomendamos sigas un orden ascendente para no perderte.
No sigas al paso siguiente hasta que las palabras hayan transformado la idea en una sensación real de pesadez en todo tu cuerpo.
Paso 4: fase de calor
En esta fase las palabras clave serán Mi pierna derecha está caliente.
El calor produce la relajación de todo el cuerpo, así que al igual que en el paso anterior, convertiremos estas palabras en una sensación real en nuestro cuerpo.
Debes realizar este proceso con todas las partes de tu cuerpo.
Te recomendamos sigas un orden ascendente para no perderte.
No sigas al paso siguiente hasta que las palabras hayan transformado la idea en una sensación real de calor en todo tu cuerpo.
Paso 5: fase de regulación cardiaca
En esta fase vamos a regular el ritmo del corazón, porque de todos es sabido que los sentimientos como los nervios y el miedo aceleran su función. En este caso, las palabras clave que vamos a utilizar son Mi corazón tiene un ritmo constante y vigoroso.
Al igual que en los otros pasos, no seguiremos a la fase siguiente hasta que esas palabras se hayan transformado en una realidad para nuestro corazón.
Seguramente tendrás que repetirlas en voz alta o mentalmente durante un rato largo. Tómate todo el tiempo que necesites para ello.
Paso 6: fase de regulación respiratoria
Ahora, después de haber relajado los músculos y regulado la actividad del corazón llega el momento de normalizar la respiración.
Para ello utiliza las palabras clave Mi respiración es tranquila.
Una vez más debes conseguir que las palabras dejen de ser simples ideas y se conviertan en una sensación real.
Si necesitas respirar profundamente en algún momento, siéntete libre de hacerlo.
No sigas al paso siguiente si tu respiración no lleva un ritmo tranquilo y natural.
Paso 7: fase de regulación de las vísceras abdominales
En esta fase las palabras clave son Mi plexo solar irradia calor.
El plexo solar es toda la zona del aparato digestivo y que suele estar siempre revuelta en casos de estrés o de miedo.
El calor tranquilizará esta zona y te ayudará a alcanzar un mayor grado de relajación. Repite las palabras hasta que se conviertan en una sensación corporal real.
Paso 8: fase de regulación cefálica
Esta es la última fase y sólo debes llegar a ella cuando hayas sido capaz de superar como se te indica el paso 7.
Aquí relajaremos la actividad cerebral concentrándonos en la frente.
Las palabras claves son Frescor agradable sobre la frente.
Repite una y otra vez esas palabras, mentalmente o en voz alta, hasta que la cargazón cerebral haya desaparecido.
Cuando lo hayas conseguido ya habrás terminado el ejercicio.
Tras conseguir alcanzar el paso 8 estarás totalmente relajado y tranquilo.
Te asombrará la calma que emanarás.
Después ten en cuenta que no podrás volver rápidamente a la vida agitada, así que descansa un ratito y ve recuperando el vigor con leves movimientos, enciende la luz y acostúmbrate a ella, bebe un vaso de agua, etc...
RELAJA CUERPO Y MENTE
Este es un sencillo ejercicio que recoge de alguna manera los principios del Tai Chi.
Es muy fácil de hacer y se puede realizar a cualquier hora del día, preferentemente cuando estés muy estresado o no puedas deshacerte de determinado pensamiento.
La idea general será dejar que el cuerpo fluya y se mueva al son de la música.
Para ello necesitarás una o varias canciones de música clásica o música New Age, que no sean estridentes ni te alteren, sino que sean básicamente sedantes.
Te recomendamos las melodías con instrumentos de viento y cuerdas, sonidos de la naturaleza, voces relajantes, ...
El ejercicio consta de los siguientes pasos:
Realiza el ejercicio en una habitación a oscuras o semioscuras y enciende la música que has escogido al respecto, de manera que el volumen esté a tu gusto.
No tengas miedo de poner el volumen alto si ves que te lo "pide" el cuerpo.
Comienza el baile de pié, con los brazos a lo largo del cuerpo.
Durante unos instantes, sólo escucha la música, no te muevas. Respira profundamente tres veces, a ser posible como la parte final del ejercicio controlando la respiración. Después comienza a mover los pies al son de la música, como tu quieras.
Ten presente que debes moverlos como el cuerpo te "pida", así que no te limites ni tengas vergüenza de nada.
Mantén dicho movimiento durante unos minutos.
A continuación añádele al movimiento de los pies, el de las piernas.
Muévelas como quieras, lo importante es que te sientas totalmente libre, así que no te preocupes por hacer movimientos rítmicos o estéticos.
Haz lo que te salga de dentro al escuchar la música.
Muévete durante unos minutos.
Pasado un ratito añádele al movimiento las caderas, la cintura el abdomen y la parte de abajo de la espalda.
Baila relajado dejando que sea tu cuerpo el que lleve el ritmo y los movimientos.
Tu no tienes que pensar nada.
Disfruta así durante unos minutos.
Después añádele a las partes del cuerpo que ya estás moviendo, el tronco de tu cuerpo. No dudes en realizar los movimientos que surjan y tómate unos instantes para disfrutarlo.
A continuación, ya estás preparado para mover con las partes del cuerpo que ya estás moviendo, los brazos y las manos.
Se original, no te quedes en convencionalismos, escucha a tu guía interior y deja que te muestre cómo debe de ser el baile que estás haciendo.
Sigue todas las indicaciones que te de, sin vergüenza. Libera tu cuerpo y tu mente. Por fin ya estás en disposición también de introducir movimiento con tu cuello y cabeza en el baile.
Ahora ya todo tu cuerpo ha de moverse liberándose de cualquier limitación. Mantén el baile durante varios minutos.
¡Disfruta de tu cuerpo! Para finalizar, comienza a levantar brazos y manos lentamente hacia arriba; mientras vas balanceándote a un lado y al otro como si fueras un árbol a merced del viento.
Deja que el balanceo siga el ritmo que ha escogido tu cuerpo para la música que estás escuchando.
Y después de varios minutos, ve bajando de nuevo los brazos hasta poner la posición inicial del baile.
Así terminas como empezaste: escuchando sin moverte unos minutos de la música. Después ya puedes encender la luz.
Comprobarás que te encuentras mucho mejor y más relajado. Sin duda es un ejercicio muy eficaz que sólo requiere un poco de práctica. Cuanto más lo practiques mejor serán los resultados.
RELAJACION MENTAL
Son numerosas las situaciones en que nuestra mente se ve tan atareada que cuando nos correspondería descansar somos incapaces de hacerlo porque no paramos de pensar.
Esto es un verdadero problema, especialmente cuando nuestra actividad mental ni siquiera nos deja dormir bien.
Por ello aquí te ofrecemos un sencillo ejercicio infalible para relajar tu mente y descansar plenamente:
Lo primero es buscarse un lugar tranquilo y cómodo donde podamos tumbarnos.
El ejercicio se realizará con la habitación a oscuras y los ojos cerrados.
Una música agradable y un poco de incienso pueden ser utilizados para favorecer tu relajación.
Respira profundamente tres veces.
Elimina toda la tensión de tu cuerpo y ve relajándolo desde los pies a la cabeza.
Tómate el tiempo que necesites.
Ahora visualiza tu cerebro, e imagina que tiene dos puertas.
Visualiza que las dos puertas están abiertas y cómo los pensamientos que entran por la puerta de la izquierda se van por la puerta de la derecha.
Es ahora el momento de cerrar la puerta de la izquierda impidiendo que ningún pensamiento pueda entrar en nuestro cerebro.
Centra tu atención en los que todavía están en tu mente y vete despidiéndolos y observando cómo van saliendo de ti por la puerta de la derecha.
Cuando haya salido el último pensamiento, cierra la puerta de la derecha. Así, ahora tu cerebro es una habitación vacía que está a oscuras.
No hay pensamientos, no hay nada. Mantén el estado de vacío mental todo lo que te sea posible, y si lo haces para poder dormir bien, déjate dormir con esa sensación.
VACIA TU MENTE
¿Cuántas veces nos hemos ido a la cama con millones de pensamientos que no nos dejan dormir?
Por ello será un ejercicio muy útil para aquellos que estáis todo el día funcionando con la mente en un análisis continuo de todas las situaciones pasadas, presentes y futuras de vuestra vida.
Además a un nivel un poco más elevado, este ejercicio es totalmente válido como preparatorio para una buena meditación.
De manera que al vaciar nuestra mente de los pensamientos de ese momento cuando vamos a meditar, favoreceremos una interiorización más profunda.
Al fin y al cabo, es nuestra mente la que siempre nos pone obstáculos para ello.
Este ejercicio no requiere un tiempo mínimo, si no más bien una importante atención a todo lo que vaya sucediendo.
Puedes realizarlo antes de irte a dormir o en cualquier momento del día, especialmente si quieres meditar.
En este caso puedes crear ambiente con música suave, alguna vela e incienso, pero no es necesario.
Utiliza tu imaginación para conseguir que el lugar te sea totalmente agradable y que por supuesto nadie te interrumpa el ejercicio.
Esto es lo que debes hacer:
Tres serán las posiciones ideales para este ejercicio.
A) Una de ellas puede ser tumbado en la cama, con la espalda recta, cuello y hombros relajados y palmas de las manos hacia abajo.
B) Sentado en una silla, con el cuerpo relajado, los pies cruzados en la zona de los tobillos y las manos apoyadas encima de las piernas de la siguiente manera: las palmas hacia arriba, mano derecha debajo de la mano izquierza. Los dedos gordos pueden tocarse o no.
C) Sentado en una superficie recta, con las piernas cruzadas en la típica posición de yoga o loto o si no eres tan flexible, simplemente con ellas cruzadas.
Manos en el centro de la siguiente manera:
las palmas hacia arriba, mano derecha debajo de la mano izquierza.
Los dedos gordos pueden tocarse o no.
Respira profundamente 3 veces para relajarte.
Si puedes, que sea como la fase final del ejercicio controlando la respiración.
Cuando ya estés relajado visualiza que te encuentras en un cine al aire libre.
De esos que tienen una gran pantalla al aire libre y que puedes ir en coche o sentarte en una silla.
Detállalo todo muy bien.
Observa cuánto medirá la pantalla, si es coche o facilitan sillas, qué colores hay, ... Después de fijarlo en tu mente vuelve a respirar profundamente otras 3 veces y siente como un aire puro entra en tu cuerpo refrescándote y limpiándote de manera que una luz blanca te va llenando a medida que inspiras.
A la vez observa como a medida que espiras muy lentamente, se van disipando tus tensiones, tus dudas y tus miedos.
Cuando ya te sientas como nuevo observa cómo en la pantalla se van reflejando uno a uno todos tus pensamientos, los acontecimientos del día, las disputas, los buenos momentos, lo que te preocupa, lo que tienes miedo.
Tómatelo con mucha calma.
Y mientras se van reflejando siente que se pierden, que se van disipando, que cada vez se van haciendo más y más borrosos hasta desaparecer. Se trata de que tu simplemente seas un observador, un individuo que va a ver esa película sin desesperarse por lo que vea y sin que le afecten las escenas que se reflejan.
Es una película como otra cualquiera y que tras un rato termina y desaparece.
Cuando hayas conseguido hacer desaparecer cada uno de esos pensamientos o escenas de tu película estarás preparado para irte a dormir o para meditar...
Es posible que las primeras veces te resulte difícil, pero con constancia llegará a ser un mecanismo completamente natural y muy positivo.
Este es un ejercicio ideal para aquellos momentos en los que hemos sufrido mucho estrés o presión como por ejemplo tras un duro día de trabajo, un examen importante, etc.
Está indicado para que te tranquilices una vez llegues a casa y no permitas que la mente siga analizando y dándole vueltas una y otra vez al asunto.
El ejercicio consta de dos partes.
Lo harás tumbado y con los ojos cerrados de la siguiente manera:
PARTE PRIMERA
Respira lo más profundamente que puedas tres veces Después lleva tu atención a tu pies. Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de la tibia, peroné y rodillas.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de los muslos, pantorrillas, genitales, glúteos y cintura.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención ahora a través del abdomen, pecho, espalda, hombros, brazos y manos.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Sigue subiendo llevando tu atención a través de tu cuello, músculos de la cara, cuero cabelludo, y finalmente mente.
Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.
Vuelve a respirar profundamente tres veces y siente como eres un todo que pesa y se relaja; pesa y se relaja.
PARTE SEGUNDA
A continuación imagina una luz muy dorada y brillante que comienza a introducirse en tu mente.
Esa luz es totalmente revitalizante, de manera que siente como te despeja la mente y calma todas las ansiedades.
Visualiza como esa luz va bajando por tu cabeza, a través de tu cuello, hombros, espalda, brazos y manos, pecho, abdomen, cintura, glúteos y genitales, pantorrillas y muslos, rodillas, tibia y peroné, tobillos y finalmente pies.
Tómate todo el tiempo que necesites para que esa luz inunde todas esas partes de tu cuerpo y las revitalice, despeje y equilibre.
Cuando hayas llegado a los pies imagina y siente como la luz hace que estés todo dorado, sale a chorros por las plantas de los mismos, y comienza a moverlos poco a poco. Ve moviendo todo el cuerpo lentamente hasta ir desperezándote del ejercicio y finalmente abre los ojos.
Después levántate y estírate, especialmente la espalda.
Practícalo siempre que lo desees y pronto comenzarás a ver los resultados.
EJERCICIO DE RELAJACION
Un sencillo ejercicio para ayudarte a relajarte después del trabajo, algún acontecimiento estresante, etc.
Esto es lo que debes hacer:
Ponte ropa muy cómoda y descálzate.
Deshazte de todas la joyas y si llevas el pelo recogido suéltalo. Después y muy suave haz unos cuantos movimientos giratorios lentos con los pies, con las manos y con la cabeza.
Ten especial cuidado con la cabeza y si tienes problemas cervicales no lo hagas. Y a la vez que los haces ve respirando profundamente.
Después túmbate en la cama, el sofá, una tumbona, ... y apaga la luz.
Si quieres puedes tener una luz blanca encendida y música relajante puesta.
Ten todo el cuerpo estirado boca arriba y lo más cómodo posible.
Respira despacio, pero a gusto.
Entonces empieza a imaginar un cielo azul maravilloso, sin una nube.
Durante un ratito recuerda el olor y sensación del aire cuando el cielo está despejado. Recuerda lo a gusto que te sientes ante un día así.
Después a ese cielo dibújale en la mente un inmenso y profundo océano azul.
Observa detenidamente que está en calma y que puedes oír las suaves olas.
Siente la profundidad y serenidad de ese mar durante otro ratito.
Después a ese cielo maravilloso y a ese sereno y profundo mar añádele un bello sol amaneciendo.
Inúndate de la sensación de frescura y renovación que nos transmite el amanecer todos y cada uno de los días de nuestra vida.
Y durante un ratito disfruta de él.
Por último introdúcete a ti en la imagen encima de una verde hierba. Siente el frescor y relajación que te transmite y disfruta de ella otro ratito.
Para finalizar hazte con una visualización del conjunto y durante varios minutos disfruta de la serenidad que te aporta hasta que te sientas completamente relajado.
MAXIMA RELAJACION
La práctica que te proponemos a continuación es una de las más conocidas para alcanzar un máximo grado de relajación.
Se llama la técnica Schultz y si sigues los sencillos pasos que se te indican podrás alcanzar niveles insospechados de tranquilidad y paz interior.
Ni que decir tiene que puede ser utilizado en cualquier momento que nos apetezca, pero es especialmente útil cuando hemos llegado a un nivel de estrés, inquietud o miedo insoportable o que nos desborda.
Apréndete muy bien los pasos para poder realizarlos después al máximo.
El ejercicio es así:
Paso 1: preparación
Ha de buscarse un lugar donde podamos estar totalmente tranquilos sin que nada ni nadie nos moleste.
Es recomendable desenchufar los teléfonos y pedir silencio en la casa si la compartimos con alguien en ese momento.
Después ha de crearse un ambiente silencioso y con luz muy tenue.
Vale la luz de la velas, o dejar que entre un poquito de luz en la habitación.
A continuación ha de escogerse una posición lo más cómoda posible: puede ser tumbado o sentado.
Elegiremos en aquella que sabemos que no estaremos molestos.
Cuidado si se escoge la posición tumbada porque uno podría dormirse enseguida, y ahora no buscamos eso.
Paso 2: instauración de la tranquilidad
Comienza el ejercicio fijando en tu mente las palabras clave Estoy completamente tranquilo.
Estas palabras deben ser o pronunciadas o mentalizadas todas las veces que haga falta hasta que se hayan interiorizado.
Esto significa que a medida que las vayas pronunciando deben empezar a hacerte sentir mejor, más tranquilo y sosegado.
Pasarán así de ser unas simples palabras a convertirse en un estado de ánimo.
No sigas al siguiente paso, hasta que las palabras se hayan transformado en el estado de ánimo.
Paso 3: fase de pesadez
A continuación fijaremos en nuestra mente las palabras clave Mis piernas son pesadas. Esto quiere decir que a medida que lo dices o lo piensas tu cuerpo va asimilando las palabras y transformándolas en una sensación de pesadez real.
Debes realizar este proceso con todas las partes de tu cuerpo.
Te recomendamos sigas un orden ascendente para no perderte.
No sigas al paso siguiente hasta que las palabras hayan transformado la idea en una sensación real de pesadez en todo tu cuerpo.
Paso 4: fase de calor
En esta fase las palabras clave serán Mi pierna derecha está caliente.
El calor produce la relajación de todo el cuerpo, así que al igual que en el paso anterior, convertiremos estas palabras en una sensación real en nuestro cuerpo.
Debes realizar este proceso con todas las partes de tu cuerpo.
Te recomendamos sigas un orden ascendente para no perderte.
No sigas al paso siguiente hasta que las palabras hayan transformado la idea en una sensación real de calor en todo tu cuerpo.
Paso 5: fase de regulación cardiaca
En esta fase vamos a regular el ritmo del corazón, porque de todos es sabido que los sentimientos como los nervios y el miedo aceleran su función. En este caso, las palabras clave que vamos a utilizar son Mi corazón tiene un ritmo constante y vigoroso.
Al igual que en los otros pasos, no seguiremos a la fase siguiente hasta que esas palabras se hayan transformado en una realidad para nuestro corazón.
Seguramente tendrás que repetirlas en voz alta o mentalmente durante un rato largo. Tómate todo el tiempo que necesites para ello.
Paso 6: fase de regulación respiratoria
Ahora, después de haber relajado los músculos y regulado la actividad del corazón llega el momento de normalizar la respiración.
Para ello utiliza las palabras clave Mi respiración es tranquila.
Una vez más debes conseguir que las palabras dejen de ser simples ideas y se conviertan en una sensación real.
Si necesitas respirar profundamente en algún momento, siéntete libre de hacerlo.
No sigas al paso siguiente si tu respiración no lleva un ritmo tranquilo y natural.
Paso 7: fase de regulación de las vísceras abdominales
En esta fase las palabras clave son Mi plexo solar irradia calor.
El plexo solar es toda la zona del aparato digestivo y que suele estar siempre revuelta en casos de estrés o de miedo.
El calor tranquilizará esta zona y te ayudará a alcanzar un mayor grado de relajación. Repite las palabras hasta que se conviertan en una sensación corporal real.
Paso 8: fase de regulación cefálica
Esta es la última fase y sólo debes llegar a ella cuando hayas sido capaz de superar como se te indica el paso 7.
Aquí relajaremos la actividad cerebral concentrándonos en la frente.
Las palabras claves son Frescor agradable sobre la frente.
Repite una y otra vez esas palabras, mentalmente o en voz alta, hasta que la cargazón cerebral haya desaparecido.
Cuando lo hayas conseguido ya habrás terminado el ejercicio.
Tras conseguir alcanzar el paso 8 estarás totalmente relajado y tranquilo.
Te asombrará la calma que emanarás.
Después ten en cuenta que no podrás volver rápidamente a la vida agitada, así que descansa un ratito y ve recuperando el vigor con leves movimientos, enciende la luz y acostúmbrate a ella, bebe un vaso de agua, etc...
RELAJA CUERPO Y MENTE
Este es un sencillo ejercicio que recoge de alguna manera los principios del Tai Chi.
Es muy fácil de hacer y se puede realizar a cualquier hora del día, preferentemente cuando estés muy estresado o no puedas deshacerte de determinado pensamiento.
La idea general será dejar que el cuerpo fluya y se mueva al son de la música.
Para ello necesitarás una o varias canciones de música clásica o música New Age, que no sean estridentes ni te alteren, sino que sean básicamente sedantes.
Te recomendamos las melodías con instrumentos de viento y cuerdas, sonidos de la naturaleza, voces relajantes, ...
El ejercicio consta de los siguientes pasos:
Realiza el ejercicio en una habitación a oscuras o semioscuras y enciende la música que has escogido al respecto, de manera que el volumen esté a tu gusto.
No tengas miedo de poner el volumen alto si ves que te lo "pide" el cuerpo.
Comienza el baile de pié, con los brazos a lo largo del cuerpo.
Durante unos instantes, sólo escucha la música, no te muevas. Respira profundamente tres veces, a ser posible como la parte final del ejercicio controlando la respiración. Después comienza a mover los pies al son de la música, como tu quieras.
Ten presente que debes moverlos como el cuerpo te "pida", así que no te limites ni tengas vergüenza de nada.
Mantén dicho movimiento durante unos minutos.
A continuación añádele al movimiento de los pies, el de las piernas.
Muévelas como quieras, lo importante es que te sientas totalmente libre, así que no te preocupes por hacer movimientos rítmicos o estéticos.
Haz lo que te salga de dentro al escuchar la música.
Muévete durante unos minutos.
Pasado un ratito añádele al movimiento las caderas, la cintura el abdomen y la parte de abajo de la espalda.
Baila relajado dejando que sea tu cuerpo el que lleve el ritmo y los movimientos.
Tu no tienes que pensar nada.
Disfruta así durante unos minutos.
Después añádele a las partes del cuerpo que ya estás moviendo, el tronco de tu cuerpo. No dudes en realizar los movimientos que surjan y tómate unos instantes para disfrutarlo.
A continuación, ya estás preparado para mover con las partes del cuerpo que ya estás moviendo, los brazos y las manos.
Se original, no te quedes en convencionalismos, escucha a tu guía interior y deja que te muestre cómo debe de ser el baile que estás haciendo.
Sigue todas las indicaciones que te de, sin vergüenza. Libera tu cuerpo y tu mente. Por fin ya estás en disposición también de introducir movimiento con tu cuello y cabeza en el baile.
Ahora ya todo tu cuerpo ha de moverse liberándose de cualquier limitación. Mantén el baile durante varios minutos.
¡Disfruta de tu cuerpo! Para finalizar, comienza a levantar brazos y manos lentamente hacia arriba; mientras vas balanceándote a un lado y al otro como si fueras un árbol a merced del viento.
Deja que el balanceo siga el ritmo que ha escogido tu cuerpo para la música que estás escuchando.
Y después de varios minutos, ve bajando de nuevo los brazos hasta poner la posición inicial del baile.
Así terminas como empezaste: escuchando sin moverte unos minutos de la música. Después ya puedes encender la luz.
Comprobarás que te encuentras mucho mejor y más relajado. Sin duda es un ejercicio muy eficaz que sólo requiere un poco de práctica. Cuanto más lo practiques mejor serán los resultados.
RELAJACION MENTAL
Son numerosas las situaciones en que nuestra mente se ve tan atareada que cuando nos correspondería descansar somos incapaces de hacerlo porque no paramos de pensar.
Esto es un verdadero problema, especialmente cuando nuestra actividad mental ni siquiera nos deja dormir bien.
Por ello aquí te ofrecemos un sencillo ejercicio infalible para relajar tu mente y descansar plenamente:
Lo primero es buscarse un lugar tranquilo y cómodo donde podamos tumbarnos.
El ejercicio se realizará con la habitación a oscuras y los ojos cerrados.
Una música agradable y un poco de incienso pueden ser utilizados para favorecer tu relajación.
Respira profundamente tres veces.
Elimina toda la tensión de tu cuerpo y ve relajándolo desde los pies a la cabeza.
Tómate el tiempo que necesites.
Ahora visualiza tu cerebro, e imagina que tiene dos puertas.
Visualiza que las dos puertas están abiertas y cómo los pensamientos que entran por la puerta de la izquierda se van por la puerta de la derecha.
Es ahora el momento de cerrar la puerta de la izquierda impidiendo que ningún pensamiento pueda entrar en nuestro cerebro.
Centra tu atención en los que todavía están en tu mente y vete despidiéndolos y observando cómo van saliendo de ti por la puerta de la derecha.
Cuando haya salido el último pensamiento, cierra la puerta de la derecha. Así, ahora tu cerebro es una habitación vacía que está a oscuras.
No hay pensamientos, no hay nada. Mantén el estado de vacío mental todo lo que te sea posible, y si lo haces para poder dormir bien, déjate dormir con esa sensación.
VACIA TU MENTE
¿Cuántas veces nos hemos ido a la cama con millones de pensamientos que no nos dejan dormir?
Por ello será un ejercicio muy útil para aquellos que estáis todo el día funcionando con la mente en un análisis continuo de todas las situaciones pasadas, presentes y futuras de vuestra vida.
Además a un nivel un poco más elevado, este ejercicio es totalmente válido como preparatorio para una buena meditación.
De manera que al vaciar nuestra mente de los pensamientos de ese momento cuando vamos a meditar, favoreceremos una interiorización más profunda.
Al fin y al cabo, es nuestra mente la que siempre nos pone obstáculos para ello.
Este ejercicio no requiere un tiempo mínimo, si no más bien una importante atención a todo lo que vaya sucediendo.
Puedes realizarlo antes de irte a dormir o en cualquier momento del día, especialmente si quieres meditar.
En este caso puedes crear ambiente con música suave, alguna vela e incienso, pero no es necesario.
Utiliza tu imaginación para conseguir que el lugar te sea totalmente agradable y que por supuesto nadie te interrumpa el ejercicio.
Esto es lo que debes hacer:
Tres serán las posiciones ideales para este ejercicio.
A) Una de ellas puede ser tumbado en la cama, con la espalda recta, cuello y hombros relajados y palmas de las manos hacia abajo.
B) Sentado en una silla, con el cuerpo relajado, los pies cruzados en la zona de los tobillos y las manos apoyadas encima de las piernas de la siguiente manera: las palmas hacia arriba, mano derecha debajo de la mano izquierza. Los dedos gordos pueden tocarse o no.
C) Sentado en una superficie recta, con las piernas cruzadas en la típica posición de yoga o loto o si no eres tan flexible, simplemente con ellas cruzadas.
Manos en el centro de la siguiente manera:
las palmas hacia arriba, mano derecha debajo de la mano izquierza.
Los dedos gordos pueden tocarse o no.
Respira profundamente 3 veces para relajarte.
Si puedes, que sea como la fase final del ejercicio controlando la respiración.
Cuando ya estés relajado visualiza que te encuentras en un cine al aire libre.
De esos que tienen una gran pantalla al aire libre y que puedes ir en coche o sentarte en una silla.
Detállalo todo muy bien.
Observa cuánto medirá la pantalla, si es coche o facilitan sillas, qué colores hay, ... Después de fijarlo en tu mente vuelve a respirar profundamente otras 3 veces y siente como un aire puro entra en tu cuerpo refrescándote y limpiándote de manera que una luz blanca te va llenando a medida que inspiras.
A la vez observa como a medida que espiras muy lentamente, se van disipando tus tensiones, tus dudas y tus miedos.
Cuando ya te sientas como nuevo observa cómo en la pantalla se van reflejando uno a uno todos tus pensamientos, los acontecimientos del día, las disputas, los buenos momentos, lo que te preocupa, lo que tienes miedo.
Tómatelo con mucha calma.
Y mientras se van reflejando siente que se pierden, que se van disipando, que cada vez se van haciendo más y más borrosos hasta desaparecer. Se trata de que tu simplemente seas un observador, un individuo que va a ver esa película sin desesperarse por lo que vea y sin que le afecten las escenas que se reflejan.
Es una película como otra cualquiera y que tras un rato termina y desaparece.
Cuando hayas conseguido hacer desaparecer cada uno de esos pensamientos o escenas de tu película estarás preparado para irte a dormir o para meditar...
Es posible que las primeras veces te resulte difícil, pero con constancia llegará a ser un mecanismo completamente natural y muy positivo.
Bueno gente , esto es todo por ahora , espero que les sirva de algo , recuerden que las cosas no se hacen solas , nosotros somos los unicos responsables de nuestro cuerpo y de lo que hacemos con el , Se bien que hoy en dia relajarse cuesta cada ves mas pero tambien se que si no lo hacemos nosotros nadie mas lo hara en nuestro lugar . Este es mi pequeño aporte de hoy , puedo seguir agregando cosas si me lo pedis y si te interesa realmente
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