Por Eloísa Guerra (Cba Noticias) Spectrorum es el segundo libro de poesía de Fabián Clementi publicado este año por Llanto de mudo. Es una obra breve e intensa donde el autor conjuga técnica de verso libre con interesantes imágenes urbanas, fantasmagóricas y algunas que recuperan espacios vedados en las ciudades tales como el cielo o el río: “Las sombras de los árboles en los ríos ascenderían en brillantina plateada adhiriéndose a las nubes: lluvia que explota como el cristal”.
Spectrorum está dividida en tres secciones: la primera, Minotauro pop contiene poemas como el homónimo, en el que Clementi aborda el tema de la deshumanización de los hombres en las ciudades posmodernas. “Un filósofo oriental compara la degradación de una montaña/ con los seres humanos. Lo que vemos ahora/ es sólo un croquis/ de lo que fue/ o debería ser”. Los corazones de estos hombres y mujeres, desgastados por la “crueldad de la supervivencia” son “corazones que por la noche no recuperan/ el encanto original. La transformación/ en la bestia. Esta vida animal”.
En La ceguera el autor afirma que “Si nos animáramos a recuperar el brillo de la infancia/ la brisa repercutiría/ en nuestra piel/ como un eco con el plumaje/ del vientre de un ganso”, remitiéndonos en el poema a imágenes exuberantes y llenas de vida. “Recuperar el brillo de la infancia” implica recuperar una inocencia perdida para aquel Minotauro pop que lucha por sobrevivir, sumergido en el tedio de la cotidianeidad.
Espectros es la segunda sección del libro que abre con un párrafo de Franz Kafka extraído de la obra Consideraciones acerca del pecado. La serie de poemas que la integran recrean un recorrido en automóvil por la ciudad de Villa María, en la noche, en el que el poeta encuentra los espectros de familiares, poetas, gente de la comunidad por los lugares que supieron habitar o frecuentar cuando estaban vivos. Uno de los poemas es un homenaje a Edith Vera, poetisa villamariense ignorada en vida y revalorizada después de muerta. Espectros finaliza con un poema que en sus últimos versos contiene una advertencia: “Chasqueemos los dedos, / despertemos: allí, sentada al lado tuyo, / puede estar esperando la verdad/ flotando en la aureola de su aspecto”.
La sección que cierra el libro es Cielo y los tres poemas que la componen representan un viaje introspectivo hacia el yo poético del autor: “Me dirijo hacia un lago/ y contemplo mi reflejo: / detrás de la cara abollada/ extraños me llaman, / se presentan con mi nombre/ y ríen”, dice Identikit.
Fabián Clementi nació en 1973 en San Francisco y actualmente reside en Villa María. Publicó sus primeros poemas en el suplemento cultural del diario Villa María y la región en el 2005. También publicó artículos en la revista Fin. Es profesor de tenis y tuvo un breve paso por el deporte profesional. Su primer libro de poesía fue Refractario publicado por la misma editorial.
Spectrorum recrea atmósferas densas en las que aparecen infancias, soledades, muertos queridos, utilizando lúcidas imágenes que encandilan al lector y lo introducen desnudo al mundo del poeta. Un interesante libro de Llanto de mudo para leer sin prisa y con nostalgia en el corazón.