Duelen los sentidos, se retuercen por lo que tienen que contemplar, quizá fue por eso que los dejé de usar. Mis ojos ven caos, desdicha, enojo por doquier, mis oídos solo oyen penurias, agravios, mentiras, mi tacto se desliza sobre la dureza que dejaron en el aire palabras con ponzoña. Los sabores y los olores quedaron de lado, lo agradable desapareció, se desvaneció como la niebla cuando aparece el Sol y la humedad se esconde.
Sólo si pudiera saborear y oler la muerte, aquello a lo que la mayoría teme, creo que me sentiría feliz. Lo que llamamos Vida, no lo comprendo, ¿tiene que ser todo tan difícil, y llegar hasta el tope del sufrimiento?
Sentir que no siento, eso recorre mis venas congeladas porque ya ni el calor de mi cuerpo me acompaña.
Esperanza, bondad, amor, solamente palabras vacías… no se ven, no se sienten ni en el cerebro, y mucho menos en mi corazón.
Ya no queda nada, la soledad como siempre es la que me acompaña, se apegó cumpliendo una simbiosis, ella me permite sentirla de una manera más allá de nuestros sentidos, pero yo no le doy nada, ¿o sí? Quizá sea mi destino, si es que eso existe, no lo sé.
Decisiones, caprichos, orgullo, me llevaron a esto. Cuesta mantener un equilibrio, debo decir que lo extremoso me llevo a la decadencia de mi joven vida.
Es impresionante cómo anhelo una charla amena con otro ser de mi especie, da risa, porque para sentirme vivo tengo que hablar con animales, plantas, o niños pequeños que apenas saben armar una palabra.
Me he dado cuenta que no encajo en el mundo adulto, no me agrada, y no puedo hacer nada para cambiar eso… ¿Fingir? No, sería un mentiroso, y me terminaría dañando más, aunque con todos los moretones internos que tengo no sería gran cosa.
La estupidez humana me cansó, la utilización de palabras correctas para mantenernos en una paz falsa me hartó, ni hablemos de la superficialidad, importó siempre más lo de afuera, el cómo sos físicamente y lo que tenés de material que el interior.
Internet, Tv, todo lo mismo… ¿Por qué pasó esto? ¿Por qué ya no confiamos en nadie más que en nosotros, y a veces ni eso? ¿Cuándo vamos a ser nosotros mismos? Nunca pensé que iba a ser tan complicado hallar a alguien con personalidad y con una templanza fuera de lo común.
Sólo son palabras, no hagan caso, ni siquiera lo repasé, como salió lo escribí…
¡Saludos a los que leyeron!... Y espero tengan más suerte que yo, se las deseo (si es que existe) de en serio.
Sólo si pudiera saborear y oler la muerte, aquello a lo que la mayoría teme, creo que me sentiría feliz. Lo que llamamos Vida, no lo comprendo, ¿tiene que ser todo tan difícil, y llegar hasta el tope del sufrimiento?
Sentir que no siento, eso recorre mis venas congeladas porque ya ni el calor de mi cuerpo me acompaña.
Esperanza, bondad, amor, solamente palabras vacías… no se ven, no se sienten ni en el cerebro, y mucho menos en mi corazón.
Ya no queda nada, la soledad como siempre es la que me acompaña, se apegó cumpliendo una simbiosis, ella me permite sentirla de una manera más allá de nuestros sentidos, pero yo no le doy nada, ¿o sí? Quizá sea mi destino, si es que eso existe, no lo sé.
Decisiones, caprichos, orgullo, me llevaron a esto. Cuesta mantener un equilibrio, debo decir que lo extremoso me llevo a la decadencia de mi joven vida.
Es impresionante cómo anhelo una charla amena con otro ser de mi especie, da risa, porque para sentirme vivo tengo que hablar con animales, plantas, o niños pequeños que apenas saben armar una palabra.
Me he dado cuenta que no encajo en el mundo adulto, no me agrada, y no puedo hacer nada para cambiar eso… ¿Fingir? No, sería un mentiroso, y me terminaría dañando más, aunque con todos los moretones internos que tengo no sería gran cosa.
La estupidez humana me cansó, la utilización de palabras correctas para mantenernos en una paz falsa me hartó, ni hablemos de la superficialidad, importó siempre más lo de afuera, el cómo sos físicamente y lo que tenés de material que el interior.
Internet, Tv, todo lo mismo… ¿Por qué pasó esto? ¿Por qué ya no confiamos en nadie más que en nosotros, y a veces ni eso? ¿Cuándo vamos a ser nosotros mismos? Nunca pensé que iba a ser tan complicado hallar a alguien con personalidad y con una templanza fuera de lo común.
Sólo son palabras, no hagan caso, ni siquiera lo repasé, como salió lo escribí…
¡Saludos a los que leyeron!... Y espero tengan más suerte que yo, se las deseo (si es que existe) de en serio.