Quise sacarte.
De ese mundo blanco tan oscuro, probaste la fácil y débil tentación.
Cuando quisiste despertar, no pudiste despertar con razón y te arrojo a lo más profundo de la adicción.
Yo quise sacarte, pero no pude…
Algo incierto e inquietante demostrabas en tu mirada
Pero al principio nunca se cruzó por mi mente
Que eras socia de ese mundo blanco.
Al pensar en todo lo que nos amábamos
Y tus justificaciones de superada y control.
Aún recuerdo, con un aire de fracaso, desdicha hiriente.
Lo que hice por salvarte; argumentos me sobraban
Para convencerte de que pararas…
Día a día veía como ibas decayendo; nada te llegaba, estabas entregada.
Hipnotizada por un falso placer que te cobra muy caro y diluye tú ser.
Y supieras como me desesperaba al no poder evitar lo que se aproximaba.
Me propusiste que fuera simpatizante de tu repugnante adicción:
Nunca voy a olvidar como me miraste al recibir una negativa.
Un día me dijiste que al inyectarte ibas a un mundo de ilusiones reales,
Donde todo lo imposible se hacía posible y lo difícil era fácil…
Donde todo estaba bien, mal o ambas cosas, y podías volar y hasta soñar despierta.
Que tan solo con imaginar podías acomodar tu alrededor.
Pero un día te pasaste de la medida habitual. Y paso…
Ahí tenés, tu mundo de ilusiones irreales!! Gracias por el hoy estas aquí, donde entras y no salís, mientras lloro frente a ti con un ramo de flores. Mira donde terminaste por tu rebeldía, inocencia o capricho, no lo sé.
Lo que comenzó por curiosidad término contigo…
No eres tan culpable, solo lamento recordando
Todo lo que te amaba que
Yo quise sacarte pero no pude.