¡Maldita sea!. Voy a esperarte ( Annabel Lee )
Se que nunca te gustó leerme.
Te deprimía hacerlo.
Aun así sigo escribiéndote.
Aun así seguiré escribiéndote. Pues no tengo otra opción.
Me has abandonado en contra de tu voluntad, razón por la cual no puedo odiarte.
Que injusto.
Me has arrebatado la poca esperanza que tenía de encontrar la felicidad.
Pero no es tu culpa.
Es mía por haberme enamorado.
No paro de maldecir desde que tu presencia se volvió gris.
Mi odio por el "todo" aumenta, desde que tu piel se convirtió en ausencia.
Mi dolor es ahora notable.
Llámenme idiota, pues lo soy. Ya que la esperaría por siempre.
¡ Maldición !, me gustaría que volvieses.
Sigo escribiéndote, aunque sé que nunca me leerás.
Sigo esperándote, aunque sé que jamás regresarás.
Sigo siendo el mismo que era cuando nos conocimos, entonces, ¿ Por qué me has dejado ?.
Has creado un vacío que ni tu misma podrás llenar.
No espero que lo llenes.
Pero me gustaría que me aceptaras, tal y como soy.
Con un corazón echado a perder.
Con un corazón que solo puede quererte a ti.
Con un corazón que desearía no tener.
¡ Vuelvo a maldecir !.
Llámenme idiota por querer a alguien en quien no existo nunca más.
Tú.
La Annabel Lee de mi historia.
Se que nunca me leerás, no me importa.
Te esperaré, pues no tengo nada más que pueda hacer.
El amor puede ser una hermosa tortura