
MONTEVIDEO 17 de enero ( EFE; AFP y UPI ), con la muerte del cantor Alfredo Zitarrosa, Uruguay pierde el símbolo de su canciòn en el mundo y a un luchador por la paz y la libertad en opinión de sus colegas y amigos.
Alfredo Ziatarrosa Iribarne muriò hoy en Montevideo a los 53 años, vìctima de una peritonitis de causa intestinal, segùn el parte mèdico.
Reconocido como uno de los màs importantes compositores e intèrpretes de la canciòn popular Latinoamericana, fue un hombre polifacético que cultivò la poesìa, el periodismo y la locución.
Josè “ Pepe “ Guerra uno de los integrantes del dùo “ Los Olimareños “, que compartìo el exilio con Zitarrosa, afirmò que con su muerte “ Uruguay “ pierde el símbolo de la canciòn en el mundo “.
Zitarrosa fue “ un maestro y abanderado de la generaciòn del 60 “ en la mùsica popular y es “ un clàsico que entrò en la historia de la musica Latinoamericana “ agregò Pepe Guerra.
La asociación de la prensa uruguaya ( APU ) de la cual era socio el cantautor emitiò un comunicado afirmando que con Zitarrosa “ muere un hombre que fue luchador de la paz y la libertad del pueblo en sus horas màs difíciles.”
Zitarrosa comenzò como locutor de radio en 1954 y poco después obtuvo su primer premio como poeta, en un concurso organizado por la Intendencia ( ayuntamiento ) de Montevideo.
El cantante uruguayo viajò como periodista a Chile y Perù y a su regreso iniciò su carrera como autor e intèrprete de canciones nativas y populares que le dieron fama local, posteriormente en Amèrica Latina y durante su exilio con el règimen militar, reconocimiento mundial.
Las primeras actuaciones internacionales de Zitarrosa tuvieron lugar en 1965 durante el tradicional Festival de Cosquìn ( Argentina ), donde conociò a Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui y a otras figuras de la canciòn latinoamericanas con quienes entablò una gran amistad.
En la dècada de los 70, el cantautor fue distinguido con un premio a su trayectoria por el gobierno de Venezuela.
Vinculado desde joven al partido comunista uruguayo ( PCU ) apoyò a la coalición de izquierda “ Frente amplio “ desde su creación, en 1971, actualmente la tercera fuerza polìtica del paìs.
Tras el golpe militar de 1973 sus canciones fueron prohibidas por el règimen tantos en actos pùblicos como en emisoras, y debìo exiliarse en España y Mèxico durante ocho años.
El 31 de marzo de 1984 Zitarrosa regresò a su paìs en medio de un gran jùbilo popular y fue el primer artista que volviò del exilio cuando el règimen militar estaba aùn en el poder.
Una caravana por las primeras avenidas acompaño el retorno a Montevideo del cantautor, quièn ofreciò un recital a miles de admiradores en el estadio Centenario.
Entre sus canciones destacan “ Milonga de ojos dorados “, “ En mi paìs “, “ Doña Soledad “, , “ Milonga para una niña “, “ Mire amigo “, “ El violìn de Becho “, y “ Sthefanie “, todas ellas èxitos internacionales.
Su sensibilidad y humanismo lo llevaron a expresar sus sentimientos escribiendo poemas, en los que intentaba justificar lo que parece “ injustificable “, segùn apuntaba y describìa el llanto de un niño “ como el motor de mis rebeldìas “.
En 1958 ganò el premio municipal de poesìa con su libro “ explicaciones “ siendo uno de los jurados el famoso escritor uruguayo Juan Carlos Onetti; hoy radicado en España.
Su amigo y narrador Enrique Estràzulas otro grande de las letras uruguayas modernas describiò como alguien “ a medio camino entre el gaucho, y el orillero entre el estudiante rebelde y el puntero izquierdo, el pobre poeta del tìmido cuaderno inèdito, aquèl niño de màs de 30 años que se dedicò a cantar.
Su extensa discografìa con màs de 25 elepès editados dejara para las futuras generaciones de uruguayos el recuerdo de una estupenda voz quizà algo “ triste “ como fue definido por crìticos extranjeros pero sobre todo el mensaje ìntimo que una guitarra y una canciòn puede màs que las armas de un ejèrcito para derrotar a una dictadura.
En el exilio Zitarrosa compuso uno de sus mejores temas, “ Guitarra Negra “, considerado por la crìtica como su creación “ epica “ màs importante surgida en el periòdo 1973-83.
Numerosas figuras de la cultura, la polìtica, sindicalistas y diplomàticos extranjeros han acudido al velatorio de Zitarrosa en el Teatro “ EL Galpòn “, de Montevideo, asì como miles de uruguayos de diversa clase social e incluso turistas.
Segùn el parte mèdico Zitarrosa sufriò el domingo un infarto masivo de intestino delgado de origen venoso del que logrò recuperarse a pesar de ser intervenido quirúrgicamente y falleciò hoy debido a una peritonitis de causa intestinal.
Hoy anduvo la muerte revisando los ruidos del teléfono, distintos bajo los dedos índices, las fotos, el termómetro, los muertos y los vivos, los pálidos fantasmas que me habitan, sus pies y manos múltiples, sus ojos y sus dientes, bajo sospecha de subversión... Y no halló nada... No pudo hallar a Batlle, ni a mi padre, ni a mi madre, ni a Marx, ni a Arístides, ni a Lenin, ni al príncipe Kropotkin, ni al Uruguay ni a nadie... ni a los muertos Fernández más recientes... A mí tampoco me encontró... Yo había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida

“Porque la mariposa nace y no aprende nada hasta que muere en cualquier sitio, herida de muerte por su semana justa, por su tiempo preciso, por su sorbito de vida ya bebida...”
[/alignPor morir, por vivir, porque la muerte es más fuerte que yo canté y viví en cada copla sangrada, querida, cantada, nacida y me fui...

"Zitarrosa es un hombre renacentista, atento a todo aquello que significa cambiar la vida”.
Washington Benavídez
“Un hombre y un artista con la magia de crear luz de donde sólo hay tinieblas"
Saúl Ibargoyen
“Fuera de la faz técnica, entonces, de este trabajo particular que es el cantar, aquella circunstancia feliz de “la comunicación” directa que ha de producirse entre un buen cantor y sus oyentes viene condicionada por el medio social en que se produce, y en su momento adquiere un carácter testimonial, tiene un significado cultural preciso:este cantor y esto que canta son un producto cultural aceptable para el medio”.Lo que es más, un cantor y su repertorio han de ser “necesarios”, o no sirven a sus fines. (Publicado en “Ya” en junio de 1970). “Una canción de protesta no es más necesaria que una canción de amor, si ésta es necesariamente más bella que la canción rebelde, mientras que la rebeldía se someta de buen grado –en tanto canción- al rigor de la norma estética .Aunque no han de confundirse “estética” y “estilo”, lo que cierto es que de todas maneras un cantante de “estilo” está más cerca que otro de lograr un hecho estético al cantar………………...
“La canción popular, lo mismo que el idioma, es una “herramienta de trabajo”. Tan apta para su servicio específico como cualquier otra herramienta posible.¿Y cual es su utilidad? La de “comunicar” ciertos contenidos, en condiciones ideales de tránsito .Desde aquí hasta allá, el camino más corto es la línea recta. Si tal canción llena ese requisito, ya es un mensaje, tiene un destino inmediato. Si ese mensaje es “memorable”, es porque la poesía y la música trabajan a favor. Aunque ambas no sean ajenas al hombre .Bien al contrario, en la “perdurabilidad” posible de una canción, van implícitos todos los esfuerzos de la humanidad para ocupar ese lugar innominado, que yo le llamaría la gozosa certidumbre de ser un hombre entre los hombres. (Publicado en “Ya” julio l970).