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20 Misterios Del Rock

Info3/10/2012
¿Ordenó la CIA el asesinato de John Lennon? El 8 de diciembre de 1980, Mark David Chapman asesinó a John Lennon en la perta del lujoso edificio Dakota, donde vivía el ex beatle. Pero, ¿fue idea suya? ¿o fue utilizado por la CIA para llevarlo a cabo? "¿Sabes lo que acabas de hacer?”, le preguntó el portero del edificio Dakota a Mark David Chapman, que respondió tranquilamente: “He matado a John Lennon”. Tan tranquilo como si lo que estuviera reconociendo fuera haber tirado el envoltorio de un chicle al suelo. O más tranquilo aún. Y Chapman se puso a leer El guardián entre el centeno, también como si la situación en la que estaba envuelto no tuviera más envergadura que la que puede tener, pongamos, esperar al metro en el andén. Años después, en una entrevista exclusiva para la BBC, Chapman recordaba: “Pasó a mi lado y entonces escuché en mi cabeza: ‘hazlo, hazlo, hazlo’; una y otra vez”. Chapman, con una serenidad robótica, confesaba a la BBC: “No recuerdo tener intención de hacerlo. Debí de haberlo hecho, pero no recuerdo siquiera haber apuntado, o como quieran llamarlo. Simplemente apreté el gatillo cinco veces”. Al ver esta entrevista, el periodista Fenton Bresler pensó, inmediatamente, en El mensajero del miedo (1962), esa película en la que un hombre inducido por hipnosis a obrar a voluntad de otros está a punto de convertirse en presidente de EE UU. El hecho de que Chapman actuara como un robot, que escuchara voces, que sus actos parecieran no ser con- secuencia de su voluntad sino predeterminados, que se declarara culpable y no hubiera ni juicio, que se dictaminara que Chapman no sufría trastorno alguno, ni permanente ni transitorio, a pesar de su conducta, y la extrañeza de que, en EE UU, losasesinatos relevantes (Lincoln, John Kennedy, Robert Kennedy, Martin Luther King...) siempre fueran cosa de locos solitarios, llevaron a Bresler a perseguir la idea de que Chapman estaba “programado” para matar a Lennon, que el asesino simplemente se “activó” y disparó, como también habría sucedido con Sirhan Sirhan, raro asesino de Robert Kennedy en 1968. El periodista –que escribió el libro Who Killed John Lennon? tras años de investigaciones– habló con el teniente O’Connor de la policía de Nueva York, que acudió al lugar de los hechos la noche del 8 de diciembre de 1980; le confirmó su extrañeza ante la actitud de Chapman, “que podría haber escapado muy fácilmente sólo con haberlo querido. Tenía el metro al lado y no había nadie cerca que pudiera haberlo parado”. En cambio, Chapman se sentó, sacó el libro y se puso a esperar, como si hubiera cumplido una tarea. John Lennon fue un problema para la CIA y el gobierno norteamericano desde que, a mediados de los 60, dijo que los Beatles eran más populares que Jesucristo. Se le malinterpretó, pero el caso es que se organizaron quemas masivas de álbumes de los de Liverpool y hasta el Ku Klux Klan experimentó un momentáneo auge de popularidad como sistema de defensa de valores de toda la vida de Dios. Cuando, en 1971, el ya ex beatle se mudó a Nueva York, todas las alarmas se dispararon. Lennon no sólo era un músico; era el más importante de todos, y tenía un gusto demasiado elevado por hacerse amigos revolucionarios –Jerry Rubin y Abbie Hoffman, por ejemplo– y apadrinar manifestaciones un tanto incorrectas. La administración Nixon le espió con tanto descaro que el propio Lennon ironizaba con la cantidad de veces que aparecían “los técnicos del teléfono” por su casa. La CIA consideraba peligroso su poder de convocatoria, y este temor se tradujo en constantes actos de seguimiento, escuchas, amenazas veladas – como la de denegarle el permiso de residencia– y un generoso archivo de informes negativos, tanto del servicio secreto como del FBI, en los que se tachaba a Lennon de personaje nocivo para el bienestar de EE UU. Estas actuaciones cesaron bajo los mandatos presidenciales de Gerald Ford –republicano cansado de los tejemanejes de su antecesor Nixon– y Jimmy Carter –demócrata, Lennon le había apoyado–. Aunque Carter todavía era presidente el 8 de diciembre de 1980, las elecciones celebradas el 4 de noviembre pasado habían dado ganador a Ronald Reagan, que, siempre según la teoría de Bresler, estaría ya ope- rando en la sombra en asuntos de seguridad nacional como el de Lennon (que para algunos lo era). El nebuloso Mark David Chapman había pasado muchos años involucrado como voluntario en supuestos caladeros de la CIA camuflados de organismos humanitarios gubernamentales en Líbano o Hawaii, pero no hay archivos de sus tareas. No hay rastro. Era un hombre sin pasado, según Bresler un candidato perfecto al que hipnotizar y utilizar como arma. Están las voces, está su extraña incredulidad ante sus actos, está su apatía posterior... ¿Por qué no? link: http://www.youtube.com/watch?v=NZrZFpl_nGU ¿Sufrieron una maldición las primeras estrellas del Rock? En la ilustración, reunidos en nuestra imaginación en una última cena, cinco de los socios fundadores del rock, todos ellos prematuramente desaparecidos; de izquierda a derecha, Eddie Cochran, fallecido a los 22 años en un accidente de tráfico durante una gira por Inglaterra, en 1960. Gene Vincent, en 1971, recién cumplidos los 36, tras reventarle una úlcera mientras visitaba a su padre en California, tras años de olvido y de sufrir con su estoica cara de rocker los terribles dolores en la pierna provocados por un accidente de moto a finales de los 50; los médicos le recomendaron amputársela para evitar el sufrimiento, pero jamás quiso hacerlo. Buddy Holly se fue el día que, como rezaba el estribillo de American Pie –éxito muchos años después para Don McLean– la música murió. Fue el 3 de febrero de 1959, tenía 22 años y se marcharon con él Ritchie Valens (que aún no tenía 18) y The Big Bopper (29). A la derecha de Holly, Johnny Burnette, el más talentoso de la dinastía de rockers que lleva su apellido, que se ahogó en 1964, a los 29, tras ser embestida su barca de pesca. Y por último, Vince Taylor, el único que cumplió los 50, aunque cuando falleció en Suiza, en 1991, quienes le conocían creían que tenía muchos más que los 52 que acaba de cumplir y los que le recordaban estaban convencidos de que había muerto mucho antes. Completamente olvidado, pese a que The Clash habían resucitado a principios de los 80 su Brand New Cadillac –Loquillo también hizo una impresionante versión en castellano– trabajaba como mecánico. Todos vivieron una vida corta y azarosa. ¿Casualidad o maldición? La aristocracia del rock, la corte de chicos blancos que se atrevieron a hacer música negra –la música del demonio, según muchos predicadores de la época– no pudo escapar de una infernal condena que, no olvidemos, también se llevó a su rey, Elvis, con 42 (y más del doble de kilos). Curioso que Chuck Berry, Little Richard, Fats Domino y la mayoría de los rockers de color surgidos a finales de los 50 sigan tan vivos como venerables; quizás se acojan al pacto diabólico gracias al que, según cuenta la leyenda, el patriarca Robert Johnson inventó el rock a cambio de vender su alma, y eso les haya librado de morir abrasados en la hoguera a la que losbiempensantes arrojaban hace medio siglo sus discos, como si de un aquelarre se tratase. El trato no alcanzaba a los‘blanquitos’, y eso explicaría que el gran superviviente sea Jerry Lee Lewis, un tipo que siempre jugó con fuego, llegando a incendiar su piano en público... La condena sólo alcanzó a los rockers blancos. link: http://www.youtube.com/watch?v=CYOpSG6Siqw ¿Está Jim Morrison enterrado en París? ¿Es la famosa tumba de Jim Morrison un túmulo vacío? Motivos hay suficientes para sospechar que fingió su propia muerte: había huído a París para evitar una condena por exhibicionismo, la fama le superaba, los puritanos le odiaban y la poli le tenía manía. ¿Qué mejor que hacer mutis? Las circunstancias que rodearon su fallecimiento no fueron claras: Pamela Courson, su novia, no dio una explicación coherente sobre lo sucedido la noche del deceso; sólo ella y un desconocido forense, que se limitó a firmar un certificado de defunción por fallo cardíaco y largarse, vieron el cadáver; no se mandó hacer autopsia y la conducta posterior de ella fue extrañísima. Primero no quiso anunciar públicamente la muerte de Jim; después, los escasos asistentes a su entierro sólo vieron un ataúd cerrado herméticamente. Pamela, que murió en 1974, enloqueció y repetía que Jim no había muerto y que le iba a llamar por teléfono; no lo hizo (quizás perdió su número). De hecho, Jim ya había fantaseado anteriormente con simular su propia muerte (teoría avalada por Ray Manzarek, teclista de The Doors, que le creía muy capaz de ello). Hay testigos que dicen que lo vieron sacando dinero de un banco de San Francisco y que en Louisiana dio una larga entrevista radiofónica (que nadie ha escuchado). ¿Sobornaron a la policía y al forense? ¿Se fue Jim solo y dejó colgada a Pamela? ¿Reapareció el Rey Lagarto por Graceland para asesorar a Elvis?¿Fue una muerte paranormal (era aficionado al ocultismo y se consideraba un chamán) o el típico asesinato del FBI y la CIA, que entre revolucionarios y presidentes sudamericanos, siempre encontraban hueco para cepillarse a alguna rockstar hippie? link: http://www.youtube.com/watch?v=vw40NMa_0RM ¿Sustituyeron Los Bravos a su teclista, recién suicidado, por un encapuchado? Manolo Domínguez se suicidó apenas unos días después de que su mujer, Loti –a la que había conocido meses antes, durante la grabación de un programa televisivo en Milán, con Los Bravos como estrellas– muriera en un trágico accidente automovilístico. Las revistas del corazón, que poco antes habían empapelado los quioscos con la imagen de la feliz pareja pop en portada, volvieron a la carga con titulares como ‘Romeo y Julieta 1968: Manolo murió por amor’. Pero el show debía continúar, y para Los Bravos, el show lo era todo; unos años antes se les había lanzado con una astuta maniobra promocional, en la que se presentaban como un grupo fantasma, que ni siquiera sulanzamiento. Funcionó. ¿Por qué no repetir la jugada? Para sustituir a Manolo, decidieron contratar al británico Peter Solley –que haría fortuna con Procol Harum y posteriormente en Whitesnake; no era el primer ‘fichaje’ de relumbrón internacional porque siempre se dijo que Jimmy Page y el casi-Beatle Klaus Voorman tocaron en Black Is Black– y presentarle en directo ante la prensa y losfans... encapuchado. Los rumores se desataron, pero no en el sentido que los representantes de la banda pretendían; se llegó a especular que era el teclista original, que no había muerto, pero estaba terriblemente desfigurado. Un desastre promocional que finiquitó la proyección de la banda. No estaba España preparada para un show a lo Alice Cooper. ¿Está Paul McCartney muerto? El 12 de octubre de 1969, Paul McCartney estaba tan tranquilo, disfrutando de la buena acogida –número 1, claro– del Abbey Road, lanzado un par de semanas antes. Sin embargo, en la emisora WKNR-FM de Michigan, empezaron a pensar, y decir, que el beatle estaba muerto. Fue culpa de un tal Tom, oyente anónimo, del que jamás se supo nada más que, hace cuarenta años, se tomó la “molestia” de encontrar pistas que aseguraban que Paul McCartney no era Paul McCartney, sino un tipo llamado William Shears Campbell, que había pasado un concurso de dobles para sustituir al beatle zurdo en 1966. Lo que sigue es la teoría: El miércoles 9 de noviembre de 1966, a las 5 de la mañana, Paul conducía su Aston Martin a todo trapo. No se dio cuenta de que un semáforo se había puesto en rojo, y un camión –para este extremo hay varias opciones, puede ser otro coche– se lo llevó por delante, siendo la consecuencia más notoria que el pobre Paul perdió, literalmente, la cabeza. A partir de ahí, el rosario de “pistas”, de las que sólo reproducimos las más honrosas: En Sgt. Peppers Lonely Heart’s Club Band (1967); el primer disco que los Beatles publicaron sin Paul McCartney: en la portada, el “doble de McCartney” lleva una placa con las iniciales O.P.D., que en inglés obedecen a “Oficially Pronounced Death”, aunque en realidad remitía a Ontario Police Department. Al finalizar la canción titular del disco, se introduce a un tal Billy Shears, que sería William Shears Campbell, el sustituto. She’s Leaving Home arranca con “Wednesday Morning at 5 o’clock as the day begins...”, aludiendo al momento de la muerte de Paul; en la contraportada, George Harrison apunta a esta frase. A Day in the Life contendría también varias referencias al accidente de coche. En la portada de Abbey Road, Paul es el único que cruza el paso de cebra descalzo. En algunas culturas, eso es una alegoría de la muerte. Además, la matrícula del coche blanco que aparece en la portada es 28 IF, lo que hace referencia a la edad que tendría McCartney si (if) estuviera vivo. Y esto son solo detalles de la teoría más esforzada de la historia. Entra en internet y alucina. link: http://www.youtube.com/watch?v=rLE1y3v8OuQ ¿Está Elvis vivo? "Elvis está vivo. Bob Dylan también lo sabe, pero Bob es muy discreto y no dice nada". Que el Rey vive es un secreto a voces para Calamaro y miles de personas que se niegan a creer que muriera de manera tan indigna el 16 de agosto de 1977 con 42 años: hecho una bola de sebo, embrutecido por drogas legales, infartado en una taza de váter de Graceland. No puede ser, Elvis era demasiado poderoso. Muchas teorías tienen una misma base: la del doble, según la cual quien murió fue alguien contratado para sustituirle. Han llegado a insinuar que el Elvis de los 70 era su gemelo Jesse, que no murió al nacer. Así se explica la decadencia del Rey, sus ciento y pico kilos, su adicción a los fármacos... y esos trajes de lentejuelas. Los avistamientos de Elvis han sido miles: haciendo autoestopismo en Texas, de camionero en Tasmania (Australia), jubilado en Argentina o en un retiro dorado junto a Hitler (también vivo, claro). Una fuente habitual, el Weekly World News, rizó el rizo en 1994 al afirmar: "Elvis está muerto". O sea, que llevó una vida anónima desde el 77 y falleció tras 17 años (al ver de que habían acabado con uno de sus filones, el WWN desmintió la muerte y ha seguido publicando burdas fotos del rockero anciano). Jimmy Ellis, que grababa con Sun, el primer sello de Elvis, causó revuelo a finales de los 70 al actuar como Orion ocultándose tras una máscara: su voz se parecía tanto que mucho pensaron que era él (en su primer LP, Reborn, aparecía saliendo de un ataúd). En los 80, Ellis se cansó y se quitó la máscara. Vale, Elvis vive, pero, ¿por qué fingió su muerte? Unos afirman que estaba harto de la presión de su leyenda, o incapaz de levantar su carrera. Otros cuentan que lleva 32 años luchando, de incógnito, contra la droga como agente de la DEA (recordemos que en 1970 Nixon le nombró agente honorífico). Según elvis-is-ali-ve.com el rey necesitaba desaparecer para luchar contra una organización mafiosa llamada The Fraternity... ¿Hay algo que no sabemos de la misteriosa muerte de Brian Jones? De todas las muertes “accidentales” de la historia del rock, la que tiene más probabilidades de no haberlo sido es la de Brian Jones, el rubiales que fue la verdadera esencia stoniana –cuando iban a EE.UU., al que recibían como líder de la banda era a él– hasta su desaparición. Conspicuo multi instrumentista que llenó de matices el sonido de los primeros grandes discos de los Rolling Stones –el sitar de Paint it Black, por ejemplo–, y luego campeón mundial de la vida disoluta, Jones fue poco a poco apartándose de la vida del grupo hasta que fue el propio grupo el que le apartó del todo, sustituyéndole por Mick Taylor. Antes de eso, Keith Richards ya le había robado la novia, Anita Pallenberg, mientras Jones buscaba y grababa –mucho se perdió– a los misteriosos músicos del Atlas, en Marruecos. Brian Jones llegó al 3 de julio de 1969 solo –una forma de hablar; seguían apareciendo hijos suyos por todos lados–, alcoholizado y narcotizado, hinchado, profundamente aburrido, y enfrascado en una serie de inacabables reformas en su lujosa y étnica casa. Inacabables porque Jones cambiaba cada día de gusto interiorista y porque los obreros que había contratado, comandados por el capataz Frank Thorogood, se aprovechaban de que su cliente no se enteraba de la misa la mitad, y ponían más empeño en beberse su Armagnac que en ponerle baldosas al camino de la piscina. Ah... la piscina. Brian Jones, pese a ser asmático, era buen nadador. Sin embargo, esa noche, la del 3 de julio, no le sirvió de nada. Se ahogó en la piscina. Se supone que solo, y que por culpa de una acumulación histórica de drogas y alcohol. No está claro quién estaba con él esa noche. Se dan por seguras las presencias de su novia ocasional, la sueca Anna Wohlin, que se encontraba dentro de la casa y no vio nada, y de Frank Thorogood, de ubicación incierta en la finca. A lo largo de los años han ido apareciendo testigos escondidos en anónimos –inválidos, por tanto–, supuestos obreros a las órdenes de Thorogood o chicas que, en teoría, estaban allí esa noche, que han asegurado que fue el capataz el que, en medio de un toma y daca de burlas y desprecios, ahogó a Jones y después desapareció, llevándose de paso algunas guitarras y muebles de su gusto. Se dice que el propio Thorogood reconoció en su lecho de muerte. Y ahí queda todo. ¿Compusieron Pink Floyd Dark Side of the Moon como BSO de El mago de Oz? ¿Qué hay más allá del arco iris? Pues seguramente Pink Floyd tocando The Dark Side of the Moon. Un buen día, alguien se dio cuenta (o así lo creyó) de que The Dark... sincronizaba perfectamente con El mago de Oz. La música encajaba con las escenas y las letras de las canciones parecían describir exactamente lo que sucedía en pantalla. ¿Había elaborado deliberadamente el grupo una banda sonora alternativa para el film? Nick Mason ni lo menciona en su biografía, David Gilmour lo niega y Alan Parsons, ingeniero de sonido durante el complicado proceso de grabación, dice que, con losmedios de entonces, era imposible. El único que no suelta prenda al respecto es... Roger Waters. Lo curioso es que esta sincronización sólo es posible con el CD (en vinilo descuadra) y pudiendo reproducir la película en vídeo o DVD. Teniendo en cuenta que, en 1973, vídeos domésticos había más bien pocos y que los CD no existían ni en las pelis de ciencia ficción, Roger Waters resultó ser un genio visionario... aunque no excesivamente, porque no anticipó la auténtica revolución digital: según las webs que documentan minuciosamente el fenómeno, no sirven ni las copias en mp3 ni lostorrents de la película. Esto ya debería invalidar nuestro ensayo empírico, realizado 100 % con formatos intangibles. Igualmente, se puede probar: se ha de dejar el disco en pausa nada más comenzar; en cuanto el león de la Metro pegue el tercer rugido, hay que dar al play... y te encuentras con algo muy cogido de los pelos. Hay momentos curiosos, como que el fragmento de mayor dramatismo de The Great Gig in the Sky coincida con la escena del tornado y que se calme justo cuando la casa toca tierra. O que Dorothy abra la puerta y vea el mundo de Oz en colorines justo cuando arranca Money. O que se escuche el latido de Eclipse cuando el hombre de hojalata habla de su ausencia de corazón. El resto delos grandes momentos coincidentes esta cronista no los supo ver. Además: es que la música de The Dark... no pega con El mago de Oz ni de broma: demasiado triste. Lo realmente fascinante de esta historia, por eso, no es tanto descubrir si fue un efecto buscado por Pink Floyd, como: ¿Quién fue el pirado al que se le ocurrió todo esto y por qué? ¿Trent Reznor vivió en la casa de la matanza de la secta de Manson? El líder de la banda de rock industrial Nine Inch Nails, Trent Reznor (Cleveland, 1965), andaba allá por 1994 en busca del lugar perfecto para grabar su segundo álbum, The Downward Spiral. Veía casas y casas pero no le convencía ninguna hasta que al fín se topó con la mansión situada en el 10050 de Cielo Drive en Beverly Hills, se enamoró y sin saber qué había pasado allí se la quedó. Según declaró para Rolling Stone en abril de 2007: “Nadie tuvo a bien decírmelo, aunque me hubiera gustado”. Lo que le hubiera gustado saber antes a Reznor es que en esa mansión había tenido lugar hacía 35 años la brutal matanza perpretada por la secta de Charles Manson que acabó con la vida de la esposa del director Roman Polanski, Sharon Tate, embarazada de ocho meses, y de cuatro personas más, con la palabra ‘cerdo’ pintada en sus paredes con sangre. Y todo eso sin ningun móvil confirmado, salvo la teoría de que a Manson no le gustó nada La semilla del diablo (Polanski, 1968), que iba de sectas y ritos satánicos. En ese mismo número de Rolling Stone, Reznor respondía a esta pregunta: ‘¿A qué olía la mansión de Sharon Tate y Roman Polanski la primera vez que entraste en ella?’. “Era bellísima. Ya la han demolido, pero tengo la puerta principal en mi oficina. ¿El olor? Aunque te decepcione debo decir que no olía a muerte ni a cuerpos despedazados”. ¿Tenía Charles Manson talento para ser una rock star? Indudablemente, Manson tenía el carisma de una estrella del rock. Después de pasar la mayoría de su vida adulta en prisión, llegó a Los Ángeles con su ‘Familia’ [seguidores de sus profecías esotéricas] y consiguió meterse en el bolsillo a muchas celebridades por sus ínfulas hippies y su don de palabra. Uno de los que se cameló fue al mismísimo Dennis Wilson, batería de los Beach Boys. Él fue el que le presentó al productor musical Terry Melcher (hijo de Doris Day), que vivía en la calle Cielo Drive 10500, adonde acudía con frecuencia para convencerle de que le produjera un disco. Manson vio cómo, meses después, los Beach Boys sacaron un disco con la canción Never Learn to Love, que decía que en realidad era suya pero con el título cambiado, lo que le creó una ira sobrehumana. En el disco que finalmente publicó Manson en 1970, Lie, para financiar su defensa, grabó su versión del tema, Cease to Exist. Pero su relación con las estrellas del rock no acaba aquí. Otra de las canciones del disco de Manson, Look at Your Family, fue versionada años después por los Guns N’ Roses en su disco The Spaghetti Incident. Incluso la enfermiza obsesión por la música, y en especial por The Beatles, de Manson, le llevó a malinterpretar el sentido de la canción Helter Skelter (The White Album, 1968) entendiendo en sus letras un mensaje apocalíptico que no existía, y así quedaron escritas con sangre ambas palabras en las paredes de la casa de Polanski y Tate, después de la brutal matanza a manos de la ‘Familia’ en la misma mansión que antes había sido del productor Terry Melcher. En la oscura mente de Manson, los Beatles eran ‘Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis’, y lo que él anhelaba, hasta la más delirante frustración, era ser el quinto. ¿Maldijo a Led Zeppelin la afición de Jimmy Page por la brujería? Satán jamás se había manifestado en la música de una manera tan evidente como en Led Zeppelin... O eso cree la ingente cantidad de Van Helsings de pacotilla que han desmenuzado su obra en busca del innombrable. La devoción de Jimmy Page por el ocultismo en general y por Aleister Crowley, el famoso ocultista, en particular, el comportamiento excesivo de la banda durante las giras y las desgracias que les asolaron dispararon las especulaciones. La de Page no era una afición baladí: abrió una librería especializada en esoterismo a principios de los 70; cuando tenía un descanso visitaba los parajes en los que había vivido Crowley e incluso compró su antigua mansión, la Boleskine House, en Escocia. Pero el detonante de los rumores fueron los cuatro símbolos que decoran la carpeta interior de Led Zeppelin IV, que representan a los miembros de la banda, siendo el de Page el más polémico, por desconocido; Page nunca ha explicado su significado, lo que deja la puerta abierta a innumerables teorías chorra-místicas: es Zeus, lo copió de un antiguo libro de magia, se lo sopló Belcebú... Este álbum marca, además, el momento de máxima popularidad de la banda y algunos quisieron ahí ver un pacto satánico: habían vendido su alma a cambio de su apabullante éxito (parece ser que loscazadores del demonio son incapaces de asumir que alguien pueda triunfar por sus propios méritos). Además, contiene su canción más famosa, Stairway to Heaven, que, dicen, escuchada al revés, es una Stairway to Hell llena de cánticos satánicos. Teniendo en cuenta que es uno de los temas más radiados de la historia, no cabe duda de que todos estamos condenados. Bromas aparte, hay que echarle imaginación... y paciencia para soportar al revés sus ocho minutos. Pero lo que sobredimensionó la leyenda negra de Led Zep fueron las desgracias que acaecieron entre 1975 y 1980. En 1975, estando de vacaciones Page y Plant en Rodas con sus respectivas familias, Jimmy hizo una escapada a Sicilia para visitar una antigua morada de Crowley. Al día siguiente, los Plant tuvieron un accidente de coche; Robert resultó herido grave y Maureen, su mujer, estuvo a punto de morir. El 26 de julio de 1977, Karac Plant, su hijo pequeño, fallece de una misteriosa y fulminante infección estomacal. El último y definitivo golpe a la banda fue la muerte, en casa de Page, de John Bonham, ahogado en su propio vómito después de una descomunal borrachera. La rumorología achacó ambas muertes a la maldición a la que Page había arrastrado a la banda por culpa de sus inclinaciones maléficas. Aunque de lo único que se le puede acusar es de haber cultivado despreocupadamente una imagen que se le fue de las manos; lo que no pasaba de ser una simple afición y un épater la bourgeoisie, se acabó magnificando a causa de la popularidad del grupo... y es lo único que ha quedado de Led Zeppelin para algunos fanáticos, lamentablemente. Es divertido pensar por eso que, buscando al demonio, hayan acabado topando con el mejor rock de de la historia, aunque no parezcan disfrutarlo. O sí. Vete a saber si, por este lado, Lucifer ha triunfado. ¿Murió Bob Marley por una pachanga futbolera? Todas las muertes prematuras de estrellas de la música terminan generando leyendas absurdas. La de Bob Marley en abril de 1981, a los 36 años, no es una excepción. La historia oficial tiene mucho de mala suerte: en 1977, Marley se hizo una herida en el dedo gordo del pie derecho jugando al fútbol. Esa lesión le provocó un melanoma maligno que se le extendió a todo el cuerpo, y una mañana de septiembre de 1980, mientras hacía footing en Nueva York, cayó redondo. Entonces se le diagnosticó el cáncer y poco tiempo de vida. Marley aún dio un concierto más antes de viajar a Alemania a que le trataran. Cuando el final era inminente Marley quiso volver a morir en Jamaica, pero en la escala de Miami le tuvieron que hospitalizar, y falleció allí. Hasta aquí los hechos. Ahora, las leyendas urbanas: 1. Bob palmó porque se negó a que le amputaran el dedo del pie, algo que prohibe la religión rastafari. 2. Se negó a la quimioterapia ¡para no perder las rastas! 3. Bob murió de sobredosis de marihuana. Sin comentarios... La teoría de la conspiración, popular entre algunos jamaicanos para los que Marley es casi la encarnación de Jah, dice que murió por intereses de los políticos jamaicanos o por los de la muy socorrida CIA, que siempre aparece en estas historias. Es cierto que en 1976 unos pistoleros de una de las facciones políticas en lucha atentaron contra el cantante, pero no sufrió más que heridas leves en el pecho y un brazo. Definitivamente, Marley murió por la herida del fútbol. Para que luego digan que hacer deporte es sano... ¿Asesinó el líder de un grupo de black metal a uno de su rivales? Totalmente cierto: el noruego Varg Vikernes, único miembro del grupo de black metal Burzum, apuñaló hasta la muerte a Euronymus, de Mayhem, en agosto de 1993. Lo curioso de todo esto es que además de “rival”, Euronymus era amigo de Vikernes y el dueño del sello donde éste editaba sus discos. El angelito (negro) Vikernes, de ideología nazi, fue encontrado culpable de haber asesinado a Øystein Aarseth (nombre real de Euronymus), y de haber quemado varias valiosísimas iglesias medievales de madera. Lo primero lo hizo, según su defensa, porque Aarseth había amenazado con matarle a él (al parecer, entre los dos había una guerra de egos por el liderazgo de la potente escena black metalera noruega). Lo de las iglesias lo hizo porque es un fervoroso pagano y anticristiano, y considera una ofensa que muchos de estos templos estén construidos sobre suelo pagano sagrado. Tras su detención, la policía halló 150 kilos de explosivos en la casa de Vikernes. Según las distintas versiones, los iba a usar bien para volar una casa okupa izquierdista de Oslo, bien para reventar la catedral de Nidaros, en Trondheim. A Vikernes, apodado como Conde Grishnackh por un personaje menor de El señor de los anillos, se le concedió el pasado mes de marzo la libertad condicional tras haber pasado 16 años en la cárcel de los 21 (máximo posible en su país) a los que fue condenado. El Conde está libre. Tiembla, Noruega. ¿Fue un suicidio la muerte de Cobain? El 8 de abril de 1994, un electricista que acudía a instalar una alarma se encontró con el cuerpo sin vida de Kurt Cobain en su casa de Seattle. El cantante de Nirvana se había escapado ocho días antes de una clínica de desintoxicación de LosÁngeles y desde entonces estaba en paradero desconocido. La policía determinó que el día 5 de abril Cobain se había disparado con una escopeta, escribiendo una nota de suicidio que aparentemente lo dejaba todo claro. Pero ver a su mujer, Courtney Love, como una pérfida Yoko Ono era tentador, e inmediatamente surgieron las teorías conspirativas. La más extendida es que Love encargó la muerte de su marido, pues éste quería separarse de ella: siendo su viuda toda la pasta eran para ella y su hija. Lo más alucinante es que algunas de las personas que más han insistido sobre eso han sido gente cercana a ella, como el detective que contrató para encontrar a Cobain o Hank Harrison, ¡su propio padre! Aún siendo un despropósito como documental que al final no convence ni a su propio autor, ¿Quién mató a Kurt Cobain? (1998), del británico Nick Broomfield, es la mejor manera de acercarse a esta teoría conspirativa. En él aparece Tom Grant, el citado detective, basando sus argumentos para descartar el suicidio en dos puntos: uno, que la cantidad de heroína en su cuerpo incapacitaría a Cobain para sostener un arma y dispararse, y por otro lado que las últimas líneas de la nota que dejó, las que realmente indican un suicidio, podrían haber sido añadidas después a lo que sería una nota en la que el cantante anunciaba que dejaba el grupo. Pero ni el informe policial ni varios expertos han corroborado ninguno delos dos puntos. En el documental, Broomfield llega hasta El Duce, el asqueroso cantante de The Mentors, un grupo de metal-punk famoso por sus letras violentas y sexistas, que afirma que Love le ofreció 50.000 dólares por cargarse a Cobain, cuestión que una prueba de polígrafo –que ya se sabe lo fiable que es– corrobora, pero que él se negó... aunque sabe quién sí lo hizo. Poco después, el pobre diablo muere atropellado borracho por un tren. Aunque a algunos fans les duela reconocerlo, no es difícil imaginar que un yonqui que un mes antes tuvo una sobredosis tuviera tendencias suicidas... ¿O sí? ¿Murieron Notorius y Tupac por orden de la misma persona, y con complicidad de la policía? A mediados de los 90, la rivalidad entre los raperos de la costa Este y la Oeste había alcanzado su punto álgido, pero nadie esperaba que llegara a costar la vida a dos de sus máximas figuras, como ocurrió apenas en seis meses, desde el 7 de septiembre de 1996, en que Tupac Shakur fue tiroteado en Las Vegas, hasta el 9 de marzo de 1997, cuando Notorious B.I.G. también fue asesinado a tiros en su coche, en Los Ángeles. La explicación más simple es que la muerte de Tupac, costa Oeste y perteneciente al sello Death Row, murió por encargo de sus némesis del Este y que en venganza se orquestó el atentado contra el neoyorquino Biggie. Pero más de una década después ambos casos permanecen abiertos, entrelazados en un laberinto que señala la complicidad de Suge Knight, capo de Death Row y criminal convicto, con agentes de la policía de Los Ángeles que, además, podrían ser miembros de los Bloods, una de las pandillas más sangrientas de la ciudad californiana. Y en el medio de todo eso, un gran periódico como Los Angeles Times ocultando información en favor de una policía que obstaculizó su propia investigación, y finalmente retractándose en 2008 de algunos de sus artículos... Knight podría no sólo ser culpable del asesinato de Biggie, sino del de su pupilo Shakur, que al parecer quería abandonar su discográfica. Hay quien también ha señalado a Puff Daddy, propietario del sello donde grababa Notorious, como instigador de la muerte de su amigo: un rapero muerto vende más discos que uno vivo, y ambas estrellas tienen en la actualidad una discografía post-mortem más amplia que la que cosecharon en vida (sin olvidar la reciente película sobre Biggie). Todo alrededor de los atentados es muy turbio. Por ejemplo: el supuesto asesino de Tupac, Orlando Andersen, miembro de los Crips, los enemigos de los Bloods a los que apoyaba el MC, fue asesinado un año después, al igual que un guardaespaldas del rapero que había declarado poder identificar al autor de los tiros. El británico Nick Broomfield, autor de ¿Quién mató a Kurt Cobain? y amigo de las conspiraciones musicales, rodó un documental sobre el caso, Biggie & Tupac. Échale un vistazo si quieres aclararte sobre el tema... o liarte más. ¿Gene Simmons de Kiss se hizo un implante de lengua de vaca? ¡Gene Simmons es el anticristo! O por lo menos, eso deberían pensar unos cuantos en los 70. Kiss eran superfamosos ylos niños y adolescentes los adoraban. Los mayores... no tanto. Claro, tú ya podías tirarte horas educando a tus hijos, insistiendo en lo importante que era ser en el día de mañana una persona respetable y de provecho, para que aparecieran cuatro mamarrachos pintarrajeados y, en lo que duran dos guitarrazos, te desmontaran la teoría: niños, lo que realmente mola es subir a un escenario todo maqueado a hacer el cafre, que te idolatren miles de personas y volver locas a las nenas. Su imagen comiquera, agresiva y escandalosa ahora puede parecer ridícula, pero en aquel momento era rompedora y completamente atrayente. Terreno abonado para que educadores resentidos propagaran miles de falsos mitos sobre ellos. Desde estrambóticas teorías sobre su nombre, que, se rumoreaba, era un anagrama de Knights (o kids) In Satan’s Service, a reinvenciones de sus pirotécnicos conciertos; si Gene Simmons escupía fuego y sangre (falsa), pues alguien se sacó de la manga que, además, en sus actuaciones adoraban a Lucifer, pisoteaban pollitos vivos en el escenario o que se negaban a actuar si había cristianos en la sala. Obviamente, no hay grabaciones de todo esto ni testigos directos. Pero la mejor, la más desquiciada y famosa leyenda sobre Kiss gira en torno a la mastodóntica lengua de Simmons, que, como todos ustedes bien sabrán, se pasaba más tiempo fuera que dentro de su boca. Demasiado inhumana para ser humana, las colosales medidas de su apéndice oral provocaron que se propagara como la pólvora el rumor de que el bajista se había injertado una lengua de vaca. Eso fascinaba a los más pequeños y encantaba a Simmons, que tampoco se molestó mucho en desmentirlo; básicamente porque el propio sentido común ya desmontaba la teoría: los transplantes entre animales y personas no estaban muy adelantados en esa época, precisamente. Más tarde, en su biografía, Kiss and Make Up, Simmons aclaraba que ya nació con semejante tamaño y que a los 13 años descubrió que su enorme lengua era muy útil... sobre todo con las chicas. Lo que les hacía con ella daría para otra leyenda urbana, suponemos. ¿Predijeron Lynyrd Skynyrd su accidente aéreo? Ronnie Van Zant tenía claro que no llegaría a cumplir los 30. Lo había dicho muchas veces, tan alto y claro como cuando, reunido el grupo para decidir si seguírían la gira del 77 viajando en un vetusto Convair que poco antes habían rechazado Aerosmith, zanjó la discusión diciendo “Sólo sé que si ha llegado el momento de marcharse, ha llegado, así que”... Así que aquel 20 de octubre, 24 pasajeros, entre miembros del grupo y gente cercana, se subieron al avión en el aeropuerto de Greenville con destino a ninguna parte. Era la gira de Street Survivors. La portada –retirada poco después– mostraba a losmiembros del grupo ante una hoguera. Casualidad o no, entre los supervivientes del accidente que sufrirían poco antes de llegar al aeropuerto de Baton Rouge no están los que en la fotografía figuran más cerca del fuego; es el caso de Steve Gaines, prácticamente consumido por las llamas en la imagen, al igual que Ronnie Van Zant, que está junto a él en la foto... Leon Wikenson, Artimus Pyle, Billy Powell y Allen Collins aparecen lo suficientemente alejados como para escapar de la tragedia pero no de la maldición; todos han muerto prematuramente. Un accidente de coche, un intento de asesinato, una extraña enfermedad... Antes de la tragedia habían acordado que solo si tres miembros originales permanecían en la banda, seguirían usando el nombre; sólo queda Gary Rossington, pero ha decidido seguir adelante. ¿Compusieron Tool 'Lateralus' con una clave matemática oculta? Que Tool es la banda de metal progresivo del regomello no es nada nuevo. Maynard y los suyos se lo han currado mucho para que nos quede claro a todos. Empezando por sus seguidores, la Tool Army, que es como si fueran la mejor afición que se te ocurra de un equipo de fútbol, siguiendo por el significado de ‘tool’, que ya se encargó de aclarar el propio Maynard: “Es un falo enorme. Una llave inglesa... Nosotros somos tu herramienta. Un catalizador para encontrar lo que sea que necesites”. Y el colmo de la paranoia oscura e infernal: en el disco Lateralus (2001), el número de sílabas de cada verso en la letra de la canción de mismo nombre esconde una clave matemática, la mismísima secuencia de Fibonacci (1,1,2,3,5,8..). Pero ahí no acaba la cosa. Los privilegiados procesos mentales de los componentes de Tool, más allá de incorporar mensajes crípticos y versos incomprensibles en sus temas, también les lleva a explorar temas más personales, como en 10.000 Days (2006): el mismo Maynard le puso el título refiriéndose a los 27 años, aproximadamente 10.000 días, que estuvo su propia madre agonizando por una enfermedad cerebrovascular hasta que murio en 2003. Si con esto no te queda claro que con Tool nada queda al azar, repasa sus vídeos en toolband.com. ¿Qué fue realmente de Richey James, de Manic Street Preachers? La noche del 31 de enero al 1 de febrero de 1995, Manic Street Preachers estaban concentrados en un hotel de Londres a la espera de partir, a la mañana siguiente, en una gira promocional para defender The Holy Bible. Pero, al despertarse, Richey James Edwards, guitarrista –de pega–, letrista y líder psicoemocional de la banda –Nicky Wire era el político– había desaparecido. Días después encontraron su coche junto a un puente de Gales conocido por ser favorito de aquellos que prefieren terminar sus días antes de tiempo. Su cuerpo nunca apareció, y por tanto los Manics, que se resistían a creer en la muerte de Richey –como la gente que, con los años, lo ha “visto” en Goa o en Canarias–, seguían separando la parte de royalties que le correspondía. Anoréxico, depresivo, autodestructivo –se rajó el brazo con una navaja para “escribirse” 4 Real cuando el periodista Steve Lamacq le cuestionó la autenticidad de la banda–, e inspirado letrista, Richey James está oficialmente muerto desde noviembre de 2008. Lo que no significa que lo esté, y que las letras que han desenterrado para su nuevo disco no las esté mandando por e-mail desde un cyber en Malasaña. ¿Fingió Dylan el accidente por el que desapareció dos años? En verano de 1966, Bob Dylan estaba más solicitado que ahora Obama. También le reclamaban que salvara el mundo, pero además tenía que grabar una obra maestra cada nueve meses, pedir perdón por usar la guitarra eléctrica, continuar con una gira interminable, rodar documentales, presentarlos, ir a la televisión, atender entrevistas, atender actos, terminar un libro... Por otro lado, Bob Dylan, recién cumplidos los 25 años, y en lo que no se puede calificar sino de gesta musical, acababa de regalar al mundo los discos Bringing it all Back Home, Highway 61 Revisited y el doble Blonde on Blonde en un período de poco más de un año, de marzo de 1965 a mayo de 1966. Por si todo esto no fuera poco, Bob se había casado en 1965 con la ex modelo Sara Lownds, que en enero de 1966 dio a luz al primer hijo de Dylan. Así de ajetreada era la vida de nuestro hombre cuando el 29 de julio de ese 1966 tuvo el famoso accidente de moto en una carretera secundaria cerca de su casa en Woodstock, Nueva York. En un primer momento, las noticias eran tan confusas que se llegó a pensar que Dylan estaba más cerca de habitar en el Seol judío que de ver un nuevo día. Luego trascendió, a instancias del cantante, que se había roto varias vértebras del cuello, lo que obviamente justificaba su momentánea reclusión, consecuente cancelación de giras y todo lo arriba señalado. Lo raro es que, si tan grave fue el accidente, no se llamara a ninguna ambulancia ni Dylan acudiera a ningún hospital cercano o lejano. Lo cierto es que Bobby tardó casi dos años en sacar su siguiente disco, John Wesley Harding, radicalmente distinto a los anteriores, y no volvió a salir de gira, salvo apariciones puntuales –la primera, en enero de 1968, en un homenaje a Woody Guthrie–, hasta ocho años más tarde. Entre medias, pasó horas y horas tocando en el sótano con los futuros The Band (lo que luego dio lugar a las legendarias The Basement Tapes) y aumentó su prole a cuatro hijos. Así que tampoco se puede decir que perdiera el tiempo. No volvió de gira hasta ocho años más tarde. VISITA MIS APORTES Curiosidades de rock [ Videos ] Curiosidades Del Rock [ Queen ] Rock Y Metal En HD [ Wallpapers I ] [url=http://www.taringa.net/posts/imagenes/14160728/Curiosidades-Del
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