Lo ridículo no necesita presentación. A quien quiera leer, que lea. Y si no, ya sabrá hacer el ridículo...
Y se ocultan los gnomos tras las praderas
en busca de una pequeña oferta
de esas que salen de repente de la pantalla de la tv
y te ahogan imponiendo qué debés tener.
Y se desarman los rastin de tu infancia
que apenas comprendiste tomar como ejes
de algo que no vendría
como un futuro que se formaría en un quizás.
Y esa mujer que te juró amor eterno
hizo aquello que tanto deseabas
y se fue volando antes de que superas
que deberías haber tomado las alas antes.
Y aquí leyendo, el ridículo invade las expectativas
de lo que dictan los canones
para enterrarte de una vez por todas
en lo ridículo de la vida.
en busca de una pequeña oferta
de esas que salen de repente de la pantalla de la tv
y te ahogan imponiendo qué debés tener.
Y se desarman los rastin de tu infancia
que apenas comprendiste tomar como ejes
de algo que no vendría
como un futuro que se formaría en un quizás.
Y esa mujer que te juró amor eterno
hizo aquello que tanto deseabas
y se fue volando antes de que superas
que deberías haber tomado las alas antes.
Y aquí leyendo, el ridículo invade las expectativas
de lo que dictan los canones
para enterrarte de una vez por todas
en lo ridículo de la vida.




